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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2014

El proceso de redefinicin de la izquierda en el Estado espaol

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


Los resultados electorales obtenidos por Podemos en las elecciones europeas han originado reacciones encadenadas en la izquierda, en la derecha y en el propio universo de Podemos. Con estas reacciones lo que se ha puesto en juego son tres elementos de gran importancia. El primero es la configuracin de la izquierda, con ello se alude, de un lado, al decantamiento entre una alianza en un nivel ms elevado entre los dos grandes bloques polticos que conforman IU de un lado y Podemos de otro, o la consolidacin de la divisin de la izquierda como ocurre en otros pases de nuestro entorno como Grecia con Syriza y el KKE, o en Portugal con el PCP y el Bloque. El desenlace de este aspecto tendr que ver especialmente con el tipo de proyecto de partido poltico en que terminar plasmndose el proceso de organizacin de Podemos y que abordaremos ms adelante. Los pasos en busca de algn tipo de unidad han sido dados hasta ahora exclusivamente por IU. Es lgico que Podemos quiera asentarse organizativa y programticamente antes de decidirse en este sentido, pero tambin puede estar tentado en explorar todas sus posibilidades en solitario antes de plantearse cualquier tipo de alianza con IU o/y otras organizaciones.

De otro lado la disputa en la izquierda se est dirimiendo tambin en torno a la naturaleza de sta. IU representa a la izquierda clsica, con un ncleo organizativo en torno al PCE, con relaciones ms o menos estrechas con el mundo sindical, con apertura a los nuevos movimientos sociales, con unos objetivos finales orientados al socialismo, con una experiencia en poltica de alianzas y que, por supuesto, no tiene ningn complejo en declararse de izquierdas, como indica su propio nombre, y defender, en consecuencia los valores, organizaciones o gobiernos de izquierda. Podemos es actualmente una nebulosa con un programa electoral similar al de IU, pero sin programa poltico ese que da sentido y contenido al programa electoral en sustitucin del cual se acude a imgenes y conceptos muy populares pero poco precisos, la casta, arriba-abajo, austericidio, rgimen del 78, etc. Ante el despegue espectacular en el terreno electoral de Podemos, IU ha reaccionado adoptando algunas de los mtodos de trabajo y marketing de Podemos, inclinndose por la utilizacin de primarias para la eleccin de los prximos candidatos y renovando la imagen ms pblica con un personaje joven y vinculado al 15-M, Alberto Garzn, pero tambin ha dejado claro que su discurso poltico es diferente del de Podemos.

El segundo elemento puesto en juego es la posibilidad de trasladar los resultados electorales de las europeas al mbito interior en las prximas elecciones municipales, regionales y nacionales. De un lado, la propia manera de despegar de Podemos puede jugar a su favor atrayendo ms respaldo popular a un proyecto iniciado con gran fortuna, es el efecto del xito al que se pueden sumar ms apoyos. De otro lado, una posible alianza de la izquierda puede galvanizar los entusiasmos y multiplicar los resultados. De momento, lo que s es real es la puesta en marcha de proyectos abiertos y englobadores de organizaciones, movimientos y personalidades para conquistar la alcalda de ciudades importantes como la iniciativa Guanyem Barcelona en torno a Ada Colau, pero tambin con Municipalia en Madrid. Estas iniciativas se caracterizan por la amplia base popular y por dejar a las organizaciones que a ellas concurren en un segundo plano.

Esta nueva situacin ha provocado una reaccin visceral de la derecha para intentar bloquear esta dinmica. De un lado, el objetivo se ha centrado en frenar o reducir el apoyo electoral a Podemos mediante la identificacin de su lder, Pablo Iglesias, con un proyecto izquierdista oculto, para lo cual han utilizado los vnculos que han tenido l, y en general el grupo promotor de Podemos, con la revolucin bolivariana, y tambin publicitando los contactos entre Pablo Iglesias y el mundo cercano a los presos de ETA.

En este sentido, y como comentaremos ms adelante, el rechazo a responde por parte de Pablo Iglesias, presentando esas informaciones como una campaa de difamacin puede ser una seal de por dnde puede decantarse el proyecto de Podemos. De otro lado, el PP intenta blindarse de cara a los resultados de las municipales y se descuelga con la propuesta de que los prximos alcaldes sean los candidatos ms votados y no los de una posible coalicin post-electoral como pueden serlo hasta ahora.

El tercer elemento en juego es la definicin del propio proyecto de Podemos. En su seno concurren dos importantes grupos organizados que se disputan sin disimulo su definicin y orientacin. El primero es el denominado grupo promotor en torno a sus tres cabezas ms visibles, Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero e Iigo Errejn. El segundo es Izquierda Anticapitalista (IA). El primero cuenta con dos bazas principales, el prestigio y capacidad de influencia en los crculos de Pablo Iglesias, y el apoyo del diario digital Pblico. El segundo cuenta con ser un partido poltico establecido y bien organizado, con un ncleo de militantes preparados y un proyecto poltico claramente definido. Ambos han puesto en juego sus respectivas ventajas para orientar el desarrollo de Podemos. El enfrentamiento se ha evidenciado claramente con la eleccin de la comisin encargada de organizar la asamblea fundacional de Podemos como partido en el otoo. Ya en las elecciones primarias hubo un primero conato cuando tanto Pablo Iglesias como Juan Carlos Monedero indicaron cules eran sus candidatos preferidos en dos artculos publicados en Pblico en medio del proceso de primarias para evitar el excesivo peso de los candidatos de IA. Por cierto, esta intervencin en medio del proceso electoral deca muy poco a favor del democratismo del que hace gala el grupo promotor. Pero con ocasin de la eleccin de la comisin preparatoria de la asamblea fundacional el grupo promotor no se molest ni en guardar las mnimas formas democrticas, decidi que haba que formar una comisin, que sera de 25 miembros, que sera elegida en listas cerradas y, tras tener formada la suya encabezada por Pablo Iglesias, dio un plazo de seis das para poder presentar otras. Cuando en una asamblea celebrada a principios de junio se expres el malestar de algunos crculos madrileos por este comportamiento antidemocrtico, Juan Carlos Monedero defendi las decisiones con el argumento de que haban evitado un golpe de estado en Podemos. No era necesario ser muy perspicaz para adivinar que el grupo promotor quera evitar la capacidad organizativa de IA para que tuviera una presencia importante en la comisin organizadora, sta deba quedar bajo el control del grupo promotor aunque para ello fuese necesario hacer de la democracia un simulacro.

La importancia de estos incidentes radica en que saca a la luz la diferencia entre el discurso horizontal, democrtico y asambleario del grupo promotor, y su prctica muy poco democrtica. Posiblemente esta disonancia entre discurso y praxis sea fuente de problemas en el futuro.

Pero tambin se han ido produciendo otros indicios del carcter contradictorio del proyecto que sustenta el grupo promotor. Podemos es presentado por estos como una organizacin antipartido, pero se registran como partido para las elecciones. Inciden en el carcter horizontal y asambleario del proceso pero se apoyan en el hiper-liderazgo de Pablo Iglesias creado a travs de los medios de comunicacin. Podran haber alegado en este caso que tambin Chvez ejerci un hiper-liderazgo para una revolucin exquisitamente democrtica como la venezolana, pero cuando la derecha les ha atacado por ese flanco acusando, con un cinismo desbordante, de dictadura a Venezuela y a Podemos de haber sido financiado por el gobierno venezolano, Pablo Iglesias ha evitado defender la revolucin bolivariana trasmitiendo la impresin de que renegaba de la relacin pasada. Podemos tambin declin participar en las reuniones para convocar manifestaciones a favor de un referndum para decidir la forma de Estado con ocasin de la abdicacin del rey Juan Carlos. Y en uno de los ltimos gestos, Pablo Iglesias acudi al hotel Ritz a explicar ante la crema del stablishment burgus que Podemos no es el demonio que pintan. Sin embargo, Podemos se ha adscrito en el parlamento europeo al mismo grupo que IU, la Izquierda Unitaria Europea que, adems, le propuso como su candidato para presidir el parlamento, y se ha reunido con Syriza en una muestra de afinidad de objetivos.

Seales contradictorias, como decamos, de la indefinicin del proyecto, de las dudas de los promotores, y tambin del pulso interno entre los dos principales grupos organizados en su interior, por dotarle de un claro perfil de izquierda o mantenerlo con caractersticas populistas y ms ambiguo en los objetivos para dejarlo abierto, de esta manera, a ms capas sociales.

En definitiva, lo que est en juego en esta etapa abierta con la aparicin espectacular de Podemos, y que tiene su origen en el momento de aparicin del 15-M, es la redefinicin de la izquierda, la consolidacin de la divisin en su seno o un proceso de articulacin a un nivel superior. El asentamiento de sus proyectos organizativos, IU, Podemos y otras siglas, o su disolucin en procesos ms nebulosos de candidaturas de amplio espectro popular pero poco definidas en proyectos polticos. La extensin de los proyectos polticos asentados en los valores clsicos de la izquierda que se orienten por sus objetivos socialistas o la marginacin de estos frente a objetivos fcilmente reabsorbibles por el sistema, como el democratismo, el multipartidismo, la transparencia, la honradez en el ejercicio de la funcin pblica o el mantenimiento de programas asistenciales.

En el ms optimista de los escenarios para la izquierda, Podemos se definira claramente en este sentido, concurrira en alianzas con IU, se extenderan los valores socialistas entre las capas sociales que se han movilizado contra el austericidio y se alcanzara una importante representacin institucional que unida a las movilizaciones sociales cambiaran la correlacin de fuerzas y basculara el desarrollo poltico y social hacia los objetivos de las clases populares.

En el ms pesimista de los escenarios para la izquierda, Podemos se inclinara definitivamente por un proyecto populista, se consolidara la divisin en la izquierda en perjuicio para IU, retrocedera la influencia de los valores y objetivos socialistas, y se frustrara la posibilidad de cambiar la correlacin de fuerzas con lo que se reforzaran las actuales tendencias de retroceso de las conquistas de las clases populares y revitalizacin del sistema bipartidista en que dichas tendencias se sustentan.

Por ello es necesario ser conscientes de lo que se est dirimiendo en esta etapa histrica para la izquierda del Estado espaol.

Jess Snchez Rodrguez. Otros artculos y libros en su blog: http://miradacrtica.blogspot.com/, o en la pgina: http://www.scribd.com/sanchezroje

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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