Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Nueva masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2014

La atrocidad

Uri Avnery
Gus Shalom

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Llueven bombas sobre Gaza y cohetes en el sur de Israel, la gente est muriendo y los hogares estn siendo destruidos.

Otra vez.

Una vez ms, sin ningn propsito. Otra vez con la certeza de que despus de que todo haya terminado, todo seguir esencialmente lo mismo que antes.

Pero casi no puedo or las sirenas que advierten de los cohetes que vienen en direccin a Tel Aviv. No puedo quitar mi mente de lo terrible que sucedi en Jerusaln.

Si una pandilla de neonazis hubiera secuestrado en la oscuridad de la noche a un nio de 16 aos en un barrio judo de Londres, le hubieran acarreado a Hyde Park, le hubieran golpeado, le hubieran vertido gasolina en la boca, le hubieran rociado y le hubieran prendido fuego, qu habra pasado?

No habra explotado el Reino Unido en una tormenta de ira y disgusto?

No habra expresado la reina su indignacin?

No se habra apresurado el primer ministro a acudir a la casa de la familia del fallecido para pedir disculpas en nombre de toda la nacin?

No habran sido acusados y condenados los lderes neonazis, y quienes los apoyan activamente y les hicieron los lavados de cerebro?

Tal vez en el Reino Unido. Tal vez en Alemania.

No aqu.

Esta atrocidad abominable tuvo lugar en Jerusaln. Un nio palestino fue secuestrado y quemado vivo. Ningn crimen racista en Israel estuvo tan cerca de algo semejante.

Quemar a la gente viva es una abominacin en todas partes. En un estado que dice ser "judo", es an peor.

En la historia juda, slo un captulo se acerca al Holocausto: la Inquisicin espaola. Esta institucin catlica tortur judos y los quem vivos en la hoguera. Ms tarde, esto sucedi a veces en los pogromos rusos. Incluso los enemigos ms fanticos de Israel no podan imaginar una cosa tan horrible que sucede en Israel. Hasta ahora.

Bajo la ley israel, Jerusaln Este no es un territorio ocupado. Es una parte del Israel soberano.

La cadena de acontecimientos fue la siguiente:

Dos palestinos, aparentemente actuando solos, secuestraron a tres adolescentes israeles de un asentamiento cerca de Hebrn que estaban tratando de hacer autostop en la noche. El objetivo era probablemente utilizarlos como rehenes para la liberacin de prisioneros palestinos.

La accin se complic cuando uno de los tres logr llamar al nmero de emergencia de la polica israel desde su telfono mvil. Los secuestradores, en el supuesto de que la polica no tardara en estar sobre su pista, entraron en pnico y dispararon a los tres a la vez. Arrojaron los cuerpos en un campo y huyeron (e realidad la polica demor las cosas y no empez la bsqueda hasta la maana siguiente).

Todo Israel estaba alborotado. Se emplearon muchos miles de soldados durante tres semanas en la bsqueda de los tres jvenes, peinando miles de edificios, cuevas y campos.

El escndalo pblico sin duda estaba justificado. Pero pronto degener en una orga de incitacin al racismo que se intensific da a da. Peridicos, emisoras de radio y cadenas de televisin competan entre en descaradas diatribas racistas, repitiendo los anuncios oficiales hasta la nusea y aadiendo sus propios comentarios nauseabundos, todos los das, todo el da.

Los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina, que ha colaborado en todo con los servicios de seguridad israeles, jugaron un papel importante en el descubrimiento temprano de la identidad de los dos secuestradores (identificados pero an no capturados). Mahmud Abbas, el presidente de la AP, se puso de pie en una reunin de los pases rabes, conden el secuestro de manera inequvoca y fue calificado por muchos de su propio pueblo como un quisling rabe. Los dirigentes israeles, por su parte, lo llamaron hipcrita.

Los lderes polticos de Israel soltaron una salva de enunciados que en cualquier otra parte se veran claramente fascistas. Una breve seleccin:

Danny Danon, ministro adjunto de Defensa: "Si un nio ruso hubiera sido secuestrado, Putin habra aplastado una aldea tras otra"

Ayala Shaked lder de la faccin "Jewish Home": Con un pueblo cuyos hroes son asesinos de nios tenemos que tratar en consecuencia" ("Hogar judo" es una parte de la coalicin del Gobierno).

Noam Perl, presidente mundial de Bnei Akiva, el movimiento juvenil de los colonos: "Una nacin entera y miles de aos de historia demandan: venganza!"

Uri Bank, exsecretario de Uri Ariel, el ministro de Vivienda y constructor de los asentamientos: "Este es el momento adecuado. Cuando nuestros hijos se ven perjudicados, nos ponemos como locos, no hay lmites, el desmantelamiento de la Autoridad Palestina, la anexin de Judea y Samaria (Cisjordania), la ejecucin de todos los presos que han sido condenados por asesinato, exilio de los familiares de los terroristas!"

Y el propio Benjamn Netanyahu, hablando de todo el pueblo palestino: "Ellos no son como nosotros. Nosotros santificamos la vida, ellos santifican la muerte! "

Cuando los cuerpos de los tres jvenes fueron encontrados por los guas tursticos, el coro de odio alcanz un nuevo crescendo. Los soldados registraron decenas de miles de mensajes en internet pidiendo "venganza", los polticos les incitaban, los medios de comunicacin echaron lea al fuego y turbas de linchamiento se reunieron en muchos lugares en Jerusaln dispuestas a cazar trabajadores rabes y golpearlos.

A excepcin de algunas voces solitarias, pareca que todo Israel se haba convertido en una turba de ftbol ​​al grito de muerte a los rabes!"

Puede alguien imaginar en la actualidad una multitud europea o americana al grito de "muerte a los judos?"

Los seis detenidos hasta ahora por el asesinato bestial del muchacho rabe haban salido directamente de una de estas manifestaciones en las cuales se vociferaba "muerte a los rabes".

Primero trataron de secuestrar a un nio de 9 aos en el mismo barrio rabe, Shuafat. Uno de ellos atrap al nio de la calle y lo arrastr hacia su coche, al tiempo que intentaba asfixiarlo. Por suerte, el nio logr gritar "mam!" Y su madre comenz a golpear al secuestrador con su telfono celular. l se asust y sali corriendo. Las marcas de asfixia en el cuello del chico se pudieron ver durante varios das.

Al da siguiente el grupo regres, llam Muhammad Abu-Khdeir, un alegre nio de 16 aos con una sonrisa encantadora, vertieron gasolina en su boca y lo quemaron hasta la muerte.

(Como si esto fuera poco, la polica de frontera atrap a su primo durante una manifestacin de protesta, lo esposaron, lo arrojaron al suelo y comenzaron a patearle la cabeza y la cara. Sus lesiones tenan muy mal aspecto. El nio desfigurado fue arrestado, los policas no).

La manera atros en que Muhammad fue asesinado no se mencion al principio. El hecho fue revelado por un patlogo rabe que estuvo presente en la autopsia oficial. La mayora de los diarios israeles mencionaron el hecho en pocas palabras en una pgina interior. La mayora de los noticieros de televisin no mencionaron el hecho en absoluto.

En el propio Israel los ciudadanos rabes se levantaron, como no lo haban hecho en muchos aos. Las manifestaciones violentas en todo el pas duraron varios das. Al mismo tiempo, la primera lnea de la Franja de Gaza explot en una nueva orga de cohetes y bombardeos areos en una nueva mini-guerra que ya tiene un nombre: "margen protector" (el departamento de propaganda del ejrcito ha inventado otro nombre en ingls). El nuevo dictador egipcio est colaborando con el ejrcito israel asfixiando la Franja de Gaza.

Los nombres de los seis sospechosos de haber prendido fuego al adolescente -varios de los cuales ya han confesado el hecho atroz- an se mantienen en reserva. Pero los informes no oficiales dicen que pertenecen a la comunidad ortodoxa. Al parecer esta comunidad, tradicionalmente antisionista y moderada, ha parido descendencia neonazi que supera incluso a sus competidores, los religiosos sionistas.

Sin embargo, tan terrible como es el hecho en s mismo, an peor, a mi entender, es la reaccin del pblico. Porque que no hay ninguna.

Es cierto que se han odo algunas voces espordicas. Muchos ciudadanos de a pie han expresado su disgusto en conversaciones privadas. Pero la indignacin moral ensordecedora que uno podra haber esperado, no se materializ.

Todo se hizo para minimizar el "incidente", impedir su publicacin en el extranjero, e incluso, dentro de Israel. La vida sigui como de costumbre. Unos pocos dirigentes del Gobierno y otros polticos condenaron el hecho en frases de rutina, para el consumo en el extranjero. El concurso del ftbol del mundial suscit mucho ms inters. Incluso en la izquierda la atrocidad se trat como un punto ms entre las muchas obras de la ocupacin.

Dnde est la protesta, la indignacin moral de la nacin, la decisin unnime para acabar con el racismo que hace posibles tales atrocidades?

El nuevo estallido en la Franja de Gaza ha borrado por completo la atrocidad.

Las sirenas suenan en Jerusaln y en las ciudades del norte de Tel Aviv. Los misiles dirigidos contra centros de poblacin israeles han sido exitosamente (hasta ahora) interceptados por los contramisiles. Sin embargo, cientos de miles de hombres, mujeres y nios se estn precipitando a los refugios. Por otro lado, y a su vez, cientos de misiones diarias de la fuerza area de Israel han convertido la vida en la Franja de Gaza en un infierno.

Cuando el can ruge, las musas callan.

Tambin la pena por un nio quemado hasta la muerte.

Fuente: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1405008861/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter