Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-07-2014

El poder popular en Venezuela

Lidia Falcn
Pblico.es


Si alguna vez puede tener xito la democracia participativa, la gestin directa del pueblo en los asuntos que ms les conciernan, es hoy en Venezuela. Los textos legales nos hablan de crear Comunas, a partir de la eleccin de los Consejos Comunales. Los Comits llevan la administracin directa de los temas que les afectan. La Ley Orgnica de los Consejos Comunales, cuyos primeros pasos los da de la mano del Ministerio del Popular para la Agricultura y Tierras, en febrero de 2008, afirma: Por cuanto, dentro del marco legal de la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela se promueve la participacin del pueblo en la formacin, ejecucin y control de la gestin pblica, con el objetivo de cumplir un doble propsito representado por el ejercicio de la democracia de la forma ms directa y protagnica posible, y lograr la interiorizacin individual y colectiva del proyecto poltico de desarrollo nacional, enmarcado en los principios de soberana, autogestin y solidaridad como medio nico para garantizar el completo desarrollo individual y colectivo de las comunidades.

Y aade: Por cuantose promueve la actuacin, la distribucin vertical del poder pblico incorporando al poder popular representado por comunidades organizadas, comunas, consejos comunales, consejos de los trabajadores, consejos estudiantiles, consejos campesinos, consejos artesanales, consejos de pescadores, consejos deportivos y otras organizaciones locales que a travs de su participacin protagnica ejerzan funciones de cogestin que sirvan para optimizar el desarrollo de las funciones propias de los entes pblicos en aras a lograr los fines del Estado.

La Comunidad es el ncleo espacial bsico e indivisible constituido por personas y familias que habitan en un mbito geogrfico determinado vinculadas por caractersticas e intereses comunes. All se renen las organizaciones comunitarias, los comits de trabajo y los voceros y las voceras que coordinan el funcionamiento del Consejo Comunal. La Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas es el rgano mximo de organizacin y decisin del Consejo Comunal.

Y todo eso, y nada menos que eso, es lo que estn intentando. Porque lo ms interesante, y tantas veces emocionante, es observar la realidad cotidiana de la actuacin de los hombres y de las mujeres implicados en esta experiencia.

El proyecto de un socialismo autogestionado no se ha quedado en los discursos de Chvez. Se lo ha credo la mayora del pueblo, y lo est poniendo en marcha. He recorrido las Comunas creadas ya, he hablado con los voceros de los Consejos Comunales, he asistido a las reuniones de mujeres de la red de organizaciones feministas, La Araa Feminista, he conocido la escuela de formacin feminista Argelia Laya, he participado en la asamblea y debate en celebracin del Da del Trabajo Domstico, que estaba abarrotada de personas ya que varios hombres participaron tambin-, y he sido invitada a la III Asamblea Nacional Consejo Consultivo del Poder Popular de las Mujeres y la Igualdad de Gnero a la que asistieron 120 organizaciones de mujeres de todo el pas.

Y he visitado el mtico Barrio 23 de enero, donde hombres y mujeres han construido una ciudad desde los cimientos, que solo ellos y ellas dirigen, organizan, producen, con un entusiasmo que para m quedaba perdido en el recuerdo de la militancia de los aos heroicos de la dictadura espaola y la Transicin.

La implicacin de los obreros y de las obreras, de las amas de casa, de vecinos y dirigentes vecinales, en la construccin de viviendas, en la creacin de pequeos negocios, en la organizacin y solidaridad en ayuda de los ms necesitados, es ejemplar. Son tantos los entusiastas, las dirigentes de vanguardia, las militantes de los diversos aspectos de la organizacin de las Comunas que seran precisos muchos das para hablar con ellos. Con total libertad. Nadie vigila nuestros pasos, nuestras visitas a las Parroquias, a los Consejos Comunales, ni con quien ni de qu se habla con los hombres y las mujeres que nos reciben, ni intervienen en las entrevistas.

Se han creado radios y televisiones comunales que emiten hasta un territorio extenso, y sobre todo se conectan por Internet. Programas que disean los propios comuneros. Muchachas muy inexpertas todava que estn aprendiendo, locutores aficionados y algunos ms veteranos, que informan de la realidad cotidiana de sus vecinos. Sin que nadie controle ni censure lo que all se dice. Ninguno de los dirigentes gubernamentales aparece por esos medios de comunicacin a supervisar los programas, y cuando les invitan se ven sometidos a entrevistas incmodas y sobre todo a demandas de lo que queda por hacer.

Se puede crear una Comuna, en cualquier territorio, parroquia, pueblo, ciudad, convocando a una asamblea como establece la ley. La reunin de varios Consejos Comunales formar una Comuna. Un Ministerio de Comunas se limita a proporcionar recursos a las iniciativas que se van planteando. La Directora General de ese Ministerio, Mara Ins Novas, se disculpa a cada rato por la burocracia inevitable, mientras estimula a todos sus colaboradores a participar en la creacin del Poder Popular en los ms alejados rincones del pas.

Lo ms inslito es que en chiringuitos, tiendas, pequeos triciclos donde se venden arepas y jugos, en restaurantes y hoteles, se exhiben unas hojas en el mostrador para que los vecinos y clientes firmen en solicitud de la creacin del Consejo Comunal y poder as constituir una Comuna. Y lo ms sorprendente, y enternecedor, es que en varios tenderetes en la calle, y en libreras, papeleras, tiendas de diversos productos, se venden copias impresas en papel sencillo, cosidas con una grapa, de la Constitucin Venezolana, de la Ley del Proceso Social del Trabajo, de la de la Vivienda, de la de Proteccin del Menor, de la del Poder Comunal, de los Consejos Comunales, de Educacin, de Salud, de Por una Vida Libre de Violencia para las Mujeres, es decir toda la coleccin legislativa que ha ido aprobndose en el pas en los ltimos quince aos, por un precio ridculo, para que los ms modestos trabajadores las compreny las lean. El gobierno inserta anuncios en la televisin insistiendo en que se organicen en su propia Comuna o Consejo Comunal. Y lo hacen, y adems discuten las leyes y cuando asisten a las asambleas y a las reuniones con el gobierno, las citan en apoyo a sus demandas.

En la III Asamblea del Consejo Consultivo de las Mujeres se repartieron decenas de copias de la Ley por una Vida Libre de Violencia para las Mujeres, que las participantes cogan vidamente y se llevaban. Puedo constatar que muchas la lean o la haban ledo. Los venezolanos y las venezolanas no se consideran al margen del cuerpo legislativo de su pas. Es constante el requerimiento de las ministras y viceministras, en los actos pblicos, a las mujeres, a los vecinos, a los comuneros para que asuman el protagonismo y la direccin poltica y social de los asuntos que les afectan.

Si en algunos momentos los gobernantes se quejan es de la apata de algunos sectores. Resulta totalmente nuevo y sorprendente para una espaola que los y las participantes en los actos pblicos se dirijan a los ministros para presentar sus demandas, que adems entregan escritas a una responsable del Ministerio, que las recoge y asegura tenerlas en cuenta.

Son muchas ms las atribuciones que tiene el pueblo en el proceso de construccin del Poder Popular que debe ser el que controle y exija al poder poltico la buena ejecucin del mandato que aquel le ha dado.
Es evidente que en Venezuela es posible construir un socialismo popular. Todo depende de la actuacin de los colectivos sociales, siempre que los crticos, los indiferentes y los hostiles les dejen vivir y trabajar en paz. Cosa que los enemigos no suelen hacer.

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2014/07/26/el-poder-popular-en-venezuela/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter