Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Nueva masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2014

Tierra arrasada

Miguel ngel Ferrer
Rebelin


Basta con ver las imgenes y leer las informaciones de los estragos producidos por el ejrcito israel en el territorio palestino de Gaza para comprender que Tel Aviv est poniendo en prctica una estrategia de tierra quemada o tierra arrasada: destruir el hbitat del insurgente, del rebelde, del adversario y, en este caso concreto, del combatiente anticolonialista.

Eso mismo, aunque en el medio rural, hizo el ejrcito guatemalteco para acabar con la guerrilla insurgente en vastas regiones del territorio chapn. Destruccin de viviendas y de cosechas, fusilamientos en masa de pobladores civiles inermes, asesinatos con fines ejemplarizantes, violacin de mujeres y robo de nios, desalojos violentos y en masa de centros de poblacin. Y ms o menos de igual manera actu el gobierno salvadoreo para combatir a la insurgencia en el llamado Pulgarcito de Amrica.

Y tambin eso mismo hicieron gobierno y ejrcito estadounidenses en Vietnam. Pero a la prctica usual de tierra arrasada por cuenta de soldados de a pie, Washington sum los bombardeos areos constantes, masivos, inmisericordes e interminables contra las poblaciones, los campos y la infraestructura de Vietnam del Norte, es decir, la parte no ocupada militarmente por Estados Unidos.

De igual modo procedieron las tropas nazis en los territorios ocupados de Europa. Y sobre todo en los pases y regiones del Este en los que la resistencia a la ocupacin era ms firme y decidida. Y no digamos en la parte conquistada y ocupada de la Unin Sovitica donde fue feroz la resistencia al invasor nazi.

Con modalidades propiamente urbanas, as actuaron Pinochet en Chile y los gobiernos tteres de Estados Unidos en Brasil, Uruguay y Argentina en las tres ltimas dcadas del siglo pasado. Expulsiones, por medios del terror, de decenas de miles de ciudadanos que no tuvieron ms alternativa que recurrir el exilio, es decir, a la emigracin forzada en aras de salvar la vida. La propia y muchas veces la de la familia.

Se ve as fcilmente que la conducta de Israel en Palestina, y ahora concretamente en Gaza, tiene tras de s mucha historia, Y no slo por las prcticas criminales y claramente genocidas, sino tambin, con la excepcin de la Alemania nazi, por los innegables patrocinio, respaldo y proteccin de Estados Unidos.

Y aqu est el punto clave. Sin el patrocinio, respaldo y proteccin de Estados Unidos, Israel no podra actuar como lo hace ahora. Armas, dinero, cobertura poltica y diplomtica estadounidenses posibilitan y fomentan la poltica de tierra arrasada de Israel contra la poblacin palestina.

Cesando el apoyo yanqui a Israel, cesara de inmediato la carnicera que vive hoy Gaza. Pero mientras el autor intelectual del genocidio no se abstenga de su patrocinio, el genocida material seguir actuando libre e impunemente.

No es fcil, sin embargo, que Washington cambie de postura. Israel es el guardin de los intereses geoestratgicos de Estados Unidos en Medio Oriente. Ese guardin le permite cuidar y mantener su hegemona en la regin sin mancharse directamente las manos de sangre.

Para evitar la carnicera no sale sobrando, desde luego, condenar la conducta de Israel. Pero es hacia la Casa Blanca y hacia el Pentgono adonde deben dirigirse las exigencias del cese de la agresin contra el pueblo palestino. No slo al ttere; tambin y, fundamentalmente, al titiritero.

Por difcil que resulte lograr algn da la paz en Medio Oriente, sta slo ser fruto del fin del patrocinio yanqui a sus tropas de asalto, a sus camisas pardas israelitas. Tel Aviv no frenar su sangrienta agresin hasta que no se lo ordene Washington. Aqu est el nudo de la guerra. Y de la paz.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter