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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-08-2014

El papel del Banco Central Europeo como capitalista colectivo
Una economa condenada al saqueo

Isidro Lpez
Diagonal


Los polticos de medio mundo, especialmente de los pases centrales, pierden totalmente el sentido de la situacin en la que se encuentra la economa global para anunciar la recuperacin a bombo y platillo, en el mejor estilo chamanstico, buscando que su enunciacin reiterada la haga realidad. Sin embargo, las preguntas que cada vez estn surgiendo con ms fuerza en medios polticos e intelectuales de medio mundo versan sobre las posibilidades de supervivencia, ya cada vez a plazos ms cortos, de lo que llamamos como capitalismo. Esto, como bien deca Immanuel Wallerstein hace dos dcadas, cuando predijo la actual oleada de inestabilidad poltica y econmica, no quiere decir que, en caso de que no podamos llamar ms capitalismo a lo que surja de este contexto, vayamos a estar ante un sistema ms igualitario y justo. Eso, deca Wallerstein, depende nicamente de la suerte de las luchas polticas en curso, aunque sea evidente que en un contexto de profundos atolladeros para la acumulacin capitalista de la que depende la suerte de los proyecto sociales y polticos concretos de los Estados, sea ms fcil que estas luchas salgan adelante.

En la prctica, esta situacin se materializa en un contexto en el que las intervenciones masivas de los bancos centrales de Japn y EE UU, Quantitative Easing o QE, son capaces de sacar a los pases centrales de la zona de recesin, pero son incapaces de generar un ciclo de crecimiento global. En trminos polticos, esto significa que, en ausencia de crecimiento, lo que queda es la desposesin permanente, el saqueo institucionalizado de la riqueza social para ponerla al servicio de las lites econmicas. En Estados Unidos, epicentro de este modelo de poltica monetaria, esto se ha materializado en un perfil de dientes de sierra del PIB, que alterna bruscas subidas y bajadas, y que ha tenido una radical cada del 3% en el primer cuatrimestre de 2014 [Nota del editor: los datos del segundo trimestre, publicados despus de la edicin de este artculo en DIAGONAL 228, mostraron un crecimiento del 4%]. Por supuesto, se puede decir que estas polticas valen en la medida en que les han servido a los mercados financieros para generar ganancias en los ciclos burstiles. Aunque cada vez ms voces, tanto en Estados Unidos como en la Unin Europea, ven cercano el agotamiento de esta fase y piden una vuelta a la ortodoxia neoliberal de la escuela austraca, es decir, que se retiren los estmulos econmicos, que vuelvan los ataques a la deuda y que las situaciones cercanas a la asfixia econmica de los Estados vuelvan a permitir a las lites financieras que sus programas de recortes y privatizaciones se apliquen como medidas de emergencia econmica, normalmente a travs de rescates abiertos o encubiertos.

Los llamados pases emergentes son el contraejemplo permanente que ponen aquellos que defienden la viabilidad futura del capitalismo. Desde estas posiciones, los atolladeros del proceso de acumulacin seran un simple efecto sesgado territorialmente de la visin que tenemos americanos y europeos sobre la totalidad del sistema. En realidad, segn estas lecturas, estaramos simplemente asistiendo a un traslado de los focos de dinamismo del capitalismo mundial en el que los antiguos pases centrales seran los perdedores.

Sin embargo, esta lectura es poco conviencente. Un artculo recientemente publicado en la versin inglesa de la New Left Review cuestionaba, con un importante aparato emprico, el que los aos pasados desde la crisis hayan trado una mayor fuerza econmica de los pases emergentes; bien al contrario, mediante un anlisis de la estructura de los sectores clave, parece que se ha profundizado el modelo de la divisin espacial del trabajo a la que llamamos globalizacin. Es decir, la localizacin en los pases emergentes de las partes de la cadena de valor menos rentables, la manufactura descualificada y la produccin en masa de recursos naturales. Y los segmentos ms rentables, las fases de control, organizacin y diseo, incluyendo el poder financiero, en los pases centrales.

El resultado es, segn dicho artculo, que las tasas de crecimiento de los BRIC habran tocado techo en 2011 y que esta estructura espacial de la produccin estara acrecentando la dependencia poltica de estos pases. Algo que, por un lado, se pudo ver en el amago de ataque a sus mercados financieros este invierno un riesgo que todava no est del todo alejado y, por otro, est detrs de la reciente declaracin conjunta de sus lderes de crear unas instituciones transnacionales capaces de desafiar el poder del dlar y sus instituciones: FMI, BM y OCDE.

En Europa son, cmo no, algunos economistas alemanes los que estn denunciando los estmulos monetarios del BCE que todava no se acercan ni remotamente al QE, y sobre todo los bajsimos tipos de inters, en la prctica negativos, como una forma de volver a permitir que el sur regrese al vivir por encima de sus posibilidades. Es decir, que sus Estados puedan simplemente coger algo de aire. A nadie debe escaprsele, una vez ms, que la posicin de los economistas alemanes ms beligerantes est relacionada con la propia obtencin de ventajas competitivas para su deuda pblica, tanto ms demandada como refugio cuanto ms se erosionen los intereses de la deuda perifrica. Deuda pblica que, en ltima instancia, es el factor que apuntala la paz social en una Alemania que, por mucho supervit comercial que registre, sigue viviendo en un modelo de economia privada poco dinmica basado en los bajos costes laborales y amenazado por una demografa menguante. En cualquier caso, y es algo digno de resear, el BCE parece distanciarse de estos posicionamientos y alinearse, desde una posicin claramente ms tenue y con mucho retraso, con los planteamientos del resto de bancos centrales del mundo. No debe pasar desapercibido el que una institucin expresamente diseada para el control de la inflacin est desarrollando polticas antideflacionistas. Se puede decir que el BCE es posiblemente la nica instancia europea que tiene perfiles semejantes a lo que sera un capitalista colectivo capaz de velar por los intereses de clase frente a la voracidad inmediata de algunas de sus facciones. Desde luego, en este marco, los programas de austeridad que siguen siendo la nica poltica econmica de la UE pierden parte de su poder disciplinario semiautomtico y le queda a la Comisin Europea el papel de sacarlos adelante en forma de decisiones polticas. Algo que, por ejemplo, afecta de lleno a un Estado espaol que est pagando 4.500 millones en intereses de deuda y tiene pendiente un recorte de ms de 20.000 millones de euros que, de realizarse, podra terminar de tumbar al Gobierno del Partido Popular. Y la Comisin Europea sabe que ser difcil volver a tener un Gobierno ms servil que ste.

Isidro Lpez. Miembro del Observatorio Metropolitano

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/la-plaza/23642-economia-condenada-al-saqueo.html


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