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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-07-2014

Cartografia electoral y desafios 2015-2020

Katu Arkonada
Le Monde Diplomatique


Faltan menos de 3 meses para las elecciones presidenciales bolivianas que se celebrarn, nada es casualidad, el 12 de octubre, Da de la Descolonizacin. La votacin del binomio Presidente-Vicepresidente vendr acompaada de la eleccin de 130 diputados y 36 senadores.

De ganar Evo Morales las elecciones, se convertira en el Presidente que ha gobernado Bolivia durante ms tiempo, hacindolo adems con unos niveles de aprobacin ciudadana nunca antes vistos en la historia de este pas.

Si bien las encuestas son herramientas de las que no se pueden extraer conclusiones definitivas para el da D de las elecciones, siendo algo ms esttico que dinmico, lo que es cierto es que los ltimos estudios nos dan una fotografa de la coyuntura poltica boliviana que se va sedimentando a lo largo de los ltimos meses.

El ltimo sondeo conocido en el mes de junio fue realizado por la encuestadora IPSOS a 1060 personas en las 4 principales ciudades de Bolivia: La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, contando con un margen de error del 301%. El dato ms significativo de dicho estudio muestra una aprobacin en el eje troncal de la gestin del Presidente Evo Morales del 73%, que alcanza el 83% en la ciudad de El Alto (mientras que el porcentaje ms bajo de aprobacin se da en Cochabamba y Santa Cruz con un 66 y 68% respectivamente). Aprobacin que se da adems indistintamente del gnero (75% entre los hombres y 70% entre las mujeres) o edad (con una mnima diferencia de porcentaje mayor en la franja entre 40 y 70 aos) de la persona entrevistada.

Asimismo, y con gran diferencia sobre otros motivos, el elemento principal (40% del total) por el que los bolivianos aprueban la gestin presidencial es por sus obras (caminos, escuelas, aeropuertos, gas domiciliario), es decir, la mejora de las condiciones materiales que la nacionalizacin de los hidrocarburos y la redistribucin de la riqueza han permitido.

Cuando nos detenemos a examinar los motivos de desaprobacin de la gestin del Presidente, en primer lugar con un 30% del total nos encontramos con un Porque no gobierna para todos, 30% que coincide con las cifras de votacin que en los ltimos aos mantiene el ncleo duro de la derecha boliviana.

Como fotografa de la sociedad boliviana, el sondeo de IPSOS refleja que son los alteos (seguido de los paceos) y las personas de nivel socioeconmico bajo, es decir, las clases populares de Bolivia, quienes ms aprueban la gestin del Gobierno. Por el contrario, son los jvenes y los cruceos, con porcentajes muy inferiores de en torno al 33%, quienes ms aprueban la gestin de la oposicin.

Otros dos elementos a destacar en la encuesta de IPSOS son que la gestin de la Asamblea Legislativa Plurinacional no alcanza el aprobado en ninguna de las principales ciudades de Bolivia (33% en La Paz, 49% El Alto, 35% Cochabamba y 37% Santa Cruz), con cifras de aprobacin an ms bajas para el Poder Judicial (28% La Paz, 35% El Alto, 37% Cochabamba, 32% Santa Cruz).

Para completar el panorama general, lo que s saca buena puntuacin es la gestin econmica del Gobierno, que con un 45% de media en el eje troncal, alcanza su porcentaje de aprobacin ms alto de los ltimos aos. Teniendo en cuenta que la encuesta se realiza en la ciudad y no en el campo que es donde ms llegan las polticas redistributivas (tampoco es casualidad que de las 4 principales ciudades el porcentaje ms elevado se de en El Alto con el 54%), podemos deducir que los porcentajes de aprobacin de dicha poltica econmica en el conjunto de Bolivia se sitan por encima del 60%.

El Nuevo Modelo Econmico es precisamente donde se cristaliza el cambio de poca en Bolivia, la recuperacin del Estado y la redistribucin de la riqueza.

Modelo econmico posneoliberal

Y para entender mejor la fotografa de la sociedad boliviana que estamos observando, es necesario detenerse y profundizar en los resultados del modelo econmico puesto en marcha durante la fase posneoliberal en que nos encontramos.

Es obvio que la nacionalizacin de los hidrocarburos ha permitido en un primer momento un crecimiento del PIB que ha pasado de los USD9.525 millones en 2005 a los USD30.381 millones en 2013 lo que ha permitido casi triplicar el PIB per capita (de USD1.010 en 2005 a USD2.757) toda vez que las reservas internacionales han pasado de USD1.714 millones en 2005 a USD14.430 en 2013 (con un 47%, el porcentaje respecto del PIB ms alto de Amrica Latina).

Pero todo ello no son solamente indicadores de un buen manejo macroeconmico de los Chuquiago Boys1 sino que los mismos se traducen en poltica pblica, siendo la inversin pblica en 2013 de USD3.781 millones (frente a los USD629 millones de 2005) que se reparten prcticamente a partes iguales entre inversin en polticas sociales, infraestructuras y desarrollo productivo.

Otros dos logros del modelo econmico han sido el incremento del salario mnimo de los 440 bolivianos (aproximadamente USD63) en 2005 a los 1200 bs (USD173) en 2013; a la vez que la tasa de desempleo urbano ha cado del 81% al 32% de 2012, la menor tasa de todos los pases de Amrica Latina.

Todo lo anterior ha permitido una drstica disminucin de los niveles de pobreza y desigualdad. La pobreza extrema2 en Bolivia se ha reducido del 382% de 2005 al 216% de 2012 y desde 2011 Bolivia ya no es el pas ms pobre de Amrica Latina (dudoso honor que ahora le corresponde a Paraguay). A su vez la desigualdad medida en el ndice Gini3 ha pasado del 060 en 2005 a 047 en 2012; en 2005 la diferencia de ingresos del 10% ms rico era de 128 veces sobre el 10% ms pobre, mientras que en 2012 esta diferencia se redujo a 46 veces.

Esta reduccin de la pobreza y la desigualdad viene dada principalmente por los USD1.084 millones que se invierten actualmente cada ao en polticas sociales, sobre todo mediante las transferencias condicionadas en efectivo, los famosos bonos, que alcanzan al 366% de la poblacin boliviana, ms de 4 millones de personas.

Y si bien los bonos son la forma rpida de redistribucin de la riqueza fruto de la nacionalizacin, el otro nivel derivado de la nacionalizacin es el del medio-largo plazo, el de la industrializacin de los hidrocarburos, que junto a la diversificacin productiva, es donde se juega el futuro este proceso de cambio.

Cartografa poltico-electoral

Precisamente se acaba de cerrar el plazo de inscripcin en el Tribunal Supremo Electoral de los programas electorales de los distintos partidos que se presentan a las elecciones. Programas donde se plasma la visin de pas y la propuesta para el ciclo 2015-2020 de cada organizacin poltica.

De los programas presentados, el de mayor profundidad poltica ha sido presentado por el Movimiento Al Socialismo (MAS), que define la Bolivia que queremos para el 2015-2020 con 12 propuestas para Vivir Bien.

La primera de las propuestas es la reduccin de la extrema pobreza. Si la Agenda Patritica delimita el horizonte del proyecto poltico del proceso y propone a 2025 la reduccin a 0 de la extrema pobreza, el programa de gobierno del MAS propone bajarla a 9% para 2020, llegando para ese ao y como fase de transicin a 0 extrema pobreza en 100 de los 339 municipios que tiene Bolivia. Junto a ello y como segunda meta, el programa propone la universalizacin de los servicios bsicos; 100% del rea urbana con agua potable y electricidad y 80% con alcantarillado, mientras que en el rea rural se propone para 2020 un 90% de agua potable y electricidad y un 60% de alcantarillado; adems se lanza el desafo de contar con un milln de conexiones de gas domiciliario frente a las 450.000 actuales (44.000 en 2005). Todo ello estrechamente relacionado con la tercera meta, que hace referencia al acceso a la vivienda, educacin y salud, mbito donde se propone llegar en 2020 al 70% de la poblacin con cobertura de un Seguro Universal de Salud.

La cuarta propuesta del programa electoral del MAS define la revolucin tecnolgica y cientfica, meta donde se apuesta por el desarrollo de la energa nuclear con fines pacficos a fin de garantizar la independencia energtica de Bolivia. Propuesta que va unida al quinto reto, el de un pas industrializado, productivo y con empleo donde adems de la inversin ya anunciada de USD1.800 millones para un completo petroqumico en Tarija, se propone la construccin de una segunda petroqumica con una inversin de USD3.000 millones hasta 2020. Millonarias inversiones a las que se suma la de USD800 millones para la explotacin del litio, una de las energas del futuro en un pas que cuenta con las mayores reservas del mundo. Esta meta cuenta con una apuesta clara por la soberana energtica, proponiendo generar hasta 2020 1.672 MW de potencia, de los que 1000 MW sern para exportacin, todo ello mientras se da una diversificacin de la matriz energtica. Y s la soberana energtica es fundamental, tambin lo es la soberana alimentaria. La sexta propuesta del programa del MAS hace una apuesta por la produccin de alimentos, poniendo como objetivo para 2020 cubrir al menos el 60% de la demanda interna de trigo adems de un incremento en la cobertura geogrfica del seguro agrario universal de 175 mil a 520 mil hectreas. Sexta meta que se complementa con la sptima, la del Agua para la Vida, donde desarrolla una propuesta de manejo del agua y del riego, los recursos forestales y la biodiversidad.

El octavo reto del programa del MAS para el 2020 es el de la integracin carretera, area, ferroviaria, fluvial y de transporte por cable con la ampliacin del Telefrico de La Paz a otros barrios y zonas como principal propuesta. La novena propuesta a su vez es la de cuidar el presente para asegurar el futuro, y entre otros muchos objetivos, destaca el de la ampliacin de las rentas y bonos de acuerdo al crecimiento de la economa. La dcima meta para Vivir Bien es la de la apuesta por un pas soberano y seguro, destacando propuestas para reforzar la seguridad ciudadana y la lucha contra el narcotrfico, dos de las principales preocupaciones de la poblacin junto con los problemas en la justicia y la corrupcin, que son precisamente parte de la onceava propuesta del MAS. Dos propuestas novedosas en este mbito son la instalacin de la Asamblea por la Revolucin de la Justicia Digna con participacin social y una Ley de Reforma y Referndum Constitucional para el cambio judicial con el fin de lograr una verdadera revolucin en la justicia con la participacin del pueblo. Todo ello enmarcado en la triloga aymara del Ama Suwa (no robar, tolerancia 0 contra la corrupcin), Ama Llulla (no mentir, que hace referencia a la transparencia y el acceso a la informacin en las instituciones estatales) y Ama Quilla (no ser flojo o vago, una apuesta por una Poltica Plurinacional de Descolonizacin de la tica Pblica y Revolucin del Comportamiento en las y los Servidores Pblicos).

Finalmente, la ltima de las propuestas electorales del MAS es la de un orden mundial por la vida y la humanidad para Vivir Bien. La Diplomacia de los Pueblos como desafo, para continuar el horizonte abierto en este 2014 con la Cumbre del G77+China, el Encuentro Sindical Internacional Antiimperialista y su tesis poltica o el prximo Foro de Sao Paulo a realizarse en agosto en La Paz. Una apuesta por una reforma de las Naciones Unidas y por una nueva arquitectura financiera internacional, por el retorno al mar con soberana, por la defensa de la hoja de coca y de los Derechos de los Pueblos Indgenas.

Mientras tanto, en el desierto opositor

Aparte del MAS, otras 9 organizaciones polticas de la oposicin presentaron sus propuestas electorales, siendo finalmente 4 los binomios de partidos opositores que competirn en las elecciones presidenciales, de los que solo 2 de ellos tienen posibilidades de araar un porcentaje de voto significativo en octubre. En primer lugar Unidad Demcrata, fruto de la convergencia de Unidad Nacional del ex Ministro de Planificacin del Desarrollo durante el neoliberalismo Samuel Doria Medina, y del Movimiento Demcrata Social del Gobernador de Santa Cruz Rubn Costas, la derecha neoliberal sin grandes disfraces por mucho que traten de esconder su pasado (y propuestas para el futuro). Por otro lado, el Movimiento Sin Miedo a la cabeza del ex Alcalde de Paz Juan del Granado, que desde el centro poltico trata de atraer a las clases medias urbanas desencantadas con el proceso de cambio.

El de la Justicia es el frente en el que la oposicin tambin lanza alguna de sus principales propuestas, demostrando la condicin de clase y el horizonte poltico ideolgico de cada organizacin poltica. Unidad Demcrata propone una salida elitista a la crisis de la justicia conformando una comisin de notables, presidida por el Defensor del Pueblo e integrada por otras cuatro personalidades de reconocida trayectoria, para elaborar un plan de institucionalizacin y regeneracin de la Justicia. El MSM tambin tiene un concepto no muy democrtico de poltica pues para los Sin Miedo la solucin al problema de la justicia pasa por la renuncia o remocin legal de magistrados, jueces supremos y el Fiscal General, muchos de ellos electos mediante voto popular.

Asimismo los dos principales frentes opositores plantean una reestructuracin y reforma de la Polica y las Fuerzas Armadas abrindose a partir de ah el campo para la demagogia. La candidata a Vicepresidente del MSM Adriana Gil ha propuesta triplicar el salario de la Polica y el propio MSM propone en su programa que el presupuesto dedicado a salud se incremente del 5 al 10%. En la misma lnea UD propone que el 50% del presupuesto anual se dedique a salud, educacin y seguridad ciudadana, a la vez que defienden un Bono Futuro de 350 bs (USD50) para los hogares en situacin de pobreza. Eso s, ninguna de los partidos polticos de la oposicin explican en sus programas electorales de donde van a recortar para conseguir todos estos incrementos, o cmo van a gestionar el presupuesto en caso de ganar las elecciones.

Desafos 2015-2020

En cualquier caso, todo parece apuntar hacia una nueva victoria electoral de Evo Morales y el MAS con en torno al 60% de los votos (hay que recordar que en 2005 obtuvieron el 54% y en 2009 el 64%) lo cual es meritorio teniendo en cuenta el desgaste normal producido por ms de 8 aos de gobierno. Si la victoria es prcticamente segura, se antoja necesario comenzar a examinar desde ya cuales son los retos que enfrenta el proceso de cambio en su prximo ciclo 2015-2020.

En primer lugar sera fundamental consolidar los 2/3 que ahora se tienen en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Lo contrario dara espacio e influencia a los sectores ms pragmticos del proceso que apuestan a rebajar el nivel de radicalismo del proceso y generar pactos con la oposicin. Los 2/3 son necesarios para poner en marcha un referndum constitucional que entre otras modificaciones, pueda eliminar la disposicin transitoria que imposibilita una nueva reeleccin de Evo Morales. Hoy por hoy no hay recambio para el conductor del proceso de cambio pues cristaliza como nadie las clases populares bolivianas, el movimiento indgena originario campesino y sus imaginarios, aspiraciones y horizontes. Por lo tanto, no tiene sentido limitar mandatos a quien mejor expresa la voluntad popular. Si en la mayor parte de pases europeos no existe una limitacin de mandato ms all del que imponen los propios votantes, no hay ningn motivo para que la misma exista en Bolivia. Todo ello en una Asamblea donde la presencia opositora ser ms fuerte y mejor preparada que la actual, buscando construir un liderazgo que s dispute la presidencia en 2019.

En ese sentido, se debe pensar que hacer frente a una derecha que se recicla, transforma y disfraza al mejor estilo de Capriles en Venezuela. La solucin no pasa por el pragmatismo ni los acuerdos con la oposicin, sino por la confrontacin desde el ncleo duro de los movimientos sociales, sindicatos y pueblos indgenas que pusieron en marcha el proceso de cambio.

Movimientos sociales que deben seguir en un creativo equilibrio con el gobierno y el Estado. Movimientos que deben ser la base a partir de la cual profundizar y radicalizar el proceso, de transformar la revolucin poltica y descolonizadora en una autntica revolucin social frente a los intentos de mantener la posicin, de no ir ms lejos y simplemente gestionar y rentabilizar lo avanzado hasta el momento.

Y en ese punto es crucial la gestin que se haga de las aspiraciones y demandas de la clase media. Cuando los mrgenes de la democracia se amplan, la gente quiere ms derechos. En la medida en que entre uno y dos millones de bolivianos y bolivianas se incorporan a la clase media, crecen las demandas insatisfechas en las ciudades, donde no llega de igual manera que en el campo la redistribucin de la riqueza ni las mejoras en las condiciones de vida. Al igual que en Brasil las protestas contra el aumento de tarifas no han surgido del Nordeste donde ms pobreza hay pero a la vez mas redistribucin, sino de Sao Paulo y protagonizadas por la juventud insatisfecha de clase media, en Bolivia hay que prepararse para una etapa similar de conflictividad social y demandas.

Todo ello adems preparndose para un 2019 donde no solo la oposicin llegar con un Capriles boliviano, sino que ese ao se incorporarn al censo un milln de nuevos votantes, muchos de ellos nacidos en torno al ao 2000, que no habrn conocido el neoliberalismo ni las guerras del agua o del gas. Cmo seducir a una nueva generacin que da la presencia del Estado o la redistribucin de la riqueza como un hecho permanente en su vida y no como un logro que puede ser revertido?

Esa recuperacin del Estado y redistribucin como atributos propios del posneoliberalismo deben dar paso a un nuevo modelo de desarrollo. Nuestras economas extractivistas deben repensarse por muchos motivos, entre ellos los limites ecolgicos de un planeta que no puede resistir el crecimiento econmico capitalista de los pases llamados en desarrollo y mucho menos de potencias emergentes como China o India con 1.300 millones de habitantes cada uno; y los propios lmites de un capitalismo en crisis estructural que no puede obtener plusvala ni mantener la tasa de ganancia sino es a costa de la explotacin de las personas y la naturaleza. En este escenario, el aporte boliviano de como repensar y conjugar el derecho al desarrollo y los derechos de la Madre Tierra, es un elemento fundamental para los debates venideros. De manera complementaria, si bien fue fundamental la nacionalizacin de los recursos naturales para la recuperacin de la soberana, poltica y econmica, y es crucial en estos momentos la fase de industrializacin de los mismos, debemos entrar en una tercera fase que venga acompaada de la diversificacin productiva de manera complementaria a la bsqueda de un modelo de desarrollo alternativo (porque las alternativas al desarrollo siguen siendo una utopa en Bolivia, para que hablar de China o India).

Los retos y desafos son grandes, todo ello dentro de un contexto internacional marcado por la muerte de Chvez y una ralentizacin de los procesos de cambio e integracin regional. Bolivia tambin deber los prximos aos conjugar lo nacional con lo internacional, pensando donde se ubica en el reacomodo geopoltico que estamos viviendo.

El propio Comandante eterno demandaba en Venezuela irreverencia en la discusin y lealtad en la accin; esas son las claves de los prximos tiempos en Bolivia, discusin y debate del camino y lnea poltica-ideolgica, y unidad a la hora de avanzar hacia ese horizonte.

Notas:

1 Siendo Chuquiago Marka es el nombre aymara para designar a La Paz, el Presidente Evo Morales se ha referido varias veces al equipo que encabeza el Ministro de Economa Luis Arce como los Chuquiago Boys.

2 Naciones Unidas considera en situacin de pobreza extrema a las personas que viven con menos de USD125 al da.

3 ndice que mide la desigualdad. El coeficiente de Gini es un nmero entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los dems ninguno).

*Publicado originalmente en el nmero de junio de la edicin boliviana de Le Monde Diplomatique

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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