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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-07-2014

Asedio al Parlament
Venci la indignacin

Alfonso Lpez Rojo
Rebelin


Pasados tres aos de la eclosin del movimiento social del 15m parece quedar bastante claro que quienes vaticinaban -un da s y otro tambin- que aquello no era ms que flor de una da, se equivocaron por completo. Y es que, una de las cosas que ms viene caracterizando al movimiento es su modo de transformarse e impregnar el conjunto de luchas sociales. As como su constante capacidad de crear debate a partir del ideario que, en mayo de 2011, se gener a mano alzada en las plazas.

Una muestra reciente de esta capacidad ha sido la controversia abierta por la sentencia de la Audiencia Nacional que absuelve a 19 de los 20 los acusados por el llamado Asedio al Parlament de Catalunya de los das 14 y 15 de junio de 2011. De hecho, la propia sentencia resulta muy 15m, en la medida que, en muchos aspectos, hace casi propio el ideario del movimiento, a la vez que defiende con contundencia la legitimidad de la protesta.

No es por eso de extraar que, rpidamente, tanto el Parlamento cataln, como el Gobierno de la Generalitat declararan su intencin de recurrir la sentencia. Ambas instituciones formaban, junto al Ministerio Fiscal y el sindicato de extrema derecha Manos Limpias, la parte acusadora, solicitando penas que oscilaban entre los tres aos y los cinco aos de crcel por delito contra las instituciones del Estado, atentado y asociacin ilcita. Por su parte, el juez Fernando Grande- Marlaska, que comparta el tribunal junto a Manuela Fernndez Prado y Ramn Sez Valcrcel, disiente del criterio de sus compaeros argumentando en contra y pidiendo que se imponga la pena para 10 de los acusados.

Uno de los aspectos ms interesantes de la larga sentencia (que vale la pena leer con atencin) es el modo en que se aparta de la retrica autorreferencial, que tanto caracteriza al lenguaje jurdico, para expresar de manera directa la verdadera carta de naturaleza de la protesta frente al Parlament en relacin con la propia razn de ser del movimiento del 15m.

Es por eso que sorprende leer prrafos tan elocuentes como este:

En alguna medida, la protesta se diriga al corazn del concepto y del modo de ejercicio de la democracia en nuestros sistemas, porque meses antes -el 28.11.2010- se haban celebrado elecciones en las que, al decir de quienes convocaban la manifestacin, los partidos del gobierno, que haban conseguido la mayora, no haban planteado ni propuesto en sus programas el recorte del gasto social que ahora iban a acometer. La protesta que ejercan moldeaba algo parecido a lo que, bien es cierto que en pocos momentos de la historia de las sociedades, se ha conocido como accin de revocatoria de mandatos, una forma de intervencin democrtica directa para el control de la representacin.

(Pqina 60 de la Sentencia de la Audiencia Nacional, Sala de lo Penal, Seccin 1, Procedimiento 6/2013, contra las instituciones del Estado).

Cabe recordar que lo que se aprobaba ese da en el Parlamento cataln eran los presupuestos del 2011, que incluan un recorte del 10% del gasto social. Visto, pues, en perspectiva, aquel primer recorte fruto del pacto entre Ciu y el Pp de Catalunya- fue el precedente de otros muchos ms que se han venido sucediendo hasta la actualidad, especialmente en sectores como la sanidad, la enseanza, la vivienda y la cobertura del desempleo.

La autoorganizacin posterior de todos estos sectores, dio lugar a la primera transformacin del 15m en las llamadas mareas humanas que canalizan las distintas protestas. Tal vez en este sentido, bien se puede decir que la trayectoria, las prcticas y el nimo que subyace en el ideario del 15m se asemeja ms al que caracteriza a la denominada economa moral de la multitud, investigada por el historiador E.P. Thompson, que a cualquier germen de movimiento poltico programtico.

Por otra parte, el llamado Asedio al Parlament que, como tal, slo lo fue en un sentido figurado a partir del lema Aturem el Parlament ( Paremos el Parlamento), vino precedido por el violento intento de desalojo de la acampada del 15-M de la plaza de Catalunya el 27 de mayo de 2011. Del mismo modo que, el acontecimiento inmediatamente posterior al asedio, fue una multitudinaria manifestacin -celebrada en Barcelona el 19 de junio de 2011- que recogi de nuevo en las calles toda la indignacin acumulada por el movimiento, al mismo tiempo que sala al paso del intento de criminalizacin del 15m llevado a cabo por las instituciones y los medios de comunicacin tras los hechos del Parlament.

Unos hechos en los que el pasello airado dedicado a los diputados por parte de los indignados, solo constituy una parte, ya que , sobre las seis de la madrugada, la polica comenz a calentar el ambiente con cargas innecesarias, que ms bien sirvieron para terminar de despertar a los indignados que haban pasado la noche durmiendo a la fresca en los parterres que rodean el parque de la Ciutadella, tras haber sellado las puertas de acceso al parque con parapetos y pasquines con los lemas de la protesta.

Y si de acoso a los representantes de la democracia se habla, un acoso tambin con final cmico fue el que la multitud ejerci sobre un grupo de unos diez policas, tan mal disfrazados de antisistema, que el gento descubri de inmediato y siti ante la puerta de un garaje. La parte cmica vino cuando compaeros con uniforme y porra tuvieron que acudir a rescatarlos.

Difcil es saber y demostrar si la intencin de los agentes del disfraz era contribuir a calentar ms el ambiente con provocaciones, pero, en cualquier caso, este hecho -que en su momento se hizo muy conocido- enlaza con otro de los apartados ms interesantes de la sentencia dedicado a poner en evidencia una mala prctica policial, como es que los acusados por los hechos Parlament fueran previamente detenidos para ser sometidos en contra de su voluntad a reportajes fotogrficos. Algo que de nuevo ha vuelto a ocurrir recientemente -de forma masiva y en plena calle- con personas que se manifestaban en apoyo al desalojo y derribo del CSA Can Vies.

Por otra parte, cabe hacer notar que el anlisis minucioso sobre la ilegalidad de este modo de obtener imgenes de las personas ocupa una buena parte del texto de la sentencia, y sin embargo es el aspecto que menos ha sido comentado por los medios de comunicacin generalistas.

Tambin cabe recordar que el material grfico y videogrfico que manej la polica, y que fue presentado al juicio, provena de estos mismos medios de comunicacin. Sin embargo, la paradoja, es que la absolucin de los acusados se fundamenta en que, finalmente, no es posible probar a travs de las imgenes la autora de los hechos que se imputan a los acusados.

Difcil es saber ahora si los recursos a la sentencia prosperarn, pero lo que s sabemos con certeza es que el asedio indignado al Parlament ya es Historia, por derecho propio. Del mismo modo que tambin sabemos que, en verdad, no hay nada ni nadie que pueda impedir el cuestionamiento profundo y permanente de toda institucin del Estado.

Blog del autor: https://alfonsolopezrojo.wordpress.com

Artculo publicado en madrid15m, peridico de asambleas del 15M, N27, julio de 2014, pg.16 http://madrid15m.org/numero-27/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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