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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-07-2014

La agresin Israel contra el pueblo Palestino
Una tragedia humanitaria por el delito de genocidio que se perpetra y por la complicidad de la llamada Comunidad Internacional

Jose Schulman
Rebelin


La llamada comunidad internacional, existe? Es algo ms que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? Es algo ms que el nombre artstico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro? Ante la tragedia de Gaza, la hipocresa mundial se luce una vez ms. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad. Ante la tragedia de Gaza, los pases rabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los pases europeos se frotan las manos. Eduardo Galeano. 2014

Si algo hemos aprendido los argentinos en nuestra larga lucha contra la impunidad de los crmenes del terrorismo de Estado que azot la regin suramericana en la sptima dcada del siglo pasado, es que no hay violacin de derecho humano (desde la ms pequea discriminacin hasta los espantosos genocidios) que no tenga un discurso justificador y la complicidad activa de los poderes estatales nacionales y supranacionales responsables de aplicar las leyes y convenios internacionales que de aplicarse- impediran cada uno de estos episodios de inhumanidad.

En nuestro pas, fue la propia Corte Suprema de Justicia quien en 1930, poco despus del primer golpe de Estado contra un gobierno electo bajo las normas constitucionales, sancion la llamada continuidad jurdica de las acciones estatales, dndole dimensin de legalidad a lo que por su naturaleza era manifiestamente ilegtima e ilegal: nada legtimo ni nada legal puede surgir de un acto delictivo como es alzarse en armas contra el gobierno constitucional. De all en ms, golpe tras golpe (y hubo golpes de estado en 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976) seran legitimados por los gobiernos constitucionales que lo sucedan, de modo tal que dejaban preparadas las condiciones para el siguiente atentado a la legalidad.

Desde 1902, con la sancin de la llamada ley de residencia, la 4144, un sofisticado edificio jurdico fue respaldando la discriminacin, la persecucin, la privacin ilegal de la libertad y hasta la extradicin de aquellos que no aceptaran el dominio capitalista sobre la nacin, y la hegemona imperial inglesa primero, norteamericana despus, sobre el poder real.

Desde la 4144 hasta la 20840, toda la legislacin represiva se bas en la ideologa de la Guerra Fra: el anticomunismo que consideraba subversivos terroristas a todos los que luchaban por los derechos populares y la dignidad nacional. Casi siempre, pero especialmente con los gobiernos del matrimonio Pern (1974/1976) que el despliegue de la legislacin represiva y del discurso anticomunista prepar y cre las condiciones suficientes para que el terrorismo de Estado se desate y el golpe de Estado se perpetre. Es en democracia que se gestan los regmenes antidemocrticos y son los mbitos encargados de impedirlo los que los auspician con su silencio y/o pasividad cmplice. As fue con el terrorismo de Estado contra los latinoamericanos y as es ahora contra los palestinos.

Las causas penales desplegadas en la Argentina, y en otros pases de la regin, que el plan de exterminio de la dictadura haba sido consensuado y se articulaba con los gobiernos vecinos de Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay bajo la supervisin y conduccin del gobierno de los EE.UU. y la complicidad pasiva de los organismos internacionales de entonces: la OEA y la ONU.

La celebracin del Mundial de Futbol de 1978 puso a prueba el verdadero compromiso de la comunidad internacional con los derechos humanos y ya sabemos cul fue el resultado.

Los organismos de derechos humanos que nos comprometemos con la causa palestina, contra el terrorismo de Estado israel contra el pueblo palestino, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre fundada en 1937, el Servicio de Paz y Justicia presidido por el Premio Nobel Adolfo Prez Esquivel, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de amplia diversidad ideolgica y poltica y el Movimiento Ecumnico por los Derechos Humanos, tomamos en cuenta nuestra propia experiencia como el riguroso examen de los hechos para decidirnos a protagonizar iniciativas de respaldo a los reclamos de respeto a los derechos del pueblo palestino a la autodeterminacin nacional y el cumplimiento de la aeja resolucin de crear dos estados en el antiguo territorio de 1948 tal como afirmamos en las dos declaraciones emitidas en estos das:

Que esta nueva agresin israel contra la poblacin civil palestina constituye un paso ms en todo el proceso de genocidio y limpieza tnica en Palestina, destinado a apropiarse de la totalidad del territorio palestino y quebrar su capacidad de resistir la ocupacin que lleva ya 47 aos. Que este despiadado ataque potencia las ambiciones coloniales e imperialistas en la regin, donde Israel se ha convertido sin ambages en el ms grande portaaviones que poseen los Estados Unidos de Norteamrica en lugar alguno del planeta, destinado a ser una verdadera cua en el mundo rabe con el claro fin de acceder y apropiarse de sus recursos naturales e hidrocarburos. Que esta agresin ha tenido como objetivo primario destruir cualquier intento de consolidar el Gobierno de unidad nacional palestino, conformado luego de un arduo trabajo colectivo, para que ese querido pueblo pueda contar con una sola voz ante el concierto de las Naciones y para terminar con la divisin en el seno de las organizaciones palestinas.

Que la excusa esgrimida por el Gobierno israel para iniciar este despiadado ataque ha sido el repudiable asesinato de tres jvenes colonos israeles en Cisjordania, del que acus inmediatamente al movimiento Hams, sin que hasta la fecha se haya constatado de manera alguna que as haya sido, ni se hayan exhibido pruebas que respalden tan temerarias afirmaciones No aceptamos de manera alguna que se invoque la teora de los dos demonios, de tan triste recuerdo en nuestro pas, para justificar la salvaje agresin militar de la que es objeto el pueblo palestino. Debemos recordar para todo efecto, que nos encontramos ante un Estado ocupante y un pueblo bajo ocupacin y no existe simetra posible entre ambas condiciones.

Conmovidos por la magnitud del genocidio en curso, nos autoconvocamos en los primeros das del inicio de los bombardeos y el mircoles 16 de julio realizamos la primera marcha ante la embajada de Israel en Buenos Aires, de modo tal de manifestar nuestro rechazo a sus prcticas terroristas y exigir medidas diplomticas de nuestro Gobierno, tal como habamos reclamado desde el exilio y desde la Argentina contra el Gobierno argentino en los aos de perpetracin del genocidio argentino y de su continuidad por medio de la impunidad para sus gestores. As fue que elaboramos un segundo documento (firmado por un amplio espacio social, poltico y personalidades de la cultura y la ciencia) en el que afirmamos: Ante la gravedad de la agresin del Estado de Israel contra la Franja de Gaza, agudizada por la invasin de tropas israeles a la misma, el Comit Argentino de Solidaridad con el pueblo palestino reitera su pronunciamiento del da 16 de este mes, en el sentido de que esta nueva agresin israel contra la poblacin civil palestina, que al momento supera las quinientas vidas humanas y miles de heridos, constituye un paso ms en todo el proceso de genocidio y limpieza tnica en Palestina, destinado a apropiarse de la totalidad del territorio palestino y quebrar su capacidad de resistir la ocupacin, que lleva ya 47 aos.

No aceptamos de manera alguna que se invoque la teora de los dos demonios, de tan triste recuerdo en nuestro pas, para justificar esta salvaje agresin militar. Sealamos que nos encontramos ante un Estado ocupante y un pueblo bajo ocupacin y no existe simetra posible entre ambas condiciones. Consideramos que los actos del Estado de Israel estn comprendidos entre los crmenes ms graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto, definidos por el Estatuto de Roma, que nuestro pas ratific en febrero de 2001. Constituyen un acto de genocidio, porque comprenden la matanza general de la poblacin palestina, incluidos sus ancianos, sus mujeres y sus nios. Constituyen un crimen de lesa humanidad porque comprenden asesinatos generalizados y sistemticos de la poblacin palestina, que vienen a agravar la situacin de apartheid en que esta poblacin ya se encuentra, e incluyen la privacin del acceso a alimentos y medicinas por el empeoramiento de las condiciones de bloqueo preexistentes.

Constituyen tambin crmenes de guerra porque todos los actos de la presente agresin comprenden el homicidio intencional de los dirigentes del pueblo palestino, y la destruccin de la infraestructura imprescindible para la vida en todo el territorio de Gaza (hospitales, escuelas, viviendas, etc.) a gran escala, ilcita y arbitrariamente. El Gobierno de Argentina, en su carcter de miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, tiene particular responsabilidad de cumplir con el propsito fundamental de la ONU de tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresin. Consideramos que toda declaracin de repudio de la agresin israel debe servir de base a acciones concretas que conduzcan efectivamente a frenar esta escalada de violencia, para que de una buena vez se pueda establecer un mecanismo que finalice en la creacin de un Estado Palestino con capital en Jerusaln Oriental, que signifique paz y seguridad para todos los pueblos de la regin sin excepciones. En definitiva, dar cumplimiento a las normas internacionales, nicas garantes de una perspectiva de paz real para todo el Medio Oriente. En consecuencia, solicitamos por su intermedio al Gobierno Nacional que, como parte de estas acciones concretas, y en tanto esta grave crisis humanitaria no est resuelta:

1. Retire el embajador argentino ante el Estado de Israel.

2. Realice por s, y promueva en la ONU, un embargo militar al Estado de Israel, tanto de ventas como de compras.

3. Suspenda en todos sus alcances el Tratado de Libre Comercio entre el MERCOSUR y el Estado de Israel.

4. Suspenda toda compra gubernamental a empresas del Estado de Israel,

5. Realice por s, y promueva en la ONU, la efectiva asistencia sanitaria, alimentaria y toda otra ayuda humanitaria que pueda aliviar la crtica situacin que vive la poblacin de Gaza."

La declaracin respalda de manera explicita la valiente decisin de los Gobiernos de Ecuador, Venezuela, Bolivia y Brasil y busca influir positivamente en las deliberaciones del Mercosur a realizarse en Caracas en estos das, donde se tratar el tema.

Si el terrorismo de Estado de los 70 se justific en el anticomunismo, el genocidio israel busca justificarse en un discurso de victimizacin que aprovecha la descontextualizacin de los anlisis. Excede el sentido de este articulo la construccin discursiva del Holocausto como un genocidio particular y separado del resto de los genocidios, pero se asienta en una secular idea de la particularidad de los judos que alguna vez fundamentara el antisemitismo y hoy el sionismo genocida.

Fue Ana Arendt la que revel la responsabilidad de la cpula sionista en la colaboracin con el mismo Adolf Eichman que juzgaran a principios de los 60. Fue en funcin de lo sufrido que se aceler el plan de creacin de un estado nacional judo, y se lo hizo en detrimento de los derechos ancestrales de los palestinos. La increble sucesin de incumplimiento a todas las resoluciones de las Naciones Unidas, consentidas por estas, ha sido la causa principal de la crisis de estos das. Podramos preguntar qu tienen que ver los nios palestinos asesinados a mansalva como ratas con el terrorismo de Estado alemn inspirado por el nazifascismo, pero sencillamente afirmamos que la condicin de vctimas no genera derechos sino deberes: el deber de luchar por la verdad, por la memoria y por la justicia. Como proclamaban los guerrilleros judos que se rebelaron contra el extermino nazi en el gueto de Varsovia: la lucha es siempre por nuestra y vuestra libertad puesto que al luchar por la dignidad del agredido, se lucha por la dignidad de la humanidad toda.

Esa es la relacin entre la resistencia palestina y la dignidad humana, y viceversa, entre el fascismo sionista israel y la decadencia tica y el hundimiento de la humanidad en los centros capitalistas de Europa y Norteamrica. Cada cual, elige el lugar donde colocarse. Del lado del humanismo y la dignidad o del lado del fascismo y la claudicacin moral.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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