Portada :: Europa :: Grecia, laboratorio neoliberal
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2014

Resea de Solidaridad y autogestin en Grecia, de Antonio Cuesta Marn
Economa social frente al austericidio

Enric Llopis
Rebelin


Grecia ha constituido un laboratorio para que las elites polticas y econmicas pudieran comprobar, sobre el terreno y en un contexto de seversima recesin, el efecto de las polticas de austeridad. Hasta dnde poda apretarse la soga. ste es el resultado: la deuda pblica pas del 129,7% del PIB en 2009 al 171,8% en 2013. En ese mismo periodo el PIB de Grecia se redujo un 26% (el mayor de la historia para un pas desarrollado en tiempos no blicos) y el paro aument en ms de un milln de personas (del 10,2% al 27,5% entre finales de 2009 y finales de 2013). Mientras, las grandes compaas avanzaban por la senda contraria, al aumentar sus beneficios un 26% en 2013.

Las farragosas pero imprescindibles cifras sirven de escenario al libro del periodista Antonio Cuesta Marn Solidaridad y autogestin en Grecia (Manu Robles-Arangiz Institua), escrito desde un observatorio idneo donde constatar cmo las iniciativas de economa social y cooperacin se abren paso entre los recortes y el austericidio. Antonio Cuesta es corresponsal en Atenas de Agencia Prensa Latina (antes lo ha sido en Turqua), colaborador del peridico Rebelin.org y coordinador de la editorial Dyskolo.

Solidaridad y autogestin en Grecia repasa, tras introducir al lector en el contexto de crisis global y en el caso griego, mltiples iniciativas de apoyo mutuo surgidas al calor de la recesin, y que tratan de paliar la penuria de los sectores excluidos: clnicas de atencin primaria y farmacias, comedores sociales, guarderas, huertos urbanos, puntos directos de distribucin entre productores y consumidores o redes de intercambio con moneda propia. Proyectos, todos ellos, que toman cuerpo no por la labor de unos pocos intelectuales, insiste Antonio Cuesta, sino a partir del tejido social de los barrios, las asambleas vecinales, los grupos de mujeres o de trabajadores/desempleados.

El libro desgrana otras iniciativas de carcter principalmente poltico, como la Campaa para la Auditora de la Deuda (ELE), que pretende desde la lucha de masas establecer quitas como hicieron Argentina, Ecuador o Rusia. O el Frente Unitario Popular (EPAM), surgido en 2011, que plantea una lucha de liberacin nacional y social (desde los barrios y centros de trabajo) para abandonar la UE y promover una asamblea constituyente. Pero el autor se detiene sobre todo en el Movimiento Contra el Racismo y la Amenaza Fascista (KEERFA), de innegable actualidad ante la potencia de la organizacin neonazi Amanecer Dorado. Sustentan KEERFA, entre otros colectivos, asociaciones de inmigrantes. Antonio Cuesta Marn resalta el eco que sus manifestaciones y denuncias tienen entre el gobierno y la opinin pblica, por ejemplo, cuando ms de 30.000 inmigrantes salieron a la calle en agosto de 2012 pese al acoso policial o, en septiembre de 2013, tras el asesinato del rapero de izquierdas Pablo Fyssas.

Connotados miembros de la organizacin han sido amenazados, criminalizados y perseguidos judicialmente, recuerda Antonio Cuesta. Algunas de las razones las apunta Petros Konstantinos, coordinador de KEERFA: Amanecer Dorado est financiado por industriales, empresarios y banqueros porque se sirven de esta organizacin para atemorizar a trabajadores inmigrantes (especialmente en industrias pesadas y pesqueras) o romper huelgas como lo hicieron en Volos. Estos matones se ofrecen, adems, a los grandes comerciantes para despejar las calles de pobres, drogadictos o vendedores ambulantes, presentndose como los nicos capaces de proporcionar seguridad. Cuando las bandas fascistas atacan en un barrio, los agentes nunca estn all, no hay detenciones.

Otro asunto es la coyuntura de emergencia social que viven muchas familias griegas. Mdicos del Mundo asegura que ningn pas ha experimentado un desmantelamiento tan rpido y completo de la red de seguridad social como Grecia. Ante este retroceso de dcadas, cobran sentido proyectos como la Clnica Comunitaria Metropolitana de Elliniko, en la periferia de Atenas, donde mdicos voluntarios atienden a personas en situacin de pobreza o desempleo. O la Clnica Social Solidaria de Tesalnica. Las farmacias y clnicas, pero tambin los comedores colectivos, redes de productores y consumidores sin intermediarios, locales de trueque, bancos del tiempo, academias de apoyo o colectivos de apoyo jurdico se agrupan en la estructura Solidaridad para todos, una de las ms fuertes y consolidadas por todo el pas.

La crisis y la pauperizacin creciente, pero sobre todo la injusticia en el reparto de sus costes, ha hecho que aflore en Grecia el movimiento de desobediencia civil. La idea del No Pago, surgida en las plazas, se concreta en casos como las tarifas (abusivas) del transporte pblico, el peaje de las autopistas o la circunvalacin de Atenas (en manos privadas). Un ejemplo audaz y muy destacado de desobediencia civil es el de voluntarios y trabajadores de la empresa pblica de energa (DEI), que restablecen el servicio de la luz elctrica a ciudadanos que han sufrido cortes por impagos (en 2013, ms de 350.000 propietarios o inquilinos).

Son numerosos los proyectos que tratan de satisfacer las necesidades ms elementales. El Club de Solidaridad de Neos Kosmos, ubicado en uno de los barrios pobres de Atenas, impulsa un comedor colectivo para las familias del barrio. La Mesa Participativa de Solidaridad y Participacin, en la pequea ciudad de Kavala, acoge una iniciativa similar. La idea consiste en habilitar comedores a partir de donaciones de alimentos por parte de los vecinos o aportaciones de supermercados.

Ahora bien, matiza Antonio Cuesta, en todos los casos los grupos promotores han buscado la implicacin de los sectores afectados, logrando romper con ello el aislamiento y la individualizacin del problema, que consideran alimenta las tendencias fascistas. Con el objetivo de paliar las mismas urgencias, han brotado iniciativas como el Movimiento de la patata, impulsado en una primera fase por numerosos ayuntamientos, y que conecta directamente a agricultores y consumidores urbanos. Tambin las tiendas sociales de alimentacin (que en Creta se conectan en red) o los huertos urbanos colectivos y autogestionados.

No queda otra opcin, ya que segn una investigacin del Instituto de la Pequea Empresa (IME), perteneciente a la Confederacin Griega de Profesionales, Artesanos y Comerciantes, en 2013 el 22% de los griegos obtuvieron sus alimentos bsicos en redes sin intermediarios, y un 6% lo hizo en tiendas sociales de alimentacin. Pero se ha llegado, incluso, a poner en marcha conservatorios sociales de msica. En un contexto muy poco dado a la lrica, ya que, recuerda Antonio Cuesta Marn, los recortes leoninos han dado lugar a un grave deterioro medioambiental por la venta incontrolada de terrenos pblicos, la normalizacin de construcciones ilegales en zonas protegidas, el mayor uso de fuentes contaminantes como el carbn o el abandono de las evaluaciones de impacto ambiental. As se explica el surgimiento de Comits de Lucha contra la Minera, como el de la regin de Calcdica, al norte del pas, que trata de frenar los proyectos de la canadiense Eldorado God en esta regin prspera en yacimientos de oro y cobre.

Antonio Cuesta describe numerosas iniciativas, todas ellas insertas en un adecuado contexto, y que tal vez se vayan incorporando en el estado espaol segn la crisis vaya descargando sus efectos ms perversos. Por su relieve, el autor pone nfasis en proyectos como la Red de Intercambio y Solidaridad de la ciudad de Volos, creada en 2008, en la que participan cerca de 2.000 personas. La red no slo funciona con una moneda de intercambio el TEM- sino que los sbados habilita un mercado de fruta, verdura, ropa, libros y artesana, y facilita el intercambio de servicios por Internet. Destaca asimismo la cooperativa Syn Alois, que ha duplicado sus ventas de caf (en 2013, 17 toneladas) y el nmero de tiendas y bares a los que suministra en Grecia.

Ms llamativa si cabe es la lucha de Kinisi 136, plataforma ciudadana que por un lado rechaza la privatizacin de la Empresa de Agua y Saneamiento de Tesalnica (EYATH), y propone, en cambio, la creacin de cooperativas de barrio para la gestin de los recursos hdricos. La propuesta ha sido acogida con abierta hostilidad no slo por parte del gobierno, sino tambin por los grandes medios de prensa, explica el autor de Solidaridad y autogestin en Grecia. El libro se cierra con un captulo dedicado a empresas recuperadas. Como Vio.Me, en Tesalnica, centrada en materiales de construccin, y que suspendi pagos en mayo de 2011. El 12 de febrero de 2013, explica Antonio Cuesta Marn, Vio.Me pas de ser una de las mil empresas que semanalmente cierran sus puertas en Grecia al paradigma, tras conseguir reiniciar la produccin mediante un sistema asambleario y autogestionado por sus empleados.

A estos nuevos procesos no han sido ajenos los medios de comunicacin. El libro de Antonio Cuesta recoge el ejemplo de los periodistas del diario Eleftherotypia, despus que en agosto de 2011 la empresa editora dejara de pagar a los ms de 800 empleados. Tras ocupar las instalaciones del medio, los trabajadores lanzaron un nuevo peridico (Los trabajadores de de Eleftherotypia), del que se vendieron 30.000 ejemplares. Pero el segundo nmero fue el ltimo y se anunci la entrada de un nuevo grupo editorial. Sin embargo, un grupo de periodistas mantuvo la llama rebelde con el lanzamiento de Efimerida ton Syntakton (Diario de Periodistas), que funciona mediante una asamblea de cooperativistas.

En este captulo sobresale el cierre de ERT (la radio y televisin estatales) el 11 de junio de 2013, despus de 75 aos en antena. La respuesta de los trabajadores consisti en ocupar las instalaciones y emitir informaciones y entrevistas. Durante casi cinco meses los micrfonos y los estudios se abrieron a los movimientos sociales, resume Antonio Cuesta, en lo que fue una autntica revolucin cultural. Se celebraron, aade, centenares de asambleas y conciertos, e incluso un cine de verano y un comedor social. Prueba de que no es un tpico la manida frase de otro mundo es posible.

Puedes leer y descargar el libro desde aqu: http://www.dyskolo.cc/cat007.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter