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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2014

Absolucin por el asedio del 15M al Parlament cataln

Jordi Oriola Folch
Rebelin


Ya ha salido la sentencia de la Audiencia Nacional sobre el "asedio" en el Parlament cataln que tuvo lugar el 15 de junio de 2011. De las 19 personas acusadas de atentado contra instituciones del Estado con peticiones de penas de hasta 8 aos (al final parece que eran 5 aos y medio), despus de tres aos de investigacin, se ha exculpado a 18 y a uno lo han condenado a presentarse en comisara durante cuatro das por una falta de daos por haber pintado con spray la gabardina de la diputada Montserrat Tura.

La sentencia ha cado como una bomba en el mundo poltico, meditico y catalanista de derechas, y se est haciendo hervir la olla con exclamaciones grandilocuentes y airadas: "Es inaceptable", "estn dando carta blanca a los violentos"... Finalmente, la fiscala, el Parlament y el Gobierno cataln recorrern la resolucin. En cuanto a m, que estuve presente en aquellos hechos como realizador del futuro documental "El despertar de las plazas" (http://vimeo.com/45844043 se trata el tema en los minutos 24' al 31'), slo puedo decir que, para mi sorpresa, la verdad ha aflorado y ha dejado con un palmo de narices a los que montaron una operacin de manipulacin grotesca contra el movimiento 15M. No slo pude comprobar que no pas nada grave, sino que adems, coincido con algunas de las apreciaciones de la sentencia que intentan enmarcar el caso. Vayamos por partes.

Primero que la sentencia dice que no se puede probar que los acusados ​​estuvieran en el lugar de los hechos ni que hicieran lo que se les imputa. Por lo tanto, a los que no les gusta esta sentencia quizs querran que sin pruebas se les condenara igualmente porque en aquella movilizacin pasaron hechos que consideran inaceptables? O sea, desearan que pagaran ellos como cabezas de turco simplemente porque supuestamente participaron en una movilizacin que desaprobamos? Convendris conmigo que, por muy en contra que est de aquel "acoso" al Parlament, no se puede querer pasar por encima de una investigacin que ha durado tres aos, no? Y esto deja en el aire que la polica detuvo personas indiscriminadamente y sin fundamento, lo que es muy grave contra las personas que han sufrido este dedo acusador que ahora se demuestra infundado.

Dicho esto, ahora vamos al fondo de la cuestin. Qu pas? Porque, de tanto repetir que hubo gran violencia, al final la mayora de la gente se ha quedado con la idea de que fue as, pero es falso. Slo dir que, mientras estaba all, una familiar me llam preguntando exclamada sobre lo que "estbamos haciendo all" y, ante mi sorpresa, me explic que los medios de comunicacin iban que petaban diciendo que se estaba atacando a los diputados y acosando el Parlament, es decir, una especie de nuevo 23F... el tsunami meditico era tan grande, que esta familiar no me crea cuando le negaba que esto estuviera pasando, y no me crea a pesar de que yo estaba all interesado en filmar todo el que pudiera suceder y a pesar de esta persona tiene absoluta confianza en mi criterio y honestidad. Al llegar a casa vi los representantes polticos de todos los partidos (ICV incluida) desgarrndose las vestiduras y todos los medios, ms o menos correa de transmisin de las diferentes fuerzas polticas, tambin cargando. Al da siguiente, todos los peridicos abran portada completa con el titular "Indignante" en referencia a la "ilegtima" movilizacin de los indignados frente al Parlament.

Pero aquella concentracin fue absolutamente normal. Es ms, demasiado normal y carente de violencia, dado el nombre con el que se denominaba a los manifestantes, que supuestamente estaban "indignados" en contra de un sistema poco democrtico que funciona en pro de los intereses econmicos de unas lites.

Repasemos la historia telegrficamente: Manifestacin el 15 de mayo por una democracia real. Acampada en Puerta del Sol. Desalojo forzoso. Acampada en Plaa Catalunya en solidaridad. A una semana de las elecciones municipales se montan acampadas en varias ciudades que catalizan el descontento popular. Los medios toman con simpata el movimiento ante la demanda de la Junta Electoral Central y del Gobierno del PP de desocupar las plazas. Lo ven como un desafo ciudadano original, en respuesta a la crisis y que el PP desaprobaba. Llegan las elecciones y paradjicamente PP y CiU sacan buensimos resultados. La alta abstencin del electorado de izquierdas hace que el partido "socialista" se desplome y deje unos "magnficos" resultados a la derecha. Las acampadas continan, pero segn el Ajuntament de Barcelona y la Generalitat el circo ha terminado. Han sido tiles hasta aqu, pero ya no los ven con tan buenos ojos y los quieren hechar de la Plaa Catalunya. El 27M tiene lugar un intento de desalojo por parte de los Mossos. El tejido social generado en base a las semanas de presencia en la calle y el apoyo meditico recibido, hacen que miles de personas rodeen los Mossos en solidaridad con los acampados y se consigue detener el desalojo pacficamente. La violencia de los Mossos deja muy mal parado al consejero de Interior Felip Puig. La acampada contina. Los indignados no son un movimiento folclrico y denuncian la falta de democracia y el secuestro neoliberal existente, por lo tanto, se oponen a la aprobacin de unos presupuestos que recortan el gasto social en pro de pagar deudas, rescatar bancos y continuar la fiesta. Se anuncia con antelacin una movilizacin contra los presupuestos que se simbolizar rodeando el Parlament. Nadie cree que se impedir el recorte del presupuesto, pero al menos se quiere hacer pblico y evidente el fraude.

Felip Puig disea una estrategia para revertir el apoyo popular al movimiento, esconder las vergenzas del gobierno convergente y salvar su nombre. No organiza la entrada de los diputados de ninguna manera especial, simplemente hace que los Mossos carguen a las 7h de la maana contra los concentrados para crear un corredor en una nica puerta. Con el ambiente caldeado y los nimos encendidos, Felip Puig prev que cualquier cosa puede ocurrir. La entrada del President y 30 diputados ms en helicptero subraya la escenificacin de la peligrosidad de entrar por tierra. Los otros 105 diputados entran como les da la gana. Algunos en furgonetas policiales, otros en coches particulares, e incluso algunos, como Boada, Tura, Llop, Lpez Tena entran caminando en medio de los manifestantes indignados, como Heidi paseando por un campo de tulipanes... No se que hubiera pasado, por ejemplo en Ucrania, pero aqu los diputados pudieron llegar al Parlament. Por el camino los abuchearon, insultaron, y a alguno le empujaron, escupieron, rociaron con spray o le echaron el interior de un bocadillo. Son cosas algo gamberras y desagradables, nos pueden parecer mal o que nosotros no lo haramos, pero convendris conmigo que no son muy graves. Repito que no son muy graves. En los campos de ftbol pasan cosas as, en las manifestaciones los Mossos son abucheados e insultados, y los manifestantes somos empujados e incluso golpeados o disparados con balas de goma o foam. Pero claro, ellos son seoras y no pueden tolerar que les pase esto.

Si realmente no queran que les pasara esto, el dispositivo hubiera podido ser muy diferente. Sabiendo que habra miles de indignados queriendo demostrar su animadversin hacia los presupuestos, se podra haber concentrado los diputados en un punto lejano, haberlos montado en un autocar y, con la proteccin de los Mossos que habran cerrado el Parc de la Ciutadella, habran entrado el autocar hasta el Parlament con toda tranquilidad. Os dais cuenta! El dispositivo policial no era tan difcil! Creo que opositar para Consejero de Interior o Jefe de los Mossos porque tengo las cosas claras y un talento natural para el cargo... De esta manera, los diputados habran hecho su trabajo y aprobado los recortes (contrarios a lo que dijeron en campaa electoral) y los manifestantes habran hecho tambin su trabajo y mostrado su rechazo al verdadero asedio a la democracia que se perpetraba dentro del Parlament.

Pero Puig necesitaba que algo pasara. Y se cre una manipulacin meditica de libro. Luego las televisiones tenan dificultades para mostrar imgenes violentas porque casi no haba habido (mucho menos que en la mayora de manifestaciones!), En cambio tenan decenas declaraciones condenatorias, pero eran pura opinin interesada o intoxicada por el tsunami meditico. Una y otra vez pasaban las mismas imgenes: unos diputados abucheados y una persona tirando una botella de agua a una furgoneta blindada de los Mossos... Entonces vino lo de las lneas rojas que deca el President, y todos los partidos (ICV incluida) cerraron filas corporativamente. Se habl de nazismo, de golpe de estado, de kale borroka, de guerrilla urbana, y se hicieron denuncias por atentado a las instituciones del Estado (de las que se desmarcaron ICV y algunos miembros del PSC). Se hizo tal revuelo que ahora estn obligados a ratificarse en la versin vendida porque, desdecirse ahora, sera percibido por el pblico como un gran engao y no se puede desmontar la credibilidad de los medios de comunicacin y la establishment poltico.

Por favor, dejen de hacer el ridculo!

Jordi Oriola Folch, realizador audiovisual

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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