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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2014

La Izquierda Unida de Julio Anguita: la vigencia de un proyecto

Manolo Monereo
Cuarto Poder


En recuerdo de Paco Fernndez Buey, uno de los fundadores de Izquierda Unida


Estos das he pensado mucho en Anguita. Verlo entrar y salir de los hospitales me llena de inquietud y de rabia, s, de una inmensa rabia. Conozco en primera persona el contexto poltico y orgnico donde se quebr su corazn. Un nombre lo dice todo: Maastricht, es decir, el Tratado de la Unin Europea all rubricado. Fue una caza al hombre solo comparable a la sufrida por el ltimo Surez. Todos los poderes unificados por la Moncloa y guiados por la caja de herramientas de Prisa se pusieron a la tarea de demonizar a una persona y descalificar a una forma-poltica que rompa las reglas del juego fijadas por los poderes en la transicin. Nada de esto hubiese sido posible sin la complicidad de una parte de IU, desde siempre, obsesionada por gobernar con el PSOE.

Lo de Maastricht dice mucho del proyecto que Julio ide y organiz. Informarse bien, discutir mucho y luego decidir, hacindolo desde nuestros principios, desde nuestros valores y desde nuestro modo de ver el mundo y la poltica. Por qu decidimos rechazar el Tratado de la Unin? Porque llegamos a la conclusin de que este era incompatible con la izquierda, con las polticas econmicas, sociales y sindicales de izquierdas. As de claro. Lo dijimos y llegamos an ms lejos: tampoco seran posibles las propuestas clsicamente denominadas socialdemcratas.

Dos dcadas despus esto queda meridianamente claro. Fijmonos en la Francia de Hollande. El Partido Socialista lleg al ejecutivo con una propuesta contraria a la austeridad y de rechazo del Tratado de Estabilidad. No solo no cumpli sus promesas sino, como se demuestra con el nuevo gobierno Valls, va a llevar hasta el final lo que nunca se atrevi la derecha francesa. Puede extraar en un contexto como este el reciente triunfo electoral Marie Le Pen? Creo que no. Es la consecuencia lgica de una izquierda sin imaginacin y sin principios que ha terminado, desde un europeismo simpln y tonto, considerando la nacin, la soberana popular y la independencia nacional antiguallas de una historia ya felizmente terminada al servicio de una Europa alemana.

Sigue estando pendiente, sin embargo, definir con precisin el tipo de novedad que inicia la IU de Anguita. Si hubiese que destacar su rasgo bsico, este seria el de proyecto autnomo. A la izquierda del todopoderoso partido de Felipe Gonzlez apareca un proyecto que criticaba a fondo y desde la izquierda las polticas neoliberales y que se propona construir una fuerza alternativa capaz de ser mayora, gobierno y poder. En el centro: una denuncia consistente del bipartidismo poltico (imperfecto, es decir, con la derecha catalana y vasca) como un modo de organizar el poder para impedir que pudiese existir una alternativa de izquierda a la altura de los tiempos y de las necesidades de la gente.

Como era fcil suponer, el problema central desde el comienzo fue el PSOE y eso que se llam la unidad de la izquierda. El esquema dominante era muy conocido: una derecha y una izquierda que se turnaban en el gobierno al servicio de los poderes econmicos, teniendo a la monarqua como eje aglutinante y mecanismo de moderacin, es decir, garanta ltima de que nunca se superaran los limites de lo pactado. El discurso de Felipe Gonzlez funcionaba con mucho xito: impulsar la modernizacin capitalista del pas teniendo como norte y gua el Mercado Comn Europeo. Esa era la nica poltica posible de la izquierda. Todo lo dems era marginalidad, dogmatismo y conservadurismo.

El problema que desde el primer momento tuvo que afrontar IU fue cmo desmontar un discurso, una teora y una prctica que se presentaban como izquierda y que hacan polticas de derecha, cada vez ms a la derecha, y que tena detrs una parte sustancial de los medios de comunicacin. La idea central fue la de programa, programa y programa. Se trataba, desde lo concreto y desde abajo, de definir propuestas, ensayar estrategias e idear discursos capaces de vertebrar una fuerza poltica y social, un movimiento capaz de construir otra poltica y otras formas de ejercerla, mejor dicho, nuevas formas de hacer poltica como instrumento que hiciera posible una poltica alternativa a las neoliberales dominantes.

Ah estaba todo y lo discutimos en profundidad. El declive de la socialdemocracia, la crisis de la forma-partido, la reflexin a fondo sobre los nuevos movimientos sociales (pacifismo, feminismo, ecologismo poltico) y su papel en la construccin de una alternativa a lo existente; la crisis de la poltica y su conexin con la Europa neoliberal; los cambios en el capitalismo y el paso al postfordismo; nuevas formas organizativas y la importancia de la elaboracin colectiva para la accin consciente. Se podra continuar. Un proyecto innovador, radical y alternativo que se meda en la accin y que combin con mucha sabidura crtica, alternativas y formas nuevas de organizar la poltica. Todo ello, merece la pena subrayarlo, antes de la cada del Muro y la debacle del comunismo histrico.

No es este el momento de hacer historia y explicar un retroceso tan duro. Si algo nos dice la experiencia, nuestra experiencia, es que las nicas batallas que realmente se pierden son las que no se dan y que nada muere del todo cuando se tienen races sociales profundas, voluntad y coraje moral. Hoy IU, de nuevo, tiene una oportunidad histrica. Hemos resistido en condiciones muy difciles y el proyecto sigue vivo, muchas veces, a pesar de nosotros mismos. Tambin, de nuevo, aparecen los viejos atavismos y los riesgos de un tacticismo cada vez ms ciego, so pretexto, ahora, justamente ahora, de defender unas siglas que nadie cuestiona, en momentos de ah la enorme contradiccin donde el proyecto histrico de IU puede ser mayoritario.

A estas alturas no podemos engaarnos ni engaar. Antes como ahora los problemas, los dilemas, las contradicciones de IU y de una parte sustancial de la izquierda europea, siguen siendo los de (casi) siempre: alternativa (al sistema) o alternancia (en el sistema); voluntad de mayora o fuerza complementaria del social liberalismo; ruptura democrtica o ensima restauracin borbnica; apostar por lo nuevo que crece y se desarrolla o seguir en la vieja seguridad de los pequeos poderes a la espera de un da final que no llegar o lo har por su peor lado.

Una de las enseanzas ms profundas que aport y que sigue aportando Julio Anguita a la poltica fue la coherencia entre lo que haca y deca, la tica pblica como valor de una prctica que quera ser liberadora. Su IU, la de todos nosotros, sigue viva porque nos hizo a todos y a todas ms dignas, dio voz a los que no la tenan y siempre defini un proyecto de pas basado en una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales comprometidos con la emancipacin: las Res pblica. Confundir todo esto con el logotipo electoral nos hace pequeos e intiles.

Manolo Monereo. Politlogo y miembro del Consejo Poltico Federal de IU. Su ltimo libro publicado, junto con Enric Llopis, es Por Europa y contra el sistema euro (El Viejo Topo, 2014).

Fuente: http://www.cuartopoder.es/tribuna/la-izquierda-unida-de-julio-anguita-la-vigencia-de-un-proyecto/6235


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