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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2014

Esclavas del templo luchan por liberarse en India

Stella Paul
IPS


Estoy mareada. El tabaco me da dolor de cabeza y nuseas, cont Nalluri Poshani, quien solo tiene 32 aos, pero parece una mujer de bastante ms edad. IPS la entrevist mientras con destreza fabricaba beedis, un cigarrillo local, arrodillada en el suelo junto a una pila de tabaco y hojas.

Poshani no es una mujer comn, es una jogini, que podra traducirse como esclava del templo. Es una de las miles de jvenes dalits, la ms baja en el sistema de castas hind. Desde muy pequeas las dedican a la diosa del pueblo Yellamma, porque se cree que su presencia en el templo alejar a los malos espritus y traer prosperidad para todos.

Actualmente, no puede hacer otra cosa que fabricar cigarrillos, que vende a dos dlares las 1.000 unidades y le deja unos 36 dlares al mes. Ojal pudiera tener otro trabajo, anhel.

Tena solo cinco aos cuando protagoniz el ritual de dedicacin.

Primero la baaron, la vistieron como novia y la llevaron al templo donde un sacerdote le at un thali, un hilo sagrado que simboliza el matrimonio, alrededor del cuello. Luego la condujeron afuera donde haba una multitud reunida, la sujetaron para que la examinaran y la proclamaron nueva jogini.

Durante varios aos vivi y trabaj en el templo, pero al llegar a la pubertad, los hombres del pueblo, por lo general de castas altas que en otro contexto la hubieran considerado intocable como a todos los dalits, la visitaban por la noche y mantenan relaciones sexuales con ella.

Nunca fue una trabajadora sexual porque nunca cobr o le pagaron por sostener esas relaciones. Pero s estaba atada al templo, mediante rituales y la firme creencia de los lugareos en sus poderes sobrenaturales.

Solo la consideraban ms que una prostituta durante los festivales religiosos, cuando bailaba en trance oficiando de mdium a travs del cual se expresaba la diosa Yellamma. Si no, la mayora de sus casi tres dcadas de servidumbre estuvieron teidas de violencia y falta de respeto.

Actualmente, hay una fuerte campaa contra las joginis en el pueblo de Vellpoor, en la regin de Nizamabad en el sureo estado indio de Telangana, para prohibir esta prctica centenaria. Pero las mujeres como Poshani todava no tienen mucho que celebrar.

Si bien est contenta de no tener ms ataduras sexuales, no tiene cmo mantenerse sin casa, ni tierras y una deuda de 200.000 rupias (unos 3.000 dlares), que pidi prestados a un usurero.

Visiblemente desnutrida, Poshani representa la situacin de muchas mujeres joginis adultas que se encuentran explotadas sexualmente, en la pobreza, enfermas y solas.

Tradicin o un sistema de explotacin

Segn cifras oficiales, hay unas 30.000 joginis, tambin llamadas devdasis o matammas, en Telangana. Otras 20.000 viven en el vecino estado de Andhra Pradesh. En ambos estados, 90 por ciento de las joginis son dalits.

La prostitucin en los templos est prohibida en Andhra Pradesh desde 1988. La Ley para la Abolicin de las Jogini castiga la iniciacin de una mujer en el sistema con penas de entre dos a tres aos de crcel y una multa de 3.000 rupias (unos 33 dlares).

Pero es un castigo demasiado suave para un delito tan atroz, observ Grace Nirmala, una activista de Hyderabad, capital compartida por ambos estados.

Las joginis viven alejadas de sus familias y no tienen derechos, explic Nirmala, quien dirige la organizacin Ahsray (refugio) y hace 20 aos se dedica a rescatar y rehabilitar a estas mujeres. Su vida queda totalmente arruinada y el castigo son un par de aos de crcel o una multa de unas pocas rupias, subray.

La mayora de los agentes de polica ni siquiera conocen la ley, lo que dificulta la abolicin de la prctica, apunt.

Las supersticiones tambin contribuyen a mantener la tradicin, pues muchos lugareos creen que las joginis tienen poderes divinos.

Acostarse con una jogini es una forma de invocar el poder sobrenatural y agradar a la diosa, explic Nirmala. En muchas familias, cuando hay algo que les molesta, la esposa le pide a su marido que tenga relaciones con la jogini para que el problema se vaya, aadi.

Pero hay quienes atribuyen esta prctica al arraigado sistema de castas.

El sistema jogini no solo viola los derechos de las mujeres, tambin los derechos humanos porque siempre es una mujer dalit la que se convierte en jogini, as como siempre son de las castas dominantes los que ella sirve, arguy Jyoti Neelaiah, defensora de los derechos dalits en Hyderabad.

Todo el sistema es un juego de poder en el que los grupos sociales dominantes oprimen a los ms dbiles y marginados de la sociedad, insisti.

La activista Kolamaddi Parijatam cuestiona la explicacin de varias organizaciones, e incluso de acadmicos, sobre que esta prctica tiene profundas races culturales y que debiera preservarse.

La comunidad dalit constituye 17 por ciento de la poblacin del nuevo estado de Telangana, por lo que muchas activistas creen que Vellpoor es un buen lugar para encabezar el movimiento a favor de una reforma legal. Parijatam hace seis aos que moviliza a las mujeres rurales contra este sistema. Ha trabajado incluso en Vellpoor, donde hay unas 30 joginis.

Molestas por la incapacidad de las autoridades de frenar esta prctica, las mujeres se convirtieron en vigilantes en un intento por rescatar a sus congneres de la ceremonia de dedicacin.

La polica de a poco toma conciencia de la ley gracias a la presin de organizaciones civiles. Pero el proceso es muy lento y la mayor responsabilidad recae sobre las activistas que denuncian las violaciones y se aseguran que los responsables sean detenidos.

Las activistas reclaman al gobierno que destine recursos del Plan para el Componente Especial -que ofrece apoyo econmico y social a las comunidades marginadas- a la rehabilitacin de las joginis, quienes permanecen excluidas de los programas de asistencia.

Neelaiah hizo hincapi en que los hijos y las hijas de las joginis corren el riesgo de sufrir abusos verbales y acoso si se llega a conocer la identidad de sus madres. Las nias estn en una situacin particularmente vulnerable porque pueden ser vctimas de trata u obligadas a reemplazar a su madre en el templo.

Tanto Neelaiah como Nirmala trabajan para que los hijos y las hijas de las joginis vayan a la escuela, lo que, segn ellas, es la mejor forma de protegerlos.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2014/07/esclavas-del-templo-luchan-por-liberarse-en-india/



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