Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2014

Quin tiene miedo de la agricultura ecolgica? (I)

Esther Vivas
Pblico.es


La agricultura ecolgica pone muy nerviosos a algunos. As lo constatan, en los ltimos tiempos, la multiplicacin de artculos, entrevistas, libros que tiene por nico objetivo desprestigiar su trabajo, desinformar acerca de su prctica y desacreditar sus principios. Se trata de discursos plagados de falsedades que, vestidos de una supuesta independencia cientfica para legitimarse, nos cuentan las "maldades" de un modelo de agricultura y alimentacin que suma progresivamente ms apoyos. Sin embargo, por qu tanto esfuerzo en desautorizar dicha prctica? Quin tiene miedo de la agricultura ecolgica?

Cuando una alternativa cuaja socialmente dos son las estrategias para neutralizarla: la cooptacin y la estigmatizacin. La agricultura ecolgica es torpedeada por ambas. Por un lado, cada vez son ms las grandes empresas y los supermercados que producen y comercializan estos productos para dar cobertura a un floreciente nicho de mercado y "limpiarse" la imagen, a pesar de que sus prcticas no tienen nada que ver con lo que defiende este modelo. Su objetivo: cooptar, comprar, subsumir e integrar esta alternativa en el modelo agroindustrial dominante, vacindola de contenido real. Por otro lado, la estrategia del "miedo": estigmatizar, mentir y desinformar acerca de la misma, confundir a la opinin pblica, para as desautorizar este modelo alternativo.

Y, si alzas la voz en su defensa? Insultos y descalificaciones. Si un cientfico se posiciona en contra de la agricultura industrial y transgnica, es tachado de "ideolgico". Como si defender este tipo de agricultura no respondiera a una determinada ideologa, la de aquellos que se sitan en la rbita de las multinacionales agroalimentarias y biotecnolgicas, y que a menudo cobran de las mismas. Si un "no cientfico" la crtica, entonces, su problema es que no sabe, que es un ignorante. Segn estos parece que solo los cientficos, y en particular aquellos que defienden sus mismos postulados, pueden tener una posicin vlida al respeto. Una actitud muy respetuosa con la diferencia. Otra prctica habitual es calificar a quien crtica de "magufo", sinnimo despectivo, segn la jerga de esta "elite cientfica", de anticientfico. Se ve que defender una ciencia al servicio de lo pblico y lo colectivo implica estar en contra de la misma. Una argumentacin de locos.

Veamos, a continuacin, alguna de las afirmaciones ms repetidos para descalificar y desinformar sobre la agricultura ecolgica, y que ampliaremos en siguientes artculos. Porque hay quienes creen que repetir mentiras sirve para construir una "verdad". Ante la calumnia, datos e informacin.

El peligro de los agrotxicos

"La agricultura ecolgica no es ms sana ni mejor para el medio ambiente", dicen. Nos quieren hacer creer que una agricultura industrial, intensiva, que usa sistemticamente productos qumicos de sntesis en su produccin, es igual a una agricultura ecolgica que prescinde de los mismos. Increble. Si las prcticas agroecolgicas emergen es precisamente como respuesta a un modelo de agricultura que contamina la tierra y nuestros cuerpos.

Desde hace aos, la retirada y prohibicin de fitosanitarios, agrotxicos, utilizados en la agricultura convencional ha sido una constante, despus de demostrarse su impacto negativo en la salud del campesinado y los consumidores y en el medio ambiente. Quiz el caso ms conocido sea el del DDT, un insecticida utilizado para el control de plagas desde los aos 40 y que debido a su alta toxicidad ambiental y humana y escasa o nula biodegradabilidad fue prohibido en muchos pases. En el ao 1972, la Agencia de Proteccin Ambiental de Estados Unidos vet su uso al considerarlo un "cancergeno potencial para las personas". Otras agencias internacionales como el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Agencia Internacional de Investigacin en Cncer, entre otras, han denunciado tambin dichos efectos. An as, quienes mantienen la afirmacin inicial -aqu rebatida- se muestran todava, y aunque pueda sorprender, partidarios del DDT, y lo siguen defendiendo, a pesar de todas las evidencias.

Sin embargo, el DDT no es un caso aislado. Cada ao, productos qumicos de sntesis utilizados en la agricultura industrial son retirados del mercado por la Comisin Europea. Sin ir ms lejos, en el 2012 el Tribunal de Gran Instancia de Lyon concluy que la intoxicacin del campesino Paul Franois y las consiguientes secuelas en su salud fueron debidas al uso y manipulacin del herbicida Lasso de Monsanto, que no informaba ni de la correcta utilizacin del producto ni de sus riesgos sanitarios. La misma Organizacin de las Naciones Unides sobre Agricultura y Alimentacin (FAO) sentenciaba en el artculo Control of water pollution from agriculture, en el ao 1996, que el uso de pesticidas en la agricultura tena efectos negativos en varios niveles: 1) En los sistemas acuticos, ya que su alta toxicidad y la persistencia de qumicos degradaba las aguas. 2) En la salud humana, pues la inhalacin, la ingestin y el contacto con la piel de dichos productos qumicos incida en el nmero de casos de cncer, deformidades congnitas, deficiencias en el sistema inmunitario, mortalidad pulmonar. 3) En el medio ambiente, con la muerte de organismos, generacin de cnceres, tumores y lesiones en animales, a travs de la inhibicin reproductiva, y la disrupcin endocrina, entre otros. Qu fitosanitarios sern prohibidos maana? Imposible saberlo. Hasta cuando permitiremos seguir siendo cobayas?

Jugando con la salud de los pases del Sur

Captulo a parte merecera analizar el impacto de dichos agrotxicos en la salud de las comunidades cercanas a las plantaciones donde se aplican. Innumerables han sido los casos reportados, especialmente en pases del Sur donde su uso es ms permisivo. En Argentina tenemos el documentadsimo caso de las Madres de Ituzaing, en Crdoba, en pie de guerra contra las fumigaciones en las plantaciones sojeras alrededor de su comunidad, y responsables del alto nmero de casos de cncer, malformaciones en recin nacidos, anemia hemoltica... que afectan a su poblacin. En 2012, la Camara I del Crimen de Crdoba les dio la razn al sentenciar que la fumigacin con agrotxicos era delito y sus autores fueron condenados por contaminacin dolosa. En varios pases centroamericanos, el uso sistemtico del Dibromo cloropropano (DBCP) en plantaciones de la Standard Fruit Company, Dole Food Corporation Inc., Chiquita Brands International, fue el responsable de centenares de muertes, cnceres, deficiencias mentales, malformaciones genticas, esterilidad y dolores por todo el cuerpo entre sus trabajadores. A pesar de que en 1975, la Agencia de Proteccin Ambiental de Estados Unidos consider al DBCP un posible agente cancergeno, las multinacionales bananeras lo siguieron utilizando. La lista podra continuar con casos de comunidades afectadas por el uso de agrotxicos en India, Tailandia, Paraguay, y muchos otros pases. La agricultura industrial genera enfermedad y muerte, los datos as lo demuestran. Quin lo niegue, miente.

Si hablamos de alimentacin y salud es necesario referirse tambin al negativo impacto de algunos aditivos alimentarios (aromatizantes, colorantes, conservantes, antioxidantes, edulcorantes, espesantes, potenciadores del sabor, emulsionantes...) en nuestro organismo. Est claro que desde los orgenes de la comida existen mtodos para conservarla, y es fundamental que as sea, sino qu comeramos? Sin embargo, el desarrollo de la industria alimentaria ha generalizado el uso de aditivos qumicos de sntesis para adaptar la comida a las caractersticas de un mercado kilomtrico (donde los alimentos viajan distancias enormes del campo al plato), consumista (potenciando inecesariamente el color, el sabor y el aroma de los productos para hacerlos ms apetecibles) y que endulza artificialmente la comida, con productos que dejan mucho que desear.

Del aspartamo y el glutamato monosdico

No se trata de poner todos los aditivos en el mismo saco, pero s sealar el impacto que algunos pueden tener en nuestro organismo, especialmente los aditivos sintticos en comparacin con los naturales. El libro 'Los aditivos alimentarios. Peligro' de Corinne Gouget seala especialmente a dos: el aspartamo, codificado en Europa con el nmero E951, y el glutamato monosdico, con el E621.

El aspartamo es un edulcorante no calrico empleado en refrescos y comida "light". Algunos estudios han apuntado a las negativas consecuencias que puede tener en nuestra salud. La Fundacin Ramazzini de Oncologa y Ciencias Ambientales, con sede en Italia, public, en 2005, en la revista Environmental Health Perspectives los resultados de un exhaustivo trabajo donde, a partir de la experimentacin con ratas, sealaba los posibles efectos cancergenos del aspartamo para el consumo humano. El informe conclua que el aspartamo es un agente carcinognico potencial, incluso con una dosis diaria de 20 miligramos por kilogramo de peso, muy por debajo de los 40 miligramos por kilogramo de peso de ingesta diaria aceptada por las autoridades sanitarias europeas. La Fundacin Ramazzin conclua que era necesario revisar las directrices sobre su utilizacin y consumo. Sin embargo, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en ingls) hizo caso omiso a dichas conclusiones y, siguiendo la pauta habitual con los informes cientficos crticos, desautoriz el trabajo. No olvidemos, los lazos estrechos de la EFSA con la industria alimentaria y biotecnolgica y cmo, por ejemplo, su presidenta en la Agencia Espaola de Seguridad Alimentaria es ngela Lpez de Sa Fernndez, exdirectiva de Coca-Cola.

El glutamato monosdico, por su parte, es un aditivo potenciador del sabor muy utilizado en fiambres, hamburguesas, mezclas de especias, sopas de sobre, salsas, patatas fritas, chucheras. Estos ltimos, muy consumidos por los ms pequeos. En el ao 2005, el catedrtico de fisiologa y endocrinologa experimental de la Universidad Complutense de Madrid Jess Fernndez-Tresguerres, uno de los 35 miembros de la Real Academia Nacional de Medicina, public en los Anales de la Real Academia Nacional de Medicina los resultados de un largo trabajo donde analizaba los efectos de la ingesta de glutamato monosdico en el control del apetito. Las conclusiones fueron demoledoras: su ingesta aumentaba el hambre y la voracidad en un 40% e impeda el buen funcionamiento de los mecanismos inhibidores del apetito, con lo que contribua al incremento de la obesidad y a partir de ciertas cantidades se consideraba poda tener efectos txicos sobre el organismo. Algunos han llegado a denominar esta sustancia, informalmente, como "la nicotina de los alimentos".

Ms all del aspartamo y del glutamato monosdico, otros aditivos se han mostrado tambin perjudiciales para la salud humana, y han acabado siendo retirados del mercado. En 2007, la Comisin Europea prohibi el uso del colorante rojo 2G (E128), utilizado mayoritariamente en salchichas y hamburguesas, al considerar, despus de una reevaluacin de la EFSA, que ste podra tener "efectos genotxicos y carcingenos" para las personas. La anterior evaluacin toxicolgica se haba realizado 25 aos atrs. Otros estudios han sealado como la mezcla de algunos colorantes, a menudo utilizados en refrescos y "chucheras", combinados con la ingesta de otros aditivos presentes a la vez en estos productos provocara hiperactividad infantil. As conclua un estudio sobre aditivos alimentarios publicado en la revista The Lancet, en 2007: "Los colores artificiales o el conservante benzoato de sodio (o ambos) en la dieta provocan un aumento de la hiperactividad en nios de 3 aos y en nios de entre 8 y 9 aos". El maravilloso y duro documental francs Nuestros hijos nos acusarn, nos recuerda, como seala su ttulo, la responsabilidad que tenemos.

La agricultura ecolgica, en cambio, prescinde de estos aditivos qumicos de sntesis, colocando en el centro de la produccin de alimentos la salud de las personas y la del planeta. Quin puede considerar, visto lo visto, que la agricultura y la alimentacin industrial, intensiva y transgnica es ms respetuosa con las personas y el medio ambiente que la ecolgica? Ustedes deciden.

* Artculo en Pblico.es, 07/07/2014.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter