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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2014

Debates sobre el aborto
El cuerpo de la mujer como campo de batalla

Cynthia Lub
Rebelin


El anteproyecto de Ley del Aborto ha abierto un verdadero campo de debates entre las instituciones: PP y PSOE, Iglesia, Conferencia Episcopal Espaola (CEE) y los borbones, que entre abdicacin y nuevo rey, se descubre que hasta la princesa Letizia Ortiz haba abortado.

Es que el debate sobre el aborto no es slo un campo de batalla sobre el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos: es tambin una batalla en la que se juega el destino de las mujeres en el conjunto de la sociedad, es una pelea constante para domesticarlas bajo el yugo del "natural instinto maternal" y del crculo domstico; aunque en tiempos de crisis bajo condiciones de pobreza y precariedad. Ya lo dijo el intransigente Ministro Gallardn: "La libertad de la maternidad es la que hace a las mujeres autnticamente mujeres.

Es un debate tambin sobre la vida y la muerte... de las mujeres. El incienso de las catedrales desparrama las estridentes voces de los prelados, como Jos Ignacio Munilla quien prev un "holocausto silencioso" protagonizado por esas mujeres pecadoras que abortan provocando una "masacre de inocentes". Y en honor a "la vida" piden a sus fieles que cambien la foto en el perfil de Facebook por una ecografa del vientre materno. Sin embargo, bajo esta impronta inquisidora, las redes acabaran con decenas de miles de fotos de mujeres muertas en abortos clandestinos.

Mientras, el ya decadente PSOE defiende el derecho al aborto casi como una auto conquista exclusiva y fruto de los "avances" del tambin decadente "Estado de Bienestar"; olvidando el "malestar" de los histricos recortes de Zapatero, reformas laborales mediante y grandes derechos recortados a la mayora de las mujeres, las pobres y trabajadoras.

Este 8 de marzo Pan y Rosas fue invitada por la Universidad de Barcelona al acto central para debatir sobre la Ley del Aborto del PP (Ver ponencia), en una mesa con destacadas mujeres universitarias compuesta por Vitria Camps (UAB) y Neus Roca (UB). Expusimos que todos los colectivos de mujeres y activistas feministas acordamos en que la ley de PP nos hace retroceder a ms de 30 aos. Pero los debates surgen en el cmo y con qu estrategias luchar para conquistar este derecho. Porque en definitiva, luchar por el derecho al aborto libre y gratuito es parte de la lucha por la emancipacin de las mujeres de un sistema patriarcal bajo el capitalismo.

El Patriarcado desciende de los cielos y resucita entre la CEE y el PP

El intransigente Gallardn se encuentra hoy criticado por dos sectores dentro de sus propias filas. Por un lado, una minora dentro del PP en contra de la nueva Ley, expresada a travs de la vicepresidenta de la Mesa del Congreso, Celia Villalobos, quien pidi al presidente de su partido libertad para votar en conciencia. Tambin otros 'barones' autonmicos de Valencia, Extremadura y Castilla y Len criticaron a la Ley como "ms restrictiva" que la de 1985. Y por otro lado, la CEE que es la que marca los pasos al Ministro, junto a las Asociaciones Pro-Vida o Derecho a Vivir que defienden prohibir el aborto en todos los casos; ya sea violacin y peligro de vida para la madre.

Estos debates son expresin de las tensiones propias de un PP que contiene en sus entraas a los sectores de la ultraderecha ms rancia; adems de su eterna alianza con la CEE. Segn Gil Tamayo, actual secretario de la CEE, el debate sobre el derecho al aborto est siendo utilizado como "un arma arrojadiza de controversia electoral", por lo que "la cuestin de la malformacin del feto no debe ser negociable en el mbito parlamentario". Retumban tambin las voces de arzobispos como el de Oviedo, Jess Sanz: Me sorprende enormemente que este gobierno conservador an no haya modificado la ley del aborto. Y otras frases lapidarias como La batalla contra el aborto y por la vida ser larga, seguramente como la que pretenda abolir la esclavitud", del siempre presente Juan Antonio Reig Plan, prelado de Alcal de Henares famoso por sus repetidas condenas a la homosexualidad. Las contradicciones del PP no cesan y Gallardn anuncia todos los das algo nuevo respecto a cmo quedar su Ley siendo incluso un misterio para el propio PP su final. Adems de que no particip del polmico seminario antiabortista planeado en el Congreso de los Diputados e impulsado por Parlamentarios y Gobernantes por la Vida y la Familia (lamarea.com)

Existen otras controversias en la propia Iglesia a travs de un debate de siglos que se reproduce hasta la actualidad: es necesario o no nacer para ser una persona? (Andrea D'Atri, 13/06/2013). Ms retrgrado que los telogos de la Edad Media, Jos Ignacio Munilla proclama apasionadamente: No los matis! Ddselos a quienes les aman y estn dispuestos a dar su vida por ellos. Si San Agustn y Santo Toms de Aquino levantaran la cabeza le hablaran de la "hominizacin tarda" o la animacin del feto a partir de los tres meses del embarazo, y de que no hay vida humana, sino solo vegetativa primero y animal despus; lo cual evidencia que las posiciones de la Iglesia varan segn las necesidades e intereses de la propia institucin. Tambin los "aportes cientficos" del ltimo informe del Comit de Biotica de Espaa plantean: "permitir el aborto durante las primeras 14 semanas de gestacin, sin alegar causa que lo justifique, supone una desproteccin absoluta del ser humano. Dicha desproteccin, adems, se producira durante una etapa extensa de su desarrollo, que incluye todo el perodo embrionario y una parte sustancial del perodo fetal". La cosmovisin de estos cientficos est profundamente impregnada de los intereses patriarcales y capitalistas; cuestin ya harto denunciado por las investigadoras feministas.

La prohibicin del aborto es incompatible con la vida... de las mujeres

El punto en cuestin hoy es el de la malformacin fetal (Ver declaracin Pan y Rosas, 06/2014). Para no asustar a los santos prelados Gallardn no quiere hablar del "supuesto de aborto por malformacin fetal" porque significara una discriminacin a tales fetos, incluso si estos son incompatibles con la vida. Por ello propone una frmula en la que el aborto se practique no porque el feto sufra una enfermedad, sino porque la madre va a sufrir dao por ello. Incluso est planteando que el sndrome de Down quedara fuera de un hipottico nuevo supuesto de "malformacin fetal", al ser una "discapacidad".

Lo dramtico es que todo esto no se limita a simples debates entre catlicos o cientficos. Las mujeres que abortan sufren el acoso y la persecucin de los Pro-Vida que les gritan "asesinas" en las puertas de los hospitales. El nuevo anteproyecto de ley acabar en un retroceso tal que el agua bendita de las Iglesias ser la sangre derramada de las mujeres que morirn en abortos clandestinos, sobre todo para aquellas que no pueden "viajar a Londres". Segn datos del 2012, el Estado espaol registra 112.000 interrupciones voluntarias del embarazo al ao. El 90% se realiza en las primeras 12 semanas de embarazo; porcentaje estable de los ltimos 30 aos. Los casos de abortos por malformacin del feto son apenas el 3% del total; unos 3.500 al ao, de los que poco ms de 300 son casos de anomalas incompatibles con la vida (El Pas, 06/2014). Es decir que estamos hablando de la prohibicin a la inmensa mayora de mujeres que deciden interrumpir el embarazo, casi todas por causas ajenas a la malformacin del feto o peligro de sus vidas.

Las polticas de des-igualdad del PSOE hacia las mujeres

La Ley del Aborto del 2010 bajo el Gobierno del PSOE intentaba diferenciarse del discurso del PP sobre "la vida". Lo que determina o no a un ser vivo no es un "impulso interno de vivir", sino las condiciones econmicas y polticas para que esa "vida" pueda ser posible y viable. A partir de aqu todo su discurso se bas en proyectos de "leyes de igualdad" como la ley de dependencia, la ley igualitaria en permisos por maternidad o la ley integral contra la violencia estructural de gnero desde ministerios como el de Sanidad, Igualdad o Trabajo.

Pero fue slo eso, un discurso. Bajo el Gobierno del PSOE ninguna de estas medidas saldaron la gran desigualdad que sufran las mujeres. Nada se puede esperar de estos partidos patronales que, pioneros en las leyes de reforma laboral y de pensin, fueron atacando una a una las conquistas del conjunto de la clase trabajadora. El nmero de parados y paradas haba sobrepasado ya ndices histricos. Y entre las "nuevas leyes", la Ley 2/2009 de Extranjera respecto a las denuncias de violencia machista determinaba que si una mujer inmigrante en situacin irregular era vctima de malos tratos y acuda a interponer una denuncia, la Ley colocaba un expediente de expulsin por ser extranjera irregular. Adems, bajo el gobierno de Zapatero, la precariedad laboral femenina aumentaba: el promedio de mujeres con contratos temporales y a tiempo parcial superaba tres veces ms al de los hombres, y por tanto la diferencia salarial tambin. Ya desde entonces las mujeres cobraban un promedio de un 26% menos que los hombres (Cynthia Lub, 03/2010).

Hoy la portavoz del PSOE en el Congreso, Soraya Rodrguez rechaza la reforma del PP diciendo que: "Slo me interesa el derecho de las mujeres en libertad y con todas las garantas sanitarias el derecho al aborto". Sin embargo an en la Ley del 2010 el aborto continu estando en el cdigo penal: una ambigedad legal bastante cuestionada por el movimiento feminista. Pero peor an es que "las condiciones sociales y polticas" necesarias para apoyar "el impulso a la vida" bajo el Gobierno del PSOE tambin se fueron deteriorando y recortando para la mayora de las mujeres.

En cuanto a "alianzas celestiales", la del PSOE con la Iglesia tambin estuvo sellada no slo por permitir que penetre en la vida poltica, sino tambin por las grandes cantidades de dinero que la misma recibi bajo su mandato.

 

La vida terrenal de los santos evangelios: 158,4 millones de euros anuales para la Iglesia catlica

El plan diseado en el 2013 calculaba que el Estado deba entregar como adelanto para el 2014 mensualmente a la Iglesia Catlica 13,27 millones de euros durante 2014, lo que equivale a 158,4 millones de euros anuales. Esto como anticipo del dinero que previsiblemente le entregarn los contribuyentes que marquen la casilla de la Iglesia del IRPF por la que otorgan el 0,7 por ciento a la institucin; la misma cantidad entregada en 2012 y 2013. Se trata de una Ley que determina una liquidacin provisional todos los aos, que luego se regularizara y en el caso de que la Iglesia recibiera ms dinero del que le han concedido los contribuyentes, deber devolvrselo al Estado y viceversa.

Pero esto no comienza con el gobierno del PP. Ya desde las cuentas de 2007 el Gobierno del PSOE fij que, desde el 1 de enero de ese ao y "con carcter indefinido" y en desarrollo del Acuerdo entre el Estado Espaol y la Santa Sede sobre Asuntos Econmicos (que data de 1979), el Estado destinara al sostenimiento de la Iglesia Catlica el 0,7 % de la cuota ntegra del Impuesto sobre la Renta de las Personas Fsicas (IRPF) de los contribuyentes que manifiesten su voluntad en tal sentido (Pblico.es).

El debate sobre la conciliacin y la utopa de "Libertad" e "Igualdad" del PP y PSOE

Otro tema que se reabre es el de la conciliacin. La respuesta que le da el PP, ya planteada por Aznar, es la "corresponsabilidad" de los hombres en las tareas domsticas y de cuidado. Como siempre, que sea el capitalismo el que se ahorre esa gran fbrica masiva e invisible de trabajos domsticos. En esta "armona" entre trabajo y vida personal en el terreno privado, para Gil Tamayo el papel de la mujer como madre es "insustituible". Segn el sacerdote, la mejor forma de ayudar a las mujeres es crear un contexto social en el que ellas no se vean obligadas a "optar por la muerte de un hijo". Pero Gallardn abstrae el "contexto social" y plantea que el aborto no es un derecho y de que lo que se trata es de garantizar la libertad de las mujeres a ser madres: "Yo hablo de una libertad para la mujer (...) una libertad que signifique que no tenga que decidir en funcin de intereses econmicos, sino en funcin de su propia libertad de eleccin." (El Pas)

El PSOE adopta un discurso contrario, planteando que hay que garantizar las condiciones econmicas y sociales para lograr la igualdad entre hombres y mujeres. Su frmula es "Conciliacin ms Igualdad" a travs de leyes de Igualdad bajo un Estado de Bienestar que garantice las condiciones necesarias para que las mujeres decidan o no ser madres.

Pero los discursos de "libertad" e "igualdad" acaban cuando comienza la realidad de la precariedad laboral de las mujeres, los recortes en la sanidad llena de "protocolos" para las embarazadas, cierres de hospitales, la paralizacin de la Ley de Autonoma personal y los recortes en la Ley de Dependencia como el copago en las prestaciones farmacuticas y ortoprotsicas o en el cierre de centros de atencin diurna, ocupacionales y residencias. Adems de las restricciones a las personas que desean tener hijos por fuera de ser una pareja heterosexual Ley de Reproduccin Asistida es decir lesbianas o mujeres y hombres solteros. Se obliga a ser madre a quien no quiere y se impide a quien s lo desea por no hacerlo segn los cnones htero-normativos. Todo este retroceso histrico, se refleja hoy en una prohibicin que, de cumplirse, tambin ser histrica: la prohibicin del derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.

El Estado espaol: puerta de entrada para la prohibicin del aborto en Europa

Hoy el Vaticano con su Papa reluciente tiene el gran desafo de controlar Europa. Mientras, en los pases de Amrica Latina el aborto est prohibido o penalizado. Hasta en pases con gobiernos que se dicen progresistas e incluso llamados socialistas, como en Bolivia o en Venezuela. En los aos '70 distintos pases de Europa fueron, ao tras ao, legalizando el aborto, hasta llegar a 1979 en Italia. En el Estado espaol recin en el ao 85′ empezaron los primeros cambios. El hecho de que hoy sea pionero en el intento de prohibicin tiene que ver con las profundas continuidades de este Rgimen con la Dictadura, tal como lo muestra tener de jefe de Estado al heredero del heredero de Franco y el enorme peso de la Iglesia Catlica.

Hay feministas que plantean que si se retrocede en el Estado espaol podran abrirse puertas para un retroceso en otros pases de Europa. Con el avance de la extrema derecha en las elecciones europeas se observa que existe cierta base social para ello. Adems, de aprobarse el Anteproyecto, la legislacin del Estado espaol estar entre las tres ms restrictivas de Europa junto a Polonia e Irlanda, con problemas de salida de compatibilidad con los estndares europeos en materia de derechos humanos delimitados por el TEDH -Tribunal Europeo de Derechos Humanos (eldiario.es)

Es por eso que los movimientos feministas, de mujeres, sindicatos, colectivos, etc., tenemos que salir a responder a un nivel superior. Las conquistas obtenidas han sido producto de la movilizacin, de las mujeres a las que encarcelaban por abortar. Superar las divisiones territoriales y de todo tipo, es un gran reto para generar un gran movimiento amplio y unitario en las calles.

La necesidad de un debate estratgico en el movimiento feminista

Desde la presentacin de este anteproyecto de Ley un amplio movimiento se ha expresado en las calles para rechazarlo. Esta lucha incansable por la conquista de un derecho tan bsico ha comenzado hace aos, dcadas, sufriendo avances y retrocesos. El hecho de que hoy se intente prohibir es fiel espejo de un retroceso del conjunto de la sociedad bajo un capitalismo en crisis en el que reflotan los valores ms retrgrados de un patriarcado baado de "agua bendita". Mientras, las mujeres nos resistimos a volver a ser "ngeles del hogar" y "perfectas casadas" en una carrera contra reloj para llegar a fin de mes, tener un trabajo aunque precario y soportar los avatares de las "violencias estructurales"; de las que el paternalista Ministro Gallardn nos quiso proteger.

Una primera cuestin es que la prohibicin del aborto no afecta a todas las mujeres por igual. La mayora de las mujeres, es decir, las mujeres trabajadoras, inmigrantes, jvenes, precarias y en situacin de pobreza, son especialmente perjudicadas. Es muy recomendable un video en el que las mujeres en huelga de Panrico hacen escuela sobre cmo afecta la ley del aborto del PP a las mujeres trabajadoras. Entre otras cosas dicen: Si las ricas pueden abortar por qu las pobres no? Porque nosotras no podremos viajar a Londres. Es que hay mujeres y mujeres. La hermana del rey Felipe VI seguro lo tendr muy fcil a la hora de abortar: cuenta con millones en los bolsillos por delito fiscal y blanqueo de capitales. Sin embargo, que la prohibicin del aborto no condicione a todas las mujeres por igual, no significa que no tengamos que defender este derecho para todas las mujeres que quieran interrumpir su embarazo.

Sigamos aprendiendo de las trabajadoras de Panrico: Es inconcebible que nos prohban abortar, cuando nos prohben trabajar si somos madres. O cuando se preguntan: Quin nos va a criar a los hijos? Ellos? El gobierno? En inevitable para las mujeres trabajadoras, no relacionar los efectos de la crisis con la dificultad de tener hijos; algo cuestionado por algunos colectivos feministas que ven en esto un planteo muy "economicista". El gran dilema es que si no vemos que este derecho prohibido es parte de nuestros derechos recortados, nuestros anlisis y perspectivas quedarn por la mitad. Por qu? Porque el aborto no lo prohbe slo Gallardn, sino todo un sistema poltico, econmico e ideolgico sostenedor de un sistema lleno de desigualdades para las mujeres, y que se reproduce gracias al fomento de las mismas. Por ello se hace utpico pretender acabar con el patriarcado, cuando ste est profundamente imbricado con el sistema de (re) produccin de la vida. No es la Ley de Gallardn, es la ley de los jueces que protegen a los polticos corruptos, es la ley de la Iglesia y el Vaticano. Es la ley de un sistema capitalista lleno de desigualdades y mltiples opresiones. Entonces luchar por este derecho que parece tan simple, es luchar contra todas estas instituciones. Es decir, es luchar contra una alianza criminal: la del capitalismo y el patriarcado.

Las tertulianas de diferentes peridicos plantean que este retroceso ocurre porque la Ley del Aborto no est elaborada por mujeres a nivel gubernamental y que existe una mayora de hombres en el Gobierno. Sin embargo, por ejemplo en Argentina donde gobierna una mujer, el aborto no slo est prohibido sino que el debate est totalmente pospuesto. Y entonces comienza otra reflexin: Debemos esperar pasivamente que estos gobiernos concedan nuestros derechos? Y en esto, las mujeres de Panrico son contundentes: "Nadie debe decidir sobre nuestros cuerpos, ni un hombre, ni una poltica." Es que est demostrado que ningn Gobierno de este sistema nos va a regalar nada, sea dirigido por una mujer o por un hombre. Que todo lo conquistado fue arrancado, e impuesto por la movilizacin y la organizacin. Por ello es imperiosa la necesidad de una movilizacin independiente del Estado, la Iglesia y los partidos de los empresarios para conquistar nuestros derechos.

En el Estado espaol, es importante romper con la fragmentacin dentro del movimiento feminista, tanto poltica como territorial, para dar una respuesta unitaria a la reaccionaria Ley del PP y la CEE. Y aunque no coincidamos poltica e ideolgicamente con todas las personas, organizaciones y colectivos en la misma estrategia de lucha, es necesario unificarnos en un movimiento unitario en las calles para defender el derecho de todas las mujeres a interrumpir su embarazo.

Cynthia Lub (@LubCynthia) es historiadora y activista del colectivo Pan y Rosas (http://mujerespanyrosas.wordpress.com)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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