Portada :: N. Chomsky
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2014

EEUU, lder mundial en "crmenes internacionales"

Noam Chomsky
La Jornada


La primera plana del New York Times del 26 de junio muestra la foto de una mujer que llora a un iraqu asesinado, una de las innumerables vctimas de la campaa del llamado Estado Islmico en la que el ejrcito iraqu, armado y entrenado durante aos por Estados Unidos, se disolvi con rapidez, abandonando gran parte de Irak a unos cuantos militantes, experiencia nada novedosa en la historia imperial. Arriba de la fotografa est el famoso lema del peridico: Todas las noticias que es apropiado imprimir.

Hay una omisin crucial. La primera plana debera desplegar las palabras del juicio de prominentes nazis en Nremberg, las cuales deberan repetirse hasta que penetren la conciencia general: la agresin es el supremo crimen internacional, slo diferente de otros crmenes de guerra en que contiene en s mismo el mal acumulado de todos.

Y junto a esas palabras debe estar la admonicin de Robert Jackson, fiscal principal de Estados Unidos en ese juicio: El fundamento sobre el cual juzguemos a estos acusados ser el fundamento sobre el cual la historia nos juzgar maana. Dar un cliz envenenado a estos acusados es ponerlo tambin en nuestros labios.

La invasin de Irak por Estados Unidos y Gran Bretaa fue un ejemplo de libro de texto de lo que es agresin. Los apologistas invocan nobles intenciones, que seran irrelevantes aun si sus alegatos se sostuvieran.

A los tribunales de la Segunda Guerra Mundial no les import un bledo que los imperialistas japoneses intentaran llevar un paraso en la Tierra a los chinos que masacraron, ni que Hitler enviara tropas a Polonia para defender a Alemania del terrorismo salvaje de los polacos. Lo mismo se aplica cuando bebemos del cliz envenenado.

Los que estn del lado donde golpea la cachiporra tienen pocas ilusiones. Abdel Bari Atwan, editor de un sitio web panrabe, observa que el principal factor causante del caos actual (en Irak) es la ocupacin de Estados Unidos y Occidente y el apoyo rabe a ella. Cualquier otra afirmacin es engaosa y apunta a distraer la atencin de esta verdad.

En una entrevista reciente en el programa de televisin de Bill Moyers, Moyers & Company, el especialista iraqu Raed Jarrar deline lo que nosotros en Occidente deberamos saber. Como muchos iraques, Jarrar es mitad chita y mitad sunita, y antes de la invasin apenas si conoca las identidades religiosas de sus parientes porque la secta no formaba parte de la conciencia nacional.

Jarrar nos recuerda que la pugna sectaria que destruye nuestro pas... comenz sin duda con la invasin y ocupacin estadunidense. Los agresores destruyeron la identidad nacional iraqu y la remplazaron con identidades sectarias y tnicas, que comenzaron cuando Washington impuso un consejo de gobierno basado en identidad sectaria, algo nuevo en Irak.

Hoy da chitas y sunitas son enemigos acrrimos, gracias al mazo que blandieron Donald Rumsfeld y Dick Cheney (secretario de Defensa y vicepresidente en el gobierno de George W. Bush, respectivamente), junto con otros como ellos que nada entendan ms all de la violencia y el terror, y que ayudaron a crear conflictos que ahora hacen pedazos la regin.

Otros encabezados informan del resurgimiento del talibn en Afganistn. El periodista Anand Gopal explica las razones en su notable libro No Good Men Among the Living: America, the Taliban, and the War through Afghan Eyes (No hay buenos entre los vivos: Estados Unidos, el talibn y la guerra vista con ojos afganos).

En 2001-02, cuando el mazo estadunidense golpe Afganistn, los extranjeros de Al Qaeda que se ocultaban all desaparecieron y el talibn se disolvi. Muchos escogieron, en el estilo tradicional, acomodarse entre los nuevos conquistadores.

Pero Washington estaba desesperado de encontrar terroristas que aplastar. Los hombres fuertes que impusieron como gobernantes pronto descubrieron que podan explotar la ciega ignorancia de los estadunidenses y atacar a sus enemigos, incluso a quienes colaboraban gustosamente con los invasores. En poco tiempo el pas fue gobernado por esos crueles seores de la guerra, mientras muchos antiguos talibanes que buscaban unirse al nuevo orden recrearon la insurgencia.

Ms tarde el mazo fue recogido por el presidente Obama, al encabezar desde atrs el aplastamiento de Libia.

En marzo de 2011, en medio de un levantamiento contra el gobernante libio Muammar Kadafi como parte de la primavera rabe, el Consejo de Seguridad de la ONU adopt la resolucin 1973, que llamaba a detener el fuego y poner fin a la violencia y a todos los ataques y abusos contra civiles.

El triunvirato imperial Francia, Inglaterra y Estados Unidos decidi al instante violar la resolucin, convertirse en la fuerza area de los rebeldes e intensificar la violencia. Su campaa culmin en el asalto al refugio de Kadafi en Sirte, el cual dejaron devastado por completo, reminiscente de las escenas ms sombras de Grozny, hacia el final de la sangrienta guerra de Rusia en Chechenia, segn reportes de testigos en la prensa britnica. A un costo sangriento, el triunvirato logr su objetivo de cambio de rgimen, en violacin de sus piadosos pronunciamientos en contrario.

La Unin Africana se opuso con energa al asalto del triunvirato. Como inform el especialista en frica Alex de Waal en la revista britnica International Affairs, la UA propuso un mapa de ruta que instaba al cese del fuego, asistencia humanitaria, proteccin de migrantes africanos (que en su mayora eran asesinados o expulsados) y otros nacionales extranjeros, y a adoptar reformas polticas para eliminar las causa de la crisis actual, ms otros pasos para instaurar un gobierno interino incluyente y consensuado, que conduzca a elecciones democrticas.

El esquema de la UA fue aceptado en principio por Kadafi, pero desdeado por el triunvirato, que no estaba interesado en verdaderas negociaciones, observa De Waal.

El resultado es que hoy Libia es despedazada por milicias en conflicto, en tanto se ha desatado el terror yihadista en gran parte de frica, junto con un flujo de armas que llega hasta Siria.

Existen muchas pruebas de las consecuencias de esta poltica del mazo. Veamos la Repblica Democrtica del Congo, antes Congo Belga, un enorme pas rico en recursos y una de las peores historias de horror contemporneas. Tuvo la oportunidad de desarrollarse con xito luego de alcanzar la independencia en 1960, bajo el gobierno del primer ministro Patricio Lumumba. Pero Occidente no quera nada de eso. Allen Dulles, director de la CIA, determin que la remocin de Lumumba deba ser un objetivo urgente y primordial de una accin encubierta, sobre todo porque las inversiones estadunidenses en el pas peligraban a causa de lo que documentos internos llamaban nacionalistas radicales.

Bajo la supervisin de oficiales belgas, Lumumba fue asesinado, cumpliendo el deseo de Eisenhower de que cayera en un ro lleno de cocodrilos. Congo fue entregado al favorito de Washington, el asesino y corrupto dictador Mobutu Sese Seko, y de all el actual naufragio de las esperanzas africanas.

En lugares ms cercanos es ms difcil cerrar los ojos a las consecuencias del terrorismo de Estado de Washington. Hoy reina la preocupacin sobre el xodo de nios que huyen a Estados Unidos desde Centroamrica. El Washington Post informa que el incremento de estos migrantes procede en su mayor parte de Guatemala, El Salvador y Honduras, pero no de Nicaragua. Por qu? Podra ser que cuando el mazo de Washington aporreaba la regin, en la dcada de 1980, Nicaragua era el nico pas que contaba con un ejrcito para defender a la poblacin de los terroristas dirigidos por Estados Unidos, mientras en los otros tres pases los terroristas que devastaban a la poblacin eran los ejrcitos entrenados y equipados por Washington?

El presidente Obama ha propuesto una respuesta humanitaria a la trgica migracin: una deportacin ms eficiente. A alguien se le ocurren alternativas?

Es injusto omitir los ejercicios de poder blando y el papel del sector privado. Un buen ejemplo es la decisin de Chevron de abandonar sus tan publicitados programas de energa renovable, porque los combustibles fsiles son mucho ms redituables.

Exxon Mobil a su vez anunci que su enfoque tipo lser en combustibles fsiles es una estrategia slida, sin considerar el cambio climtico reporta Bloomberg Businessweek, porque el mundo tiene gran necesidad de energa y resulta sumamente improbable que ocurran reducciones significativas de carbono.

Por tanto, es un error recordar da tras da el juicio de Nremberg a los lectores. La agresin ya no es el supremo crimen internacional. No puede compararse con la destruccin de las vidas de generaciones futuras para obtener mayores ganancias hoy.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2014/07/20/index.php?section=opinion&article=024a1mun

Traduccin: Jorge Anaya



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter