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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2014

Significado del realineamiento global

Luis Bilbao
Rebelin


Algo debe explicar que en Londres y Santa Cruz de la Sierra, simultneamente, ocurran encuentros de alta significacin en los que oradores diversos se suceden para advertir sobre la gravedad de la crisis econmica mundial.

Un sitio web rese con sarcasmo insuficiente para ocultar el temor una reunin en la capital britnica donde se discuti la amenaza capitalista al capitalismo. En ese escenario la presidente del FMI (Fondo Monetario Internacional) habl sin rodeos: tras citar la conclusin terica de Carlos Marx segn la cual el capitalismo acarrea las semillas de su propia destruccin, Christine Lagarde advirti que el capitalismo est en riesgo de implosionar.

Al otro lado del mundo, la Declaracin de Santa Cruz plasmaba un diagnstico desde el ngulo opuesto, pero con idnticas conclusiones: Creemos que el mundo se enfrenta a la peor crisis financiera y econmica desde la Gran Depresin, y nos alarman los efectos adversos que est teniendo esta crisis sobre todo en los pases en desarrollo. Creemos que la crisis ha puesto de relieve puntos dbiles y desequilibrios sistmicos de larga data de la economa mundial, y ha puesto ms de manifiesto la insuficiencia y el carcter antidemocrtico de la gobernanza econmica mundial.

La titular del devaluado FMI hablaba ante inversionistas internacionales que controlan 30 millones de millones de dlares de activos un tercio del total global, segn el sitio PoliticoMagazine. Con motivo del cincuentenario del G77, en Bolivia se reunan 129 gobiernos del mundo subdesarrollado y dependiente.

Uno de los oradores en Londres, el prncipe Carlos, expres su preocupacin ante el curso de los acontecimientos sealando que el trabajo a largo plazo del capitalismo es servir a la gente, y no al revs. Un izquierdista postmoderno y coronado. Evo Morales probablemente desconoca el dislate real cuando, como anfitrin de la exitosa cubre del G77 y China, puso el centro en la decadencia del capitalismo y subray que la solucin no podra provenir de ese sistema.

Rodeado de megamillonarios en el saln Guildhall, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, explic con tono de alarma: As como toda revolucin se come a sus propios hijos, el fundamentalismo de mercado no supervisado puede devorar el capital social esencial para el dinamismo a largo plazo del capitalismo. Ese capital social con riesgo de ser deglutido es el control ideolgico del sistema sobre las masas explotadas.

Los mandatarios reunidos en Bolivia apuntaron en otra direccin: Afirmamos la necesidad de reformar la estructura financiera internacional, de manera que tengamos un sistema financiero y monetario que refleje las realidades del siglo XXI, incluido un sector financiero internacional debidamente reglamentado que reduzca y desestimule las inversiones especulativas, a fin de que se puedan movilizar los mercados de capital para alcanzar el desarrollo sostenible, y de que esos mercados desempeen un papel constructivo en la agenda mundial para el desarrollo.

El contraste habla por s mismo: en 2014 los ms altos actores del capital toman el libreto declamado durante medio siglo por el antes denominado Tercer Mundo, es decir, la necesidad de que intervenga el Estado en la economa para regular (supervisar, dicen ahora) el mercado y garantizar el futuro. En cambio, el G77 llega a una conclusin escalofriante para los centros imperiales: es necesario crear un nuevo sistema financiero y monetario internacional.

No es una mera formulacin: ya lleva seis aos de existencia el Sucre, la moneda virtual del Alba. Y ahora vienen en cascada fenmenos semejantes pero de magnitudes incomparables, entre los que destacan los acuerdos de intercambio con prescindencia del dlar entre Rusia y China y el mecanismo comn puesto en marcha por Rusia, Bielorusia y Kasajstn que gravita ya sobre otros pases del rea. Habr que ver qu discuten los Brics a fines de este mes en Brasil.

La fuerza que empuja esa dinmica est aludida en la Declaracin del G77: Nuestros pases, individual y colectivamente, se enfrentan a desafos emergentes y que continan, como la desaceleracin de la economa mundial y sus efectos en nuestros pases. Sealaron adems un punto en especial que, horas despus de que las delegaciones de los cinco continentes abandonaran Bolivia estallara en Argentina: el eterno edeudamiento: Nos preocupa el hecho de que, con la crisis econmica mundial, las economas de un nmero cada vez mayor de pases en desarrollo se estn viendo afectadas y de que algunos pases se estn volviendo ms vulnerables a nuevos problemas relacionados con la deuda externa o incluso a crisis. Por consiguiente, resolver los problemas de la deuda externa de los pases en desarrollo constituye una parte importante de la cooperacin internacional y de la alianza mundial para el desarrollo fortalecida, dice la Declaracin, a la vez que clama por la necesidad de una enrgica recuperacin.

Recuperacin y sistema

Sera pueril desconocer las diferencias que atraviesan al G77 y China, mellando su capacidad de accin efectiva conjunta. Igualmente errado sera ocultarse las razones que amalgaman ese conjunto extremadamente heterogneo. En un largusimo texto imposible de resear aqu, la Declaracin las expone: urgencia por cambiar el sentido del movimiento y pasar de la recesin al crecimiento; malestar por la falta de medidas sistmicas y mecanismos de rendicin de cuentas adecuados para abordar las causas y los efectos de las crisis financiera y econmica mundial, que plantea el consiguiente riesgo de que se mantenga el patrn de los ciclos de crisis; urgencia en la necesidad de que los pases desarrollados asuman un nuevo y mayor compromiso con la cooperacin internacional a fin de prestar apoyo al cumplimiento de las aspiraciones de desarrollo de los pases en desarrollo.

Sobre todo en la dinmica impuesta por el curso de la economa en los pases centrales, esas razones dan margen para lo que la teora poltica marxista ha llamado Frente Antimperialista. Dentro de lmites obvios, incluso en el seno de las Naciones Unidas ese frente puede actuar y acta como escollo a veces efectivo y siempre insoportable para Washington.

Una estrategia de revolucin no puede desconocer el concepto acuado y afirmado en el tercero y cuarto Congresos de la Interneacional Comunista. El Frente Antimperialista es un instrumento clave hoy para intentar el supremo objetivo de evitar que Estados Unidos avance con su irracional carrera guerrerista y enrumbe a la humanidad hacia un holocausto planetario. Pero es tambin un puente imprescindible para que fuerzas inmensas, acuciadas en todo el mundo por la crisis capitalista, encuentren un curso positivo al agotamiento de la propuesta keynesiano-desarrollista del sistema (hoy, vale insistir, adoptada por el gran capital amenazado).

En Santa Cruz la presidente Cristina Fernndez disinti amigablemente de Evo Morales sealando que el mundo actual no es capitalista, en alusin a la preponderancia de la especulacin financiera. En esa visin, compartida por muchos incluso autores y organizaciones de izquierda la demencial deriva hacia la especulacin sera causa de la perversin de sectores dirigentes y no resultante necesaria de la crisis intrnseca del sistema. Desde otra atalaya, Christine Lagarde, cita a Marx y asume que es el propio desarrollo del capitalismo el que lleva a su destruccin. Apelando o no a Marx, el punto de disidencia es si el capitalismo puede ser restaurado. Y si es en este sistema que se pueden alcanzar los objetivos en los que coincide el G77 y China.

Se trata del principal debate terico poltico de este momento histrico: puede el sistema capitalista recomponerse y emprender un camino de desarrollo y bienestar para la humanidad? Un debate subordinado es si el sistema llega al punto de colapso nicamente por accin de una fuerza poltica contraria, o si el capitalismo lleva consigo la semilla de su destruccin.

Pero esta controversia decisiva no se resuelve en artculos o libros, aunque unos y otros sean imprescindibles. Ser al calor de conmociones sociales y polticas provocadas por la crisis econmica actual y su inexorable agravamiento que la batalla de ideas tomar cuerpo en estrategias revolucionarias asumidas por pueblos enteros. O no

Como sea, en Bolivia se expresaron coincidencias que harn reflexionar a los estrategas del Departamento de Estado. Su conclusin es previsible: a cualquier precio es preciso frenar la perspectiva socialista encarnada en el Alba.

Tanto ms si, como inst Evo Morales, Rusia se suma al G77, este bloque alentar la conformacin y afirmacin de nuevos centros de poder en un mundo pluripolar. A condicin de que se asuma la necesidad de dar respuesta e incluir tambin a los trabajadores y la poblacin oprimida de Estados Unidos y Europa, hoy azotados por una crisis indita, en este nuevo mundo el imperialismo estadounidense no slo ya no es la voz inapelable, sino que estar impedido de propagar la violencia y la destruccin masiva, nica terapia para el paciente agnico. se es el significado del esfuerzo de Bolivia al acoger con su revolucin a representantes de todos los vientos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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