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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2014

Museo Barbie en Cuba?

Luis Toledo Sande
Cubarte


Una primera versin de este artculo la escrib con la suposicin de que la noticia poda ser falsa pero ello no bastara para ignorarla, pues, segn un viejo refrn, cuando el ro suena, es porque agua trae. Y ahora sigo abrazando el mismo criterio, aunque a la fuente aludida un despacho periodstico atribuido a la agencia EFE se ha sumado, como tratando algo que no ofreciera dudas, otro de ANSA. Ambos afirman basarse en declaraciones de Mara Pilar Marn-Yaseli , duea del Museo Barbie q ue se lee en el primero de ellos hasta hace tres aos estaba ubicado en una casona tradicional del siglo XVI en la localidad oscense de Lanaja, y se va a trasladar en los prximos meses a Cuba.

Quienes vienen lucrando con la marca de muecas Barbie veran seguramente con agrado que se extendiera a este pas. Pero ya esas muecas han llegado a l por distintos caminos, incluido el mercado nacional, que, sobre todo en establecimientos que operan con divisas, no siempre exhibe un discernimiento que hable de buen pulso esttico y cultural. Por lo menos en lo tocante a ropa femenina ha merecido que a veces se le considere de mal gusto, cuando no cercano al de las llamadas jineteras.

Tener en Cuba un museo dedicado a la marca Barbie elevara la presencia de esas muecas a un nivel prctico y axiolgico mucho ms alto en cuanto a influjo, no a virtudes. Sera una contribucin simblica al conocimiento y la proliferacin de un cono que, destinado a la poblacin infantil particularmente a las nias, dados los conceptos que siguen predominando en cuanto a los juguetes y al papel de los gneros, rinde culto a cnones de belleza asociados de alguna manera, quirase o no, al racismo de sesgo ario.

Aunque la comercializa la empresa estadounidense Mattel, se asegura que su diseo lo inspir una mueca alemana para adultos que se venda como objeto de uso sexual. En cualquier caso, responde a patrones que en nada se parecen a los rasgos de una poblacin como la cubana, ni a los de otras muchas o mayoritarias en el mundo, en las cuales races tnicas y mestizaje han dado lugar a biotipos diferentes del prototipo Barbie.

Hasta se ha estimado que esa mueca puede estimular prcticas de consecuencias nocivas para la salud, como la anorexia, a la cual conduce la pretensin de emular una delgadez no solo extrema, sino forzada. En general, junto al culto de la pasarela promovido por el negocio de las modas, el afn de igualar ese patrn favorece conductas obsesivas que no daan solamente el cuerpo, sino tambin la mente. De ser cierta la noticia glosada, cabra preguntarse si el Museo Barbie se trasladara a Cuba con el fin de calzar el espritu crtico con que enfrentar deformaciones tales.

Nada ofrece seguridad en tal sentido, y para que el juicio en torno a esa mueca surta un buen efecto y resulte vlido para encarar las redes de una propaganda mercantil dominante, y que llega a Cuba por distintos caminos, aqu a una institucin como la mencionada deberan precederla logros reclamados durante aos, pero que no se vislumbran. Se corre incluso el riesgo de que, en la prctica, se menosprecien o pospongan quin sabe hasta cundo ante urgencias de la vida cotidiana, empezando por la alimentacin. Un Museo Barbie dara ingresos para desarrollar la economa del pas?

No hay que apostar a prohibiciones y tabes, y tampoco sucumbir al dejar hacer que acompaa a la desprevencin sin riberas. Tambin en lo relativo a juguetes la promocin cultural debe ser un acto consciente que responda a conceptos y valores bien asumidos. Antes que tener un museo consagrado a una mueca ajena a nuestra cultura, y tambin a nuestras prioridades materiales, deberamos alcanzar logros como los aludidos. Habra que empezar, digamos, por tener o recuperar una industria que produzca juguetes incluyendo muecas y muecos, encarnaciones de modelos humanos a tono con nuestros valores y tradiciones culturales, y con la diversidad tnica que nos caracteriza. Se trata de fomentar el entretenimiento junto con la formacin en edades tempranas.

Todava no hemos conseguido producir representaciones, adquiribles masivamente en nuestras tiendas, de Elpidio Valds, y cuando se ven muecas y muecos negros, son o parecen ser fundidos en los mismos moldes en que se hacen los que representan seres caucsicos tan dominante ha sido esa norma, solo que hechos de material negro o pintados de ese color. A menudo dan la impresin de estar disfrazados como para encarnar rumberos y rumberas en espectculos superficialmente concebidos, pintorescos. Procedimientos similares no se dan solamente en Cuba: la propia coleccin Barbie ha hecho pininos en eso de dar color negro a ejemplares de rasgos concebidos para representar seres humanos blancos.

En cuanto al museo que supuestamente se trasladar a Cuba, se informa que fue inaugurado en 2008 en un edificio rehabilitado que en sus orgenes haca de granero, tras unas obras que su propietaria cifra en un milln de euros, y que cerr en 2011, porque no reciba ninguna ayuda por parte de las instituciones en su entorno. De ser as, funcion durante tres aos en una localidad de alrededor de mil habitantes, perteneciente a la comarca aragonesa de Monegros. No es solo cuestin de cifras lo que se debe tener en cuenta al pensar en las personas que habr beneficiado, perjudicado o encantado, pero se debe prever qu accin tendra en Cuba.

La nota de ANSA ofrece otros detalles sobre el nico Museo de Barbie que existe en el mundo: se anuncia que en Cuba tendr un millar de muecas, muchas con vestidos que, hechos por la misma duea, representan bailarinas de Tropicana, santeras, cantantes, violinistas y militares. Para algunos modelos se ha inspirado en Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Liz Taylor y Mary Popins, y prximamente realizar uno de la bailarina cubana Alicia Alonso. Ya se dice, adems, aunque no se da testimonio alguno de las instituciones y autoridades correspondientes, dnde est prevista su instalacin: en la localidad granmense de Niquero, con varios miles de pobladores, en la cual la duea del museo dice que ha decidido fijar tambin su residencia. Si lo informado apunta que ella se ha quejado de la falta de apoyo por parte de las autoridades municipales espaolas que operan donde ella fund el museo, habra que ver qu aducen aquellas. Habrn actuado solo por consideraciones econmicas? Las habr animado algn juicio de ndole cultural? Se sentiran aliviadas de una carga en caso de que el museo se mude ciertamente para Cuba, o consideraran el hecho como una bofetada? Se conocen, de acuerdo con los reportes citados, las motivaciones de la propietaria al planear mudarlo. Ella, que ha visitado la isla caribea en varias ocasiones, habla en trminos que la muestran sincera.

En el primero de los despachos citados expresa que en Cuba las instituciones colaboran desinteresadamente, que los nios cubanos pudieran disfrutar de su coleccin y que est a la espera de los permisos del Estado cubano para poder enviar sus muecas. Hasta confa en que en el plazo de un mes ya sabr en qu fecha trasladar las obras a esta isla. Con igual naturalidad confiesa que su pasin de coleccionar muecas Barbie surgi cuando un accidente de trfico [] le impidi seguir desempeando su funcin de empresaria en Zaragoza perdi, lamentablemente, el movimiento de sus piernas, por lo que no pudo continuar atendiendo su negocio de modas, y revela el papel que prev para su museo en Cuba.

Dice que quiere compartir su ilusin por las barbies con los nios cubanos, ya que muchos no han tenido en su vida una mueca. No ponemos en duda la bondad de sus intenciones, pero no magnifica de ese modo nuestras carencias, y desconoce los esfuerzos del pas en la atencin a nias y nios? No es lo nico sealable en un proyecto del cual ella espera que sirva como vehculo para la enseanza de historia a travs de teatros que representen pasajes histricos, incluido eso que ella llama el descubrimiento de Amrica. S, las Barbies pudieran funcionar como tripulantes de nuevas naves que vengan a descubrir un mundo y trasmitirle los valores y desvalores del que ellas representan.

Modelos y cnones como los concentrados en esas muecas se difunden por distintos caminos en un planeta donde la informacin la coyundean y capitalizan los intereses dominantes, que tienen eficientes aliados en la imprevisin, la invidencia y la ingenuidad de otros. Contra esa realidad hace aos que entre nosotros, como parte del afn de que la mujer tenga el espacio que le corresponde y merece contra su secular utilizacin como smbolo sexista por donde andan el origen y la imagen de la Barbie, se suprimieron las elecciones de estrellas de carnaval, certmenes en que algunos vean un mecanismo productor de bombones para caballeros exitosos. Hoy brotan indicios de que no faltan sitios donde empiezan a celebrarse fiestas infantiles que han llegado a programar la seleccin de Miss Nias, y no es seguro que sea una iniciativa de cuentapropistas. Quizs en actos tales intervengan descuidos e ignorancias institucionales, de funcionarios.

Aportar luz contra eso un Museo Barbie instalado en el pas? Ocurra lo que ocurra, si algo pudiera hacerse despus de su instalacin no sera culpar de insinceridad a la mujer, hoy de sesenta y ocho aos, que se empea en promover la institucin que ella ha creado. No anda con rodeos para reconocer: "Me enamor de la isla y de un cubano comunista, y eso que soy de derechas", y afirma: "las muecas son como mis hijas. Por eso ha decidido que vengan con ella a esta nacin lo da como algo que se consumar dentro de pocas semanas, y da soltura a sus sueos: "Adems del museo, quiero poner una sala de proyecciones de cine para nios y un lugar para que puedan tocar msica.

A Cuba y a sus instituciones no les queda margen para ingenuidades, aunque haya quienes crean que s o acten como si lo creyeran. Segn lo sabido, en 1959, hace cincuenta y cinco aos, tuvieron su bautismo comercial en Nueva York las muecas Barbie, que han sido cuestionadas en muchas partes y por numerosas voces, incluso en nuestro pas. Habr quienes celebren el cumpleaos de ese juguete, pero para nosotros hay otras efemrides ms estimulantes. En este julio se conmemora, y ya se est celebrando, el aniversario ciento veinticinco del primero de los cuatro nmeros de La Edad de Oro, mensuario que seguir rebasando pocas y desbordando fronteras nacionales. Constituye un tesoro en especial, pero no nicamente, para nuestra Amrica.

En l sembr Jos Mart lecciones fundamentales contra el colonialismo cultural. Lo hizo no solo con artculos como Tres hroes, sobre Simn Bolvar, Miguel Hidalgo y Jos de San Martn. Esa tarea ilumina la generalidad de sus pginas, ya sean, entre otras, La historia del hombre. Contada por sus casas, La Exposicin de Pars, Un paseo por la tierra de los anamitas, El padre Las Casas o Un juego nuevo y otros viejos. Pensando en esa luz, el autor del presente artculo tiene la esperanza de que el anuncio por EFE y ANSA del traslado del Museo Barbie a Cuba sea una informacin precipitada y falsa, o solamente expresin de los sueos de la propietaria. Pero si el ro no trae agua, tambin puede ser til valorar las piedras y los palos que arrastre su corriente.



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