Portada :: Brasil :: Las caras ocultas del Mundial 2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-07-2014

El rostro infantil de otro mundial prostituido y prostituyente

Nazann Armanian
Pblico.es


Siete goles que humillaron y eliminaron a la seleccin brasilea, dejaron estupefactos a millones de sus compatriotas y a todo el mundo futbolero, pero as las pocas noticias que se asomaron en la prensa, saltando la indiferencia de los redactores y lectores, sobre los abusos sexuales a decenas de miles de nias de 9, 10 u 11 aos, secuestradas, violadas y maltratadas en la floreciente industria de la prostitucin que rodea los mundiales de ftbol (y otros grandes eventos ldicos).

Yo amo Brasil es una de las frases escritas sobre unas camisetas marca Adidas -el patrocinador oficial de la Copa-, en las que el dibujo de un corazn insina el trasero de mujer. En otras, una chavala en bikini posa junto al paisaje de Ro de Janeiro. Toda una perversa invitacin de 2x1: ftbol y sexo en el mismo paquete.

Al inicio de las obras de las infraestructuras para el mundial, hace ao y medio, cientos de obreros de todo Brasil llegaron a las ciudades sedes de los juegos, instalndose en las favelas de extrema pobreza extrema, y haciendo disparar la demanda de sexo infantil y de mujeres desesperadas por sacar adelante a sus hijos malnutridos.

Cmo hubiera reaccionado el mundo si cientos de mujeres trabajadoras hubieran demandado sexo de nios pequeos, y luego los golpearan, violaran, vejaran, y a muchos los mataran? La gigantesca industria del sexo se mueve no slo en un mercado globalizado y sin fronteras, sino tambin dentro de la milenaria cultura patriarcal que ha normalizado la esclavitud sexual de las nias y mujeres, con total impunidad.

En el Mundial de Sudfrica (2010), se registraron unos 40.000 casos de explotacin infantil (un aumento del 63%); en las Olimpiadas de Grecia (2012), 33.000 casos y un incremento del 87% , y en el de Alemania (2006), fueron 20.000 las denuncias de menores abusadas. Desde entonces, la edad de prostitucin ha bajado de 13 a 9 aos. Y todo gracias a la pasividad que conduce a la permisividad de los gobernantes y de la FIFA.

En Brasil, una vez iniciada la competicin, llegaron a las 12 ciudades sedes de los juegos, cerca de tres millones de aficionados brasileos, y otros 600.000 visitantes extranjeros (muchos, veteranos pedfilos) dispuestos a vivir das inolvidables en la Tailandia de Amrica Latina y el Paraso ertico, a costa de pequeos cuerpos casi sin curva, donde las chicas de 16 aos son ya las menores viejas.

El efecto de la "legalizacin de la prostitucin"

Que en ste pas, la prostitucin sea legal a partir de los 18 aos, no ha significado que la llamadas trabajadoras del sexo tengan derechos, contrato y un techo seguro y sano en los burdeles. Ningn chulo-empresario quiere gastar dinero por un objeto que pronto tirara a basura. Por lo que la legalizacin slo ha aumentado numero de nias y mujeres explotadas y tambin los barrios y locales donde se comete el delito.

Ellas trabajan, a veces sin proteccin, en turnos de unas 12 horas, con unos 15 hombres malolientes, y durante todos los das de la semana y del ao. Abundan casos de esclavas sexuales (a menudo con 12-13 aos), que convivan con hombres adultos, y que tras quedarse embarazadas se les echa a la calle.

Segn UNICEF, cerca de medio milln de nias y nios con edades de entre 9 y 14 aos-, son forzados a vivir en la industria sexual en Brasil. Cinco de los 12 estados sedes de los juegos lideran el ranking de las denuncias por explotacin sexual infantil.

Un crimen muy organizado

Disfrute ahora y pague despus, ha sido una de las campaas comerciales de este mundial, donde en algunos burdeles-hoteles, los clientes podan pagar con tarjeta de crdito el uso de las chicas.

Para satisfacer la demanda del sexo pagado, los mercaderes de nios montaron una gran organizacin: secuestraron, compraron y engaaron a miles de menores de los barrios sin luz ni agua corriente y sin comida, con la promesa de trabajar de camarera o limpiadora, pero aun as no eran suficientes: importaron a cientos desde los pases vecinos (el 12 junio la polica de Paraguay rescat a siete nias que iban a ser trasladadas a Brasil), y tambin a las hurfanas de las guerras de Somalia y de Congo. La mayora de ellas nunca volver a casa, si alguna vez la tuvo: se convertir en propiedad de las bandas mafiosas, se quedar embarazada, ser madre soltera si no se muere ella y/o su bebe, y la calle ser su nico hogar.

Puede que en los prximos torneos se ofrezca, como Alemania, burdeles de tarifa plana, donde el cliente puede tener sexo ilimitado con ilimitadas nias y mujeres y en ilimitados lugares: carreteras, selvas o en paradas de taxis.

El resto lo har la complicidad de las familias, los vecinos, las autoridades polticas y judiciales, y tambin los periodistas deportivos que miraran para el otro lado. En 2012, la Corte Penal Superior de Brasil absolvi a un adulto acusado de relaciones sexuales con tres nias de 12 aos: porque eran suficientemente maduras para dar su consentimiento. Y si ellas fueran sus propias hijas o hermanas?

Soluciones de cara a la galera

A pesar de que el gobierno de Dilma Rousseff aprob una ley que tipifica la prostitucin infantil como crimen hediondo, solo se destin ocho millones de reales para combatirla, frente a los 33.000 millones de reales invertidos en las obras del mundial, llenando el bolsillo de los empresarios de ladrillo. Cunta incapacidad de vivir en la piel de los ciudadanos! Monumentos deportivos que tapan las favelas que siguen como estaban antes del torneo. A la fiesta de la mejora econmica las esclavas sexuales no han estado invitadas: antes, sus principales clientes eran los camioneros y los adolescentes pequeo-burgueses, hoy tambin les buscan los jubilados y funcionarios, quienes pueden vivir ahora como jeques rabes teniendo en sus brazos a chiquillas aterrorizadas, durante unas horas y por menos de 3 euros y aunque en lechos sucios tirados en los cuartos ocultos de las callejuelas abandonadas por los polticos.

Es cierto que las medidas sociales de los gobiernos de Lula y de la presidenta Rousseff han sacado a 36 millones de personas de la pobreza extrema, pero sus polticas neoliberales tambin han hecho crecer las desigualdades sociales. Deca el telogo de liberacin Frei Betto que Dilma ha sido una madre para los pobres y un padre para los ricos.

En ste Brasil, hay 13 millones de nios desnutridos, y 35 millones de pobres y faltan casi 200 mil mdicos. El pas necesita ms centros educativos, hospitales, viviendas y aun ms dinero ir a las Olimpiadas de Ro en el 2016 y ms nias sern lanzadas al mercado de sexo.

El Artculo 6 de la Convencin de Naciones Unidas exige la Eliminacin de Todas las Formas de Discriminacin Contra las Mujeres Qu futuro tiene una nacin tratando a sus nios, nias y mujeres como si fueran basura? Esta prctica delictiva amenaza la integridad fsica y psicosocial de los nios y adolescentes y supone una violacin grave de los Derechos Humanos. Y por cierto, la legislacin espaola permite perseguir a los ciudadanos que hayan abusado de menores en cualquier pas del mundo.

Fuente. http://blogs.publico.es/puntoyseguido/1765/brasil-el-rostro-infantil-de-otro-mundial-prostituido-y-prostituyente/



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