Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Nueva masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-07-2014

Sobre la propaganda proisrael
Rutinaria apologa del terrorismo

Santiago Alba Rico
Diagonal

Los medios de comunicacin siguen justificando e incluso aplaudiendo los crmenes de Israel


Palestina genera siempre una doble y contradictoria unanimidad: unanimidad de la solidaridad internacional, que rechaza los crmenes de Israel, y unanimidad de los medios de comunicacin, que los justifica o hasta los aplaude. Grandes medios y grandes agencias que pueden discrepar en otros asuntos (Le Monde, El Pas, The New York Times, AFP, Reuters) e incluso organizaciones de derechos humanos muy severas en otros casos (HWR o AI) aceptan y difunden como evidencias los dos mitos fundamentales de la propaganda israel.

El primero es el de que los bombardeos sobre Gaza son una respuesta a una agresin palestina. Aqu la manipulacin sintctica juega un papel fundamental: Israel bombardea Gaza tras el lanzamiento de cohetes sobre Tel Aviv y Haifa o Hams lanza tres cohetes sobre Israel y la aviacin israel golpea Gaza. Este retorcimiento sintctico se aplica asimismo para atenuar la responsabilidad de Israel en la muerte de vctimas civiles. Israel nunca mata directamente, sino que aparece ligada de manera misteriosa a la aparicin de cadveres palestinos, los cuales, como sujetos gramaticales de las frases, parecen de algn modo culpables de su propia muerte: Diez nios muertos a continuacin de un bombardeo israel. A continuacin! Como si los nios hubieran elegido prfidamente ese momento para morir de pulmona o de un accidente de juego!

En una reyerta de bar es difcil saber quin empez. Pero en una relacin colonial no: es siempre la fuerza ocupante, la que controla directa o indirectamente la vida de los nativos, la que ha empezado. El imperativo tico y profesional de unos medios de comunicacin responsables e interesados en ayudar a resolver un conflicto tan largo y doloroso debera ser el de recordar una y otra vez la agresin original de la ocupacin. Pero al mismo tiempo deberan reproducir con fidelidad los cronogramas los primeros cohetes desde Gaza se lanzan en respuesta a una brutal operacin del Ejrcito concebida para infligir un castigo colectivo a los palestinos tras el asesinato sin aclarar de tres jvenes colonos israeles y ayudar a denunciar la poltica de Israel, que bombardea cuando quiere y porque quiere, en un rutinario acto de autoafirmacin existencial, con independencia de la resistencia de sus vctimas. En lugar de eso, los grandes medios difunden con Israel la versin de la reyerta de bar, en la que se pierden las pistas histricas y se invierten los cronogramas de la violencia. La idea de que Israel se defiende implica dos falsas evidencias: la de que Israel es defendible como proyecto y la de que est sometida al implacable asedio de un enemigo irracional.

En esta reyerta de bar es muy importante alimentar una segunda ilusin: la de la proporcin o igualdad de fuerzas. Hay una escalada, un intercambio, una guerra entre dos ejrcitos equivalentes. Para eso hace falta, entre otras cosas, convertir los cohetes Qassam en misiles o, en cualquier caso, exagerar su fuerza de destruccin o insistir en el nmero de lanzamientos (600!) como si hubiera alguna posible proporcin entre 600 mosquitos y 600 botes de insecticida (como insectos tratan a los palestinos) aplicados masivamente sobre un panal. Es escandaloso, por ejemplo, que Le Monde publique un artculo titulado Cules son las capacidades militares de Hams, convirtiendo as a Hams en el enemigo y adems en un enemigo peligroso, mientras que no dice nada de las armas del cuarto Ejrcito ms potente del mundo. Esta proporcin obliga adems a restar importancia, si no silenciar, a las casi 200 vctimas palestinas, muchas de ellas nios y mujeres, y a llamar la atencin, en cambio, sobre las vctimas israeles: nueve heridos y 52 crisis nerviosas. La bsqueda de proporcin obliga a aceptar que un israel herido vale tanto como 20 palestinos muertos. Si son insectos, parece incluso una concesin excesiva.

Uno de los pensamientos del filsofo Blaise Pascal es una pregunta retrica: por qu me matas si eres el ms fuerte? Se podra pensar que Pascal considera innecesario el asesinato all donde se tiene suficiente poder. Pero se puede interpretar tambin que Pascal sugiere una respuesta tautolgica: por qu me matas si eres el ms fuerte? E Israel responde: Precisamente por eso, porque soy el ms fuerte. Porque puedo matarte, porque tengo los medios para hacerlo, porque matarte confirma mi existencia.

Lo malo es cuando, adems de ser el ms fuerte, se quiere ser tambin el ms bueno. Si se tienen los medios para matar, se mata. Si se tienen los medios para matar y se quiere ser el ms bueno, se hace propaganda. Una larga historia de culpabilidades occidentales y de presiones israeles ha configurado un gigantesco aparato de propaganda dedicado rutinariamente a convertir al asesino en cordero y al cordero en asesino. Nuestros grandes medios siguen entrando al trapo. La gente no. Casi nadie cree ya en la bondad corderil de un Estado que se salta a la torera las leyes internacionales, ocupa desde hace 60 aos territorios que no le pertenecen, convierte Gaza en un gueto sin salida y bombardea desde el aire sus hospitales y mezquitas. Ser el ms fuerte, pero no, desde luego, el ms bueno. La propaganda ya no funciona. Israel, como Bashar Al-Assad (Netanyahu de su propio pueblo), slo se apoya en la fuerza desnuda y, a medida que pierda definitivamente el respeto de los que ya no se dejan engaar, ms la usar y de manera ms destructiva. Los medios de comunicacin no deberan seguirle por ese camino, en cuyas cunetas se han quedado ya los cadveres de la justicia, el derecho, la democracia y el de su propia credibilidad.

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/global/23536-rutinaria-apologia-del-terrorismo.html



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