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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2014

Las desvergenzas polticas en la privatizacin del agua

Edmundo Fayans Escuer
Rebelin


El servicio pblico de aguas de ciudades y pueblos de nuestro pas se est convirtiendo en un negocio para las multinacionales. Los nicos perjudicados, como siempre, la ciudadana. Adems este tipo de concesiones se ha convertido en lugar comn para la corrupcin poltica. El PP, PSOE, CIU, UPN son partidos que abogan por la privatizacin de los sistemas pblicos de agua.

Cul es la situacin actual?

En el ao 1996, el 63% del servicio de aguas era pblico. En el 2005, ya slo era pblico el 52%; en el 2010 ya baja al 47% y se prev que al finalizar este ao sea del 43%. El agua es mayoritariamente pblica en toda Europa, con las excepciones del Reino Unido y, cada vez ms, Espaa y Portugal.

El sector privado del agua espaol, est controlado en un 90% por dos empresas, Agbar y FCC, que son marcas locales de las dos mayores multinacionales del agua en el mundo, las francesas Suez y Veolia respectivamente.

Qu consecuencias tiene la privatizacin del agua?

Provoca un acceso desigual al servicio. Siempre se produce un aumento escandaloso de tarifas, provocando grandes beneficios, pues se firman las concesiones de privatizacin con ganancias aseguradas entre el 10-15%. Al mismo tiempo, se produce un deterioro del servicio por falta de inversin en el mismo, lo que provoca una perdida en la calidad del agua, adems del nulo respeto por el medio ambiente. Sirva como ejemplo que la privatizacin del agua en Inglaterra realizado por Margaret Thachter, signific una subida del 95% del recibo en nueve aos.

Va nuestro pas en la buena direccin con la privatizacin del agua pblica?

Evidentemente NO, yendo a contracorriente, pues la tendencia actual es a la remunicipalizacin del agua como servicio pblico. Veamos algunos datos: slo el 10% de las 400 ciudades ms grandes del mundo tienen privatizado el sistema de aguas y la tendencia es ir volviendo al sistema pblico. En los ltimos diez aos, ms de un centenar de grandes ciudades han remunicipalizado el agua: Pars, Berln, Budapest, Atlanta, Indianpolis, Buenos Aires, La Paz. Johannesburgo, Dar-es-Salaam..

Mientras que en el resto del mundo ya son conscientes de las consecuencias que genera la privatizacin del agua pblica, aqu nuestros polticos nos llevan al desastre hdrico de forma consciente para favorecer a determinadas multinacionales y para llevarse su parte a su bolsillo.

Un ejemplo claro ha sido Pars, donde la empresa Eau de Pars que surge como consecuencia de la remunicipalizacin, ha conseguida bajar un 8% sus tarifas y ha logrado un beneficio de 35 millones de euros en su primer ao que han sido reinvertidos ntegramente en la mejora del servicio de aguas, permitiendo adems que adems los usuarios evalen permanentemente la calidad del sistema.

El gobierno italiano de Berlusconi organiz un referndum en el ao 2011, donde se pretenda acabar con la gestin pblica del agua para pasarla a manos de multinacionales. El gobierno sali derrotado y la ciudadana italiana se posicion claramente para que el agua fuera exclusivamente un servicio pblico.

Ms recientemente, las ciudades griegas de Atenas y Salnica, han impedido la privatizacin de su servicio pblico que era una imposicin de la Comisin Europea para el rescate griego.

Desde el ao 2010, la Asamblea General de la ONU aprob que el acceso del agua y al saneamiento es un derecho humano. Llama la atencin que ningn pas de la neoliberal Unin Europea haya adaptado su legislacin nacional a dicha resolucin. Este es un punto concreto que con el cambio constitucional que se avecina debera ser incluido en ella.

La conferencia de las Naciones Unidas para el Agua y el Medio Ambiente, que se celebr en 1992 en la capital de Irlanda, Dubln, declar el agua como el oro azul y fue considerado como un bien econmico, que posteriormente ha generado a su alrededor un gran mercado econmico, basado en la escasez del agua.

En un informe de un fondo de inversin especulativo elaborado en 2010 deca La desalacin y el reciclaje son reas en las que se prevn importantes progresos. Los derechos de propiedad, las infraestructuras u la tecnologa ofrecen un atractivo potencial desde el punto de vista de la inversin. El agua generar un creciente nmero de oportunidades de inversin en el futuro. De hecho, podra convertirse en uno de los argumentos de inversin del siglo XXI.

Como podemos comprobar, el agua se est convirtiendo en el gran negocio para las multinacionales y ante la falta de liquidez que sufren actualmente los ayuntamientos, las empresas les ofrecen la compra de dichas empresas para beneficiarse a su costa. Adems son empresas que no tienen competencia local teniendo clientes fijos y buenos pagadores que les proporcionan un flujo monetario fijo y continuado. Es decir, con la privatizacin del agua, se genera un monopolio natural, donde la competencia slo se puede dar en el principio de la concesin pblica, pero posteriormente desaparece y el usuario esta al libre criterio econmico de la empresa.

Hace poco surgi la primera Iniciativa Ciudadana Europea en la defensa del agua pblica: el objetivo es declarar el acceso al agua y al saneamiento un derecho humano en la legislacin europea y, por consecuencia, en las legislaciones nacionales, para asegurar de ese modo una gestin pblica, democrtica, transparente y ecolgica.

La Iniciativa Ciudadana Europea ha sido un xito. As el vicepresidente europeo Maros Sefcovic aprob dicho iniciativa diciendo la calidad, las infraestructuras, el saneamiento y la transparencia resultarn beneficiosas, a favor de los pueblos de Europa y de los pases en desarrollo. Felicit a los organizadores pro este xito . Ningn Estado podr ya afirmar, que es Bruselas quien les obliga a privatizar, ni por legislacin ni a travs de Tratados de Libre Comercio.

Debemos acabar YA con los procesos de privatizacin del agua en nuestro pas pues significa un retraso econmico y social de gravsimas consecuencias, debindose revertir los ya privatizados. Tenemos que demandar que en las prximas elecciones municipales, autonmicas y generales, que todos los partidos polticos lleven en sus programas la exigencia del agua como un servicio pblico y que en la prxima reforma constitucional, el agua sea declarado un derecho humano y est garantizado por el Estado. Luchemos por ello y lo conseguiremos como lo han hecho griegos, italianos y franceses ltimamente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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