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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2014

El ascenso al poder del Estado de Seguridad Nacional
Quin gobierna Washington?

Tom Engelhardt
TomDispatch.com

Traducido para Rebelin por Silvia Arana


La cuarta rama del gobierno

Como todo nio en edad escolar lo sabe, hay tres ramas en el gobierno de Estados Unidos: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Este es el cimiento y el concepto bsico de educacin cvica. Solo hay un problema: que no es exactamente as.

Durante los aos de la Guerra Fra y ms acentuadamente en el siglo XXI, el gobierno de EE.UU. ha experimentado un cambio. Ha desarrollado una cuarta rama: el estado de seguridad nacional, cuya principal caracterstica podramos decir que es un impulso insaciable para expandir su poder y alcance. Si bien an carece de prerrogativas formales de poder gubernamental esta Cuarta Rama goza incluso de menor supervisin que el Congreso y el Ejecutivo. Esto es notable en este momento en que el ejecutivo y el legislativo brillan por la inactividad para contrarrestar sus respectivos poderes; una situacin impensable en el pasado. Los lderes de seguridad nacional, amparados en una penumbra de secreto, toman decisiones sobre asuntos cruciales, haciendo por lo general lo que quieren, en el contexto de la reciente polmica en torno a la posibilidad de hacer pblico un informe del Senado sobre las prcticas de tortura y transferencia ilegal de prisioneros ejecutadas por la CIA.

Todo esto es o debera ser obvio, pero sorpresivamente no es reconocido en el mundo estadounidense. El crecimiento de la Cuarta Rama comenz en un momento de movilizacin por un conflicto global, la II Guerra Mundial. Gan fuerza y se consolid con la Guerra Fra, en la segunda mitad del siglo XX, cuando la otra superpotencia, la Unin Sovitica, provey la excusa para la expansin.

Los funcionarios de la seguridad nacional tuvieron dificultades, despus de la cada de la Unin Sovitica, cuando el "terrorismo" an no haba aparecido en el horizonte y los enemigos eran escasos. En la era posterior al 11 de septiembre de 2001, en una falsa atmsfera de guerra, alimentada por billones de dlares de los contribuyentes y bajo la bandera de la "seguridad" de EE.UU., ha crecido a un nivel sin paralelo en tamao y capacidad de poder. Tanto que ha sido la chispa para un boom inmobiliario en Washington y sus alrededores (al igual que en el resto del pas). En las series del diario Washington Post del 2010 "Top Secret America", Dana Priest y William Arkin presentaron un resumen del alcance de ese boom para el sector que trabaja en inteligencia en EE.UU. Dice: "En Washington y sus alrededores, desde septiembre de 2001, se estn construyendo o se han construido 33 complejos de edificios para actividad de inteligencia ultra secreta. En conjunto ocupan el equivalente de casi tres Pentgonos o de 22 edificios del Capitolio; un rea de unos 17 millones de pies cuadrados". Y la construccin contina en 2014.

En este siglo, se estableci un segundo "Departamento de Defensa" a escala completa: el Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security). Alrededor de este se ha desarrollado una mini versin del complejo militar-industrial, con el consabido conjunto de asesores, gente que hace lobby en los centros de poder de Washington, contribuciones polticas y relaciones de poder: el tipo de conglomerado sobre el cual alert el Presidente Eisenhower en su famoso discurso de despedida en 1961. Mientras tanto, el complejo militar-industrial original ha ido ganando fuerza e influencia.

De manera creciente, despus del 11 de septiembre, bajo el rtulo de "privatizacin", aunque para ser ms precisos debera ser rotulada "corporatizacin", el Pentgono llev consigo a la guerra a una serie de compaas predilectas. En el proceso, le dio al trmino "guerra capitalista" un significado ms literal, gracias a su apoyo financiero global y al traspaso de tareas que tradicionalmente permanecan dentro del mbito militar hacia una serie de corporaciones guerreras.

Al mismo tiempo, los 17 integrantes de la Comunidad de Inteligencia de EE.UU. --s, hay 17 agencias de inteligencia en el estado de seguridad nacional-- han seguido creciendo, algunos a un ritmo prodigioso. Algunos de ellos se han transformado en modelos particulares de corporaciones, transfiriendo algunas de sus operaciones hacia contratistas privados de manera drstica, con lo que ahora tenemos tambin "servicios de inteligencia capitalistas". Con el temor post 11 de septiembre inyectado en sociedad y el viento del terrorismo soplando a sus espaldas, los Servicios de Inteligencia gozan de una notable libertad para desarrollar sistemas de vigilancia que abarcan esencialmente a todos, incluidos, segn parece, las dems ramas del gobierno.

Pensemos en Edward Snowden, el ex empleado de la CIA que pas a trabajar en el lado corporativo de la economa de seguridad nacional en desarrollo, como el primer efecto boomerang desde y contra el mundo de "inteligencia capitalista". Gracias a el tenemos una visin desde adentro sobre la magnitud de las ambiciones y operaciones de la Agencia de Seguridad Nacional. El alcance de las operaciones de vigilancia y el rango de las comunicaciones locales e internacionales que esta agencia recolecta son asombrosas, y an existe ms informacin que ser revelada. Y tengamos en cuenta que esto se refiere a una sola de las agencias.

Tambin sabemos que este mundo secreto ha desarrollado un conjunto de leyes secretas al igual que su propio sistema legal secreto, basado principalmente en el principio de legalizar todo lo que quieran hacer. Como lo ha reportado Eric Lichtblau en The New York Times, tiene su propia Corte Suprema equivalente: la Corte de Vigilancia de Inteligencia Extranjera. Y sobre todo esto, las otras ramas del gobierno solo tienen un conocimiento limitado mientras que los ciudadanos estadounidenses no saben casi nada.

Desde el Pentgono al Departamento de Seguridad Nacional y al laberntico mundo de los servicios de inteligencia, el ascenso al poder del estado de seguridad nacional ha sido un verdadero espectculo. Toda vez que alguna noticia de las operaciones especiales -con el potencial de enervar al pblico- comienza a surgir, la Casa Blanca y el Congreso plantean "reformas". Pero dichas reformas, en el mejor de los casos, solo controlaran de manera limitada los poderes expansivos de este estado dentro del estado. Hablando en trminos generales, los poderes y prerrogativas del estado de seguridad nacional estn ms all de cualquier control de la tercera rama del gobierno, el poder judicial. Con demasiada frecuencia, la Cuarta Rama del gobierno es tratada con deferencia por el poder ejecutivo y, salvo honrosas excepciones, el Congreso le rinde pleitesa y expresa muy pocas dudas sobre su accionar.

Adems, hay que tener en cuenta que de las cuatro ramas del gobierno, solo dos de ellas --la Corte Suprema activista y el estado de seguridad nacional-- parecen capaces de formular polticas en este momento.

"Confundir" al Congreso

Desde esa perspectiva, examinemos un conjunto de sucesos relacionados que han sido tratados por los medios de prensa como una pelea de gatos entre los privilegiados y poderosos. Me refiero a las acusaciones y contraacusaciones, a la ira, a la indignacin e irritacin, al igual que a las noticias de actos ilegales alrededor de las 6300 pginas del "reporte sobre la tortura" de Agencia Central de Inteligencia (CIA, segn sus siglas en ingls), compilado por el Comit de Inteligencia del Senado, que an no ha sido publicado. Esta polmica revela mucho acerca de la naturaleza de los mecanismos de supervisin y control sobre la Cuarta Rama del gobierno en 2014.

Uno de los deberes del Congreso es vigilar el funcionamiento del gobierno usado sus poderes para investigar y supervisar. En el caso del programa de la CIA de la era Bush abarcando la "entrega" de prisioneros (rendition), los sitios negros (prisiones en el extranjero) y las "tcnicas de interrogatorio perfeccionadas" (es decir, tortura), el Comit de Inteligencia del Senado inici una investigacin en marzo de 2009 para averiguar qu ocurra cuando algunos sospechosos eran llevados a prisiones en el extranjero y brutalmente interrogados. "Millones" de documentos de la CIA, entregados por la Agencia, fueron analizados por los integrantes del Comit de Inteligencia en un sitio seguro de la CIA, en el norte de Virginia.

Entre los papeles entregados a los investigadores del Comit de Inteligencia del Senado, se encontraba una copia parcial del documento conocido como "Revisin interna Panetta", informe que haba sido compilado para el anterior director de la CIA. Dicho informe habra llegado a conclusiones claras sobre los excesos de los interrogatorios llevados a cabo por la CIA en esos aos. Segn la senadora demcrata Dianne Feinstein, quien dirige el comit, este documento estaba dentro de una pila de documentos entregados por la CIA. Nadie sabe si fue intencional o por descuido o gracias a un denunciante. (La CIA sostuvo hasta hace poco tiempo, que miembros del comit lo haban robado del sistema digital de la CIA.)

La Agencia o sus contratistas privados (los sistemas de inteligencia capitalista nos acechan!) hicieron diversos esfuerzos para obstruir la investigacin del comit como eliminar documentos del sistema de computadoras al que tena acceso "seguro" el comit. No obstante, el comit finaliz el reporte en diciembre de 2012, y se lo entreg a la Casa Blanca "para comentarios", y luego comenz la diversin.

A pesar de que se filtraron pocos detalles sobre el contenido especfico del informe, se dice que su efecto ser devastador. Mostrara, entre otras cosas, que las "tcnicas de interrogacin perfeccionadas" usadas por la CIA fueron significativamente ms brutales que las descriptas a los supervisores del Congreso; que fueron mucho ms all de lo delineado en el "memo de la tortura" por los abogados del gobierno de Bush (las que ya eran suficientemente brutales); de que gracias a la tortura no se descubri ningn complot; y que figuras de alto rango de la Agencia, en declaraciones bajo juramento, "confundieron" al Congreso (un trmino amable para no decir "mintieron", que potencialmente implicara un delito llamado perjurio). Senadores que han tenido acceso al informe han asegurado que cuando sea hecho pblico, los estadounidenses se sentirn en shock.

Recordemos que la senadora que preside el comit de inteligencia, Dianne Feinsten, era una de las congresistas que ms respaldo le haba brindado al estado de seguridad nacional y a la CIA. Hasta hace poco tiempo, haba sido esencialmente la senadora modelo del estado de seguridad nacional. Ella y sus colegas, impactados por la informacin recibida, quieren que el informe sea desclasificado y que se haga pblico sin ms demoras. Pero se decidi que el informe sea revisado para asegurarse de que no se mencionaran nombres de agentes activos y colaboradores. Dos aos y medio ms tarde, luego de incontables revisiones y objeciones por parte de la CIA y de la Casa Blanca, el informe an no ha sido hecho pblico (a pesar de que haya reportes sobre que ser o no ser revelado pronto).

Durante este periodo, la CIA decidi que estaba en emergencia y puso en prctica sus habilidades para espiar al Comit y a sus empleados. Esgrimiendo el argumento de que los empleados haban "hackeado" las computadoras de la CIA para obtener el informe "Revisin Interna Panetta", la CIA hacke las computadoras del Comit. Mientras tanto, Robert Eatinger, el abogado general interino, quien haba sido el jefe legal de la unidad antiterrorista a cargo del programa de interrogatorios de la CIA, y cuyo nombre fue mencionando1600 veces en el reporte del Senado, present (citamos a Feinstein) una "acusacin de actividades ilegales contra los mismos empleados del Congreso que estn investigando y elaborando un informe que detalla cmo los funcionarios de la CIA -incluyendo al mismo consejero general- proveyeron informacin incorrecta al Departamento de Justicia sobre el programa". (Aos atrs, en 2005, Eatinger fue uno de los dos abogados responsables de no haber impedido la destruccin de cintas de videos de la CIA documentando interrogatorios brutales de sospechosos de terrorismo en prisiones secretas.)

Adems, segn la senadora Feinstein, cuando el director de la CIA, John Brennan se reuni con ella, le minti y trat de intimidarla dicindole que "la CIA haba penetrado la red segura del comit donde se hallaba el producto del trabajo interno del comit y las comunicaciones entre los integrantes, y que iba a ordenar la recopilacin de evidencia adicional de la red interna para averiguar ms datos sobre las actividades de supervisores del comit". En otras palabras, el que estaba bajo investigacin, espiaba a sus investigadores. Y ms an, en base a un episodio, en el que una de las personas que ms respaldo les daba desde el Congreso, haba cruzado una lnea, la Agencia lanz sus dardos contra la senadora.

El mensaje era claro: supervisin o no supervisin, "no te cruces en mi camino".

Agreguemos que, dado que la CIA es la responsable de perjurio y no la vctima, no hay razn para tomar en serio los argumentos interesados de sus funcionarios, pasados o presentes, o ninguna versin de sucesos o cargos presentados por ellos. Estamos hablando, despus de todo, de una institucin responsable de actos de interrogacin brutales, de dar una descripcin falseada de los mismos, de mentir al Congreso acerca de su accionar, de destruir evidencia de sus peores actividades, de espiar al Comit del Congreso y su sistema de computadoras, y de obtener "mensajes de e-mail legalmente fuera de su alcance y otras formas de comunicacin entre denunciantes y abogados relacionados con la Agencia y el informe del Comit". Adems, segn un reciente artculo de portada del New York Times, el exdirector durante el gobierno de Bush, George Tenet, ha realizado maniobras conspirativas "en un contraataque contra el voluminoso informe del Comit del Senado" en conjunto con el actual director y varios exfuncionarios de la Agencia. (Y hay que tener en cuenta que "unas 200 personas bajo la responsabilidad de Tenet que han participado de alguna manera en el programa de interrogatorios" siguen trabajando para la Agencia.)

La Era de la Impunidad en Washington

En diciembre de 2012, el informe comenz un recorrido en zigzag a travs del proceso de "revisin y desclasificacin, que an no termina. La CIA se interpuso una vez ms. El Senado estaba resuelto a desclasificar la evidencia recopilada en el informe, sus conclusiones y las 600 pginas del resumen. La CIA, que ya haba hecho su trabajo de bloqueo del proceso de investigacin del Senado, ahora se asegur de que el proceso de aprobacin fuera interminable.

Para comenzar, la Casa Blanca le otorg a la CIA el rol central en la revisin y en el proceso de veto, lo que significa que le dio las facultades para demorar la marcha, detenerla y tambin para eliminar informacin crucial o perjudicial del informe mediante la reescritura del mismo. Para tener una idea del poder que poseen en Washington los organismos que componen la Cuarta Rama del gobierno (y cules son sus lmites), solo hace falta examinar este caso.

A catorce aos del inicio del siglo XXI, nos hemos acostumbrado tanto a este tipo de situaciones que raramente pensamos en lo que significa que la CIA --acusada de diversos delitos-- sea la agencia que decida qu puede ser conocido por el pblico, en conjuncin con la condescendiente Casa Blanca. El actual director de la Agencia, hay que hacerlo notar, ha sido un confidente cercano y un amigo del presidente, y durante aos fue su asesor clave en el rea de contraterrorismo. Para tener una idea de lo que esto realmente significa, quizs sea til hacer el siguiente paralelo: imaginemos que en 2004, la Comisin del 11-S estaba forzada a entregarle su informe final a Osama bin Laden para que lo revisara y aprobara antes de que sea hecho pblico. Puede sonar como algo extremo, pero la CIA no est menos involucrada en el proceso. Y este proceso interminable que todava contina, aunque se suponga que la Casa Blanca debe presentar algo, posiblemente con muchas correcciones, quizs en los das trridos de agosto.

Tengamos en cuenta tambin que solo estamos hablando del asombroso poder de una de las 17 agencias que componen la Comunidad de Inteligencia, que es solamente una parte de un vasto estado de seguridad nacional. Solo una. Pensemos en ella como si fuera una prueba de fuego para el estado de transformacin de las relaciones de poder en el nuevo Washington. O podramos mirarlo desde esta perpectiva: en base a un solo informe negativo del Senado sobre sus actividades, la CIA estuvo dispuesta a atacar a una legisladora conocida por ser una de las ms fervientes defensoras del estado de seguridad nacional. Trat de intimidarla, intent presentar cargos contra sus asesores, y la empuj a que ella "reticentemente" y casi con desesperacin presentara frente al Senado una significativa denuncia de la agencia a la que haba defendido durante mucho tiempo. Luego, la semana pasada, el director de la CIA retrocedi, quizs dndose cuenta de que haban llegado demasiado lejos, incluso para Washington en el 2014. Entre pedidos del Senado para que renunciara, pidi disculpas por las acciones extremas de empleados de bajo rango de la Agencia. (Sera una prdida de tiempo esperar una reforma verdadera en la CIA.)

En su discurso ante el Senado, Feinstein acus a la Agencia de atentar potencialmente contra las leyes y la Constitucin. Dijo: "Estoy seriamente preocupada pues pienso que la bsqueda de la CIA [en el sistema de computadoras del Comit] podra haber violado los principios de la divisin de poderes que la Constitucin de Estados Unidos garantiza, incluyendo la clusula sobre libertad de expresin y debate. Podra haber afectado el marco constitucional que es esencial para que el Senado pueda ejercer una supervisin eficiente sobre las actividades de inteligencia o sobre cualquier otra funcin gubernamental... Adems de las implicaciones constitucionales, la bsqueda de la CIA podra estar en infraccin de la Cuarta Enmienda, el Acta de Abuso y Fraude relacionado con computadoras al igual que la Orden Ejecutiva 12333, que prohbe que la CIA haga vigilancia o investigaciones internamente".

En el proceso, describi detalladamente a una agencia cubriendo sus pasos, reacia a admitir cualquier error o de brindar informacin crucial, mientras intentaba bloquear e incluso desmantelar toda supervisin del Congreso. El equilibrado discurso de Feinstein debera ser ledo por todos los estadounidenses, especialmente porque ella no ha sido una opositora sino una constante defensora de la Cuarta Rama.

Retrospectivamente, este "incidente" podra ser considerado como un momento crtico en la todava no finalizada evolucin del poder del gobierno en EE.UU. La prensa cubri brevemente el discurso de Feinstein, como un alboroto ms de Washington, y luego lo dej para ir tras otras noticias ms candentes. Mientras tanto, el llamado proceso de aprobacin del informe del Senado continu durante otros meses adicionales en la Casa Blanca y en la sede de la CIA en Langley, Virginia, como si nada hubiera ocurrido; la Casa Blanca se neg a intervenir en el tema; y el Departamento de Justicia se neg a presentar cualquier tipo de cargo contra la agencia. Mientras que un puado de senadores amenaz con invocar la Resolucin 400 del Senado --un poder en desuso, que data de hace 40 aos, y que le da al Senado la facultad de desclasificar informacin- pero no dej de ser una amenaza trivial. (Para lograr poner en efecto dicha ley hubiera sido necesario que una mayora del Senado votara contra la CIA y la Casa Blanca, algo altamente improbable.)

Suceda lo que suceda con el informe del Senado y a pesar de las disculpas pedidas por la CIA, no podemos contar con que el Senado presente cargos de perjurio contra los ex directivos de la CIA por mentir al Congreso. (No lo hizo, despus de todo, en el caso previo que involucraba al Director de Inteligencia Nacional James Clapper.) Ni tampoco podemos esperar que se presenten cargos contra figuras importantes dado que el Departamento de Justicia se neg, en los aos de gobierno de Obama, incluso a investigar a integrantes de la CIA que fueron responsables de la muerte de prisioneros.

El hecho es que, para la Cuarta Rama, esta sigue siendo la era de la impunidad. Ocultos por un velo de secreto, alimentados por leyes y cortes secretas, rodeados por las corporaciones y los polticos de su agrado, su poder para elaborar polticas y actuar como les plazca en nombre de la seguridad de los estadounidenses sigue visiblemente en ascenso. A pesar de los retrocesos que pueda experimentar, la tendencia hacia una mayor expansin y control pareciera ser indetenible en este momento. En el contexto del informe del Senado sobre la tortura, la pregunta sigue vigente: Quin gobierna en Washington?

Tom Engelhardt es co-fundador de American Empire Project y autor de The United States of Fear al igual que de una historia de la Guerra Fra, The End of Victory Culture . Dirige TomDispatch.com del Nation Institute. Su nuevo libro, Shadow Government: Surveillance, Secret Wars, and a Global Security State in a Single Superpower World (Haymarket Books) ser publicado en septiembre.

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Fuente: http://www.tomdispatch.com/blog/175876/



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