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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2014

bola, sida, malaria, clera la herencia de los planes de ajuste estructural

Franois Charles
Lautre Afrique

Traducido del francs para Rebelin por Caty R.


Mientras no hay duda de que esta ensima epidemia de bola que se extiende actualmente por el oeste de frica es la ms grave que hemos conocido de esta enfermedad. Mientras las cancilleras occidentales lloran lgrimas de cocodrilo ante sus muertos y segn la frmula consagrada toman todas las precauciones de costumbre para proteger a sus ciudadanos. Mientras el paludismo, el sida, el clera o el sarampin siguen matando en silencio a millones de personas en todos los pases pobres y principalmente en frica (1). Mientras una vez ms con el pretexto de la epidemia actual el continente, que la sufre en silencio, est amenazado de cuarentena internacional generalizada, de desaparicin de sus ltimas condiciones sanitarias, de derrumbe de sus infraestructuras sobre el terreno, de carencias de aprovisionamiento de todo tipo No es hora de que los que pretenden acabar con la repeticin de estas situaciones se planteen la pregunta: Quin es responsable, y por qu, de tantos muertos?

Negligencias y demanda insolvente

Despus de que numerosas ONG de la salud (los sanitarios africanos, Mdicos Sin Fronteras desde el mes de junio, la OMS) intentan en vano atraer la atencin de los poderes pblicos tanto en frica como en las instancias internacionales, est comprobado que en la actualidad nos hallamos enfrentados a la mayor oleada de esta enfermedad desde su aparicin.

Al parecer muy antigua entre los primates, es decir los monos y las personas, sin embargo nunca se consider mortal para los seres humanos hasta 1976, cuando se identific como tal en el centro de frica y ms concretamente en la Repblica Democrtica del Congo.

Hasta ahora, antes del desencadenamiento actual, el virus ya apareci varias decenas de veces, especialmente en el centro de frica, matando a varios centenares de personas. En general se habla de 1.600 muertos en total. Aunque esa cantidad en realidad se expresa a la baja, comparada con los millones de muertos y vctimas de la malaria y el sida, a los ojos de los responsables pareca poco importante. En cualquier caso no lo bastante para movilizar las energas suficientes que permitieran atacar a la enfermedad.

Fue en 1976 cuando se identific el bola como una fiebre hemorrgica especialmente peligrosa. En la actualidad, 38 aos despus, llegamos al bola ao cero!. 38 largos aos que esta enfermedad ha sido ignorada por la comunidad internacional y frente a la que nadie se ha puesto nunca en movimiento para frenarla y erradicarla.

Ms all de cualquier recuento macabro para saber que el sida, la malaria, el clera o el bola matan a ms personas en frica, hay que subrayar que en lo que concierne a esta enfermedad, despus de tantos aos, todava no existe tratamiento ni vacuna!

La virulencia de la enfermedad se conoce desde hace mucho y siempre, curiosamente, ha sido negada por las autoridades que pensaban estpidamente que se quedara confinada eternamente en la Repblica Democrtica del Congo.

Pues no. Seoras y seores responsables, los virus no presentan papeles en las fronteras haciendo cola. Circulan y lo que se prevea lleg. Ahora la epidemia extiende considerablemente su campo de accin geogrfico y da la plena dimensin de su molesta capacidad. Nos encontramos claramente frente a una situacin especialmente grave, para las poblaciones amenazadas, que sera criminal intentar subestimar u ocultar.

Los comunicados al respecto emitidos regularmente por la RFI, una emisora poco sospechosa de alarmista, son elocuentes: La OMS prev que aparezcan rpidamente 20.000 casos en el oeste de frica Respecto a la epidemia de bola, segn la OMS, la situacin est fuera de control El balance de la epidemia no deja de agravarse.

Segn el profesor Peter Piet, presidente la Escuela de Medina Tropical de Londres, las cosas son todava ms obvias: No se ha cogido a tiempo Existe un clara subestimacin Falta personal sobre el terreno, los locales Hoy podemos estimar que existen 5.000 personas vctimas de la enfermedad sin contar las vctimas fallecidas por otras razones pero que no se han podido contar por falta de personal, de lugares de acogida, hospitales cerrados (2).

Dejando aparte las gesticulaciones habituales de la solidaridad meditica en tiempos de crisis, en forma de imgenes televisivas de blancos en ayuda de los africanos, las ayudas financieras (Prestamos complementarios de las deudas!), el parsimonioso envo a la zona de personal mdico est claro que hacen falta tanto tratamientos como vacunas que ningn programa, en ningn sitio, en ningn laboratorio conocido ni en los ms vanguardistas se han investigado jams. Menudo olvido!

El resultado desastroso de esta negligencia es que, de momento, se considera que el 50% de las personas afectadas muere.

Pero no hay que llamarse a engao, la negligencia que demuestran en la materia los laboratorios y los pases occidentales no es fortuita. Est ntimamente relacionada con los beneficios esperados por las operaciones comerciales. Todava estn grabados en la memoria los casos precedentes que hablan por s mismos.

Quin en frica no recuerda que se prohibi a Sudfrica tratar a sus enfermos de sida?

Quin no recuerda que Bill Clinton, presidente demcrata, joven y progresista de Estados Unidos emprendi una batalla implacable de procesos judiciales contra la Sudfrica de Mandela cuando ste, para hacer frente a la amplitud de la epidemia de sida que azotaba su pas decidi recurrir a los genricos?

Junto a lostrust, apoyando a la industria farmacutica privada y atacando a Mandela, Clinton impidi que se crease un precedente que habra podido sentar jurisprudencia y bajar los beneficios de los laboratorios occidentales. Y, en el caso del sida, especialmente los de los laboratorios estadounidenses (3).

Una defensa de intereses privados ganada al precio de cuntos muertos y nuevos enfermos infectados en el continente?

Los bien informados saben que los amos del comercio internacional consideran que frica es un continente con una fuerte demanda pero una demanda que califican de insolvente. Y a este respecto, desde el crimen que se cometi contra Sudfrica en nombre de las leyes del comercio internacional y la OMC, estamos completamente seguros de que no ha cambiado nada.

Un continente arruinado por el chantaje de la deuda

Segn todos los indicios, si esta vez la epidemia se extiende de forma ms peligrosa que las anteriores, es porque se produce en un momento en el que las condiciones sanitarias de los pases afectados estn considerablemente deterioradas o incluso han desaparecido.

Al estar comprobado que la forma de transmisin de la enfermedad es esencialmente por el contacto con los fluidos de una persona infectada, es perfectamente factible, en un primer momento, circunscribirla y frenarla, especialmente a travs de la informacin a las poblaciones, que por falta de conocimientos no siempre saben quines son los enfermos ni los resultados de esta nueva enfermedad.

Naturalmente, este plan supondra que los sistemas sanitarios todava estuvieran en marcha, con infraestructuras operativas y suficiente personal especializado. Lo que est lejos de ser el caso. Al contrario.

Desde los aos 80 y los tristemente clebres PAS (Planes de Ajuste Estructural), frica se ha visto sometida a un autntico chantaje por parte del Banco Mundial, el generoso, y del FMI, su guardin de los presos.

El ejemplo de Camern es un autntico manual de los mtodos del Banco Mundial y el FMI dirigidos a la extorsin de fondos y al mantenimiento perpetuo de sus vctimas en la miseria*.

El Banco Mundial, con la colaboracin de los potentados locales impuestos por los colonizadores, empieza por endeudar gravemente a los pases. En primer lugar se debe cumplir con la deuda. Una vez realizados los gastos, todo el dinero gastado y desviado, hay que ir a la caja y precisamente la caja est vaca! Para reembolsar la deuda, el Banco Mundial tiene la solucin ms simple: ms prstamos. Entonces se cae en una trampa infernal: Para conseguir un nuevo prstamo del Banco Mundial hay que portarse bien y someterse a los prestamistas expertos, fuera gastos!

Eliminar los gastos pblicos, privatizar todos los servicios vendindolos, efectuar una liberalizacin masiva de los servicios de ayuda a las poblaciones Los primeros sectores afectados en todos los pases concernidos, en frica y en todas partes, son los sistemas educativos y por supuesto los sistemas sanitarios.

El ejemplo de Guinea, famosa por ser uno de los focos de la epidemia, es particularmente esclarecedor del conjunto del continente.

Hay que saber que mientras la OMS y la y la CDEAO aconsejan un mnimo del 15% de los gastos de un estado para la salud, el Estado guineano asigna menos del 3%! (4).

Tambin debemos saber que en el momento en el que aparece la enfermedad menos del 3% de la poblacin puede acceder a una cobertura social, tambin que el personal formado est en la mxima penuria, que las estructuras sanitarias que quedan son, obviamente, de la peor calidad Todos estos elementos explican la desconfianza de las poblaciones respecto a las estructuras locales y sus pocas posibilidades de acceder a los medicamentos disponibles y a la informacin preventiva (5).

Siguiendo con Guinea y teniendo en cuenta el contexto de ruina general de los sistemas de salud, el clera, que aunque no haba desaparecido s haba retrocedido ampliamente, ha reaparecido de forma letal y en 2012 se contabilizaron 8.000 casos y 150 fallecidos (segn fuentes oficiales).

El sarampin que en la actualidad azota Guinea tambin est instalado en la mayora de los pases del oeste de frica. Cmo se puede imaginarque las poblaciones, en 2014, siguen sin programas de vacunacin? Es admisible que se considere normal que los nios africanos todava mueran de sarampin?

No olvidemos tampoco el paludismo, herida abierta de las poblaciones africanas subsaharianas, que solo en Guinea mata habitualmente (siempre segn cifras oficiales) a ms de 30.000 personas al ao. Y segn la OMS, la tasa de mortalidad del paludismo alcanza 170 fallecimientos por 100.000 habitantes.

Por desgracia Guinea no es un caso aislado, basta con recordar que Liberia, al principio de la epidemia, contaba en todo su territorio Con menos de 50 mdicos! (6).

Los africanos pagan muy caro el endeudamiento de sus estados. Estamos muy lejos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas que preconizaban medidas y gastos en educacin y sanidad para el ao 2000 que saban inalcanzables por el reembolso de las deudas! El sistema es muy simple: recupero con una mano lo que te presto con la otra y, por supuesto, lo primero que recupero es lo que te prest. As te arruino para siempre y te obligo a endeudarte para sobrevivir.

La hipocresa de los poderosos es absolutamente vergonzosa.

Otra consecuencia de la crisis sanitaria actual es el derrumbamiento de lo que quedaba de los sistemas de salud. As es, debido a la enfermedad y al temor que inspira, los hospitales que quedan entre los escombros estn desiertos, abandonados, vacos de personal o inoperativos.

Una situacin explicada as porAugustine Kpehe Ngafuan, ministro de Sanidad de Liberia: Todo el sector sanitario est devastado por la crisis. Las personas mueren de enfermedades comunes porque el sistema de salud se est hundiendo (7).

Con la soga al cuello, una deuda ilegtima a reembolsar, saqueada hasta los huesos y extorsionada por los bancos, frica se muere y contina siendo para los tiburones comerciales un continente insolvente.

Ya es hora de que, para encauzar lo que se puso del revs, se empiece a considerar que la propia frica se encargue de sus asuntos. Que la gestin de frica, su sanidad, sus riquezas, sus poblaciones vuelva por fin a los africanos.

Y si para empezar los pases africanos en conjunto decidieran no cumplir con esas deudas odiosas? (8).

Notas

*Vea el artculo: Pourquoifaut-ilraliser un auditcitoyen de la dette du Cameroun? de Jean-Marc Bikoko, 28 de agosto.

(1) 1.700.000 muertos de sida.

(2) Peter Piet tambin es codescubridor del virus bola. Entrevista en RFI en agosto.

(3) Se recuerda tambin que, apresada en el tornado social liberal econmico del Congreso Nacional Africano, la administracin de Mandela acab cediendo a las presiones de Estados Unidos. (Naomi Klein, La doctrina del shock).

(4) En los dems pases de frica la tasa media es de apenas el 5%

(5) El tratamiento irnico en los medios de comunicacin europeos de la desconfianza de las poblaciones frente a los centros sanitarios roza el racismo. Al respecto conviene recordar que en 1976, mientras el bola se cebaba en la RDC, las vctimas que aparecieron, segn una encuesta posterior, eran las personas que ms frecuentaban los centros de salud! La enfermedad no la propagaban desde los centros, por supuesto, pero la falta de medidas de prevencin s la propagaba claramente. Y, aunque a veces deformada, la memoria colectiva permanece.

(6) Nicols Sarkozy, cuando recordaba Que los africanos todava no haban entrado en la historia se asombraba de ver ms mdicos de Benn en los hospitales parisinos que en los benineses. Pero acaso no es el resultado de la inmigracin selectiva?

(7) Reproducido por la agencia Reuter, 8 de agosto de 2014.

(8) Segn el principio recordado por EricToussaint (CADTM): Cuando debes dinero a tu banco tienes un problema con tu banco. Cuando no se lo devuelves, tu banco tiene un problema

Fuente: http://lautreafrique.info/2014/09/01/ebola-sida-malaria-cholera-heritage-des-plans-dajustement-structurels/



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