Portada :: Brasil :: Las caras ocultas del Mundial 2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2014

Ftbol y poltica
Los campeones del mundo son las corporaciones

Miguel Guaglianone
Barmetro Internacional


El Neocapitalismo corporativo

El sistema capitalista tiene sus orgenes en el desarrollo del mercantilismo y el crecimiento del poder financiero, surgidos en los alrededores del Renacimiento, pero su consolidacin y diseminacin global se originan en el siglo XIX, cuando la ciencia y la tecnologa que venan teniendo un crecimiento exponencial desde el siglo XVII, son aplicadas directamente a la produccin.

El sistema de factoras y la acumulacin de capital en manos de los dueos de ellas, la abolicin progresiva de la esclavitud sustituyendo la mano de obra esclava por una mano de obra asalariada que constituir el explotado proletariado, configur un sistema en el que el capitalista no tuvo que preocuparse por la vivienda y sustento del trabajador, sino que se limit a acumular la plusvala que su trabajo produce (Carlos Marx dixit). Este fue el perodo clsico del capitalismo, lo que hoy conocemos como Capitalismo Industrial. En l, la acumulacin de capital se concentraba en una nueva clase social, la alta burguesa, que casualmente era la duea de las factoras, o manejaba el sistema financiero cada vez ms complejo y a travs del cual se movilizaba todo el sistema.

Durante el siglo XX, pero sobre todo despus de su primera mitad (al fin de la Segunda Guerra Mundial que provoc no solo un desplazamiento de los centros de poder, sino cambios sustanciales en los modos de produccin y la propiedad de los mismos) empez a consolidarse el sistema que tenemos hoy en pleno siglo XXI, el neocapitalismo corporativo. La propiedad de los medios de produccin y el manejo del creciente poder financiero (que genera el dinero por especulacin, sin necesitar de la produccin, cambiando la ecuacin trabajo=dinero por la de dinero=dinero) comienza a salir de las manos de los grandes capitanes de la industria o sus familias, para pasar a ser propiedad de corporaciones transnacionales, que cada vez ms centralizan la acumulacin de capital (y el poder consiguiente).

Estas corporaciones no solamente van creciendo exponencialmente en tamao, sino que se van asociando en inmensos conglomerados (megacorporaciones) cuyo nmero en la medida que este proceso contina tiende a ser cada vez ms reducido. Al da de hoy, clculos de las Naciones Unidas (basados en la propia informacin suministrada por las propias corporaciones a los medios especializados) estiman que menos de 400 grandes empresas manejan ms del 85% del capital total del sistema econmico mundial. Si a eso agregamos otras estimaciones que calculan para este momento que el 1% de la poblacin mundial (concentrado en las corporaciones) posee ms que el 99% restante, queda claro cmo est distribuido el poder mundial contemporneo.

En este sistema del neocapitalismo corporativo, los gobiernos de los estados-nacin quienes suponemos tradicionalmente que controlan el poder social se han ido convirtiendo paulatinamente en meros ejecutores de los intereses de las grandes corporaciones. Ya desde los aos 50 el exgeneral y expresidente estadounidense Dwight D. Eisenhower advirti del inmenso poder de lo que bautiz como complejo militarindustrial, refirindose un grupo de corporaciones que tenan en sus manos sobre todo la fabricacin de armas y equipo militar. George W. Bush sac a la luz ese poder corporativo que siempre ha tratado de mantenerse fuera del conocimiento pblico, al incorporar directamente a su gobierno a altos ejecutivos de las principales corporaciones. El gobierno de Obama ha mantenido sistemticamente esa lnea, a travs de una poltica exterior de su pas totalmente determinada por los intereses de esos grandes complejos corporativos (complejo militar-industrial, petroleras, de servicios y consumo, mediticas, etc.). Pensemos que puede quedar para otros gobiernos, an de las otras grandes potencias, si el de la potencia central funciona bajo estas condiciones. Espaa es un ejemplo claro, que muestra sin tapujos como el gobierno del PP depende directamente de las corporaciones espaolas, que no solo financian todo el sistema poltico, sino que tienen al Estado espaol como su principal representante en el exterior.

Y lo ms grave de todo es que cuando se comienza a profundizar un poco se descubre que estas corporaciones: primero no son especializadas, cada gran conglomerado maneja simultneamente toda rea que produzca dinero (la Casa Disney por ejemplo, no solo es una de las grandes corporaciones mediticas, sino que est asociada a fbricas de armas, petroleras, etc.) y segundo que, aunque puedan aparentar ser competidoras, estn totalmente interrelacionadas institucional y econmicamente entre s, al extremo de formar una extensa red que cubre todo el planeta y que tiene intereses comunes.

La otra caracterstica importante de este sistema del neocapitalismo corporativo, es su capacidad para convertir en mercanca todo tipo de hecho cultural. Bajo el conocido nombre de neoliberalismo, el auge mundial de la privatizacin intenta convertir por ejemplo, a todo servicio del estado (educacin, salud, servicios pblicos, etc.) en una mercanca manejable y comercializable por el capital privado (el de las corporaciones). Todo aquello de lo que pueda sacarse un lucro y una renta es campo de uso para el sistema corporativo.

Al ftbol tambin le toca

Una muestra de la omnipresencia de las corporaciones en la vida cotidiana de los 7.000 millones de habitantes del planeta nos la est dando la Copa Mundial de Ftbol que se desarrolla en Brasil. Lo que los medios corporativos presentan al mundo como una fiesta internacional del deporte, constituye sobre todo un multimillonario negocio que tiene como exclusivos beneficiarios a un puado de grandes corporaciones transnacionales.

El Campeonato Mundial de Ftbol es el evento que tiene la mayor cobertura televisiva (y radial) del planeta. Ms de 1600 millones de personas siguen en vivo el desarrollo de sus partidos (uno de cada cuatro habitantes del mundo). No existe ningn otro acontecimiento peridico que capte la atencin y el inters simultneo de tal nmero de personas, ni que tenga un despliegue meditico de ese tamao.

Para este Mundial realizado en Brasil estaba estimado un presupuesto inicial de inversin en obras de infraestructura del orden de los 2.320 millones de dlares. Tres de los doce escenarios donde se desarrolla la Copa Brasilia, Sao Paulo y el Maracan de Ro de Janeiro tuvieron en ese presupuesto un estimado de costos de 460 millones de dlares cada uno.

La FIFA

La FIFA (Fdration Internationale de Football Association), organizadora y principal beneficiaria de los beneficios de la Copa del Mundo, que comenzara humildemente en 1904 como un intento de unificar un deporte nacido en Inglaterra pero que ya estaba tomando relevancia en otras sociedades, se ha convertido paulatinamente en una megacorporacin asociada al sistema de red del que hablamos antes.

Esta corporacin tiene afiliadas un total de 209 federaciones o asociaciones de ftbol en todo el mundo. A travs de ellas incorpora ms pases (17 ms) que las propias Naciones Unidas. Maneja multimillonarias cantidades de dinero y est gerenciada por individuos representantes del capital y el poder. Su actual estructura fue patrocinada y llevada adelante por el brasilero Joo Havelange, que la presidi desde 1974 hasta 1998. l fue quien desarroll en profundidad el carcter empresarial de la Federacin, creando los acuerdos publicitarios con la televisin, con las grandes corporaciones fabricantes de ropa deportiva, con los derechos de comercializacin del ftbol, con la venta de franquicias y patentes, que aumentaron exponencialmente los ingresos corporativos que en un principio solo estaban reducidos a los generados por las entradas a los estadios. El presupuesto oficial de la FIFA para 2014 contempla ingresos por 3.800 millones de dlares de los cuales el 90% procedern de la Copa del Mundo.

El poder de la FIFA es tal, que impone a los pases a los cuales designa sede de las Copas del Mundo unas estrictas condiciones econmicopolticas que implican hasta cambios en las leyes locales y van mucho ms all de las exigencias sobre el nmero de estadios, condiciones de los mismos, logstica operativa durante el evento, etc.. Estas condiciones contemplan exoneraciones impositivas a las grandes corporaciones patrocinadoras del evento, zonas de excepcin de un radio de 2 km alrededor de los estadios, y bajo cuerda y contra sus propias autoimpuestas reglas, obligan al Estado sede (como est sucediendo con Brasil) a hacerse cargo de la mayor parte de los costos de las infraestructuras exigidas.

Brasil y la Copa del Mundo

Brasil es el nico pas que ha logrado cinco veces conquistar la Copa del Mundo. La pasin por el balompi es una parte integral de la propia cultura brasilera. La decepcin todava vigente de no haber podido ganar el primer campeonato mundial organizado en su territorio (Maracanazo, 1950) es parte del imaginario de todo su pueblo y ha constituido una de las principales motivaciones colectivas para desear volver a realizar all, 64 aos despus, el Campeonato Mundial. Con estos antecedentes todo haca prever que el apoyo popular al evento sera prcticamente unnime. Sin embargo, la propia situacin social del Brasil y la forma como ha sido organizado el evento, han desatado la explosin de fuertes tensiones sociales latentes, que se han plasmado en grandes movimientos de resistencia popular que vienen sacudiendo al pas desde hace ms de un ao.

Una de las caractersticas de este mundo meditico en el cual vivimos, es que esa condicin transparenta todo, incluido aquello que no es conveniente que se haga pblico para el poder establecido.

Las condiciones impuestas por la FIFA para ceder la sede a Brasil hicieron que su Congreso tuviera que aprobar una Ley de excepcin llamada Ley general de la Copa validada en ltima instancia por el Tribunal Superior de Brasil. Esta Ley pasa por encima de toda la legislacin vigente en el pas, permite la creacin de zonas de exclusin alrededor de los Estadios en espacios pblicos (un cerco militar) y la excepcin de impuestos (alrededor de 10 billones de Reales - 4.590 millones de dlares) para garantizar que FIFA y las corporaciones patrocinadoras aseguren sus ganancias. Crea adems nuevos tribunales que estn alrededor de las canchas y si se comete una violacin de esta Ley, los ciudadanos pueden ser juzgados en este tribunal de excepcin con penas altas y sin el derecho a una defensa amplia (violando todas la legislacin penal existente).

La difusin del contenido de esta Ley, conjuntamente con las informaciones que, a pesar de lo pactado con la FIFA de que correran por parte de las grandes empresas patrocinantes, el Estado brasilero deba hacerse cargo de los costos de las infraestructuras (aunque Dilma haya declarado que la inversin social es doscientas veces superior a esta), y sumado a las crecientes denuncias de corrupcin que se reflejaron en un aumento desmesurado de los costos presupuestados (que se multiplicaron entre cuatro y diez veces ms); y finalmente el fracaso frente a los tiempos de entrega de las obras (slo 2 de los 12 estadios estuvieron terminados a tiempo); han constituido los factores que alimentan la hoguera de las protestas sociales.

Las numerosas manifestaciones en todas las grandes ciudades del Brasil (antes y durante el evento), con la gente reclamando sobre todo el derroche y desviacin de recursos destinados a proyectos sociales hacia el pago de las infraestructuras, han constituido un serio problema para el gobierno socialdemcrata de Dilma Rousseff, que en diciembre se presenta a una reeleccin presidencial.

El disgusto popular fue tan evidente, que la presidenta no realiz el discurso inaugural del evento que generalmente da el mandatario del pas sede, y an as fue abucheada por el pblico cuando entr al estadio. En definitiva, es probable que la Copa del Mundo sea un detonador que haya producido alteraciones muy grandes en la situacin poltica brasilera.

Esta consecuencias para la situacin poltica brasilera son un efecto colateral del gran negociado corporativo. El tiempo entre el fin del evento y las elecciones presidenciales de diciembre nos dir el costo poltico real que ha tenido para el PT y Dilma.

Los campeones del mundo son las corporaciones

La FIFA no est sola en la organizacin de estos grandes negociados (tal como es previsible), otras grandes corporaciones estn directamente asociadas a la organizacin de la Copa La ISL Marketing posee los derechos exclusivos de venta de la publicidad en los estadios, los filmes y videocasetes, las insignias, banderines y mascotas de las competencias internacionales. Este negocio pertenece a los herederos de Adolph Dassler, el fundador de la empresa Adidas, hermano y enemigo del fundador de la competidora Puma. Cuando otorgaron el monopolio de esos derechos a la familia Dassler, Havelange y Samaranch estaban ejerciendo el noble deber de la gratitud. La empresa Adidas, la mayor fabricante de artculos deportivos en el mundo, haba contribuido muy generosamente a edificarles el poder. En 1990, los Dassler vendieron Adidas al empresario francs Bernard Tapie, pero se quedaron con la ISL, que la familia sigue controlando en sociedad con la agencia publicitaria japonesa Dentsu.

Pero no son solo estas tres grandes corporaciones los beneficiarios directos (en dlares) del evento. Mc Donald, Coca Cola, las grandes lneas areas y otras corporaciones de transporte, las grandes cadenas hoteleras, las corporaciones mediticas y los dems sponsors directos de la FIFA son tambin parte del mismo negocio. Hay que sumar a la cuenta a todas aquellas otras corporaciones que se benefician tercerizadamente, como las constructoras, las suministradoras de equipos y materiales y las dems contratistas de infraestructura.

Si slo la FIFA va a recibir como beneficios directos un ingreso del orden de los 3.500 millones de dlares, an un clculo conservador nos da, al intentar un estimado de las ganancias del resto de las beneficiarias, una suma que por lo menos multiplica estas cifras por 15 o 20 veces (La astronmica cantidad de entre 52.500 y 70.000 millones de dlares).

Y quin paga estas cuentas? De dnde salen estos dineros? Por supuesto finalmente del esfuerzo y el bolsillo de los ms pobres. Los pueblos siempre terminan pagando las facturas, cuando el capital acta privatizando las ganancias para las clases dirigentes, y socializando las deudas en las masas menos privilegiadas.

Quines son entonces los campeones del Mundo? Las grandes corporaciones, ya que llegue quien llegue a las finales son ellas siempre los ganadores. El balance las hace en cada caso los principales beneficiarios de este evento que mueve multitudes cada cuatro aos a lo largo del mundo.

Coda

Sin embargo es necesario dejar ms algo anotado. El ftbol es un deporte cuya magia es capaz de trascender la estructura del gran negocio. El pase de selecciones como Costa Rica, Irn o Argelia a octavos de final, el obligado retorno temprano de tres campeones del mundo de los pases centrales (Espaa, Italia e Inglaterra) vencieron en este caso todo pronstico y colapsaron no slo el mercado (paralelo, ilegal y multimillonario) de las apuestas, sino los clculos numricos de las corporaciones que se manejan con el beneficio del pase a las ltimas etapas del campeonato de aquellos pases con amplios mercados de poder adquisitivo para sus productos y servicios, y que bajan sus ganancias calculadas cuando las naciones pequeas se hacen protagonistas ms all de la primera fase.

Y sobre todo cuando como en este caso, a la propia magia del ftbol se suma nuestro realismo mgico latinoamericano, que genera siempre realidades ms all de la lgica de la dominacin.


Fuente original: http://barometrointernacional.bligoo.com.ve/miguel-guaglianone-los-campeones-del-mundo-son-las-corporaciones



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