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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2014

Algunas reflexiones sobre un supuesto populismo
Podemos qu

Carlos Fernndez Liria
Rebelin


Yo creo que PODEMOS va a gobernar. Por eso, es urgente que tengamos claro qu es lo que tenemos que poder. Qu podemos? Podemos acaso lo imposible?

Tras las elecciones europeas escuch entre mis colegas del gremio de filosofa una muy interesante definicin de populismo (pues, naturalmente, se vea en lo de PODEMOS una victoria del populismo). El populismo, se deca, es presentarse a las elecciones prometiendo lo imposible a sabiendas de que es imposible. Es una definicin muy interesante. A m se me ocurri una variacin inmediata: llamo populismo a prometer lo imposible a sabiendas de que yo voy a hacer todo lo posible para que sea imposible. O mejor an: a sabiendas de que si yo quiero que sea imposible ser imposible, porque aquellos a los que yo voto tienen la sartn por el mango. En este sentido, el Frente Popular en el 36 habra sido populista: gan las elecciones prometiendo lo imposible. Para demostrar que era imposible, algunos se movilizaron bastante y montaron una guerra civil y cuarenta aos de franquismo. Y as result imposible.

No deja de ser curioso, aunque sea anecdtico, que entre los que suelen subscribir esa definicin, muchos saben de lo que hablan. Fueron ellos, precisamente, los que, de jvenes, pidieron lo imposible siguiendo la estela del 68. Pidamos lo imposible y La imaginacin al poder son unas divisas muy juveniles, pero se desgastan pronto con la edad. Pasan los aos, y al final, eso suena a populismo.

El caso es que esa va para desprestigiar a PODEMOS no les va a funcionar. Porque el diagnstico no puede encajar peor. Ya les gustara que PODEMOS fuera eso, pero no lo es. En muchos sentidos es ms bien lo contrario. Los jvenes de PODEMOS no han pedido ni piden lo imposible. Yo creo firmemente que el germen de PODEMOS remite a Juventud sin Futuro y despus al 15M. Ahora bien, JSF no peda lo imposible. Todo lo contrario, en cierta forma, sus reivindicaciones sonaban muy conservadoras: se reclamaba el derecho a un trabajo, a una pensin (y eran jvenes!), a una vivienda, a una familia, a poder estudiar en una enseanza estatal... Se trataba, ms bien, de conservar todo aquello que los revolucionarios neoliberales estaban destruyendo, como por ejemplo, los derechos laborales ms elementales. Unos jvenes muy conservadores, por tanto, frente a unos revolucionarios muy poderosos. Ahora son ellos, la casta ms rica del planeta, los que piden lo imposible. El 1% de la poblacin mundial pide lo imposible al 99%. Y lo imposible se hace realidad todos los das. Eso lo comprobamos en facebook cotidianamente: no hay forma de distinguir ya las noticias en broma de las noticias de verdad. No aciertas ni una. El slo hecho de que la estacin de metro ms emblemtica de Madrid se llame Vodafone Sol es un experimento dadasta irrealizable que, sin embargo, todos los das se hace realidad. La mera existencia de un ser como Cristobal Montoro a m me parece cientficamente imposible. No es posible que estemos gobernados por caricaturas. Pero lo estamos. Vindolo ahora, uno dira que la existencia de Jose Mara Aznar es metafsicamente imposible, y, sin embargo, gobern por dos legislaturas. Vivimos en un imposible cotidiano.

PODEMOS, en cambio, es de lo ms normal. Ser por eso que sorprende tanto. A m no es que me sorprenda, es que estoy enamorado. Veo las fotos de las asambleas y de los actos de PODEMOS y veo a un montn de alumnos mos que el curso pasado estaban en primero. Gente de veinte aos que, no se sabe cmo, han construido un acontecimiento histrico, seguramente el ms importante que ha ocurrido en este pas desde la transicin. Veo a los muchachos de Juventud Sin Futuro, a los estudiantes que lucharon contra el Plan Bolonia durante diez aos de derrotas continuas. Y veo mucho profesor universitario. Muchos alumnos y muchos colegas, sobre todo de la Universidad Complutense. Cuando comenz a presentarse el Plan Bolonia, en un acto convocado por el rector Carlos Berzosa, yo apunt que la UCM era una ciudad muy poderosa y que si la UCM deca no a Bolonia, muchas otras universidades plantaran cara tambin. Ahora se ha demostrado que, en efecto, la Universidad tiene mucho poder. En cierta forma -lo ha dicho Jose Luis Villacaas hace poco- esto que ha pasado con PODEMOS puede considerarse una venganza de la Universidad. Ms que una venganza, un levantamiento de una Universidad que est harta de ver cmo se toma el pelo a la ciudadana. Lo que ya pasaba en la lucha contra Bolonia, est pasando ahora a nivel global. Durante aos tuvimos que aguantar -como deca Juan Jos Mills el otro da (...)- el blablabla ininteligible, vaco y oo, de las autoridades acadmicas, vendindonos la privatizacin y mercantilizacin de la Universidad con un marketing ridculo de frases hechas y tpicos hippieprogres: una Universidad al servicio de la sociedad (entindase, vendida a las necesidades del mercado), un pomposo Espacio Europeo Superior para una Economa del Conocimiento (lase, una reconversin econmica de la Universidad para suprimir todos los departamentos que no sirvan a las empresas para aspirar dinero pblico), un nuevo modelo educativo de la formacin a lo largo de toda la vida (es decir, el despido libre para todos los que no se acomoden a un reciclaje continuo), el primado de las prcticas en la enseanza (o sea, la formacin de un ejrcito industrial de reserva que est dispuesto a trabajar sin cobrar, slo para formarse), el becario en prcticas (el trabajador que ni suea con cobrar), el buclico modelo educativo del aprendizaje, frente al caduco modelo de la enseanza magistral (o lo que es lo mismo: la ocasin de desfuncionarizar la enseanza, amortiguando ctedras y plazas de titular), el diseo flexible y personal -tan divertido y apasionante- del propio itinerario acadmico (es decir, la supresin de las profesiones protegidas por convenios colectivos), la movilidad europea como prioridad (al tiempo que se hace todo lo posible por suprimir las becas Erasmus), y blablabla y blablabla; no se trata de poner a la Universidad al servicio de las empresas, sino al servicio de la ciudadana, deca Gabilondo, cuando era ministro; pura palabrera; y luego muchas mentiras: los msteres tendrn precios pblicos (ya se ha visto, s), las tasas no subirn (idem); promesas y promesas de que lo no rentable tendr un lugar de honor en la academia (s: mientras que la financiacin pblica se condiciona a la previa obtencin de financiacin privada, en lo que, a la postre, no es si no una forma de financiar proyectos empresariales privados con dinero pblico, utilizando a la Universidad estatal como un cajero automtico que permite a las empresas aspirar los euros de los impuestos y hacerse gratis con todo un ejrcito de trabajadores -a los que se llama, pomposamente, becarios de investigacin- pagados con el dinero de los impuestos de otros trabajadores).

Durante diez aos de lucha antibolonia, vimos que todo este blablabla, era respondido por estudiantes que lejos de pedir lo imposible (ms bien pedan que se les permitieran conservar una Universidad normalita, con sus virtudes y defectos de toda la vida), haban hecho lo que pareca imposible: traducir las ponencias en ingls de las cumbres de la OMC sobre educacin, estudiarse los BOEs, los libros blancos, los documentos sobre Universidad de las patronales europeas y del Crculo de empresarios espaol. Y haban llegado a la conclusin de que se les estaba tomado el pelo. El espectculo fue pattico y grandioso. En todos y cada uno de los debates que -con mucho trabajo- lograron forzarse, las autoridades gubernamentales de educacin hacan el ridculo con sus frases hechas y sus palabras vacas de lameculos, mientras que estudiantes de veinte aos les sacaban los colores citando profusamente en sus argumentos todos los documentos que esas autoridades, en muchas ocasiones, ni siquiera saban que haban firmado!

Bien. Muchos de esos estudiantes ahora se han volcado en PODEMOS. Y el fenmeno se est repitiendo pero, esta vez, a nivel de poltica general. Por qu se piensan en el PSOE o en el PP que PODEMOS ha logrado surgir de este modo de la nada, con unos cuantos miles -y no millones- de euros? Pues por una sencilla razn. Porque la ciudadana ha escuchado por primera vez argumentos sinceros y llenos de contenido, enfrentndose al ruido ininteligible del bla-bla-bla ininterrumpido de nuestra casta poltica. Lo dijimos ya mil veces con el asunto de Bolonia. Estudiantes y profesores nos pasamos diez aos reclamando tres o cuatro horas de televisin para debatir en pblico sobre el asunto, convencidos de que no haca falta ms para demostrar que nos estaban estafando. Nunca nos concedieron esa oportunidad. Tras aos de una continuada movilizacin en las calles, tras centenares de detenidos y un buen puado de heridos, se nos concedi, por fin, la palabra, en un programa que se llamaba 59 segundos. Incluso esos segundos habran bastado, pero, para entonces, el plan Bolonia ya era una realidad sin marcha atrs.

Quin iba a pensar que el mismo fenmeno se iba a repetir a nivel de poltica global en todo el pas, de forma masiva, contundente y victoriosa? El peso de la Universidad en PODEMOS -y muy en especial de la Facultad de Filosofa y de Polticas de la UCM- es innegable. Alumnxs y profesorxs. Y de nuevo se repite el fenmeno: el bla-bla-bla de la casta no tiene nada que hacer frente a los argumentos que PODEMOS ha sacado a la luz. No se resiste una hora seguida de confrontacin pblica. En esto no es posible agradecer lo suficiente a Pablo Iglesias que durante aos se haya dejado la piel discutiendo en solitario con todo tipo de malas bestias. El efecto ha sido incuestionable. Un grandsimo sector de la poblacin ha sabido distinguir muy bien quin les estaba argumentando de verdad y quin les estaba vacilando. Y ese efecto poltico ha sido una bola de nieve: la poblacin dar la victoria electoral a PODEMOS porque est harta de que la tomen por imbcil.

Volviendo a esa tan interesante definicin de populismo. Presentarse a las elecciones prometiendo lo imposible. O sea: algunos -y mira por dnde son, sobre todo, los discpulos de Fernando Savater, los sempiternos y autoproclamados defensores de la democracia parlamentaria y el estado de derecho- comienzan por considerar imposible que se cumpla la Ley. Por eso, durante toda una dcada, su hazmerreir favorito fue Anguita, ese peligroso izquierdista que se limitaba a pedir y pedir que se cumpliera la Constitucin. Ahora repiten la jugada con PODEMOS. Porque, PODEMOS, la verdad, tampoco parece que est pidiendo la Luna. En la mayor parte de los temas -por lo que yo puedo apreciar-, parece que PODEMOS se conformara con que se cumpliera la Ley. Lo deca Luis Alegre hace unos das. Muchos puntos considerados utpicos en el programa de PODEMOS se pueden financiar con medidas tan inslitas, revolucionarias y radicales como, sencillamente, haciendo que se aplique la Ley. Para lograr la jubilacin a los sesenta aos, por ejemplo, bastara con hacer que las 3000 empresas mayores de este pas tributaran al tipo que tienen asignado por ley (es decir, al 30 %, cuando ahora logran mediante todo tipo de argucias tributar efectivamente al 3,5 %). Esto es utpico? Es utpico pedir que se cumpla la Ley? Quizs. Pero entonces podan haberlo dicho antes! En lugar de escribir libros y columnas periodsticas cantando las alabanzas del imperio de la Ley, poda haberse advertido que el capitalismo de la sociedad capitalista funciona, sencillamente, al margen de la ley y que pedir cualquier otra cosa es utpico o populista. Que, por tanto, el imperio de la Ley est hecho para vigilar y disciplinar a los pobres, y que no se puede soar con otra cosa. Si se hubiera dicho bien alto, a lo mejor la poblacin habra sacado sus conclusiones. Se entiende que Emilio Botn o Florentino Prez no tienen por qu desvelar las reglas del juego que los hace ricos. Pero esos intelectualillos bienintencionados que les hacen el juego sucio en los peridicos y los medios de comunicacin, podan tener un poco ms de dignidad, la verdad.

En este pas -continuaba diciendo Luis alegre-, el fraude fiscal es del 24 % (y el 80 % de ese volumen corresponde a las grandes fortunas). El caso es que, la media europea es del 12 %. Qu pasa? Hace falta un Che Guevara, un Trotsky y un Bakunin? Qu se necesita para hacer realidad esa fantasa utpica, para lograr que la media espaola de fraude fiscal sea la media europea? No hace falta ninguna revolucin descerebrada ni insensata. Hacen falta inspectores de Hacienda. Los datos hablan por s slos: en Espaa hay 1 inspector por cada 1958 trabajadores. En Francia, 1 por cada 942, en Alemania, 1 por cada 750. Los inspectores de este pas, se quejan de que les faltan recursos. Tambin se han quejado de que han recibido instrucciones de no intervenir. En realidad, los inspectores de Hacienda de este pas estn furiosos. Son un colectivo desesperado al que no se ha dejado trabajar.

Y cuntos colectivos hay en este pas deseando poder hacer bien su trabajo? Es una utopa insensata y populista crear las condiciones polticas para que puedan hacerlo? Me consta que hay un ejrcito de inspectores y subinspectores de Hacienda deseando que les den la orden de inspeccionar de verdad a los que de verdad defraudan. Del mismo modo, no me cabe duda de que hay un ejrcito de periodistas deseando ser periodistas de verdad, periodistas hartos de que se les obligue a mentir y a ocultar informacin. Es un disparate utpico crear las condiciones estatales para el ejercicio libre de esa profesin? No, no lo es: bastara con un sistema de acceso pblico a la profesin semejante al que siempre se ha practicado en la enseanza estatal. Los periodistas gozaran as de tanta libertad de ctedra como los profesores (o sea, de mucha). Y entonces, el periodismo podra liberarse de las presiones empresariales y de las presiones gubernamentales. Imposible o utpico? En absoluto: no creo que nadie pueda decir que la enseanza estatal es gubernamental y lo que es posible para la enseanza debera ser posible para el periodismo.

Seguro que existe, tambin, un ejrcito de peritos contables buscando trabajo que podran perfectamente asesorar al poder judicial para resolver las demandas de delitos econmicos. Y seguro que hay tambin un ejrcito de abogados en paro deseando ejercer su profesin para proteger judicialmente en el turno de oficio a los ms necesitados y para demandar a los ms invulnerables poderosos. Esto no puede ser el mundo al revs. No puede ser que mi amigo Tinito la Calma lleve seis aos en la carcel por pasar unos gramos de hachs y resistirse a los malos tratos policiales, al tiempo que millares de brcenas millonarios se pasean por el mundo como si fueran aforados de sangre azul. No se puede hablar de Estado de Derecho cuando la Justicia no sirve ms que para meter en la crcel a la gente pobre.

Y cuantos mdicos y mdicas, cuntos enfermeros y enfermeras, auxiliares de hospital estn deseando poder hacer bien su trabajo? Cuntos profesores y profesoras? Cuntos jueces y juezas haran bien su trabajo si tuvieran ms recursos? Son una marea de gente, una marea blanca, verde y negra. Esta es la utopa populista de la que se hablaba? Lograr que la gente que ama su profesin y sabe ejercerla tenga unas condiciones profesionales dignas para poder hacerlo?

Y los jvenes? Es una utopa lograr que los jvenes mejor formados de la historia de Espaa tengan que emigrar para trabajar de camareros en Alemania o en Laponia? No es esto un increble despilfarro de capital humano, como suele decirse? Es una utopa lograr que haya profesores y mdicos? Es una utopa intentar, por ejemplo, que haya un verdadero turno de abogados de oficio en este pas, que funcione con eficacia y dignidad? Quizs sea imposible, pero entonces que no se vuelva hablar jams de Estado de Derecho ni de Imperio de la Ley. Sin abogados de oficio no puede haber justicia ninguna. Si ellos fallan, falla la Constitucin.

Si yo tuviera que resumir en una sola frase el programa de PODEMOS -y creo que no ando desencaminado a la hora de interpretar el clamor popular que les votar-, dira que esa frase es Que se cumpla la Ley. Qu Ley? Por mi parte, me conformara con que se cumpliera cualquier ley, con tal de que fuera una ley. Aspirara a algo ms, desde luego, aspirara a que las leyes fueran buenas. Pero que se cumplieran las malas leyes ya sera un avance indito. Para que las empresas tributen un 30 % no hace falta el comunismo, hace falta que se cumpla la ley. Si tributaran slo un 25 %, segn pretenden las nuevas malas reformas legales del PP, sera de todos modos un xito social inimaginable. Cualquier ley es mejor que la ausencia de ley. Pero es que, adems -Anguita tena toda la razn-, nuestras leyes no son de las peores, sino que son, en realidad, bastante pasables. Si se cumplieran, el resultado sera asombroso.

El clamor popular que -no me cabe duda- dar la victoria a PODEMOS, ha cado en la cuenta de que, en este pas, hay toda una casta que, sencillamente, vive fuera de la ley. No es que el rey sea inviolable, es que la mayor parte de las decisiones que determinan nuestra vida cotidiana, casi todas las cosas importantes, se deciden fuera del parlamento, en un espacio sin ley. Las personas normales viven sometidas a la ley. El dinero y sus propietarios viven en un vaco legal, en una franja de inviolabilidad, en un paraso no slo fiscal sino tambin legal. La ley no est hecha para la gente rica. Slo cuando los ricos se pelean entre s, ocurre que, a veces, alguno de ellos pasa algun rato por la crcel. Mientras tanto, las crceles estn, como siempre lo han estado, llenas de pobres.

PODEMOS no se puede reducir a un partido poltico. Es un movimiento social muy hetergneo que est pidiendo algo enteramente sensato: que se cumplan las leyes. Luego, a la hora de legislar y hacer leyes mejores, sin duda, surgirn en PODEMOS todo tipo de tendencias, todo tipo de confrontaciones de todos los colores, quizs varios partidos polticos distintos. Pero yo creo, que al final, el verdadero juego democrtico de este pas se va a jugar en el interior de PODEMOS. Y fuera de PODEMOS no va a quedar ms que una oposicin golpista, muy poderosa, sin duda, poderossima, pero golpista. Porque no debemos engaarnos: esa gente no va a permitir as como as que los perroflautas del 15 M se hagan con el pastel que les ha hecho multimillonarios y se dediquen a administrarlo segn las legislaciones de un verdadero Estado Social y de Derecho. No, claro que no, no van a mandar a un Tejero al Congreso. Pero recurrirn a otras tcticas, como ya se ha hecho en Grecia. Un gobierno de concentracin nacional, un tecncrata impuesto por la UE, una desestabilizacin continua con tintes de revolucin naranja en las calles, sin descartar juegos ms sucios an. Yo, que Pablo Iglesias, intentara hacerme con una escolta eficaz, la verdad.

No se puede decir que no sea un programa sensato. Hay que preguntase ms bien, qu se quiere decir y qu se quiere defender -incluso a quin se est defendiendo- cuando se lanzan acusaciones de populismo. Hay que poner las cartas sobre la mesa: es populismo pretender que la casta econmica y poltica de este pas tenga que cumplir la ley? Era populista Eduardo Galeano cuando en los aos setenta diagnosticaba el problema fundamental de Amrica Latina diciendo que, ah, para dar libertad al dinero, las dictaduras encarcelan a la gente? A Latinoamrica le ha costado mucho aprender la leccin, muchos aos, muchas muertes, muchos torturados y desaparecidos, mucha pobreza. Pero se reaccion y el continente se ha llenado de esperanza. En Europa estamos ahora frente al mimo problema. Pero sabemos cul es el antdoto. No es una utopa obligar a los poderosos a cumplir la ley. A veces se consigue. Y el efecto es una bola de nieve que no se detiene. En resumen, que s se puede. Claro que se puede.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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