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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-07-2014

Entrevista al periodista Carlos del Frade
La objetividad es el discurso de las clases dominantes para mantener el status quo

Fabin Chiaramello
Rebelin


Carlos del Frade es un periodista rosarino, reconocido por su coherencia, tica, militancia y, sobre todo, por su larga produccin periodstica. Durante ms de 30 aos de trabajo incansable ha publicado ms de cincuenta libros y cuadernos de investigacin sobre temas que van desde lo econmico, poltico, religioso, histrico, ecolgico, judicial y hasta lo futbolstico. Entre tanto trabajo, muchas de sus investigaciones sirvieron para el esclarecimiento de crmenes de lesa humanidad y de varias formas de saqueos en suelo argentino; recibi decenas de distinciones literarias y fue echado de todos los grandes medios de comunicacin de Rosario y la regin. Trabaja en medios grficos, digitales, radiales y televisivos. Es un todoterreno del periodismo.

En esta entrevista repasa viejos vicios y discursos de la comunicacin, el rol de los medios alternativos, las redes sociales, la Ley de Medios y la precarizacin de los trabajadores de prensa, entre otros temas.

- Aquel viejo discurso de la objetividad, que encuentra sus races en el positivismo, en las ciencias y en la comunicacin fue descartado en un momento. Por qu desde algunos sectores siguen esgrimiendo el discurso de la objetividad y la neutralidad para la comunicacin?

-Primero que la cuestin de la ciencia generalmente es un mundo reducido, e incluso el mundo de las facultades termina siendo reducido, lo que se discute en las facultades tiene poco que ver con lo que se discute en la poltica y en la calle. En relacin a eso, lo que siempre hemos denunciado es que la objetividad en realidad esconde el discurso de las clases dominantes para mantener el status quo. Se presenta una noticia como objetiva cuando en realidad no daa los intereses de la clase dominante. La objetividad no es ms que la presentacin de los hechos como una especie de naturaleza de la sociedad, en donde no hay intereses dominantes, donde no hay factores de poder, donde no hay diferencias sociales. La objetividad aparenta ser eso que hasta podemos ver en las ciencias duras, cuando en determinadas circunstancias, por ejemplo, se sabe que dos molculas de hidrgeno y una de oxgeno combinadas no forman el agua. Por eso hay que seguir batallando contra el discurso del periodismo objetivo, que generalmente es el discurso de los medios dominantes para presentar a la sociedad un esquema en donde se ocultan a los sectores minoritarios que manejan la sociedad.

- En la actualidad, y desde hace dcadas, tambin conviven otras formas de hacer periodismo. Medios alternativos, comunitarios, populares, autogestionados, y cientos de espacios y experiencias que resisten y se oponen al discurso y al poder que reproducen esos grandes medios. Cul es el peso que stos tienen en la actualidad y cul es el efecto para contrarrestar, s es que lo logran, el discurso del poder?

-Son dos temas distintos. El trabajador de prensa que se mueve dentro de los medios de comunicacin alternativos sabe que su trabajo vale expresando lo que pasa en su entorno ms cercano, eso es muy importante. Y adems eso es un discurso contrahegemnico porque le da visibilidad a lo cercano, lo que generalmente terminara siendo despreciado por los grandes medios. En ese caso es un discurso contracultural, o por lo menos contracultural en relacin a lo dominante.

El problema que tenemos desde los medios alternativos o comunitarios es la masividad. Ese es un desafo poltico. Podemos vivir toda la vida siendo minora pero es un problema, porque a la larga la sumatoria va a ser chiquita y merecemos, por todo el trabajo que se hace en los medios de comunicacin alternativos y comunitarios, que sean lo ms masivos posible. Para eso hay que reafirmar el rol del trabajador de prensa: que sea lo ms riguroso posible, lo ms preciso posible, y al mismo tiempo que le agregue ms informacin a lo que presentan los trabajadores de prensa de los medios del sistema. Necesitamos trabajar siempre tres o cuatro veces ms, para llegar a la mayor cantidad de gente posible, lo que hara que furamos masivos. Adems de comunitario, adems de alternativo, que le llegue a la mayor cantidad de gente posible, es un problema poltico.

- Para salir de esa marginalidad, ya que a veces la propia etiqueta de alternativo marca una diferencia...

-As es, el espacio para los convencidos. Creo que el periodismo se hace en cualquier lugar. Y el periodismo bueno es aquel que produce ms informacin. Eso generalmente termina siendo contrahegemnico porque cuando producs ms informacin vas a terminar denunciando a uno de los factores de poder que hoy maneja la sociedad. Pero tambin, esa cuestin del mote, del sello de lo alternativo, termina segmentando el campo de la recepcin.

- Otro momento particular fue el que fueron definiendo las nuevas tecnologas y, particularmente en los ltimos aos, las redes sociales. Cree que stas democratizan, por decirlo de una manera, la comunicacin?

-No. No creo eso. S creo que puede haber una serie de nuevas fuentes de informacin a la hora de producir datos. Pero la construccin periodstica no pasa por Facebook ni Twitter o por mails. Pueden brindar nuevos datos.

Lo de democratizacin de los medios es relativo. Creo en el peso que siguen teniendo la televisin, los diarios y las radios, por esa cuestin de la masividad y la cultura de la lealtad que producen. Todava no he visto esa situacin en Internet, por ejemplo, no he visto que haya aparecido esa cuestin de la masividad y la cultura de la lealtad que producen ciertos programas de televisin, de radio y ciertos diarios. La lealtad, la continuidad en el tiempo. Esa identidad me parece que no se ha producido todava en Internet. No quiere decir que en un futuro no cambie.

- La informacin es tambin, o al menos para los que as la apropian, una mercanca, un producto de consumo. Las redes sociales son parte de ese crculo...

-S, igualmente creo que las redes sociales son muy importantes para las organizaciones sociales y polticas, que incluso estn en contra del sistema, para dar a conocer su punto de vista. Pero necesitan que esos puntos de vista sean rebotados y multiplicados por los grandes medios, porque sino queda en los seguidores que tenga en determinada red social. As que en todo caso, son expresiones mltiples de millones, individuales, pero sto no significa que se conviertan en medios de comunicacin que democraticen la informacin.

- Adems, los medios de comunicacin generan, producen y reproducen sentidos, ideologas. Reproducen un orden.

-La lgica del capitalismo est claramente evidenciada en los grandes medios de comunicacin, por eso me parece que puede haber herramientas comunicacionales ms accesibles, pero esas herramientas se tienen que poner al servicio de un proyecto de transformacin para que la sociedad sea ms democrtica. Es muy difcil pensar que se puedan construir medios de comunicacin ms democrticos cuando la sociedad sigue siendo a imagen y semejanza de los intereses de una minora. Esa es la gran cuestin y el desafo poltico-cultural que tenemos.

-Carlos del Frade tiene una larga trayectoria periodstica: investigaciones, artculos, publicaciones, libros y producciones en amplias ramas de la comunicacin. Sin embargo le han cerrado las puertas en todos, o casi todos, los medios masivos de la ciudad. Cree que existe una verdadera o una completa libertad de expresin?

-Yo creo que la libertad de expresin es una especie de concepcin de mandamiento bblico, algo que existe en el territorio de la metafsica. La libertad de expresin sera la libertad que tiene el trabajador de prensa para decir lo que quiere donde quiere, y eso es mentira. Efectivamente, un albail puede levantar una pared en cualquier lugar, pero no va a trabajar en la mejor constructora del pas porque quiera, sino porque pueda o no, porque lo tomen o no lo tomen. Lo mismo pasa con un trabajador de prensa. La nueva Ley 26.522, de Servicios de Comunicacin Audiovisual, dice en su artculo segundo que todas las personas en Argentina tienen libertad, accesibilidad, a los grandes medios. Es hermoso ese espritu de la ley, pero es un verso. Yo no puedo ir a Canal 3 y decir vengo a ejercer mi derecho que est garantizado por el artculo 2 de la ley y quiero a hacer el editorial de 'De12 a 14'; el portero me echa a patadas. Creo que ningn trabajador de prensa tiene la libertad de elegir donde publicar su trabajo, trabaja donde puede y hace lo que puede, y eso me parece que es una cuestin que va ms all del trabajador de prensa y se mete en la realidad de todos los trabajadores.

- Ya que mencions la ley, son muchos los puntos que suenan como bellos enunciados pero en la realidad no se ven plasmados.

-En la realidad es difcil. Siempre dije, durante la discusin del anteproyecto, durante la discusin del proyecto y lo dije despus: estoy a favor de la ley en lneas generales, pero hay cosas que la misma no dijo en ningn momento. Por ejemplo: cmo sostener los medios del espacio civil de la sociedad, de ese 33 por ciento reservado que enuncia la ley, si en la ley no dice en ningn momento cmo se democratiza la pauta oficial ni tampoco hay una sola mencin sobre cmo democratizar la pauta privada, algo que existe en otras legislaciones, en Europa por ejemplo.

- Tampoco hay una diferenciacin dentro de ese 33 por ciento reservado a los sin fines de lucro, y es ah cuando aparecen las controversias ya que, por ejemplo, puede ser que un medio sin fines de lucro sea propiedad de una ONG, de alguna iglesia, de sindicatos...

-S, o las famosas cooperativas. Un cosa es AFA como cooperativa, que es una de las principales 200 grandes empresas del pas y otra cosa es la cooperativa del barrio toba. No son iguales.

Por eso digo que la ley me parece interesante especialmente a la hora de limitar el poder de los oligopolios, el poder de la concepcin unitaria: porque Buenos Aires le cuenta a Purmamarca como amaneci Mataderos, entonces eso est bien. Pero en cuestiones concretas, adems es una ley propatronal, algo que siempre denunci, porque en el artculo 4 dice con claridad que los concesionarios van a aplicar la poltica editorial de los medios. No solamente que no se habla de los derechos de los trabajadores sino que se habla directamente del derecho del patrn. Despus los sindicatos de prensa que adhieren polticamente a la administracin kirchnerista, y que tienen el derecho de hacerlo, dicen que sta no es una ley laboral. Causa extraeza que en un gobierno peronista, que vena de haber hecho la nica ley de comunicacin democrtica en el ao 1953, no se especifique cul es el rol del trabajador de prensa en los medios audiovisuales. Y eso es remar contracorriente, porque te encontrs con una ley que dice lo que pasa en una radio, en la televisin o un diario es potestad del patrn y eso es gravsimo.

- Y del otro lado est la realidad de la mayor parte de los trabajadores de prensa que sufren una precarizacin muy particular.

-Es difcil encontrar tanta precarizacin laboral como en nuestro caso, como trabajadores de prensa. Los que estn en blanco son los de los grandes medios: en Rosario los tres diarios, las radios AM y en muy poquitas FM, cuando hay cientas. Eso expresa tambin esa realidad del poder concreto, del poder econmico, cul es el lugar social que tiene el trabajador. Esas cosas no se han modificado con la ley, algo que tambin decamos en medio de la presentacin de aqul 7D en el que decan que llegaba la gran transformacin, que al otro da bamos a tener una comunicacin democratizada, extraordinaria. No pas nada, porque obviamente la ley no cambia la realidad, son las fuerzas polticas las que cambian la realidad. La ley es un hecho ms que puede ser aplicada o no. Nosotros denunciamos por escrito la falta de discusin de los derechos laborales en la discusin del anteproyecto y el proyecto, pero como siempre, somos minora.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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