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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-08-2014

La victoria de Erdogan y el nuevo escenario turco

Txente Rekondo
Rebelin


Al final se han cumplido lo que las encuestas anticipaban estas semanas, y el actual primer ministro turco, Recep Tayyip Ergogan se convertir en el primer presiente elegido directamente por el electorado en Turqua.

A la vista de los resultados, todo parece indicar que Erdogan ha sabido capitalizar los proyectos realizados hasta ahora, y combinar su imagen de estabilidad con su carisma para lograr el triunfo en la primera vuelta.

Por su parte, el principal candidato de la oposicin, Ekmeleddin Ihsanoglu ha tenido que soportar el lastre de ser visto como una figura sin experiencia en la poltica turca, al tiempo que ha sido incapaz de superar los recelos de parte del CHP, dado su condicin de conservador sunita, y sobre todo no ha tejido los mimbres de una alianza opositora (CHP y MHP) que haca aguas por todas partes.

En ese sentido hay que entender tambin los recelos de parte de las bases conservadoras del MHP hacia esa candidatura comn y al apoyo de los aleves a la misma, lo que finalmente se ha traducido en una fuga de votos hacia el propio Erdogan. Lo contrario que buscaba esta candidatura, ya que lejos de restar apoyos alas bases tradicionales del AKP parece que las ha aumentado

Una lectura diferente presenta el tercer candidato, el kurdo Selahattin Demirtas, que ha supuesto un salto cualitativo importante, pues a su base kurda ha intentado aadir otros sectores progresistas de Turqua. Con un discurso de clase (la poblacin sufre las desigualdades creadas por el sistema capitalista del AKP) ha sido capaz de doblas el porcentaje de apoyos logrados en las recientes elecciones municipales. Si es capaz de superar las reticencias y obstculos que surgirn en el futuro, puedo ser la esperanza para una nueva generacin en Turqua y Kurdistn.

El triunfo de Erdogan le ha permitido superar con creces el annus horribilis que supuso el 2013 (enfrentamientos en torno al parque Gezi, las acusaciones de corrupcin, la ruptura con el otrora aliado, Fethullah Gul). Con esos antecedentes afront las elecciones municipales de marzo (algunos las consideraron un referndum sobre el propio Erdogan) y el AKP-Erdogan lograron un espectacular triunfo, manteniendo adems ciudades como Estambul o Ankara.

Antes de las presidenciales otros dos sucesos parecan condicionar el futuro poltico de Erdogan: el accidente de la mina de carbn y la ocupacin y secuestro de la delegacin consular en Mosul por parte del ISIS.

Sin embargo, a pesar de esos condicionantes negativos, ha sido capaz de mantener la fidelidad de sus bases, combinando su popularidad y sus diferentes ventajas polticas. El xito econmico del pasado todava le sirve para hacer frente a la actual recesin econmica, y ha sabido compensar esto cono polticas sociales que han favorecido a su electorado. Tambin ha aprovechado los lazos con sus bases, donde el llamado culto a la personalidad unido a su capacidad de comunicar o la implementacin de polticas conservadoras en cultura o educacin le ha ayudado para atraer a nuevos votantes.

Y tampoco hay que olvidar la extraordinaria maquinaria electoral que supone a da de hoy el AKP, as como las ayudas del aparato gubernamental o de importantes medios de comunicacin.

El sistema presidencial turco est en la mira de todos. Para Erdogan es clave afrontar su reforma. A da de hoy el presidente es una figura neutral y con poco poder, si finalmente no logra cambiar la situacin, se podra encontrar rehn del mismo.

En 2007, tanto militares como sectores de la judicatura se movilizaron contra el proyecto de reforma que impulsaba Erdogan. Ante esa situacin, el dirigente turco convoc elecciones parlamentarias (las venci con facilidad) y elabor una enmienda constitucional para permitir la eleccin del presidente va el voto popular. Esta propuesta fue apoyada en un referndum posterior.

Erdogan era consciente que con el sistema presidencial antiguo, la mayora parlamentaria era suficiente para ser elegido, pero prefera buscar una mayor legitimacin con el voto de la poblacin.

Para llevar adelante su proyecto, Erdogan sabe que en los prximos meses tendr que afrontar un complejo escenario, ya que si todo parece indicar que en principio podra controlar todo el engranaje de facto, aspira a hacerlo de jure.

En ese plan, es necesario que el AKP se mantenga unido, sin pugnas internas (por ejemplo en torno a la figura del prximo primer ministro), y de esa manera afrontar las prximas elecciones parlamentarias (probablemente en 2015), donde un triunfo del AKP podra abrir las puertas a los cambios del sistema poltico que Erdogan necesita.

Los paralelismos con la historia turca se han sucedido estos das. Desde quienes quieren presentarlo como el nuevo sultn hasta los que buscan comparaciones con Atatrk. Dejando de lado el primer aspecto, utilizado en clave sensacionalista, es interesante abordar el segundo.

Erdogan ha dado sus dos primeros mtines electorales en Samsun y Erzurum, las dos primeras etapas del general Mustafa Kemal (posteriormente Atatrk) en el comienzo de la guerra de independencia en 1919. Pero ms all de la simbologa, es evidente que Erdogan no busca copiar a Atatr en la ideologa de ste, basada en un autoritarismo secular y un nacionalismo tnico turco, sino ms bien en sus mtodos.

La acumulacin y consolidacin de poder es la clave. Y para ello utilizar las mismas tcnicas que Atatrk en su da: la deslegitimacin del enemigo (presentado como agentes de actores extranjeros) y el culto a la personalidad.

La materializacin de esa acumulacin de poder se materializa con la transformacin del sistema presidencial, donde el primer ministro y ele ejecutivo estarn bajo el mando presidencial, donde le AKP controlar el parlamento, y ambos nombrarn los cargos de la judicatura y otros importantes puestos del estado. La diferencia con Atatrk es que Erdogan quiere lograr todo eso a travs de las urnas.

El centenario de la repblica fundada en 1923, por Ataturk, est en el guin del nuevo presidente turco. Para entonces pretender llevar adelante su proyecto para una nueva Turqua, y hacer frente a todo un abanico de obstculos en diferentes mbitos.

Desde la poltica exterior (relaciones con la UE o con los estados de la regin), pasando por los retos domsticos (econmicos, auge del salafismo local, articulacin de una nueva oposicin) o la bsqueda de una solucin a las demandas del pueblo kurdo.

Txente Rekondo. Analista Internacional

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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