Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Nueva masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2014

Palestina, Israel y las rarezas de este mundo

Aldo Torres Baeza
Rebelin


Rarezas del alto cielo:

La Biblia asegura que Dios cre al hombre a su imagen y semejanza. A luz de sus conductas, a veces dudo en esa condicin de hombres/mini-dioses deambulando por el mundo. No ser, en realidad, el hombre quien crea a los dioses a su propia imagen y semejanza, por eso los dioses resultan colricos, envidiosos y castigadores. Y en nombre de esos dioses se aniquilan sus seguidores. Los que nos declaramos incompetentes en la tarea de crear dioses, slo esperamos que Dios nos proteja de sus fanticos.

Rarezas del mundo y sus salvadores:

Estados Unidos -dueo del mundo, profesor de democracia-, en su vocacin divina, se dedica a salvar pases inyectando plomo en las heridas. Lo hace en nombre de la libertad, de la democracia y otros subterfugios. La ltima salvada a Chile arrastr una dictadura de 17 aos, con muertos, torturados, exiliados, y un pas fragmentado hasta la medula. El 2003 George Bush invadi Irak, quera salvar al mundo de las armas de destruccin masiva, que decan que ah haba. Mientras salvaban al mundo, los militares norteamericanos arrasaron con miles de vidas. Y como la misin se alargaba, aprovecharon de llevarse el petrleo para sus Armas Financieras de Destruccin Masiva. Al final, por ms que revolvieron el desierto y dieron vueltas las casitas de madera, no encontraron ningn arma de destruccin masiva. Las piedras ya fueron estrujadas, y los muertos no resucitaron.

Hoy, en medio oriente, mueren judos y palestinos, ms palestinos que judos. Ambos se adjudican ser los verdaderos descendientes de Abraham. Los musulmanes por Ismael, los judos por Isaac. Todas las guerras son santas, os desafo a que encontris un beligerante que no crea tener el cielo de su lado, expres el escritor francs Jean Anouilh. La posesin de la verdad divina puede ser una de las causas, pero no puede reducirse a eso. En otra invasin de Israel en Gaza -la operacin plomo fundido- se descubrieron yacimientos de gas en la franja de Gaza, confiscados por Israel. El caso es que continan regndose de sangre las tierras de Dios (o quien sea que haya inventado todo esto) que, desde arriba, se revuelca de tristeza comprobando los crmenes que se desatan en su nombre. En su nombre, pero tambin en nombre de los recursos naturales, del control de los territorios, de la geopoltica y las alianzas internacionales.

En fin, rarezas del mundo. Y como el mundo es raro, la comunidad internacional, que poco tiene de comunidad, saca la cabeza por la ventana y mira a cualquier lado.

Rarezas del lenguaje:

Las bombas de un lado son terrorismo y las del otro son en nombre de la defensa. Vale preguntarse: Estados Unidos, catalogar como terroristas las bombas lanzadas por el gobierno de Israel contra civiles y nios en Gaza? Y en sus exmenes de democracia, considerarn como democrticas las votaciones que dieron el triunfo a Hamas? En fin, salvaran al mundo de una posible amenaza sionista?...

Y las rarezas continan:

Barack Obama se ofrece como intermediario, mientras Estados Unidos provee de armas a Israel. El mismo Obama, junto con Merkel y Holland justificaron los muertos. Dicen que Israel tiene derecho a la defensa. Est claro que ninguna guerra confiesa sus verdaderos fines, siempre se levantan en nombre de la defensa, de la democracia o la libertad. A la Guerra por el Salitre le llaman la Guerra del Pacifico, por ejemplo.

Es curioso, pero las mismas autoridades que justifican las muertes, representan a pases como Estados Unidos y Francia, pases que junto a Reino Unido, China, y Rusia, son los nicos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y que, adems, tienen posibilidad de veto. Es decir: esos cinco pases deciden qu guerra es legal y cual no. Paradjicamente, esos mismos 5 pases son los mayores productores de armas en el mundo. Misteriosa ecuacin blica: quienes fabrican las armas deciden la paz y seguridad del mundo.

Rarezas de este planeta:

La gente, en ataque de clera, repleta los medios con mensajes en contra del pueblo judo o los palestinos, que es muy distinto al sionismo o Hamas. Daniel Barenboim, judo y pianista, conden la lnea de Netanyahu. Lo mismo hizo Chomsky, declarando: no es una guerra, es un asesinato. Y al ser contra una poblacin es un genocidio. Culpar a los judos por los crmenes del sionismo o a los palestinos por los ataques de Hamas, es como culpar a todos los chilenos por los crmenes de Estado, C.N.I mediante, cometidos por la dictadura de Pinochet.

Pero las rarezas tambin se alojan en la memoria:

El gobierno de Israel tiene memoria corta. Olvidan que ellos tambin fueron arrasados por un loco con vocacin de salvador, en una de las peores tragedias en la historia de la comedia humana, y, reseteando la memoria, continan imitando lo que hicieron contra ellos.

Las bombas caen en Gaza, pero el eco de su explosin se escucha en otros lugares del mundo. Resulta necesario resucitar la memoria del mundo, y recordar, por ejemplo, que la Primera Guerra Mundial se desat en un par de semanas, en una reaccin en cadena que comenz con el asesinato del archiduque Francisco Fernando, a manos de un nacionalista Serbio. Lo mismo podra suceder en Medio Oriente. Mas ataques desproporcionados del gobierno de Israel, podran transformarse en solidaridad con Palestina por parte de otro pas, con mayor poder de fuego, en contra de Israel. Y entonces, como no, entrara Estados Unidos a salvar a su aliado, reventando bombas en Palestina, que sonaran en, por ejemplo, Rusia o China, que, ayudando a los palestinos, podran desatar una terrible catstrofe.

Pero lo ms raro de todo es la guerra misma:

Un antroplogo defini al ser humano como un simio bipolar. Puede ser tan altruista como un Gandhi, y tan prfido como un Hitler. En la faceta ms horrible del hombre, justifica las muertes en nombre de la libertad, la democracia o la seguridad. Pero las bombas de la libertad, de la seguridad o lo que sea, matan civiles y nios, que no entienden por qu les arrasan los brazos. Las bombas de la guerra no confiesan sus verdaderos fines: matar por que eres distinto, o por que bajo tus pies existen recursos que puedo robarte. Las bombas de la guerra atraviesan las fronteras, enredan los ojos de quienes miramos a la distancia, para estallar en el alma y atestarla de ruidos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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