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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-08-2014

Suprema hipocresa

Robert Fisk
The Independent/Pgina 12


No quiso bombardear el califato sangriento de Abu Bakr al Baghdadi, cuando estaba masacrando a la mayora musulmana de chitas de Irak. Pero Barack Obama va al rescate de los refugiados cristianos y los yazidis debido a un posible acto de genocidio. A bombardear. Y menos mal que los refugiados en cuestin no son palestinos.

Esta hipocresa casi nos deja sin aliento, sobre todo porque el presidente de Estados Unidos est todava demasiado asustado por temor a disgustar a los turcos para usar la palabra G sobre el genocidio de 1915 de Turqua de un milln y medio de cristianos armenios, una masacre masiva a una escala que incluso los matones de Abu Bakr an no han intentado. Vamos a tener que esperar otro ao para ver cmo Obama se maneja con las conmemoraciones del 100 aniversario de esa particular masacre musulmana de los cristianos.

Pero, por ahora, Estados Unidos est llegando a ayudar en Irak con los ataques areos sobre los convoys de combatientes del Estado Islmico. Pero, acaso no es eso lo que los estadounidenses protagonizaron contra los talibn en Afganistn, a menudo confundiendo bodas inocentes por convoys islamistas? Dejar caer paquetes de alimentos a la minora de refugiados por el temor que le causan sus vidas en las laderas de las montaas desnudas del norte de Irak es exactamente la misma operacin que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo para los kurdos casi un cuarto de siglo atrs; y al final tuvieron que poner soldados estadounidenses y britnicos en el terreno para crear un refugio seguro para los kurdos.

Tampoco Obama dijo nada acerca de su amigable aliado, Arabia Saudita, cuyos salafistas son la inspiracin y la recaudacin de fondos para las milicias sunnitas de Irak y Siria, al igual que lo fueron para los talibn en Afganistn. El muro entre los saudes y los monstruos que crean y que Estados Unidos ahora bombardea se debe mantener tan alto como invisible. Esa es la medida de disimulo estadounidense en este ltimo acto de duplicidad. Obama est bombardeando a los amigos de sus aliados saudes y enemigos del rgimen de Al Assad en Siria, por cierto, pero no lo dir. Y slo por si acaso, l cree que Estados Unidos debe actuar en defensa de su consulado en Erbil y la embajada en Bagdad.

Esa es la misma excusa que Estados Unidos utiliz cuando dispar sus caones navales a las montaas Chouf del Lbano hace treinta aos: que los jefes militares pro sirios del Lbano estaban poniendo en peligro la embajada estadounidense en Beirut. Que es tan poco probable que los islamistas tomen Erbil como que capturen Bagdad. Obama dice que tiene un mandato para bombardear del gobierno iraqu de Nouri al Maliki, el elegido pero dictatorial chita que ahora dirige a Irak como un Estado quebrado y sectario. La manera en que a los occidentales les encantan los mandatos desde el Tratado de Versalles de 1919, que atrajo a las fronteras de Oriente Medio para nuestros mandatos, las mismas fronteras que ahora el califato de Abu Bakr jur destruir. No hay muchas dudas acerca de la terrible e igualmente sectaria Isis que Abu Bakr est creando.

Su amenaza a los cristianos de Irak convirtanse, paguen impuestos o mueran ahora se ha vuelto contra los yazidis, la pequea secta inofensiva cuyas races persas-asirias, rituales cristianos-islmicos y perdonando a Dios los han condenado como a los cristianos. Los kurdos tnicos, los pobres viejos yazidis creen que Dios, cuyos siete ngeles supuestamente gobiernan la Tierra, perdon a Satans: as que, inevitablemente, este antiguo pueblo lleg a ser considerado como adoradores del diablo. De ah que sus 130 mil refugiados al menos 40 mil de los cuales viven en las rocas de la montaa en por lo menos nueve lugares alrededor del Monte Sinjar cuentan historias de violacin, asesinato y matanza de nios a manos de los hombres de Abu Bakr. Por desgracia, todo puede ser verdad.

Los yazidis probablemente son descendientes de los partidarios del segundo califa omeya Yazid el Primero; su represin de Hussein, el hijo de Ali cuyos seguidores son ahora los chitas de Medio Oriente, podran tericamente haber encomendado los yazidis al ejrcito musulmn sunnita de Abu Bakr. Pero sus rituales mezclados y su negacin del mal nunca iban a encontrar el favor de un grupo que como Arabia Saudita y los talibn cree en la supresin del vicio y en la propagacin de la virtud. En las fallas geolgicas que se encuentran en el antiguo Kurdistn, Armenia y lo que era la Mesopotamia, la historia les dio a los yazidis una mala mano.

Pero por ellos, y los nestorianos y otros grupos cristianos, Obama ha ido a la guerra. Los franceses, con sus viejos espritus de cruzados revividos, le pidieron al Consejo de Seguridad que reflexione sobre este pogrom cristiano. Pero la pregunta persiste: Estados Unidos habra hecho lo mismo si los refugiados pertenecientes a minoras miserables del norte de Irak hubieran sido palestinos? O la ltima campaa de bombardeos de Obama simplemente proporcionar una bienvenida distraccin de los campos de exterminio de Gaza?

* De The Independent de Gran Bretaa. Especial para Pgina/12. Traduccin: Celita Doyhambhre.

Tomado de http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-252536-2014-08-09.html



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