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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-08-2014

De uvas amargas y ngeles cados

Luis Tonelli
Revista Debate


La saga de los holdouts amenaza no slo las posibilidades de recuperacin argentina, los modos en que a futuro se van a reestructurar las deudas e, incluso, la posibilidad de una decadencia de Nueva York como plaza legal del sistema financiero global por otras ms seguras jurdicamente, como Londres. La sucesin de desaguisados provocados por el tringulo fondos buitre-justicia estadounidense-gobierno argentino ha puesto en duda la capacidad de anlisis de hechos en donde se supone que sus protagonistas son racionales, cuentan con informacin suficiente y pretenden sacar la mayor ventaja sin caer en una situacin en la que todos pierden.

Dejemos atrs, para no aburrir, toda la trama de acciones iniciada a partir de la compra de los bonos defaulteados argentinos por los fondos, y concentrmonos solamente en la fase final, luego de la increble sentencia del juez Griesa que orden el pago total a los holdouts. A partir de all, todos los analistas (salvo los pesimistas intuitivos que sin dar razones siempre dicen que todo va a salir mal) haban apostado a que la apelacin argentina a la sentencia no sera favorable al pas. En cambio, s consideraban que la Corte Suprema de Estados Unidos iba a evitar todo el imbroglio en el que estamos con un movimiento que apareca sin costos, elegante y racional: pedirle al Treasury informacin adicional para poder formarse una idea de what is going on. Con esto, seguramente el informe solicitado tardara unos meses, y analizarlo otros ms, con que todo el trmite iba a quedar sin sentido a partir de franquear el lmite temporal de diciembre para la aplicacin de la infame clusula RUFO. Dicho en castellano, as hubiera quedado desactivado el posible reclamo de los bonistas que entraron al canje para solicitar lo mismo que se les pagara de ms a los buitres, para cumplir la sentencia de Griesa.

Pero esto no fue as, y es el primer punto que nadie puede explicar en trminos de la racionalidad econmica del gobierno de Estados Unidos. Porque una cosa es un juez local, devenido un personaje de historieta como Griesa, que no tiene nada que perder, y otra es la Corte Suprema e incluso la Casa Blanca que, por ms independencia que tenga en un sistema institucional disparatado, en este caso tuvieron que ser cursadas consultas sobre el tema obligatoriamente.

La duda enorme es por qu las ms altas autoridades de Estados Unidos prefirieron generar una situacin que incluso es contraproducente para las finanzas globales, como lo ha manifestado no tanto el apoyo a la Argentina como las crticas del arco de especialistas/intelectuales/acadmicos al fallo de Griesa, a esta salida elegante y descontada por los mercados. Y aqu las explicaciones pasan a otro campo diferente al de la racionalidad econmica. Por ejemplo, la ms sencilla, de que a veces shit happens, un equivalente al maradoniano se les escap la tortuga y que las autoridades no se dieron cuenta de las consecuencias de sus actos. La otra, ms conspirativa, es que EE.UU. se cans de nosotros y busc el momento ms dbil para vengarse de toda la serie de desplantes kirchneristas.

Por supuesto, nadie en el gobierno de Estados Unidos confirmar esta hiptesis sino que, adems, vena siendo desmentida por su fuerte apoyo en la renegociacin argentina con los acreedores. Pero hay un hecho que marc un cambio en esa actitud, ms all de los comunicados de rigor: llegado el punto de la presentacin ante la Corte Suprema, contra lo esperado por todo el mundo, el Tesoro desisti de presentarse como amicus curiae y llev a que el FMI tampoco lo hiciera. De todos modos, el Departamento de Estado, a travs de su titular John Kerry, declar que si la Corte Suprema as lo solicita, enviaremos un informe para fijar nuestra posicin. Lo que permita ilusionarse con que todo quedara para despus de diciembre. De all que la celeridad con que la Corte Suprema de Justicia apoy el fallo de Griesa desconcert a todo el mundo.

Aqu empieza otra fase en la saga: los analistas estimaron que el gobierno argentino tratara por todos los medios de evitar un nuevo default. Primero, porque sera desandar un camino de normalizacin con el sistema financiero global que haba costado muchos ms millones de dlares que los implicados en la sentencia de Griesa, respecto de los acuerdos de reparacin sellados con Repsol y con el Club de Pars. Segundo, porque se supona que el ingreso a un nuevo default (aunque en nada comparable con el de 2002) sera un martillazo a cualquier intento de recuperacin de la economa antes de las elecciones. Y en tercer lugar porque el kirchnerismo exhiba como uno de sus logros ms importantes el haber sacado el pas del default anunciado por Rodrguez Sa, siendo un cierre irnico dejar la presidencia con el pas en un nuevo default. Lo racional, entonces, apareca como una negociacin en que se acordara dejar bien claro que el pago argentino no era voluntario (y as no activar la temida RUFO) y, cuanto mucho, se usaran los 30 das de plazo para pujar a cara de perro. As lo entendi el mercado, y los bonos y la Bolsa subieron descontando el arreglo, que sera presentado como un no arreglo.

Pero entonces, lo que pareca sencillo comenz a ser definido por el ministro Kicillof como imposible. En su perspectiva, cualquier arreglo antes de diciembre, aun forzado, podra ser interpretado por cualquier juez de Nueva York como voluntario y abrir el cauce para un reclamo ya no de miles sino de cientos de miles de millones de dlares. Con esta declaracin, Kicillof operaba como Hernn Cortez, quemando los barcos: ahora constaba en actas que el mismsimo ministro argentino entenda que siempre debera regir la RUFO. Los motivos de dicha consideracin -en realidad ultraconservadora y temerosa- son conocidos slo por el puado de funcionarios que tom la decisin.

Lo cierto es que, como en la fbula de Esopo en la que una zorra, al haber estado saltando infructuosamente para hacerse de un esplndido ramo de uvas se autoconvence de que estaban amargas, el Gobierno rearm su ecuacin econmico-poltica y consider no slo que el default no iba a agregar demasiadas malas noticias a las que ya arreciaban sobre la economa argentina, sino que incluso le poda dar un rdito poltico que no haba considerado antes.

As, por estas horas, se habla de intensificar el relato y hasta de una posible candidatura de Axel Kicillof, incluso por fuera de las PASO del FPV. Y es que todo puede pasar en la Dimensin Desconocida K. Algo que ha sucedido varias veces ya: el Gobierno cree cumplir con los requisitos que le pide el Mundo para entrar en la normalidad, y hasta se ufana de eso. Entonces, se da una escalada donde el Gobierno cree que hubo una conspiracin en su contra, y el kirchnerismo cristinista, como tantas otras veces que se haba ilusionado con ser el Mejor, decide ser el Peor. As pas con Clarn, con la valija de Antonini, con el viaje de Obama que de Chile vol sin escalas a Brasil. Expectativas frustradas que fueron respondidas con la Ley de Medios, con el acercamiento a Hugo Chvez, con el decomiso de material de inteligencia en el avin de los marines en Ezeiza y el increble acuerdo con Irn.

Como Lucifer, que en su soberbia de sentirse el ms bello del firmamento y pretender ser Dios, termin siendo Satans, convirtindose en el Prncipe, pero de las Tinieblas, en la elipse fatal de un ngel Cado. Slo que en esta historia, en vez de la eterna y grandiosa batalla entre el Bien y el Mal, se manifiestan todos los egosmos, miopas e irresponsabilidades de aquellos que, habitando en lo alto, se olvidan de lo que le sucede, por sus actos, al resto de los que habitan en el llano.

Fuente original: http://www.revistadebate.com.ar/?p=6530



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