Portada :: Brasil :: Las caras ocultas del Mundial 2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2014

El 83% de los visitantes calificaron como un xito la organizacin del Mundial
Las anteojeras de la derecha liberal

Ariel Goldstein
El Telgrafo


Hace una semana Mario Vargas Llosa compar la derrota de Brasil con una supuesta decadencia. Pero obvi los logros sociales y econmicos del gobierno de Dilma Rousseff.

El reciente artculo del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa en La Nacin (La cada de Brasil, espejo de un pas en apuros, 15-07-2014), es una fiel expresin de los prejuicios y los lmites con que los exponentes de la derecha liberal-conservadora analizan los procesos polticos de nuestra regin. Incluso contradiciendo su propia mirada de aos anteriores, donde sealaba la existencia de una izquierda herbvora (Brasil, Uruguay y Chile), frente una izquierda carnvora (Venezuela, Bolivia y Ecuador), interpretacin por lo menos simplista y desestimada por varios investigadores serios, esta vez Vargas Llosa arremete por igual contra el proceso poltico brasileo.

Aclaremos que no se trata esta de una respuesta al gran escritor peruano en tanto tal, terreno en el cual no sera prudente contraponer mis argumentos a los suyos, sino a sus reflexiones en tanto intelectual pblico y analista poltico.

Vargas Llosa traza una analoga entre la situacin futbolstica de Brasil, con las derrotas acumuladas, y la situacin poltica de aquel pas, sealando que estos reveses seran una manifestacin en el mbito deportivo de un fenmeno que, desde hace algn tiempo, representa a todo Brasil: vivir una ficcin que es brutalmente desmentida por una realidad profunda. La analoga entre futbol y poltica es aqu forzada y modelada de acuerdo a sus pretensiones, pero no se corresponde, considerando el xito a nivel internacional que result finalmente la organizacin de la Copa del Mundo, con un 83% de los visitantes aprobando la organizacin de la Copa segn un estudio de Datafolha (de lo cual, por supuesto, no aparece ninguna alusin).

Seala al gobierno de Lula como el gobierno que sembr, con sus polticas mercantilistas y corruptas, las semillas de la catstrofe. Cierto es que Brasil no experimenta su mejor momento econmico, pero tampoco el mundo, sacudido por los efectos de la crisis internacional. Y mientras en otros pases latinoamericanos los vaivenes econmicos han significado una alta inflacin, en Brasil esto se ha mantenido en niveles mnimos, entre el 6% anual.

Vargas Llosa marca que El endeudamiento que financiaba los costosos programas sociales era, a menudo, una cortina de humo para trficos delictuosos. Ms all de que durante el gobierno de Lula hayan estallado acusaciones de corrupcin -expresivas por otra parte de la naturaleza del sistema poltico brasileo- eso no debera impedirnos de apreciar programas como el Bolsa Familia, que cambiaron seguramente la vida de millones de personas, generando como prueban numerosos estudios, una mayor autonoma para las amas de casa, una reactivacin del consumo y el mercado interno en un ciclo virtuoso, as como asegurando una mnima alimentacin en mbitos del nordeste donde la miseria extrema era una fatalidad cotidiana.

Entendiendo al gobierno de Lula como una peligrosa alianza de populismo con mercantilismo, el autor prosigue sealando que Brasil ha vivido una mentira que irn pagando sus hijos y sus nietos, cuando tengan que empezar a reedificar desde las races una sociedad a la que aquellas polticas hundieron todava ms en el subdesarrollo. En una sociedad histricamente muy desigual, gobernada por una lite de prncipes ilustrados, Lula encarn la pretensin de ascenso de los de abajo, que se sintieron identificados con su figura como pocas veces antes, no solo porque lo sentan uno ms de ellos, sino porque esa identificacin iba acompaada de un cambio en sus condiciones de vida, mayores posibilidades de consumo y de derechos sociales. As, Vargas Llosa, despreciando los programas sociales y sus efectos -no es para nada inocente esta asociacin entre polticas sociales y corrupcin que el autor postula como natural-, termina siendo funcional a aquellos sectores acomodados de la sociedad brasilea que creen que los aeropuertos all han perdido su glamour, porque ahora sectores anteriormente desprovistos pueden acceder a viajes en avin.

Finalmente, el novelista peruano critica la poltica externa brasilea por haber sostenido una orientacin de alineamiento con otros gobiernos latinoamericanos. Evidentemente, a Vargas Llosa y otros exponentes de esta lnea de pensamiento, les incomoda que Brasil haya decidido no preocuparse nicamente por el lucro comercial de sus empresas, sino tambin por proyectarse en el mundo de forma conjunta con el resto de nuestra regin.

Por lo visto, para los exponentes de la derecha liberal-conservadora, los prejuicios muchas veces suelen ser un buen atajo para proporcionar explicaciones respecto de aquello que incomoda y se prefiere no comprender.

Fuente: http://www.telegrafo.com.ec/mundo/item/las-anteojeras-de-la-derecha-liberal.html



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