Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Nueva masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2014

Testimonio de un exsoldado israel
Las lneas rojas morales existen. Por qu seguimos cruzndolas?

Avner Gvaryahu
The Independent

Traducido para Rebelin por LB


Slo saba de Gaza por las historias. Gaza era la zona militar que quedaba a cargo de la Brigada Givate, pero todos conocamos historias sobre cmo se las arreglaron para matar a varios militantes en una emboscada. Sinceramente, nos sentamos un poco celosos. Me incorpor como recluta al ejrcito israel al final de la Segunda Intifada dentro de una unidad de operaciones especiales de la brigada paracaidista. Desde el inicio de mi servicio supe que Nablus y Jenn seran las reas que deberamos controlar. Un juego de nios, al parecer, en comparacin con las historias que venan de Gaza, pero mi juego de nios. Nunca olvidar la primera vez que me dispararon, el primer cadver palestino que vi, y el miedo y la adrenalina durante mi primera operacin militar.

Mi primera misin consisti en la toma de una casa palestina. Nunca antes haba tenido la oportunidad de estar en el interior de una casa palestina, y durante un momento a mi pelotn le sorprendi el hecho de que en la casa viviera una familia entera que abarcaba tres generaciones. Despertamos a todos y tomamos posesin de la casa. Metimos en una habitacin a todo el mundo, hombres, mujeres, nios y ancianos. Uno de los nuestros se apost junto a la puerta para impedir que salieran. Mientras tanto, nosotros fuimos a lo nuestro. Recuerdo que me pregunt: Qu pensarn de todo esto? Qu hara yo si unos soldados irrumpieran en mi casa? Pero inmediatamente reprim estas preguntas y continu con la misin. Con el paso del tiempo el miedo se convirti en aburrimiento, la adrenalina se estabiliz y mis dudas sobre la lgica de aquella forma de actuar y su justificacin volvieron a roerme por dentro. Pero al da siguiente ya haba nuevas operaciones. Esa fue nuestra rutina diaria y, en consecuencia, la siguiente vez simplemente dej de pensar en cmo se senta la familia cuya casa asaltamos. Mi lnea roja moral personal se desvaneci muy rpidamente. Cada vez me deca a m mismo: esto todava es correcto. Pero est en la naturaleza de las lneas rojas desplazarse a lo largo de una escala imaginaria. No me sent molesto cuando destruimos casas enteras en el curso de operaciones de bsqueda, ni cuando mi escuadrn mat accidentalmente a una mujer inocente y rpidamente enterramos el incidente y seguimos adelante. Hoy s que mi capacidad para distinguir cundo una determinada accin cruza la lnea roja es algo de lo que entonces careca.

Lo que me pas a m le est pasando al conjunto del ejrcito y la sociedad israeles. Cuando se inici la Operacin Plomo Fundido yo ya llevaba ms de un ao siendo activista civil de Breaking the Silence, pero me sent conmocionado por los incidentes que o que haban ocurrido all. Me acuerdo de un amigo que haba participado en la Operacin Plomo Fundido. Volvi impactado por el hecho de que las casas de los "miembros de Hamas" fueran catalogadas como blancos legtimos para los bombardeos con independencia absoluta del riesgo que pudieran suponer o no para nuestros soldados sobre el terreno. Esa fue la primera vez que se top con ese tipo de rdenes durante su servicio militar. Esto es lo que declar:

"Por la maana identificamos a cuatro hombres de edades comprendidas entre los 25 y los 40 aos, tocados con kefiyas y charlando de pie en el exterior de una casa. Nos pareci sospechoso. Lo comunicamos a Inteligencia, especificando la casa en la que estaban a punto de entrar. Inteligencia pas la informacin al Shabak (Agencia de Seguridad israel), que inform que se trataba del domicilio de un activista de Hamas. Una informacin as provoca una intervencin automtica. No recuerdo qu es lo que usamos, si fue un helicptero o algo diferente, pero el caso es que bombardeamos la casa cuando esas personas se encontraban dentro. Una mujer sali corriendo de la casa con un nio y se escap en direccin sur. Es decir, que haba habido personas inocentes dentro".

La lnea roja que se cruz con la operacin Plomo Fundido se ha convertido en la lnea de salida para la operacin Borde Protector. Las casas de "miembros de Hamas" se han aadido a la larga lista de objetivos potenciales para el ejrcito israel en la Franja de Gaza.

Los polticos que nos envan a realizar esas tareas ni siquiera fingen prometernos la esperanza de un futuro mejor. Solo prometen emplear ms fuerza y ms ​ violencia. Nuestras dudas sobre la lgica y la justicia ni siquiera nos interesan ya, pues nuestras lneas rojas morales se mueven constantemente en funcin de los vaivenes de nuestra realidad, de forma parecida a como se mova la ma durante mi servicio militar. 150 muertos en Gaza en los primeros seis das de la operacin, la inmensa mayora de ellos civiles y una cuarta parte de ellos nios. Millones de israeles y palestinos viviendo con el temor existencial de que un cohete o un misil caiga sobre sus cabezas. El fin de un episodio de violencia es apenas la seal de alarma que augura el estallido del prximo.

La lnea roja ante la que nos detuvimos durante la Operacin Plomo Fundido (2009) es la misma desde la que iniciamos la operacin Pilar Defensivo (2011). El punto en el que nos detuvimos en Pilar Defensivo es el mismo lugar desde el que hemos iniciado ahora la operacin Borde Protector. Cul ser nuestra prxima lnea roja? Y cundo la cruzaremos tambin? Slo nosotros podemos responder a esa pregunta. Depende de nosotros y de lo que permitamos que otros hagan en nuestro nombre.

Avner Gvaryahu sirvi en el ejrcito israel como sargento de las fuerzas especiales entre noviembre del 2004 y noviembre del 2007

Fuente: http://www.independent.co.uk/voices/comment/as-an-exsoldier-in-the-israeli-defense-forces-ive-seen-how-shockingly-we-treat-palestinians-9607267.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter