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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2014

Los nios sin rostro

Robert Fisk
Pgina 12


Morir es una cosa, que lo conviertan en un borrn, es otra cosa. El borrn es la extraa nube mstica que los productores pusilnimes de televisin colocan sobre la imagen de un rostro humano muerto. Ellos no estn preocupados de que los israeles se quejen de que la cara de un palestino muerto demuestra la brutalidad israel. Ni que la cara de un israel muerto convertir en bestia al palestino que lo mat. No. Estn preocupados por la Oficina de Comunicaciones. Estn preocupados por las reglas. Estn preocupados por el buen gusto algo que estos tipos de TV conocen bien, porque tienen miedo de que alguien grite si ve en las noticias a un verdadero humano muerto.

En primer lugar, vamos a dejar de lado todas las excusas habituales. S, acepto que hay una pornografa del morbo. Llega un punto, tal vez aunque, que yo sepa, esto nunca se demostr, donde la repetida visin de carnicera humana puede llevar a otros a cometer actos de gran crueldad. Y llega un punto en que filmar un cadver terriblemente mutilado muestra vamos a usar la palabra, slo una vez una falta de respeto por los muertos. Del mismo modo que cuando cerramos la tapa de un atad, llega un punto en que debemos bajar la cmara.

Pero yo no creo que sea por eso que se borronean los rostros de los muertos. Creo que una cultura rastrera y cobarde de evitar la muerte en televisin se est adueando de los jvenes inspidos que deciden lo que debemos y no debemos ver de la guerra, una prctica que tiene implicaciones polticas muy graves.

Porque ahora estamos llegando a un punto en el que los nios muertos de Gaza olvidemos las mujeres y los hombres, por un momento no tienen rostros. Un cuerpo pequeo se puede mostrar, pero su cara la imagen misma de su alma, sobre todo si no est daado por las heridas que causaron la muerte del cuerpo debe ser cruelmente borroneada por una burbuja cientfica, entonces matamos al nio una segunda vez. Permtame explicar.

Cuando estn vivos, los nios pueden ser filmados. Se pueden mostrar en la televisin. Si estn heridos siempre que las lesiones no sean demasiado terribles se nos permite verlos en su sufrimiento. Nosotros como naciones, no nos importan mucho, por supuesto. De ah nuestra negativa, por ejemplo, para intervenir en el bao de sangre de Gaza. Podemos sentir piedad por ellos podemos llorar por ellos pero no los respetamos. Si lo hiciramos, estaramos indignados por sus muertes. Pero una vez que estn muertos, debemos mostrarles un respeto que nunca les demostramos cuando estaban vivos. Se debe mantener la privacidad de su asesinato protegiendo sus rostros.

La semana pasada, Al Jazeera mostr a un lloroso padre palestino llevando a su beb recin muerta a un cementerio de Gaza. Tena el pelo negro y rizado y la cara de una nia gentil, muerta como si estuviera durmiendo, la inocencia hecha carne, un ngel a quien todos nosotros habamos matado. Pero la mayora de los canales de televisin del Reino Unido y la BBC se han convertido en expertos en esta censura destruyeron su rostro con un borrn gris. Nuestros maestros de televisin nos permitieron ver su pelo rizado negro. Pero debajo del pelo estaba ese asqueroso borrn. Y a medida que era trasladada la nia, el borrn se mova junto con su cara. Era un insulto al padre y a la nia.

No la haba llevado en sus brazos en pblico, hasta el cementerio para mostrarnos el grado de su prdida? Acaso no quera que viramos la cara del ngel que acababa de morir? Por supuesto que quera. Pero los tramposos de la televisin britnica cobardes, temerosos de sus propios maestros decidieron que no se debe permitir a este padre mostrar la magnitud de su prdida. Tuvieron que desfigurar a su hija con esa mancha repugnante. Convirtieron a una nia en una mueca sin rostro.

Esto no tiene nada que ver con la demanda oh-tan-moral de la Oficina de Comunicaciones de que el pblico nunca debe ver el punto de la muerte aunque ha mostrado a una palestina de Gaza muriendo en la sala de operaciones en un documental de televisin de 1992 y constantemente se nos muestran replays de periodistas de televisin en Bagdad a los que se les dispara a muerte desde un helicptero de Estados Unidos. Y no tiene nada que ver con el buen gusto, sea lo que fuere. Personalmente, creo que la visin de las armas israeles o los cohetes de Hamas es de un mal gusto repugnante son, despus de todo, los dealers de la muerte, no es as?, pero no, la televisin absorbe estas escenas terribles. Debemos verlos. No hay problema. Las armas son buenas. Los cuerpos son malos. Oh, qu guerra encantadora.

S que muchos de mis colegas de televisin estn furiosos por esta censura de la muerte. Ridculo, absurdo y cada vez peor, fue como mi viejo compaero Alex Thomson, de Canal 4, reaccion cuando lo llam para hablar de sta, la ms potente de la autocensura de la semana pasada. Record cmo los teleespectadores britnicos pudieron ver al personal mdico recogiendo partes de cuerpos de la estacin de autobuses de Oxford Street en Belfast el Viernes Sangriento de Irlanda del Norte. Esto, por supuesto, hizo hincapi en la maldad del IRA.

E histricamente, no somos en absoluto aprensivos acerca de mostrar a los muertos. Documentales todava muestran a las excavadoras del ejrcito britnico colmadas de miles de cadveres de judos desnudos en fosas comunes en el campo de concentracin de Belsen en 1945. Estos ltimos seis meses hemos televisado miles de imgenes de soldados muertos desfigurados, mutilados, pudrindose en documentales de gran alcance en la guerra de 1914-18. Hay un lmite de tiempo a la muerte, como lo hay en los crmenes de guerra?

* De The Independent de Gran Bretaa. Especial para Pgina/12.

Traduccin: Celita Doyhambhre.

Fuente original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/251315-68968-2014-07-23.html



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