Portada :: Brasil :: Las caras ocultas del Mundial 2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-07-2014

Estado de excepcin permanente, legado del Mundial

Ral Zibechi
La Jornada


Cuando se trata de manifestaciones, todos son culpables hasta que se demuestre lo contrario, reflexiona el Coletivo Intervozes acerca del trato de las grandes cadenas televisivas a las protestas contra el Mundial (Carta Capital, 22/7/14). La escalada represiva vena creciendo desde las grandes manifestaciones de junio de 2013, pero durante el mes del Mundial lleg a niveles alarmantes.

La actitud de la polica militar, la polica civil y el sistema judicial, sobre todo en Ro de Janeiro, ha sido calificada como la instalacin de un estado de excepcin de hecho. El domingo 13 de julio se jugaba la final entre Alemania y Argentina. A la hora del partido se convoc una manifestacin en la plaza Senz Pea, en el barrio de Tijuca, a unos dos kilmetros de Maracan. Acudieron colectivos de las favelas en protesta por los abusos policiales, militantes de los comits populares contra el Mundial, autnomos, anarquistas, educadores en huelga y activistas de medios independientes.

La polica utiliz la tctica conocida como kettling, ya usada antes en So Paulo y Belo Horizonte, consistente en cercar a los manifestantes con barreras y agentes, dejndolos aislados e inmovilizados durante horas. Haba cinco policas por manifestante. Un periodista del semanario uruguayo Brecha pregunt a un polica los motivos por los cuales estaba bloqueado dentro del cerco. Es la ley de la FIFA, fue la nica respuesta (Brecha, 7/7/14).

Varios manifestantes fueron golpeados, incluyendo un reportero grfico aporreado en el suelo. Les dispararon balas de goma, bombas de efecto moral, gas pimienta, y usaron sus garrotes.

La noche anterior a la final, el sbado 12, la polica arrest a 19 militantes (de los 23 que tenan orden de captura) porque se presuma que realizaran actos vandlicos en la manifestacin. Tres activistas a los que no pudieron detener solicitaron asilo en el consulado de Uruguay en Ro, pero el gobierno del presidente Jos Mujica se los neg y les exigi que se retiraran del local.

Diversos organismos y personalidades reaccionaron con indignacin ante esta escalada represiva. Desde octubre de 2013 la Delegacin para la Represin de Crmenes Informticos, de la Polica Civil de Ro, vena investigando los movimientos que se destacaron en las protestas de junio de 2013 por medio de escuchas telefnicas, intervencin de sus e-mails y la infiltracin de agentes en las asambleas y manifestaciones.

Amnista Internacional, la Orden de Abogados de Brasil, Justicia Global, la Asociacin de Jueces por la Democracia y hasta el Partido de los Trabajadores, entre muchos otros, criticaron la represin. La Defensora Pblica de So Paulo denunci la intencin de impedir el derecho a manifestarse y la actuacin abusiva y desproporcionada de la Polica Militar (Brasil de Fato, 18/7/14).

La Asociacin Brasilea de Periodismo de Investigacin (Abraji) asegur que un periodista por da result agredido por la polica durante el Mundial. En total, 35 agredidos en un mes. Desde mayo de 2013, 210 periodistas fueron violentados, de los cuales 169 lo fueron por policas (Abraji, 14/7/14).

La casi totalidad de los detenidos preventivamente son liberados a los pocos das por falta de pruebas, pero son apresados de forma ilegal, slo porque la polica sospecha que pueden cometer un delito, segn denuncia el Manifesto de juristas contra la criminalizacin de las luchas sociales (Brasil de Fato, 21/7/14). La presuncin de inocencia hasta que no existan pruebas fue hecha aicos por las policas y el sistema judicial.

Para el juez Jos Roberto Souto, con el propsito de asegurar la realizacin del Mundial se instal en la sociedad brasilea una especie de estado de excepcin, procediendo a una supresin temporaria del orden constitucional (Brasil de Fato, 22/7/14). En su opinin, fue la Ley General de la Copa, redactada por el gobierno y aprobada por el Parlamento para cumplirle a la FIFA, la que cre las condiciones para la criminalizacin de las protestas, incluyendo las huelgas laborales.

El socilogo Rud Ricci sostiene que uno de los principales legados del Mundial es el deterioro del estado de derecho y la legitimacin de los abusos de la polica militar, que esta vez no se limit a atacar a pobres y negros de las periferias y la emprendi contra estudiantes universitarios de clase media, con rdenes de bsqueda y captura expedidas como forma de intimidacin. Considera que hay fuertes seales de cultura fascista en esta ofensiva contra los derechos democrticos fundamentales.

Bruno Cava, graduado en derecho y bloguero, parece sintonizar con el anlisis de Giorgio Agamben sobre el estado de excepcin. Si en las favelas el poder punitivo elabor histricamente la figura del traficante, en las protestas la demonizacin se da contra el vndalo o black bloc. El cerco de las plazas define el espacio de anomia, donde la violencia se separa del estado de derecho (IHUOnline, 18/7/14).

En la favela la represin anul desde siempre el estado de derecho; pero ahora esa lgica se desborda ms all para impedir las protestas, generar un clima de temor que inhiba a los militantes, advertidos que todo el peso del Estado les caer encima. La dictadura no termin, aade, slo modific sus lmites, incluyendo ahora a todos los que protestan.

En Estado de excepcin (un libro de rigurosa actualidad), Agamben seala que en todas las democracias occidentales la declaracin del estado de excepcin est siendo sustituida por una generalizacin sin precedentes del paradigma de la seguridad como tcnica normal de gobierno (Adriana Hidalgo, 2004: 44). Tanto las crisis econmicas como los megaeventos se han convertido en los laboratorios para dar un salto adelante en el control policial-judicial.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2014/07/25/index.php?section=opinion&article=019a1pol



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