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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2014

Ponencia para la charla-debate a celebrar el viernes 4 en Sant Celoni, Catalunya, organizada por el movimiento juvenil ARRAN
Es posible una independencia no socialista?

Iaki Gil de San Vicente
Rebelin


1.- El capital contra los pueblos

Siempre es necesario basar nuestras tesis y propuestas en la historia, siempre es bueno tener los pies en la realidad de la historia, y aunque la historia la escriben los vencedores tambin las clases y los pueblos oprimidos podemos reconstruir la historia falsificada por el imperialismo. Ahora mismo se est librando una spera batalla intelectual, poltica y cultural, entre varias historias opuestas: la catalana, la vasca, la gallega, la andaluzacontra la oficialmente espaola, y tambin una batalla interna entre las diferentes versiones clasistas y populares en las historias vasca, andaluza, gallega, catalana, sin olvidarnos de la pugna entre escoceses e ingleses, entre Ucrania y Crimea, entre Rusia y el euroimperialismo con respecto a estos y otros pueblos.

El debate sobre si los pueblos pequeos o relativamente pequeos podemos construir un Estado independiente que acte como tal y que no sea un simple protectorado, est agudizndose por momentos debido a la aceleracin de la tendencia centralizadora y centrpeta del poder del capital financiero europeo. Recordemos que desde el comienzo del imperialismo, el capital financiero es la fusin del capital industrial con el bancario lo que le otorga un poder sobrecogedor, espantoso, a esta fraccin de clase burguesa. A la vez, y por ello mismo, las tendencias a la concentracin y centralizacin de capitales presionan con mucha ms fuerza al capital financiero que a las otras formas de capital, lo que hace que este necesite y desee fervientemente dirigir el proceso mundializador imperialista, lo que le lleva a multiplicar el saqueo material e intelectual de los pueblos. Las reivindicaciones nacionales se multiplican precisamente en respuesta a la ciega necesidad expansionista del capital financiero. Una forma de resistencia es la estrategia de avanzar en alianzas diversas a nivel continental e intercontinental, con diferentes grados de unidad antiimperialista o de simple defensa coordinada de los derechos sociales y nacionales de los pueblos, pero no es este el momento para desarrollar esta cuestin.

Para Euskal Herria y los Pasos Catalans, y para todas las naciones oprimidas, sera muy bueno que en Europa existiera una alternativa antiimperialista parecida a la que se est forjando en Amrica Latina, con todas sus contradicciones y limitaciones. Pero no existe nada de eso, al contrario, la UE avanza como una apisonadora que va cogiendo velocidad y peso con el TTIP que se est negociando en secreto con EEUU. Semejante apisonadora de soberanas estatales aplast la independencia econmica espaola mediante la reforma exprs de su constitucin para adaptarla a las exigencias de la Troika en algo tan decisivo como el dficit, pensada y realizada en mes y medio y sin referndum, segn el diario El Pas del 23 de agosto de 2012. La trituradora europea pulveriz en abril de 2014 la soberana francesa sin necesidad de reformar ninguna ley de leyes para imponer un recorte de 50.000 millones- en los gastos pblicos a realizar en tres aos, obedeciendo el mandato de Bruselas sobre el dficit. Lo significativo del caso francs es que, como veremos, la cesin de soberana se ha realizado tras aos de crecientes tensiones con Alemania y con la Troika que han reducido prcticamente a nada el hasta no hace mucho tiempo poderoso eje Berln-Pars.

Para el tema que ahora debatimos --puede existir una independencia no socialista?-- la cesin, de las burguesas espaola y francesa, de una parte esencial de su independencia nacional plantea dos interrogantes: una, acaso la experiencia franco-espaola no demuestra la imposibilidad absoluta de todo independentismo trasnochado y romntico?; o lo opuesto, acaso no demuestra que slo un Estado obrero y popular estratgica y tcticamente orientado al socialismo puede garantizar la verdadera independencia de la nacin trabajadora, por utilizar un trmino de Marx? Avanzar al socialismo quiere decir acabar con la propiedad privada, burguesa, de las fuerzas productivas, con la dictadura del capital financiero y del papel de la deuda en el capitalismo contemporneo, con el sistema salarial, trascender histricamente la ley del valor, o sea, la revolucin socialista.

No estamos diciendo nada nuevo. Marx y Engels nos dejaron un modelo terico, econmico, poltico, social, etc., bsico en sus anlisis sobre Irlanda y Polonia que ha sido confirmado por la historia. Para que ambas naciones pudieran conquistar y sostener su independencia, Marx y Engels vean imprescindible que realizasen la revolucin agraria y la revolucin social. Se objetar que el capitalismo ha cambiado cualitativamente desde la segunda mitad del siglo XIX y que ahora no tiene sentido ser tan radicales como ellos porque la sociedad civil moderna ha desarrollado formas democrticas de participacin ciudadana que garantizan la conquista pacfica de los derechos sociales. No slo los hechos presentes sino la entera evolucin histrica de la UE niegan estas tesis porque esa dinmica se rige por cuatro principios que son a la vez objetivos, estrategias y tcticas del capital: austeridad, flexibilidad, privatizacin y represin.

La sinergia de estos cuatro puntos se expresa en el artculo que el pasado 26 de mayo de 2014 ofreca el diario Cinco Das y que resuma as los siete retos de la UE: 1) austeridad o crecimiento; 2) desempleo; 3) eurobonos para pagar la deuda con una clara cesin de soberana de los pases endeudados; 4) ingresos y fraude fiscal; 5) Sector financiero y BCE; 6) energa; y 7) infraestructuras. Aunque el artculo no entraba directamente a la cuestin del poder omnvoro de la Troika, s lanzaba un mensaje claro coincidente en la prctica con el cudruple objetivo, estrategia y tctica expuesto en el prrafo anterior. Adems, la ola privatizadora de los servicios pblicos en beneficio de las empresas internacionales tal cual se sanciona legalmente y se impone a los Estados mediante el Tratado de Libre Comercio, o TTIP, que se est negociando en secreto y a espaldas de los pueblos, es plenamente coherente con lo arriba expuesto. El TTIP crear el mayor mercado de libre comercio del planeta. La OTAN es imprescindible para defender esta extensa rea lo que conduce a la disciplinarizacin poltico-militar de la UE mediante su nueva doctrina diseada bajo la direccin de EEUU, con las tensiones que ello puede acarrear con la estrategia poltico-militar del eje Berln-Pars, y de aqu el por qu de la reunin del Consejo Europeo de Defensa en febrero de 2014 para estrechar la unidad poltica y la disciplina europea alrededor de EEUU y la OTAN. Militarizacin unida a la tendencia a la derechizacin electoral confirmada en las ltimas elecciones europeas.

Teniendo en cuenta el funcionamiento de esta apisonadora, en febrero de 2014 C. Lapavitsas sostuvo que: Los gobiernos que quieran hacer polticas progresistas no podrn permanecer en el euro. Si las polticas progresistas slo pueden realizarse fuera de la zona euro, qu no suceder con la independencia socialista? Vamos a hacer un ligero repaso hacia atrs de cmo y por qu ha ido cogiendo velocidad la triturador de la Troika, y luego desarrollaremos las soluciones revolucionarias propuestas por Marx y Engels.

2.- La leccion de la historia

La patronal alemana recomend en verano de 2013 al gobierno griego que vendiera su pas a trozos para poder pagar la deuda, esta recomendacin encuentra su lgica en el hecho de que pocos meses antes, en mayo, se confirmaba que la economa de la zona euro sufra la ms larga recesin de su historia, por lo que Alemania recomendaba al pueblo griego que se vendiera a s mismo trozo a trozo para satisfacer la deuda que haba contrado su clase dominanre. Poco antes, Alemania tensaba sus relaciones con el Estado francs porque este no quera aplicar todos los planes de austeridad, flexibilidad, privatizacin y represin exigidos por la Troika y el capital financiero, y es que la situacin socioeconmica francesa empeoraba paulatinamente al ser incapaz de remontar la distancia que le iba separando de Alemania. Con el tiempo, como hemos visto, el Estado francs terminara claudicando a las exigencias del capital financiero transnacional.

Fue en este contexto de tensiones mltiples cuando termin de desplomarse el mito islands en abril de 2013, ganando las elecciones la derecha neoliberal que aos antes haba arruinado al pas con una gigantesca deuda que le llev al colapso en 2008, perdiendo el poder del gobierno pero manteniendo el poder econmico, el poder poltico real y el poder de alienacin y chantaje al pueblo. Para el reformismo europeo, las medidas islandesas de dejar hundirse la banca responsable de la deuda, de proceder judicialmente contra los responsables del desastre financiero, etc., fueron una demostracin de la validez de la creencia que sostiene que un pueblo puede mantener su independencia dentro de la UE yendo incluso contra las exigencias de la Troika. Las fuerzas revolucionarias aplaudimos la coherencia del pueblo islands, pero advertimos de los lmites intrnsecos de su poltica reformista. Inicialmente los resultados fueron espectaculares: mientras que Grecia se debata en la crisis y en las luchas sociales, la economa islandesa creca un 2,3% entre 2010 y 2011, sin embargo ese crecimiento no acab ni con las causas de la crisis ni con los efectos empobrecedores que todava en verano de 2012 y todo lo que resta de 2013 seguiran golpeando al pueblo. La debilidad poltica del reformismo socialdemcrata y la Izquierda-Verdes impidi que aumentase la conciencia obrera y popular, facilit que se recompusieran las fuerzas burguesas que haban hundido al pas en la pobreza y que volviera al gobierno en 2013.

Mientras se esfumaba el mito islands y la derecha neoliberal de la Isla volva al poder, Merkel, la presidenta alemana, justificaba con desparpajo que los Estados europeos deban ceder cotas de soberana de manera definitiva para impedir el rebrote de las crisis. Ceder soberana a la UE era lo mismo que ampliar en poder de euroalemania. Es muy significativo que esta exigencia de Merkel se realizara el mismo mes abril de 2013 en el que las reservas de gas del pas estaban en mnimos por el alto consumo de ese invierno, reavivando viejos y aterradores fantasmas sobre las tensiones entre Alemania y Rusia, y sus atroces conflictos histricos. El derrumbe econmico de Chipre que se produjo en esas mismas fechas azuz los ataques de la prensa euroalemana a la responsabilidad de la inversiones rusas en Chipre, tensionando an ms las ya glidas relaciones entre Mosc y Berln. El pueblo chipriota tuvo que ceder a las implacables exigencias euroalemanas y al creciente poder de la Troika para controlar las economas estatales, poder concedido por la Eurocmara en febrero de 2013. Justo cuando la Eurocmara reforzaba el poder de la Troika para tutelar a los pueblos, el diario El Pas escriba el 7 de febrero de 2013 que la Europa rica se conjura para recortar an ms el presupuesto comunitario.

La Europa enriquecida vena gestndose desde haca tiempo, recibiendo un impulso oficial con las declaraciones que Draghi, banquero italiano al mando del BCE, hizo al peridico alemn Der Spiegel en noviembre de 2012, en las que aseguraba que: "Muchos gobiernos todava deben darse cuenta de que perdieron su soberana nacional hace mucho tiempo. Debido a que en el pasado han permitido que su deuda se acumule, ahora dependen de la buena voluntad de los mercados financieros, por lo que deban asumir que slo cediendo poder a Bruselas podran defenderse del poder financiero mundial. Pero an ms, la Europa rica estaba cediendo poder decisorio a Alemania en detrimento del Estado francs, y desde luego arrinconando a Italia y al Estado espaol como se demostr en el pacto entre Bruselas y Berln en ese mismo mes de noviembre: el ncleo del poder financiero de la UE y de su burocracia optaba por Alemania en detrimento de la soberana nacional francesa que encajaba nuevos golpes en un proceso de cesiones que llegaran a la claudicacin arriba vista.

Ante una crisis que se exacerba e intensifica, en septiembre de 2012 se hablaba ya de la urgencia de supergobierno de la UE que impusiera disciplina y que acelerase la Unin Bancaria Europea, centralizacin decisiva que anulara definitivamente la independencia de los Estados miembros, aplaudida por el peridico econmico Cinco Das del 14 de septiembre de 2012. Durante ese verano la crisis se profundiza y en julio EEUU sali en defensa del proceso europeo reconociendo que, para su economa y para su poder mundial, era necesaria una UE fuerte. El que en esos momentos 90.000 hogares griegos estuvieran sin luz, y que el empobrecimiento alcanzara cotas desconocidas, no importaba al capital financiero, por el contrario, el diario Cinco Das insisti en ese junio que Contra la crisis, ms Europa, es decir, ms sacrificios para las clases y pueblos explotados mientras que la lite decida avanzar en la unidad bancaria, fiscal y poltica. En realidad, la disciplina arriba expuesta no responda slo a las necesidades del capital financiero europeo, sino del imperialismo en su conjunto que, en boca de la OCDE, reafirm en marzo de 2012 la necesidad de profundas reformas estructurales en la eurozona, reformas que en esos momentos se imponan a la fuerza en Holanda y Blgica, pases no excesivamente endeudados ni en crisis agnica. El capital financiero mundial saba que en febrero de 2012 la deuda publica de la UE era de 10,3 billones de euros, el 82,2% del PIB, algo inaceptable para los grandes poderes en la sombra cada da ms necesitados de recuperar sus prstamos.

A finales de junio de 2011, el pueblo trabajador de Grecia sostena una tenaz resistencia en las calles repletas de fuerzas represivas contra la imposicin por el euroimperialismo de lo que muy correctamente ya se defini entonces como una dictadura econmica. Casi dos meses antes, a inicios de mayo de 2011, terminaba de triunfar el golpe de Estado silencioso de Europa por el cual Bruselas reciba el derecho de veto en decisiones sobre salarios, gastos pblicos e impuestos, justo cuando su poderosa burocracia y el FMI imponan un drstico recorte social para rescatar a la burguesa portuguesa. El pacto de competitividad o Pacto por el Euro que daba forma legal al poder de Bruselas para controlar los presupuestos de los Estados formalmente independientes, fue firmado en marzo de 2011. Este pacto obliga a los Estados formalmente independientes a entregar sus Presupuestos Nacionales a Bruselas antes de que sean debatidos en los Parlamentos correspondientes: durante un tiempo sern estudiados por Bruselas marcando sus lmites, suprimiendo partidas y aadiendo exigencias que debern luego se aceptadas por los parlamentos estatales oficialmente independientes. Lo esencial del Pacto por el Euro fue negociado entre Alemania y el Estado francs casi dos meses antes, conocindose sus resultados a comienzos de febrero de 2011. El eje Berln-Pars aseguraba que con su plan se mejoraran las condiciones de los rescates de los Estados en crisis, como haba sucedido muy poco antes con Irlanda.

La UE que ya haba sido diseada para entonces en lo esencial de su proyecto estratgico interno, tena, entre otras, la caracterstica de haberse arrodillado frente al gran capital financiero, como dijo A. Boron en diciembre de 2010, poco tiempo despus de que la prensa salmn, es decir, los medios de propaganda del capital financiero, sostuviera a finales de noviembre de 2010 una campaa sobre que el euro precisa una gobernanza europea en medio de las convulsiones de la crisis general y de las crisis especficas de Irlanda, Portugal, Islandia, Grecia, Estado espaol e Italia, por no extendernos en la situacin de Gran Bretaa, en la debilidad del Estado francs, y de los pases del Este. A la vez el diario El Pas sostena el 29-11-2010 que slo Alemania poda resolver la crisis y salvar la UE. Ahora bien, la anhelada euroalemania no estaba creciendo al margen de EEUU sino dependiendo directamente de esta potencia y de su brazo armado, la OTAN, como se comprob en su nueva doctrina estratgica conocida ese mismo mes de noviembre de 2010, en la que ella misma correga los errores anteriores aadiendo el componente poltico al componente militar, estrechando la disciplina poltica entre los Estados miembros. Significativamente, esta nueva doctrina fue negociada mientras EEUU haca una intensa campaa poltica para que la UE aumentara sus gastos militares y su implicacin en la OTAN.

La deuda espaola a los bancos europeos en junio de 2010 era de 602.000 millones-, y la suma de la deuda italiana, griega y portuguesa llegaba a 705.000 millones-, el total ascenda a la escalofriante cifra de 1.307.000.000.000- que el capital financiero haba prestado slo a cuatro burguesas en serios apuros para devolverla. Las lites de la UE conocan la situacin y por eso ya a mediados de marzo de 2010 se haban adelantado avanzando hacia un gobierno econmico que garantizase al capital financiero el cobro de esa impresionante masa de capitales adeudados. Desde la lgica capitalista es comprensible la urgencia por cobrar la mayor parte de esa deuda ya que en 2009 la economa alemana se haba contrado en un 5%, ao adems en el que se supo en su mes de julio que la economa de la UE haba registrado su mayor cada desde 1995.

3.- La actualidad del socialismo

Hemos avanzado marcha atrs en nuestra argumentacin porque as, empezando en verano de 2014 y terminando en 1995, podemos hacernos una idea ms adecuada sobre el por qu y el cmo bajo las presiones de una crisis demoledora fueron actuando los Estados ms poderosos condicionando a los dems. Nunca debemos olvidar que el Estado es la forma poltica del capital, lo que explica su interna relacin con la clase burguesa, de manera que las decisiones exclusivamente econmicas que la burguesa toma son a la vez, por obra del contenido poltico de la forma-Estado, decisiones polticas. En la medida en que las contradicciones y lmites del capital dificultan progresivamente su acumulacin ampliada, en esa medida suceden dos cosas bsicas para comprender por qu es vlido el mtodo propuesto por Marx y Engels para la independencia de Irlanda y Polonia en la segunda mitad del siglo XIX: una, porque esas dificultades para la acumulacin refuerzan la dinmica de acumulacin por desposesin y del papel de la deuda en la expansin del capital financiero; y otra, porque bajo estas dinmicas mundializadas, las burguesas en general y sobre todo las medianas y dbiles estn ms dispuestas que nunca a ceder parte sustancial de su propia independencia burguesa con tal de mantener restos de su poder de clase y de frenar a la vez el avance de la nacin trabajadora explotada con su estrategia de independentismo socialista.

En la carta de Engels a Marx del 23 de mayo de 1851 sobre Polonia, el primero dice que: excepto la inevitable de su restauracin con fronteras adecuadas; y aun esto slo a condicin de una revolucin agraria. La revolucin agraria en las condiciones de 1851 slo poda entenderse como una derrota en toda regla de los terratenientes y de la Iglesia y la aparicin de un poder campesino y popular dueo de las tierras recuperadas y, por eso, de la nacin polaca independiente: sin revolucin agraria no hay independencia posible. Hoy no tiene sentido hablar de revolucin agraria en el sentido de entonces, pero s lo tiene y mucho adems de de la socializacin interna de las fuerzas productivas y de la propiedad terrateniente, que todava existe, tambin declarar el no pago de la deuda pblica y privada que supedita a la actual Polonia independiente, y a todo pueblo, al capitalismo financiero y a la UE. Hoy es imprescindible la recuperacin de los poderes socioeconmicos expropiados por la UE, la existencia de un Banco Nacional Pblico controlado por el Estado y libre de las ataduras del capital financiero mundial, una radical lucha contra la economa sumergida y criminal, una diversificacin internacional de las relaciones econmicas rompiendo con las reglas del mercado y del imperialismo, etc.

En una carta a Engels de noviembre de 1867, Marx expone tres medidas imprescindibles para garantizar la independencia de Irlanda: 1) Gobierno propio e independiente respecto de Inglaterra; 2) Una revolucin agraria; y 3) Tarifas aduaneras y proteccionistas contra Inglaterra. Si aplicsemos hoy estos criterios a cualquier nacin oprimida en su lucha por un Estado independiente en el contexto de la UE y de la mundializacin capitalista, tendramos que decir que, primero, adems de un gobierno independiente ha de existir un Estado obrero, el nico que, segundo, puede dirigir la revolucin agraria y derrotar al ejrcito de la burguesa autctona y de sus aliados internacionales, adems de que, y tercero, sin ese poder obrero y popular sera imposible dirigir la poltica socioeconmica independiente que debe aguantar las enormes presiones, amenazas y chantajes del capitalismo. Un Estado obrero independiente respecto de los poderes visibles e invisibles del capital, defendido por el pueblo en armas y cohesionado internamente por la democracia socialista. Una revolucin agraria, o sea, la socializacin de las fuerzas productivas, la expropiacin de las propiedades burguesas, y el impago de la deuda contrada por esta clase. Y proteccionismo socialista de la economa, control estatal del comercio exterior, solidaridad internacionalista con otros pueblos, etctera.

En la carta a Kugelman del 6 de abril de 1868 en la que trata la opresin nacional irlandesa, Marx insiste reiteradamente en la necesidad de acabar con la propiedad terrateniente de la tierra, haciendo especial hincapi en las grandes posesiones latifundistas de la Iglesia anglicana, a la que define como terrateniente: la revolucin social debe comenzar seriamente por la base, es decir, por el latifundio. Aplicado este criterio en la actualidad, la independencia de un pueblo se sustenta, adems de en otras medidas, tambin y sobre todo en la revolucin social desde la base, desde la socializacin de las grandes empresas internas y transnacionales. La Iglesia anglicana era un poder opresor extranjero en Irlanda, como hoy lo son las grandes corporaciones capitalistas con sus empresas saqueando pases enteros. Pero adems, hoy el capital financiero ha desarrollado con la ayuda inestimable del imperialismo una serie de instituciones mundiales, regionales y privadas que destruyen la independencia real de todo Estado mediano y hasta grande, instituciones que han impuesto legislaciones especiales al margen y por encima de las leyes de los pueblos y Estados y que los arruinan con multas y sobrecostos. Un ao antes de esta carta, en la anterior de1867 Marx explicaba la necesidad de tarifas aduaneras protectoras frente a potencias muy superiores, ahora fusiona esta medida con la revolucin social que expropie la propiedad burguesa.

En la carta del 9 de abril de 1870 dirigida a S. Meyer y A. Vogt, Marx afirma que el problema de la propiedad privada de la tierra, en manos de los terratenientes, o sea el problema de la tierra, en cursivas en su texto, es la forma exclusiva del problema social irlands, pues es un problema de existencia, de vida o muerte, para la inmensa mayora del pueblo irlands, y porque es al mismo tiempo inseparable del problema nacional, y poco ms adelante afirma que la burguesa inglesa tiene el mismo inters que la aristocracia: transformar a Irlanda en una simple tierra de pastoreo que provea al mercado ingls de carne y lana a los precios ms baratos posible.

Traducido esto a las condiciones del capitalismo actual vemos que el problema de la propiedad de las fuerzas productivas, es decir el problema de la propiedad que ya se enuncia as en el Manifiesto Comunista de 1848, es la forma exclusiva del problema social de toda nacin, un problema existencial, de vida o muerte para la mayora inmensa del pueblo, problema inseparable del problema nacional en palabras y cursivas de Marx. Dicho de otro modo, el problema nacional es inseparable del problema de la propiedad de las fuerzas productivas, de los recursos materiales y culturales mediante los cuales sobrevive un pueblo, una situacin que afecta a la vida y a la muerte de ese pueblo. Pero hay ms, el capitalismo actual necesita desindustrializar y empobrecer pases enteros, terciarizarlos, condenarlos a la industria turstica incluida la explotacin sexual y el narcocapitalismo, al estractivismo de insustituibles materias primas, al monocultivo, al agotamiento de sus recursos naturales sobre todo energticos e hdricos, a las ruinosas plantaciones de biodiesel y la instalacin de venenosos almacenes de detritus. La lgica del capitalismo actual es la misma que la inglesa de empobrecer al pueblo irlands para sobrealimentar y enriquecer a su burguesa.

En el Prefacio de Engels a la edicin polaca del Manifiesto Comunista de 1892, podemos leer: El resurgir de una Polonia independiente y fuerte es cuestin que interesa no slo a los polacos, sino a todos nosotros. La sincera colaboracin internacional de las naciones europeas slo ser posible cuando cada una de ellas sea completamente duea de su propia casa () La nobleza polaca no fue capaz de defender ni de reconquistar su independencia; hoy por hoy, a la burguesa, la independencia de Polonia le es, cuando menos, indiferente. Sin embargo, para la colaboracin armnica de las naciones europeas, esta independencia es una necesidad. Y slo podr ser conquistada por el joven proletariado polaco. En manos de l, su destino est seguro, pues para los obreros del resto de Europa la independencia de Polonia es tan necesaria como para los propios obreros polacos.

Engels viene a decir que la independencia ser proletaria o no ser, que las clases propietarias de las fuerzas productivas no son independentistas, que las clases trabajadoras no oprimidas nacionalmente necesitan de la independencia del proletariado oprimido. Estos criterios son hoy tan pertinentes o ms que hace 122 aos y han sido confirmados durante ese tiempo: desde 1892 las burguesas europeas apenas arriesgaron sus capitales, y menos sus vidas, en la lucha por la independencia de sus pueblos sino que, en la inmensa mayora de los casos, sacrificaron a sus pueblos para mantener ellas sus propiedades negociando con el invasor y colaborando con l en el exterminio de las fuerzas independentistas revolucionarias. La II GM supone en este sentido un verdadero cambio de fase en el comportamiento general burgus, aterrorizado por la fuerza del socialismo; y otro cambio de fase todava ms vende-patrias lo supone el Tratado de Maastricht de 1992, por citar una fecha cualitativa.

Recientemente, el filsofo comunista cubano J. P. Garca Brigos ha explicado con profusin de datos, referencias y ejemplos que sin el socialismo Cuba dejara de ser una nacin. La misma argumentacin sirve al cien por cien para cada pueblo nacionalmente oprimido: sin el socialismo nunca llegaremos a ser independientes, nunca llegaremos a ser naciones en el sentido pleno y radical de la palabra. El capitalismo financiarizado est llevando al extremo la opresin de los pueblos, con el apoyo de las burguesas autctonas. La pregunta decisiva que hay que responder es de quin es la nacin, de su pueblo trabajador o de la burguesa nativa agente del capital transnacional?


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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