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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2014

Sobre los jvenes viajeros, la USAID y la subversin en Cuba

Carlos Fazio
Rebelin


En el marco de una crisis integral del sistema capitalista mundial, su hegemn, Estados Unidos, ha entrado en una fase de declinacin irreversible de mediano o largo plazo. En ese contexto, mientras el imperio transita de manera inexorable por una pendiente resbaladiza, la elite poltica estadunidense −incluidos los miembros de la Casa Blanca, del Departamento de Estado y el Congreso− persiste en intensificar la diplomacia de guerra impulsada por los halcones del Pentgono, que han logrado implementar e imponer todo un sistema mental altamente militarizado, lo que ha derivado en la ampliacin desmesurada de sus redes globales de inteligencia para espiar aliados, adversarios y a sus propios ciudadanos.

Junto con la utilizacin de la guerra como mecanismo de disciplinamiento clasista de la poblacin mundial, en la etapa, Washington ha profundizado una serie de acciones dirigidas a generar cambios geopolticos en el orbe segn los lineamientos de la guerra no convencional; es decir, mediante operaciones irregulares, clandestinas y encubiertas, tambin asimiladas a la llamada guerra de cuarta generacin, que incluyen acciones propias de la guerra psicolgica, ciberntica y meditica, entre otras modalidades.

Cuba no escapa a los designios subversivos y desestabilizadores de Washington. Desde 1959, once sucesivas administraciones de la Casa Blanca, desde Dwight Eisenhower a Barack Obama −pasando por Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush, Clinton y Bush Jr.− han venido realizando acciones terroristas y de sabotaje contra objetivos cubanos, a los que se suman los intentos de magnicidio en contra de Fidel Castro. Como consecuencias de esos actos, desde el triunfo de la Revolucin Cubana a la fecha han fallecido 3,478 personas y 2,099 resultaron mutiladas e incapacitadas. Los daos a la economa cubana se calculan en 121 mil millones de dlares. En contraste, nunca un ciudadano estadunidense ha sido muerto o herido, ni una sola instalacin grande o pequea ha sufrido el menor dao material en el inmenso territorio de Estados Unidos, por alguna accin procedente de Cuba.

Despus de medio siglo de conflictivas relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Cuba, la llegada de Barack Obama a la Oficina Oval en enero de 2009 alent expectativas de un cambio positivo entre ambos pases, tendentes a una normalizacin. Sin embargo, el prometedor nuevo comienzo anunciado por Obama en relacin a Cuba chocara pronto con la realidad y exhibira de manera descarnada el tradicional doble discurso de los mandatarios estadunidenses.

Recientes revelaciones periodsticas vinieron a confirmar que Obama y su primera secretaria de Estado, la hoy presidenciable demcrata Hillary Clinton, no slo persistieron sino que incrementaron con eje en las nuevas tecnologas las acciones subversivas, ilegales y encubiertas contra la isla, en abierta violacin de la soberana nacional y de la voluntad expresa del pueblo cubano de perfeccionar su modelo econmico y social, y consolidar su democracia socialista.

De acuerdo con sucesivas informaciones divulgadas este ao por la agencia de noticias estadunidense Associated Press (AP), desde el comienzo de la administracin Obama-Clinton, y bajo la pantalla de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en ingls), que depende del Departamento de Estado, los servicios de inteligencia de Estados Unidos han venido desplegando diversas acciones clandestinas dirigidas a provocar un cambio de rgimen en Cuba.

Entre esas actividades subversivas figuraron el programa secreto ZunZuneo, una especie de Twitter o plataforma tecnolgica que busc generar una primavera cubana (a semejanza de las revueltas que ocurran entonces en el norte de frica y Medio Oriente) para derrocar a las autoridades de La Habana, y el programa encubierto jvenes viajeros, dirigido a influir de manera negativa y manipular a la juventud cubana, para crear, previo reclutamiento y entrenamiento de activistas polticos desafectos al gobierno, una oposicin interna para destruir a la revolucin.

Segn revelaciones de comienzo de agosto, mediante el programa de jvenes viajeros el gobierno de Estados Unidos envi a Cuba a una docena de latinoamericanos originarios de Costa Rica, Venezuela y Per, cuya misin −bajo la fachada de programas cvicos y de prevencin de salud en VIH−, era identificar liderazgos en el sector juvenil cubano, reclutarlos, organizarlos y convertirlos en agentes de cambio, con la finalidad de que posteriormente realizaran acciones subversivas y desestabilizadoras que desembocaran en una rebelin en la isla.

Las caractersticas de ese proyecto subversivo lo ubican en la Estrategia de Guerra No Convencional del Pentgono, que ha cobrado protagonismo en los ltimos aos. La participacin de personal no calificado en operaciones de inteligencia tradicional, est codificada en la circular de entrenamiento TC-1801 de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOA), y forma parte de un esfuerzo multiagencias, donde la USAID, dependencia del Departamento de Estado que supuestamente se dedica a financiar labores humanitarias en todo el orbe, ha tenido un papel destacado como pantalla de acciones de inteligencia y militares encubiertas.

Ese es el caso del programa jvenes viajeros. Bajo la cobertura humanitaria de la USAID y la contratista Creative Associates International (empresa con sede en Washington), agentes del gobierno estadunidense a cargo de la operacin emplearon mtodos encubiertos propios de los servicios especiales y de espionaje, entre ellos, vas de comunicacin secretas, fachadas y leyendas; el uso de un lenguaje cifrado y cdigos de encriptacin de la informacin para ocultar archivos sensibles; medidas de seguridad para intentar burlar a las autoridades, y la preparacin psicolgica de los emisarios ante la posible deteccin por la seguridad del Estado cubano.

Entre los objetivos a alcanzar por los agentes viajeros figuraban la bsqueda de informacin de inteligencia sobre la relacin entre la sociedad cubana y su gobierno, el estudio de vulnerabilidades estratgicas y propiciar intercambios de jvenes cubanos reclutados (contactos estrellas), que recibiran visas de salida para ser capacitados por agentes estadunidenses en el exterior.

En Cuba, como en el resto del mundo −Estados Unidos incluido−, es ilegal operar bajo la orden de programas para un cambio de rgimen financiados desde el extranjero. No obstante, el reclutamiento de contratistas latinoamericanos con mtodos similares al empleo de mercenarios centroamericanos para la ejecucin de acciones terroristas contra Cuba (como los guatemaltecos y salvadoreos que a mediados de los aos 90 fueron reclutados por Luis Posadas Carriles para realizar atentados con bombas contra los hoteles Capri, El Nacional, Tritn, Chateau-Miramar y Copacabana, y La Bodeguita del Medio), exhibe la reincidencia de la USAID, as como la intencin de internacionalizar la subversin contra la isla y estimular conflictos entre el gobierno de Ral Castro y pases de la regin.

El viajero costarricense Fernando Murillo, reclutado por la USAID, mont como cobertura en la isla un taller de previsin del VIH, lo cual, segn l −como aparece en un informe de seis pginas que envi a Creative Associates−, era la excusa perfecta para encubrir las metas polticas del programa. Sin embargo, la utilizacin de la epidemia del VIH-sida como pretexto para espiar e intervenir polticamente en Cuba, gener fuertes crticas entre legisladores estadunidenses, como los demcratas Barbara Lee, de California y Patrick Laehy, senador por Vermont. Adems de lo paradjico del caso, dado que Cuba tiene una de las tasas ms bajas de la regin en cuanto al Sndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, menor incluso que la de Canad y Suiza, y slo un tercio de la que posee Estados Unidos.

El uso de programas bsicos de salud para objetivos polticos y de espionaje, por la USAID, hizo recordar los casos de Pakistn y Afganistn, donde los talibanes prohibieron vacunas contra la poliomielitis despus que se revelaron informes de que Estados Unidos recoga informacin de inteligencia sobre el paradero de Osama bin Laden, a travs de una falsa campaa de vacunacin contra la hepatitis B. La polio resurgi en esos pases y ms de 60 trabajadores pakistanes de la salud, dedicados a la vacunacin contra la poliomielitis, fueron asesinados desde 2012.

La USAID, que admiti pero no detall el costo ni la duracin exacta del programa jvenes viajeros (que presumiblemente lleg hasta 2012), dijo a travs de su portavoz Matt Herrick que el plan no fue secreto ni encubierto, slo discreto, y que utiliz fondos aprobados por el Congreso proveniente de los contribuyentes estadunidenses. El uso del trmino discreto como eufemismo de una accin clandestina con fines polticos desestabilizadores, exhibe una vez ms la desvergenza y la doble moral del organismo que opera bajo la fachada de la cooperacin para el desarrollo y la ayuda humanitaria.

El 5 de agosto, la directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano, Josefina Vidal Ferreiro, exigi al gobierno de Obama cesar de una vez por todas las acciones subversivas, ilegales y encubiertas contra Cuba. Resulta evidente que proyectos como la plataforma anticubana ZunZuneo y el de jvenes viajeros, obstaculizan posibles iniciativas para mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y pueden entorpecer el proceso de normalizacin de las relaciones del Estado cubano con su comunidad en el exterior. Sobra decir que los cambios en la isla son y deben ser articulados por los propios cubanos.



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