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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2014

Entrevista a Gilda Luongo, escritora, crtica e investigadora feminista. Integrante de la Coordinadora Feministas en Lucha

Ainara Valles
El ciudadano


Por qu es necesario el aborto libre seguro y gratuito en Chile ?

Nombrar la lucha por el aborto como libre, seguro y gratuito implica otorgarle especificidad a la demanda de las mujeres feministas. Este modo de nombrar, -adjetivar-, implica una radicalidad no menor en nuestra sociedad conservadora y androcntrica. La tirana de la maternidad es una de las cadenas con las cuales las mujeres hemos tenido que lidiar en la construccin de nuestras subjetividades, es por esta razn que las palabras que singularizan nuestras luchas resultan tan pertinentes. Por lo tanto, aborto libre significa que las mujeres, y los hombres, puedan decidir llevar a cabo esta prctica cultural sin presiones, mandatos ni censuras morales, religiosas o penales. Esto conlleva remover los signos genricamente marcados respecto de la reproduccin encarnada, tirnicamente, como definicin de la mujer = madre. Implica, por ende, que las mujeres decidamos respecto de la continuidad o interrupcin de un embarazo no importando las condiciones en que este haya ocurrido, porque nuestro cuerpo ha sido, es y ser nuestro primer territorio de ciudadana. Dados los mandatos y cors de gnero sexuales esta construccin conlleva el devenir de subjetividades femeninas en tensin inevitable y, en consecuencia, el posicionamientio poltico se hace impostergable. Aborto seguro , significa que dicha prctica pueda llevarse a cabo en condiciones dignas en trminos de salud fsica y psicolgica. Esto quiere decir que ninguna mujer corra riesgo de muerte o de infertilidad al enfrentarse a esta decisin; asimismo, implica que sea posible vivir dicha experiencia sin que genere enjuiciamientos valricos ni morales de ninguna especie hacia quienes la lleven a cabo, por lo tanto la culpa -de raigambre catlica- quedara absolutamente fuera de lugar. Aborto gratuito implica concebir la posibilidad de que todas las mujeres, de cualquier estrato social, de cualquier origen cultural, tnico, racial, sexual, etario, en cualquier circunstancia, puedan tener acceso a dicha intervencin sin que necesiten pagar dinero por ella. Sabemos de sobra que la experiencia abortiva marca los cuerpos de las mujeres marginales y pobres, quienes no disponen de dinero para llevarlos a cabo en clnicas privadas. Slo las mujeres pobres mueren por aborto en Chile, reza uno de los lemas de nuestra lucha. Esta violencia de clase se trama con la violencia de gnero, y otras singularidades que puedan estar tallando segn las especificidades y contextos de las mujeres en nuestras anchas diferencias.

En segundo lugar, si opinas que la biopoltica, como mtodo de gestin de control del poder poltico sobre los procesos biolgicos sociales, pesa en las restricciones sobre el aborto en Chile.

Respuesta: Por supuesto que la cuestin de la biopoltica puede ser un foco para revisar y analizar lo que ocurre con el aborto en nuestras sociedades. Si consideramos que la biopoltica est tramada con la nocin de biopoder, Foucault mediante, no cabe duda de que en las cuestiones relativas a la nocin de vida humana se trenzan hegemonas polticas, econmicas y eclesisticas. As se ha llegado a definir a las mujeres como las reproductoras de la vida humana por naturaleza. Definicin cmoda para justificar las ms aberrantes decisiones que tienen que ver con las nociones de desarrollo y progreso en estos contextos golablizados. Por ello hemos sido clausuradas en nuestra condicin de sujetos que deciden y optan de modo libre para perpetuar o no la vida humana. La mayor defensa que hace la clase poltica-econmica conservadora en Chile, en contextos de disputa por el aborto, es la defensa de la vida, como si ella fuera slo terreno divino, intocado por las experiencias sociales, culturales, singularizadas en el mundo. En ello hay un claro planteamiento ideolgico que no es inocente en modo alguno dado que se sustenta en el control de los cuerpos de las mujeres para poder solventar proyectos de mundo humano patriarcal, la mayor de las veces, depredador-explotador de lo humano en su impulso terso-capitalista devorador. Somos nosotras las que experimentamos los procesos biolgicos que implican la maternidad o la no maternidad, por lo tanto nuestra palabra, sobre todo la palabra feminista, amerita ser considerada dado que hemos hecho una labor crtica y analtica que abre las sospechas respecto de lo que se establece como naturaleza de modo conveniente para los poderes de turno y sus hegemonas. Por esta razn es posible y deseable dar la lucha feminista para transformar y alterar estas violencias simblicas. Las mujeres experimentamos la incardinacin de estas disputas por el aborto. Para nosotras este hecho no slo compromete la vida orgnica, los procesos biolgicos sino tambin las experiencias intrapsquicas, parte fundamental de la salud integral de las mujeres. Cuntas mujeres, madres, han quedado embarazadas en circunstancias de violencia sexual y de gnero? Cuntas mujeres, madres, llegan a serlo sin haber experimentado orgasmo o placer sexual? Cuntas mujeres no desean en modo alguno experimentar la carga de la produccin afectivo-sexual, como denominamos las feministas a la experiencia maternal- y son violentadas por manifestar esta opcin? Cuntas mujeres no se sienten preparadas para experimentar la complejidad fsica y psquica que conlleva el vnculo maternal? Cuntas mujeres desean una vida sexual placentera sin la necesidad de pensar en la maternidad como consecuencia de estas experiencias? Cuntas mujeres rechazan el mandato patriarcal religioso y conservador del sistema sexo-gnero que idealiza/santifica la experiencia de la maternidad convirtindola en una trampa y en una ficcin para las mujeres de carne y hueso?

Por ltimo, me gustara saber si opinas que el tema de la despenalizacin debera enfocarse como un problema social de clases, ya que realmente para las mujeres con posibilidades econmicas no supone un inconveniente real el hecho de que sea legal o no.

Las feministas radicales en Chile hemos enfatizado con fuerza el cruce de la diferencia de clase con la diferencia sexual para todas nuestras luchas, demandas y revueltas: educacin, trabajo, disidencia sexual, diferencia generacional, entre otras. La feminizacin de la pobreza en diversos mbitos es una de nuestras plataformas de lucha. Sera una ceguera no considerar que la despenalizacin del aborto vendra a ser un avance considerable y concreto para las mujeres de estratos socio-econmicos precarizados. Sin lugar a dudas el aborto es un problema de diferencia sexual y de diferencia de clase social. La despenalizacin favorecera, adems, que las mujeres dejramos de ser vctimas de violencia en los mbitos de la salud. Son incontables las experiencias de mujeres que son maltratadas cuando llegan a los servicios de salud con sntomas de haberse realizado aborto. Pareciera que en nuestra sociedad clasista y ocultamente racista, los cambios culturales y sociales fueran de una magnitud enorme: tanto prejuicio y conservadurismo social. Por eso es que las feministas no cejaremos en nuestras luchas de diversa ndole y estaremos atentas y alertas para responder con nuestros movimientos a las coyunturas sobre el aborto hoy en Chile, lgido y urgente mbito para nuestras libertades y soberanas. Aborto libre, seguro y gratuito!



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