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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-08-2005

Donde inspiran las prcticas se gestan los sueos nuevos
Radios comunitarias, populares y educativas en Amrica Latina

Claudia Villamayor
Suteba


Las Radios comunitarias, populares y centros de comunicacin educativa emergen en contextos locales, regionales y continentales en medio de un proceso de mundializacin de las comunicaciones que deja muy poco margen para la produccin de medios de comunicacin alternativos. Se trata de medios que generan nuevas formas de trabajo y de formacin de los proyectos que llevan adelante, nuevas formas de relato comunicacional que deviene poltico cuando es capaz de incidir social y culturalmente.

Cuando aqu hablamos de relatos nos referimos a narrativas que expresan un modo de hacerse de las prcticas sociales, de producirse histricamente en un contexto determinado. La narrativa tiene su subjetividad, su color, su manera de nombrarse y en esto no existen las generalidades ni las generalizaciones. Porque cada experiencia tiene su forma de ser nombrada y expresada. No slo por el concierto de msicos y msicas que han escrito mediante la prctica estos relatos, sino tambin porque cada prctica (y sus respectivas experiencias) es nica e irrepetible.

El relato es un gnero atravesado por multiplicidad de voces y al hacerse expresa escenarios y personas que se mueven y se dicen a si mismas con marcada particularidad.  El relato pone en relacin objetivos, situaciones y contextos, voces, formas de definirse, de construirse un proyecto determinado.

Relatar la prctica no se resume en un proyecto que se escribe como respuesta a un contexto determinado. Por el contrario, a la prctica inspiradora hay que buscarla en lo que tiene de nuevo e inspirador para contarnos. No son slo experiencias, son sueos nuevos expresado en procesos concretos.  


Qu es lo que relatan las radios y centros de comunicacin comunitaria y popular?

Son relatos sin linealidades causales, sin determinismos; por el contrario vive, se habla y se escribe de acuerdo a como acontece en su hacer mismo. Por eso cada forma de ser dicho, tiene narrativas distintas. Recorridos diferentes. Ninguna prctica socio cultural puede ser dicha en los mismos trminos. Esa lgica universalista del relato social acab hace ms de una dcada. La poca de los grandes relatos ya son una ancdota y los medios alternativos lo estn comunicando.

Las radios comunitarias y populares sobreviven a un escenario cuyas caractersticas podemos definir del siguiente modo:

  • Un escenario mundial que no privilegia la vida social equitativa
  • Un recorrido histrico que las sostiene a lo largo del tiempo
  • Unos valores que perduran y se renuevan
  • Marcas de una manera de hacerse que ha cambiado
  • Orientaciones tericas para una definicin de la comunicacin a partir de las prcticas que inspiran
  • Algunas tendencias.


    2. Un escenario mundial que no privilegia la vida social equitativa

    El funcionamiento de la globalizacin configura un nuevo tipo de capitalismo que no es predominantemente industrial sino financiero, un capitalismo de la especulacin. En esta etapa de la mundializacin asistimos a un brutal enfrentamiento entre el mercado y el Estado, el sector privado y los servicios pblicos, el individuo y la sociedad, lo ntimo y lo colectivo, el egosmo y la solidaridad.

    El verdadero poder es actualmente detentado por un conjunto de grupos econmicos planetarios y de empresas globales cuyo peso en los negocios del mundo que se renen cada ao en Davos, en el marco del Foro Econmico Mundial, es inspiran las polticas de la Trinidad Globalizadora : fondo monetario internacional, Banco Mundial y Organizacin Mundial del Comercio.

    Es en este marco donde los medios de comunicacin (radio, televisin, prensa, internet) tienden cada vez ms a agruparse en el seno de la inmensa estructura para conformar grupos mediticos con vocacin mundial. Empresas gigantes como News Corps, Viacom, AOL Time Warner, General Electrixc, Microsoft. Bertelsmann, United Global Com, Disney, Telefnica, RTL Group, France  Telecom, etc. tienen posibilidades de expansin debido a los cambios tecnolgicos. La revolucin digital ha derribado a las fronteras que antes separaban  a las tres formas de medios de comunicacin como el sonido, la escritura y la imagen. Permiti el resurgimiento y el auge del internet que representa una cuarta manera de comunicar, una nueva forma de expresarse ,in formarse y distraerse.

    Arman grupos que renen en su seno los medios de comunicacin tradicionales pero adems todas las actividades de lo que podramos denominar los sectores de la cultura de masas, de la comunicacin y de la informacin.

    Estas tres esferas antes eran autnomas. Por un lado la cultura de masas con su lgica mercantil; por el otro  la comunicacin en el sentido publicitario, el marketing, la propaganda, la retrica de la persuasin; y finalmente, la informacin con sus agencias de noticias, los boletines de radio o televisin, la prensa, los canales de informacin continua, en suma, el universo de todos los periodismos.

    Estas tres esferas, antes tan diferentes, se imbricaron  poco a poco hasta  constituir una sola y nica esfera ciclpea en cuyo seno resulta cada vez ms difcil distinguir las actividades concernientes a la cultura de masas, la comunicacin o la informacin.

    Por aadidura, estas empresas mediticas gigantes, estos productores en cadena de smbolos multiplican la difusin de mensajes de todo tipo, donde se entremezclan televisin, dibujos animados, cine, video juegos, cd musicales, DVD, edicin, ciudades temticas estilo Disney landia, espectculos deportivos, etc.

    En otras palabras, los grupos mediticos poseen de ahora en ms dos nuevas caractersticas: primeramente, se ocupan de todo lo concerniente a la escritura, de todo lo que concerniente al sonido y difunden esto mediante los canales ms diversos (prensa escrita, radio, televisin de aire, por cable o satelital, va internet y a travs de todo tipo de redes digitales)

    Segunda caracterstica; estos grupos son mundiales, planetarios, globales y no solamente nacionales o locales.

    Se trata de mega empresas que se apoderan mediante mecanismos de concentracin, de todos los sectores mediticos ms diversos en numerosos pases en todos los continentes y se convierten por su peso econmico e ideolgico en los principales  hacedores de la mundializacin liberal.

    Estos grandes grupos no slo asumen como poder meditico, constituyen sobre todo el brazo ideolgico de la mundializacin, y su funcin es contener las reivindicaciones populares tratando de eduearse del poder poltico (como logr hacer en Italia, democrticamente, Silvio Berluscoini, dueo del principal grupo de comunicacin peninsular) son los principales presionadores para que no se produzcan reformas legales que intenten modificar la jerarqua social y la desigualdad de la riqueza.

    Al poder la oligarqua tradicional y al de los tpicos reaccionarios, se suman actualmente los poderes mediticos,. Juntos - y en nombre la libertad de expresin- atacan los programas que defienden los intereses de la mayora de la poblacin. Tal es la fachada meditica de la globalizacin. Revela de la forma ms clara, ms evidente y ms caricaturesca la ideologa de la mundializacin liberal.

    Medios de comunicacin masiva y mundializacin liberal estn ntimamente ligados.

    Los grandes medios de comunicacin privilegian sus intereses particulares en detrimento del inters general y confunden su propia libertad con la libertad de empresa, considerada la primera de las libertades. Pero la libertad de empresa no puede en ningn caso, prevalecer sobre el derecho de los ciudadanos a una informacin rigurosa y verificada ni servir de pretexto a la difusin consciente de informaciones falsas o difamaciones.

    La libertad de los medios comunicacin slo es la extensin de la libertad  colectiva de expresin, fundamento de la democracia. Como tal no puede ser confiscada por un grupo de poderosos. Implica por aadidura una responsabilidad social.

    Los medios de comunicacin son un poder sin contrapoder....


    3. Un recorrido histrico que las sostiene a lo largo del tiempo

    Lo que caracteriza a las radios comunitarias y populares es la bsqueda por una comunicacin para el cambio social y se encuentran con un escenario complejo para la resistencia y ya no resulta el discurso de la resistencia, su caminar poltico comunicacional est en la bsqueda no slo de lo reactivo sino de lo creativo.

    El uso de la radio para la educacin popular a favor de la democracia tiene ya casi medio siglo de experiencia en Latinoamrica. Comenz prcticamente al mismo  tiempo en 1947 en Colombia y Bolivia.

    Joaqun Salcedo instal en aquel ao, all, una elemental estacin radiodifusora de corto alcance para llegar a los campesinos algo alejados de su circunscripcin con mensajes religiosos. Poco tard en agregarle a la finalidad evangelizadora la intencin alfabetizadora. Agreg otras finalidades educativas la salud y la agricultura.

    La estrategia comunicativa de la que se vali el joven sacerdote fue la de escuela radiofnica. Consista en programas producidos por los campesinos, a los que se organizaba en pequeos grupos y se orientaba por medio de un auxiliar local capacitado para ello y provisto de materiales complementarios. La idea era que asistiendo adecuadamente a las audiciones en grupos, discutieran problemas y se organizaran para tomar acciones. El experimento cobr rpidamente amplia aceptacin y considerable impacto.

    Con el apoyo formal eclesistico y respaldo gubernamental, Salcedo estableci entonces la entidad Accin Cultural Popular. Contando, adems, con sustantivo respaldo financiero internacional, ACPO vino a ser en una dcada el ejercicio masivo de educacin no formal ms grande y ambicioso del mundo. Lleg a tener ocho emisoras en todo el pas, con un potencia de 800 kilowatios de salida , dos institutos de formacin de lderes campesinos , una central de preparacin de programas y un servicio de produccin audiovisual e impresa en el que edit el primer semanario del pas para campesinos.

    El otro experimento fue el de Bolivia. El pas viva a fines de los 40 de la produccin de estao y los trabajadores de esta industria estaban organizados en sindicatos. En uno de ellos naci la primera emisora obrera, que tuvo azarosa y efmera existencia. Pero en 1952 se inici una revolucin nacionalista que realiz profundos cambios estructurales, incluyendo la nacionalizacin de los tres grandes empresas mineras productoras de estao. Fue en esas circunstancias propicias que surgieron algunas emisoras sindicales mineras. Diez aos ms tarde llegaran a ser algo ms de 20 y todava aumentaran despus  a 30.

    Las radios mineras eran costeadas con cuotas de voluntarias de los trabajadores del subsuelo que ganaban miserables salarios. Adems de  autofinanciadas eran autogestionarias. Que sus equipos fueran rsticos y de otro alcance y que su personal no tuviera experiencia en produccin radiofnica eran cuestiones secundarias frente al objetivo que el medio bien vena a servir.

    Este no era otro que el de esperarse, el de quebrar de viva voz la incomunicacin que los trabajadores padecan en sus remotos distritos altiplnicos, y as permitirles defender sus intereses. Tal importancia cobrara pronto sus radios que gobiernos totalitarios las acallaran a veces a sangre y fuego.

    La caracterstica fundamental de esas radios fue su naturaleza participativa. Los improvisados productores radiofnicos consultaban a menudo a los oyentes para ajustar a su programacin a los requerimientos de ella. Con su estrategia de micrfono abierto, ponan a los trabajadores a sus familias a hablar libremente de todos los temas de su inters, a hacer reclamos a las autoridades e inclusive a criticar a la conduccin sindical. Visitaban escuelas, iglesias, mercados, pulperas y campos deportivos y hasta entraban a los socavones mineros para dar a la gente la oportunidad de decir su palabra. Ms an, las radios servan como ncleo de reunin social y hasta como eje de convocatoria a asambleas populares para la toma de decisiones. Practicaban pues esos obreros de la comunicacin horizontal, participativa, dialgica y alternativa cuando menos diez aos antes que teora alguna postulara nociones como esa.

    A partir de la quiebra de la minera estafera en 1985, que trajo aparejado el desempleo masivo de las minas y el derrumbe del podero sindical, esas radios comenzaron a desaparecer. En estado casi agnico sobreviven a la fecha cuatro o cinco de ellas.

    La influencia del modelo Sutatenza se comenz a sentir en algunas partes de la regin ya en los aos 50; pero fue en los 60 que la estrategia de las escuelas radiofnicas gener la creacin de numerosas emisoras, en su mayora patrocinadas por la Iglesia Catlica en unos 15 pases de Amrica Latina. En centroamrica especialmente en Honduras, en El salvador, al norte e Mxico y Guatemala; en el Caribe en Repblica Dominicana; en los andes algo de Venezuela y  en Ecuador, Per, Bolivia. Al sur, principalmente en Argentina, Chile y Brasil.

    Una etapa muy marcada por la educacin popular.

    Al principio, lo que haba era una replica directa de la acriticidad del modelo pero luego fueron surgiendo ajustes y adaptaciones a particularidades locales o a otros criterios. Algunas radios flexibilizaron el marco de instruccin tpico de Sutatenza para hacer ms educacin no formal, para acercarse a las organizaciones populares y hasta para reemplazar la visin de la sociedad y su desarrollo derivada de la impronta de ACPO. Esto ocurri tal vez primero en el Movimiento de Educacin de Base (MEB) de Brasil, en el que un maestro desconocido comenzaba a plantear inditas ideas para democratizar la educacin-. Se llamaba Paulo Freire.

    La educacin por radio se ira acercando ms al pueblo y sus problemas en la dcada en que el dormido fermento de cambio se activaba, planteando, entre otras medidas, la reforma agraria. Lo que muchos mantuvieron sin alteracin por largo tiempo fue la preferencia por el pblico campesino sobre el citadino y el nfasis sobre la recepcin de los mensajes radiofnicos en pequeos grupos comunales para la discusin y la accin.

    De especial importancia fue el desarrollo de la radio popular y educativa en idiomas nativos en pases con porcentajes significativos de poblacin autctona  especialmente los andinos.

    La radio popular campesina fue ms all de la educacin; la informacin. A millares de seres humanos sumidos en selvas, cordilleras y llanuras les brinda gratis el equivalente al correo, al telgrafo y al telfono que les haban sido negados.

    La Experiencia revolucionaria de las radios insurgentes, las radios alterativas y con los aos llamadas alternativas son experiencias que estn marcadas como instrumento de organizacin social.

    Ms cerca de los noventa, comienzan haber otras radios ms vinculadas a las bsquedas estticas y a volver a pensar la dimensin comunicacional y poltica del medio como mucho ms cercana a lo especfico y no tan contenidistas. Si bien construyen mensajes alternativos y no dejan de lado la dimensin educativa, las radios comunitarias, alternativas, ciudadanas, construyen nuevas formas del lenguaje radiofnico como pilar de expresin de resistencia a la avanzada neoliberal.


    4. Llegar al siglo XXI

    Las radios y centros se encuentran en un momento de inflexin que demanda repensar sus proyectos polticos comunicativos y las estrategias necesarias para alcanzar incidencia. Se evidencia  la falta de visibilidad social y cultural. Los movimientos no las conocen lo suficiente y  no siempre requieren de ellas para el desarrollo de sus estrategias en la sociedad. Mucho menos piensan junto a ellas de acuerdo a la especificidad comunicacional. Esto puede ser superado en la medida que existan instancias de encuentro y de trabajo conjunto. Este aspecto es demandado fuertemente por movimientos sociales y dems actores de la sociedad que requieren de medios de comunicacin independientes.

    La incidencia en la opinin pblica a travs de la programacin y las estrategias periodsticas tiene serias dificultades para posicionarse en la construccin de agendas de discusin alternativa. Las causas se vinculan con la necesidad de aumentar la formacin en periodismo radiofnico en algunos casos, pero en la mayora tiene que ver con la falta de recursos econmicos para sostener al personal que ya ha sido capacitado y de sostener los gastos que demandan las coberturas periodsticas.

    Otro aspecto fundamental es que para poder tener incidencia nacional se necesitan formas alternativas de trabajo en red que an no estn lo suficientemente desarrolladas. La produccin informativa o periodstica en general no tiene suficiente cobertura nacional ni regional. Esto limita mucho la capacidad de incidencia y es uno de los aspectos ms requeridos para alcanzar incidencia en la opinin pblica.

    Los movimientos sociales requieren a las radios para desarrollar campaas, para la produccin de fuentes alternativas de informacin. Las radios y centros no siempre cuentan con capacidad para contener dicha demanda.


    5. Sin embargo, la esperanza es mltiple.

    El continente latinoamericano cuenta con dos grandes redes.

    ALER y AMARC ALC.

    La Asociacin Latinoamericana de Educacin Radiofnica ALER, es una Asociacin Civil, constituida por instituciones de Amrica Latina y El Caribe que hace comunicacin radiofnica educativa. Trabaja junto a otros actores sociales por la democratizacin de las comunicaciones, por el desarrollo humano sostenible y por la construccin de sociedades con mayor justicia, mayor equidad y mayor democracia.

    La perspectiva hacia el futuro de la asociacin consiste en ser una gran red continental formada por instituciones radiofnicas con proyectos claros y slidos. Articulada de manera territorial y temtica que opera de manera corresponsable y descentralizada. Con fuerte incidencia en la opinin pblica, jugando un rol protagnico junto a otros actores sociales, en los procesos de cambio desde la perspectiva de los excluidos populares en su mayora y por centros de produccin. Cuenta con cerca de 100 afiliadas distribuidas en el continente latinoamericano. Tiene una historia de treinta aos de trabajo que avalan su trayectoria y su referencia para el mundo de la comunicacin popular en la regin.

    La radios populares y centros de produccin afiliadas a ALER viven un momento de trabajo particularmente histrico. Se plantea un proceso de descentralizacin en las acciones de la institucin y de alianzas con otras organizaciones y redes de comunicacin y actores sociales diversos con el objetivo de lograr mayor incidencia en la opinin pblica para la transformacin de la sociedad.

    La Secretara Ejecutiva de ALER se encuentra en la ciudad de Quito Ecuador. Desde ah se desarrollan diversas actividades que aportan al fortalecimiento de las principales lneas estratgicas en cada una de las regiones donde estn sus afiliadas. Las decisiones y la planificacin estratgica de ALER es elaborada por la Asamblea general (conformada por sus afiliadas) y su Junta Directiva (rgano mximo en quien se delega la representacin).

    La Asociacin Mundial de Radios Comunitarias y Ciudadanas AMARC, es una organizacin que se define como movimiento ciudadano, poltico y comunicacional que trabaja en red en los cinco continentes. Est conformada por experiencias de comunicacin radiofnica independientes creadas para democratizar la palabra y en consecuencia para democratizar la sociedad. Contribuye al protagonismo de actores y actoras de la sociedad civil en torno de una sociedad ms justa. Su misin es la de promover la democratizacin de las comunicaciones para favorecer la libertad de expresin y contribuir al desarrollo equitativo y sostenible de los pueblos[1].

    AMARC cuenta en todo el mundo con ms 3.000 asociados(as), membresa integrada por periodistas, comunicadores(as), radios comunitarias y ciudadanas y centros de comunicacin (formacin, produccin e investigacin). En Amrica Latina y Caribe son ms 400 asociadas activas.

    A nivel mundial fue fundada en 1983. En Amrica Latina y Caribe existe coordinacin desde hace 13 aos. Su oficina regional est en la ciudad de Quito.  Los rganos de toma de decisiones son las mesas nacionales y representantes(as) de cada pas, la Red de Mujeres y el Consejo Regional.

    Actualmente y desde hace dos aos y medio, AMARC vive un proceso de descentralizacin en las siguientes sub.-regiones: Centroamrica, Pases Andinos, Brasil, Mxico, el Caribe y el Cono sur. La primera experiencia de sub -regionalizacin es realizada en Centroamrica a comienzos del ao 2000.

    AMARC-CA es la coordinadora sub-regional que funciona de manera descentralizada a travs de la coordinacin entre mesas nacionales y representantes poltico/comunicacionales, redes temticas (mujeres, jvenes, interculturalidad y niez) y programas de trabajo (gestin y legislaciones). Cuenta con un Consejo Sub-regional que es la instancia orientadora y directora del trabajo y una Secretara Ejecutiva.

    AMARC ALC y ALER trabajan de manera coordinada con las redes nacionales de radios comunitarias y centros de comunicacin, lo cual da ms posibilidades de realizar un trabajo de abajo hacia arriba en la bsqueda de otra prctica poltico comunicacional. En el caso Argentino se cuenta con una red en amplio crecimiento: Foro Argentino de Radios Comunitarias. FARCO.

    Sin duda, el caminar de estas redes en la medida que se hacen eco de sus mismas socias alumbra un nuevo horizonte de expectativas en la redefinicin poltico cultural de las radios. Actualmente en todo el continente estn trabajando mediante el desarrollo de dos proyectos: para Amrica del Sud y Mxico un proyecto denominado Ritmo Sur y para Amrica Central otro proyecto denominado Centroamrica en Sintona.

    Ambos proyectos tienen como eje desarrollar un apoyo a la redefinicin del Proyecto poltico comunicacional de las radios, acompaarlas en su lucha legal, fortalecerlas en su gestin integral y atravesar sus prcticas desde una perspectiva de gnero e intercultural.

    Notas:
    [1] Constituye la esencia de los objetivos poltico culturales y comunicacionales elaborados para la planificacin diagnstica del 2000. Retomada en marzo del 2002.

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    Claudia Villamayor es Periodista y comunicadora social, docente e investigadora de la Facultad de Periodismo y comunicacin social de la Universidad Nacional de La Plata. Coordinadora del Programa de Gestin de AMARC ALC.



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