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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2014

Los propagandistas de Egipto y la masacre de Gaza

Joseph Massad
The Electronic Intifada

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


Mientras la mortfera maquinaria de Israel causa terror y muerte al pueblo palestino con la colaboracin del gobierno estadounidense y de sus principales aliados rabes, el no menos importante de los cuales es el clan saud formado por 20.000 prncipes y princesas, en Egipto se ha emprendido una descomunal campaa de odio en el mbito tanto oficial como no oficial.

El rgimen egipcio es uno de los principales carceleros del pueblo palestino de Gaza en el mayor campo de concentracin del mundo.

El heredero de Hosni Mubarak en el trono de Egipto, el general Abdulfattah al-Sisi, expres bien las mentiras que la clase dirigente de ladrones egipcia ha estado propagando en Egipto desde las campaas antirabes y antipalestinas de mediados a finales de la dcada de 1970 con el presidente Anwar Sadat.

En su discurso del 23 de julio en conmemoracin del aniversario del derrocamiento de la monarqua en 1952 el nada carismtico Sisi, cuyas habilidades oratorias rivalizan con las de Yasser Arafat, anunci pomposamente que Egipto ya haba sacrificado a 100.000 mrtires egipcios por la causa palestina.

Aunque pocas personas dudan de los sacrificios que han hecho los soldados egipcios para defender Egipto en los ltimos 67 aos, afirmar que estos sacrificios se hicieron por los palestinos es el colmo de la hipocresa.

Este es un argumento que la clase dirigente de ladrones egipcia ha propagado para afirmar que la terrible situacin econmica y la pobreza de Egipto no son producto del descarado saqueo de Egipto por parte de esta clase con la ayuda de sus patrocinadores estadounidenses y saudes desde la dcada de 1970, sino que se debe a la supuesta defensa de Palestina y de los palestinos, y al supuesto compromiso del presidente Gamal Abdel Nasser de liberar a Palestina de la ocupacin colonial de Israel.

La despreciable clase saqueadora

Desde la dcada de 1970 los palestinos han estado expuestos tanto a estas mentiras como a la vacuidad y bajeza total de esta clase egipcia de ignorantes y analfabetos. La falta de educacin y de cosmopolitismo de esta clase se ha hecho totalmente patente en los tres ltimos aos de propaganda y agitacin contrarrevolucionarias en sus canales de televisin y su prensa.

La forma y contenido de este material avergonzara y escandalizara a cualquier comunidad de intelectuales, periodistas y artistas que se respete a s misma, si no fuera porque la mayora de los intelectuales, periodistas y artistas egipcios han sido o bien reclutados o bien totalmente comprados para defender los intereses de clase (aunque algunas de las personas reclutadas para apoyar al rgimen, especialmente acadmicos, se empezaron a echar atrs ltimamente y a reescribir su historia negando haberlo apoyado).

La degradacin de la cultura y de los productos intelectuales y estticos egipcios en los ltimos cuatro aos es resultado directo del gobierno tirnico de esta clase. No hay ms que sentarse con estos hombres y mujeres de negocios, visitar sus casas, ver cmo aparecen representados en las series y pelculas egipcias, y la cultura que tratan de imponer a travs de ellas, escuchar sus conversaciones en los bares y restaurantes de los hoteles de cinco estrellas de El Cairo o ver las entrevistas que se les hacen en los canales de televisin egipcios de una calidad escandalosamente baja para darse cuanta de su absoluta mediocridad en todos los niveles del pensamiento econmico y poltico y del gusto esttico, por no mencionar su ignorancia de la literatura y arte egipcio, rabe y mundial y sin mencionar su absoluto desprecio por los pobres de Egipto que constituyen ms del 80% de la poblacin.

El hecho de que esta clase de superricos envidie y est resentido con los ms pobres de los pobres por sus escasas pertenencias, especialmente con los palestinos de Gaza, ilustra el tipo de brjula moral que gua sus acciones.

Recuerdo todava mi horror cuando en octubre de 2010 cen en El Cairo con el multimillonario Nassef Sawiris, el hombre ms rico del pas, y este anunci orgullosamente al reducido grupo de siete personas que compartamos la cena que mantiene encendidas constantemente tres pantallas de televisin, en su despacho, en casa y cuando viaja, puestas simultneamente en tres nuevos canales (si la memoria no me engaa, nombr CNN, CNBC y Fox News) que sin duda funcionan como sus principales fuentes de educacin.

Sawiris, que es mucho menos exhibicionista que sus dos hermanos mayores, pareca no dar crdito cuando inform de que me opona a las polticas de derecha del presidente estadounidense Barack Obama, tanto a las de poltica interna como a las de externa, ya que pareca incapaz de concebir una postura poltica a la izquierda de Obama.

En una entrevista publicada recientemente en el diario favorable a Sisi Al-Masry Al-Youm Sawiris elogi a Sisi por suprimir los subsidios a los pobres (al tiempo que mantena bajo para los ricos el precio de la gasolina de los coches de lujo) e hizo varias recomendaciones neoliberales entre las que se inclua devaluar an ms la libra egipcia, privatizar el transporte pblico, eliminar los impuestos gravados a los ricos (que segn l, el gobierno del depuesto presidente Muhammad Morsi haba impuesto ilegalmente a su empresa), proteger a los ministros y empleados gubernamentales de la persecucin legal y permitir el uso del carbn como carburante de las cementeras a pesar de la oposicin generalizada de los defensores de la salud y del medioambiente.

Sin duda estas medidas seguiran enriqueciendo al rico 1% de la poblacin y empobreciendo a los pobres (el hermano ms extravagante de Nassef, mayor que l pero ms pobre, Naguib, acaba de empezar a escribir una columna semanal en el diario egipcio Al-Akhbar en la que reitera las recomendaciones neoliberales de su hermano. Tambin pidi a Sisi, en una entrevista en la televisin, que indultara a Mubarak y lo liberara de la crcel).  

Ficcin e invencin

Lo que quieren afirmar Sisi y la clase a la que est aliado es que todas las guerras de Egipto contra Israel se emprendieron para defender Palestina y a los palestinos, y que supusieron un coste enorme a Egipto, tanto financiero como en vidas de soldados. Pero nada de eso es cierto.

En 1956 Israel invadi Egipto y ocup el Sina, y los soldados egipcios que murieron lo hicieron defendiendo su pas y su tierra. En 1967 Israel volvi a invadir Egipto y el Sina ocupado, y los soldados egipcios murieron defendiendo su pas de una invasin extranjera. Entre 1968 y 1970 Israel y Egipto combatieron en la Guerra de Desgaste en la que soldados egipcios murieron defendiendo su pas frente la continua agresin israel y en contra de que continuara la actual ocupacin del Sina, una guerra que se luch en territorio egipcio. Y en 1973 Egipto emprendi una guerra para liberar el Sina, no Palestina, y de nuevo los soldados egipcios murieron defendiendo su pas de la ocupacin extranjera.

Nos queda la guerra de 1948 en la que murieron entre mil y dos mil soldados y voluntarios egipcios, segn unas u otras fuentes. No fue Nasser, al que se culpa de su apoyo retrico a los palestinos, sino el rey Faruq quien emprendi esta intervencin militar egipcia para detener la expulsin sionista de los palestinos, as como el robo sionista de la tierra de los palestinos.

Como atestiguan la mayora de los estudios de los motivos que haba detrs de la intervencin en Palestina de Faruq y su gobierno, ms que por alguna forma de nacionalismo o solidaridad rabe estuvo motivada por la preocupacin de Faruq por el papel dirigente regional de Egipto y el miedo a la rivalidad iraqu.

Al margen de estos motivos, la mayora de los palestinos no duda de que los soldados y combatientes voluntarios egipcios que murieron, efectivamente murieron defendiendo Palestina y a los palestinos, aunque los soldados que haba entre ellos lo hicieran obedeciendo unas rdenes que trataban de defender la hegemona regional egipcia. Pero esta sigue siendo la nica guerra en la que soldados y voluntarios egipcios murieron defendiendo Palestina, por lo que el pueblo palestino y su movimiento nacional ha expresado toda su gratitud.

Pero la manera como estos mil o dos mil soldados y voluntarios se multiplican hasta la cantinela de 100.000 mrtires, como afirma Sisi falsamente, pertenece al mbito de la ficcin e invencin que la clase dirigente de ladrones y sus intelectuales a sueldo y propagandistas pagados de la prensa se inventaron tras los Acuerdos de Camp David de Sadat en 1978, los cuales sacrificaron los derechos del pueblo palestino, incluidos los palestinos de Gaza, a cambio de la no soberana de Egipto sobre el Sina y su control policial parcial.

Esto no quiere decir que millones de egipcios, civiles y soldados, no apoyen o no apoyaran a Palestina y los palestinos, o que no lucharan por Palestina y los palestinos, como a menudo reconocen y declaran que haran. Quiere decir que, aparte de las batallas de 1948, nunca se les ha dado la oportunidad de defender a los palestinos en el campo de batalla. Esto es precisamente lo que irrita a la clase dirigente egipcia de ladrones y lo que impulsa la actual propaganda antipalestina y la incitacin al odio en los canales de televisin que posee esta clase.

Al or su propaganda uno pensara que fueron los palestinos quienes ocuparon el Sina, que Egipto no se hizo con el poder y gobern en Gaza de 1948 a 1967 e impuso desde entonces un asedio de forma intermitente y en los ltimos ocho aos uno total y continuo.

A pesar de las campaas masivas de los medios, los egipcios no han dejado de apoyar a los palestinos, ya sea manifestndose en contra de la complicidad en las masacres del rgimen de Sisi, como han hecho estas dos ltimas semanas, o enviando convoyes de ayuda mdica a Gaza, a los que los soldados de Sisi hacen volver y les niegan el paso.

Suicidio intelectual masivo

En este contexto es fundamental entender que esta clase dirigente de ladrones es el principal enemigo no del pueblo palestino, sino de la mayora de los egipcios, a los que oprime, explota, roba y humilla cotidianamente. El papel desempaado por quienes jalean el rgimen de Sisi ha ocultado recientemente que los enemigos de los palestinos en Egipto son tambin los enemigos de la mayora de los egipcios.

El suicidio intelectual masivo que ha cometido la mayora de los intelectuales y artistas egipcios (nasseristas, marxistas, liberales y salafistas) al renunciar a sus facultades crticas cuando apoyaron o permanecieron en silencio acerca de las masacres y la represin del nuevo rgimen, por no hablar de su silencio acerca de las campaas en contra de los pobres egipcios y los palestinos, recuerda al suicidio cometido por los comunistas egipcios que en 1964 disolvieron su partido para unirse a la Unin Socialista de Nasser.

Esta clase va desde el economista marxista e infatigable defensor de Sisi Samir Amin hasta figuras mucho menos ilustres como el novelista y crtico de Mubarak Alaa al-Aswany, y todas aquellas personas que se sitan entre ambos, incluido el economista Galal Amin y los escritores y poetas Sonallah Ibrahim, Abd al-Rahman al-Abnudi, Bahaa Taher y muchos otros.

No obstante, el suicidio de los comunistas egipcios en 1964 se produjo cuando los comunistas comprendieron que aunque la represin de Nasser era lamentable y no deseable, en ltima instancia tena por objetivo servir a su proyecto comn de nacionalizacin y socializacin de la propiedad para erradicar la pobreza de Egipto. No est claro qu lgica hay detrs del suicidio de los intelectuales egipcios contemporneos al apoyar a la clase dirigente de ladrones egipcia.

La masacre de Gaza es el plan B

Resulta poco sorprendente que Sisi haya superado las polticas de Mubarak al aliarse con Israel y coordinarse con l en contra de los asediados palestinos, ya que sirve a la misma clase y a los mismos intereses que serva Mubarak. Lo que ha cambiado, sin embargo, es la vieja conformidad y sumisin de Hamas a los dictados de Mubarak por su sensacin de estar atrapada, algo con lo que Hamas ha acabado.

Ahora est claro que la actual matanza de palestinos que est cometiendo Israel resulta ser el plan B, mientras que el plan A era una posible invasin egipcia por tierra de Gaza con la que el gobierno de Sisi haba amenazada unos meses atrs despus de destruir los tneles que sirven de cuerda de salvamento a Gaza (y eso ocurri antes de la farsa de elecciones de Sisi), se supone que con ayuda de Israel, con la aparente intencin de volver a instalar a Muhammad Dahlan como caudillo de Gaza (1) y librarse de Hams y de la resistencia palestina.

El hecho de que el mximo responsable de la inteligencia egipcia estuviera de visita en Israel solo unos das antes de que se emprendieran las masacres de Israel y de que tres agentes de inteligencia israeles visitaran Egipto unos das despus no son sino unos indicadores nimios del alto nivel de coordinacin entre ambos pases.

El sadismo y narcisismo que son rasgos de la corriente dominante de la cultura colonial juda israel y que se manifiesta en omnipresentes turbas callejeras que gritan muerte a los rabes y lleva a sectores de la poblacin colonial juda del pas a contemplar desde las colinas y ovacionar la matanza de los palestinos originarios solo tienen parangn con la propaganda sdica y aborrecible de los medios del rgimen de Sisi y de la clase dirigente de ladrones egipcia.

De hecho, incluso mientras contina la masacre de palestinos de Gaza el ejrcito egipcio anunci el 27 de julio que acababa de destruir otros trece tneles ms entre Gaza y Egipto, presumiblemente como parte de su heroica contribucin a la continua opresin israel de los palestinos.

Por lo que se refiere al alto el fuego que ofreci Sisi a la matanza de Gaza y que le haba sido dictado por sus aliados israeles, el pueblo palestino lo ha rechazado correctamente en favor de una valiente resistencia militar a la criminalidad de sus captores coloniales israeles y de una valerosa resistencia poltica y diplomtica frente a la crueldad de sus carceleros egipcios.


Nota
 

(1) Vase El factor Dahlan, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=182550

Joseph Massad, jordano de origen palestino, es profesor asociado de Poltica rabe moderna e Historia intelectual en la Universidad de Columbia. Es autor del libro que se publicar prximamente Islam in Liberalism (University of Chicago Press).

Fuente: http://electronicintifada.net/content/egypts-propagandists-and-gaza-massacre/13662



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