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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2014

El antiimperialismo y el ser o no ser de la izquierda (segunda y ltima parte)

Alberto Rabilotta
Rebelin


En el artculo anterior (Destruccin social y caos mundial, esencia del imperialismo neoliberal), plantebamos que los procesos de integracin regional en Latinoamrica y Eurasia con la participacin activa de los Estados y sus instituciones, aun con las limitaciones que conllevan al inscribirse en una estrategia que no se plantea la salida del capitalismo, es por ahora el principal frente antiimperialista. Y concluamos sealando que el otro frente antiimperialista, el que el presidente boliviano Evo Morales pidi a la Federacin Sindical Mundial, tendr que ser construido por los pueblos, por sus organizaciones polticas, sindicales y sociales (1).

Evo Morales dio en el clavo al pedir la identificacin delos instrumentos actuales de dominacin del capitalismo, del imperialismo para poder elaborar una nueva tesis poltica para liberar a los pueblos del mundo" que sobrepase las reivindicaciones sectoriales para ahondar la crisis en el capitalismo y acabarlo, al igual que las oligarquas y jerarquas.

Esta identificacin es crucial porque el imperialismo neoliberal es ms que la suma de sus partes conocidas y visibles, como la OTAN y las miles de bases militares de Estados Unidos (EE.UU.) presentes en todo el mundo, o los acuerdos de libre comercio y proteccin de las inversiones. Este es un sistema de dominacin mucho ms elaborado, destructivo y totalitario de lo que aparenta, y que gracias a la conspicua sociedad de consumo, al control de los medios de comunicacin y a la promocin de un individualismo antisocial, posee la capacidad de colarse por todos lados, de contaminar las culturas para destruir toda capacidad de oposicin. Y la lista de sus nefastas consecuencias es demasiado larga como para continuarla en este artculo.

Por eso la inteligencia social de los pueblos, y de la izquierda, debe ser dirigida a pensar, analizar y formular, en sus mbitos respectivos, las buenas preguntas que nos guen en la bsqueda de la verdadera imagen del imperialismo neoliberal y que identifique a sus aliados, as como las clases y grupos sociales que son las vctimas principales y deben ser protagonistas en esta lucha. Que designe los aspectos estratgicos que deben constituir los objetivos principales, y a partir de ah construir una estrategia antiimperialista para librar las luchas en los diferentes frentes, las que ya estn librando los pueblos de la actual o pasada periferia y las extremadamente importantes que tienen que librar los pueblos de los pases centrales del imperio, y asegurar que ambas confluyan en el objetivo comn de superar el capitalismo.

Al emprender esta tarea debemos entender que un regionalismo que incluya la intervencin de los Estados para desarrollar las fuerzas productivas del conjunto de las economas nacionales, sean se propiedad estatal, privada o social, permitir seguir resolviendo los problemas de atraso, pobreza y exclusin social y econmica que dej el subdesarrollo creado por la dependencia y que agrav la experimentacin de las polticas neoliberales en las ltimas tres dcadas del siglo 10, como es el caso en la mayora de pases de Latinoamrica y el Caribe.

En el caso de Rusia -y otros pases de la ex Unin Sovitica-, este tipo de regionalismo, y ms aun si se complementa con uno que incluya a China y otros pases de Asia-, permitir desarrollar las fuerzas productivas del conjunto de las economas y la reconstruccin de los Estados e instituciones destruidos o desmantelados por la aplicacin de las recetas neoliberales a partir de los aos 90, las cuales provocaron el empobrecimiento masivo de pueblos que haban alcanzado buenos niveles de vida, de seguridad y de justicia social.

China es un caso y ejemplo particular para el desarrollo del regionalismo planificado porque es un pas que se proclama socialista y donde se combinan la propiedad estatal socialista dominante en sectores bsicos- con la propiedad privada de tipo capitalista preponderante en muchas ramas de la economa-, y nichos de propiedad comunal. Como tal China ha logrado que la entrada del neoliberalismo (a travs de las empresas transnacionales o los acuerdos comerciales) no debilitara de manera notable las capacidades del Estado o de sus principales instituciones y empresas, continuando as una poltica de defensa del Estado central que en ese milenario pas tiene una muy larga historia.

La poltica china de hacer respetar los controles estatales por las filiales de las empresas transnacionales en el pas logr, como sealaban los socilogos Giovanni Arrighi y Beverly Silver, que en EE.UU. dudaran de la fidelidad de estas filiales hacia los intereses estadounidenses (Caos y orden en el sistema-mundo moderno, Ediciones Akal, 2001). En ese sentido se pueden interpretar los objetivos de la insercin de pases socialistas con una larga y fiel tradicin antiimperialista, como Vietnam o Cuba, en procesos de integracin regional que implican una apertura al mercado y el capital extranjero.

Varios analistas avizoran que las recientes negociaciones entre Rusia y China para aumentar la cooperacin, el comercio y las inversiones, as como efectuar los intercambios en sus monedas nacionales para escapar al dominio del dlar objetivo que figura en la agenda del BRICS-, crear una masa crtica para la expansin del regionalismo con una robusta intervencin estatal hacia pases como Irn, India y Paquistn, creando o fortaleciendo los vnculos con la integracin regional en Latinoamrica y el Caribe, y tal vez propiciando algo similar en frica, como era el objetivo del lder libio Muammar el Gadafi, y probablemente la razn para su derrocamiento y asesinato en el 2011 por las fuerzas combinadas de Francia, Gran Bretaa y EE.UU..

Empero, todo esto depende de que estas experiencias de regionalismo se concreten y muestren resultados en la vida concreta de los pueblos, y que resistan a los torpedos cotidianos de los agentes del imperialismo neoliberal en esos pases y a las agresiones econmicas, financieras, subversivas o militares del imperialismo y sus aliados desde el exterior.

Un aspecto esencial de todas estas experiencias de integracin regional, que vale destacar, es el manifiesto inters visible en los discursos de muchos gobernantes, entre ellos de Vladimir Putin-, de reincrustrar o de mantener incrustadas las economas en las sociedades, o sea que las economas vuelvan a estar o se mantengan subordinadas a las sociedades, y en ese sentido este es un ataque a un aspecto central del imperialismo neoliberal, que la primera ministra britnica Margaret Thatcher defini con claridad en 1987, cuando dijo que there is not such thing as society, o sea que, como tal la sociedad no existe, requisito para hacer efectivo el lema neoliberal de que no hay otra alternativa a este sistema, tambin enunciado por la seora Thatcher.

Pero hay que aclarar que la garanta de que estas integraciones regionales sern algo ms que una episdica resistencia antiimperialista depender de la participacin y presin social y poltica para que el desarrollo se dirija hacia los objetivos sociales ms amplios posibles, para que se creen las democracias participativas que permitan defender y profundizar las polticas antiimperialistas, tarea esta que por intereses de clase deben llevar a cabo las organizaciones sociales, laborales y polticas del pueblo trabajador, los estudiantes y todos los sectores sociales que han sido, estn siendo o podrn ser las vctimas principales de la aplanadora neoliberal.

El antiimperialismo en los pases centrales del capitalismo.

Con el imperialismo neoliberal ha quedado en claro y fuera de discusin que el conjunto de las clases que viven de un ingreso laboral en EE.UU., los pases de la Unin Europea (UE) y otros pases del campo imperialista, estn perdiendo rpidamente lo conquistado durante la breve era (1945-1975) del Estado-benefactor.

El desempleo y la exclusin social aumentan, ya prcticamente nadie tiene seguridad laboral y el empleo a tiempo parcial y mal pagado es la norma. Y estamos asistiendo a un fenmeno nunca visto, el de una generacin de jvenes con elevados niveles de conocimientos que en gran parte quedar fuera del mercado laboral, y de retirados cuyas pensiones bajan o estn amenazadas de desaparicin.

Esto es resultado de polticas aplicadas en los pases del capitalismo avanzado para seguir acumulando la riqueza social en muy pocas manos, lo que provoca las obscenas disparidades de ingresos que todos conocemos, mientras que en la prctica nunca ha sido tan grande la capacidad de producir los bienes y servicios socialmente necesarios, gracias al enorme desarrollo de las fuerzas productivas.

Las transnacionales de los pases centrales del imperio proporcionan cada vez menos empleos y pagan menos salarios en las sociedades en las cuales se formaron y transfieren sus operaciones a las filiales que han creado en cercanos o lejanos pases donde emplean a trabajadores mal pagados. De esas operaciones proviene alrededor de la mitad de las ganancias de estas empresas, que llegan como renta diferencial la plusvala producida en otro pas llega como renta diferencial- a los dueos de los monopolios y las transnacionales. Esto explica el aumento de las ganancias de las trasnacionales, y la prdida trabajos asalariados es la clave de la baja de la demanda final y del bajo crecimiento de la economa real en los pases centrales.

No es necesario explicar los dramas sociales que viven las mayoras en los pases del capitalismo avanzado. Las derechas y las izquierdas lo conocen y en su superficie lo detallan frecuentemente, pero lo que asombra es la falta de anlisis ms profundo sobre el cambio estructural en el modo de producir del capitalismo y sus efectos en la sociedad, en el sistema poltico, que hace dcadas Andr Gorz y otros ms describieron, y que poco o nada influyeron en el pensamiento y los programas de las principales fuerzas de la izquierda.

Sin embargo, es en estos pases donde el capitalismo industrial se top ya con las barreras sistmicas que lo estn haciendo saltar por los aires, donde ya no puede reproducirse en tanto que tal y como sociedad, como Karl Marx planteaba, y donde ya existen las condiciones econmicas y sociales para cambios radicales, por no nombrar lo que muy raramente se nombra, para llevar a cabo la revolucin social que complete la salida del capitalismo en todas sus formas.

Y si de revolucin social se trata, porque el capitalismo dominante ya no tiene absolutamente nada que ofrecer de positivo a las sociedades y pueblos de los pases del capitalismo central, es grave constatar la ausencia de una clara poltica antiimperialista que lleve nombre y apellido en los discursos y programas de los partidos de la izquierda radical, porque el imperio neoliberal de EE.UU. tiene muchos socios dispuestos a participar en el saqueo, como se ha visto con la activa participacin de pases de la UE en las agresiones militares en Libia y Siria, del apoyo de la UE en las sanciones y hostigamiento de Irn, y ahora el apoyo al golpe de Estado con ayuda de los neonazis en Ucrania.

Y qu decir del apoyo o del cmplice silencio de partidos de la izquierda radical ante estas polticas de pases de la UE o directamente de la UE?

La UE es un proyecto neoliberal que aplica el neoliberalismo a ultranza en los pases que la componen, y es parte del imperio neoliberal. Su poltica exterior, como la de Japn y otros aliados del imperio, est dirigida a tratar de apropiarse de la mayor parte posible del pastel de la explotacin mundial, y prosiguiendo ese objetivo algunos pases de la UE o la UE en s misma estn creando o agravando los conflictos que estn destruyendo las economas y las sociedades muchos pases del Oriente Medio y frica.

Esto, en lugar de ser denunciado y combatido como parte de una poltica para luchar contra las polticas imperialistas dentro de casa, primer escaln para combatirlo a escala internacional, brilla por su ausencia o no tiene el lugar que debera tener en los programas y la prctica poltica de muchas fuerzas y partidos que se definen como parte de la izquierda radical.

De ah la importancia de definir una estrategia antiimperialista que incorpore esta realidad, que borre las vergonzosas claudicaciones ideolgicas del pasado y asuma plenamente las teoras revolucionarias, para que esta estrategia antiimperialista se convierta en la gua y la herramienta que oriente las luchas polticas y sociales en lo interno y lo externo, y haga renacer una efectiva solidaridad internacional.

En sntesis, construir una poltica antiimperialista lcida y radical, que nombre a las cosas por su nombre, es la cuestin del ser o no ser para las izquierdas y dems fuerzas que luchan o dicen luchar, en esta etapa crucial de la humanidad y de nuestra madre tierra, para poner fin al imperio neoliberal antes de que destruya definitivamente las sociedades y el planeta.

Nota

1.- Cita del discurso de Evo Morales tomada de la Agencia Boliviana de Informacin, URL <http://www3.abi.bo/> http://www3.abi.bo/#

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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