Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2014

Hasta dnde son "progresistas" los gobiernos progresistas?

Guillermo Almeyra
Rebelin


Doce aos de gobierno del Partido de los Trabajadores, que se fue alejando de los movimientos sociales que lo apoyaban, estarn en peligro en octubre prximo. En efecto, incluso en el caso de que en la primera vuelta Dilma Rousseff sea la ganadora muy probablemente vencer con un margen estrecho a Marina Silva que, en la segunda vuelta, podra sumar a los suyos buena parte de los votos del candidato ms derechista y algn apoyo de los que declaran que se abstendrn o votarn en blanco. Un gobierno conservador con una base de masa constituida por los evangelistas y los grandes sectores de descontentos sin mucha claridad y de despolitizados podra poner en riesgo las pocas conquistas sociales y las posiciones internacionales (UNASUR, MERCOSUR, CELAC, BRICS, contra los fondos buitres) del PT antes de que ste pueda reconquistar el gobierno con un nuevo perodo de Lula. Al mismo tiempo, el gobierno kirchnerista, en Argentina, batalla para conservar su caudal de 30 por ciento de los votos en el 2015 contando con la divisin de sus adversarios en el centroderecha y la derecha mientras pierde votos hacia la izquierda, Nicols Maduro, en Venezuela, no logra ni la estabilizacin econmica ni la poltica y Rafael Correa debe ceder al FMI y enfrentar una oposicin de los movimientos indgenas, sindicales y ecologistas mientras la derecha clsica conserva el control de las clases medias de las grandes ciudades y hasta en Uruguay el Frente Amplio podra perder su mayora.

Lejos de ser, como creen algunos entre los nacionalistas de izquierda, una nueva fase, irreversible y duradera, en la lucha por la liberacin nacional y los sujetos del cambio social, estos gobiernos burgueses dirigidos por sectores de las clases medias son, ms bien, un momento de transicin en la crisis mundial del capitalismo.

Su progresismo est adems en tela de juicio. Seran progresistas porque tienen una poltica desarrollista, con elementos de estatalismo y distribucionismo, pero que no escapa al neoliberalismo y sirve fundamentalmente a las grandes transnacionales, a costa de los trabajadores? Preservan al capitalismo, mientras que progresista y democrtico es en cambio solamente lo que aumente la confianza en s mismos, la independencia poltica, la autoorganizacin y la capacidad de autogestin de los trabajadores y favorezca su construccin como ciudadanos y no simples votantes.

Otro sector de la izquierda latinomericana, en particular argentina, recurre a Gramsci, con su categora de la revolucin pasiva, y a Trotksy, con su anlisis sobre el bonapartismo sui generis, para analizar una poca totalmente diferente. Gramsci y Trotsky escribieron cuando centenares de millones de personas luchaban por una revolucin anticapitalista y confiaban en una alternativa socialista al capitalismo. Mussolini y Hitler fueron el resultado del temor del gran capital y de vastas capas acomodadas de las clases medias ante la amenaza de una posible revolucin socialista. De ah las chcharas anticapitalistas y antiplutocrticas y las pretensiones nacional-socialistas, sobre todo del Mussolini de la Repblica de Sal. Ante la debilidad de los sectores burgueses tradicionales muy golpeados por las movilizaciones sociales y la carencia de una direccin revolucionaria de los trabajadores, campesinos y clasemedieros pobres de sus pases, ellos construyeron Estados corporativos aparentemente independientes de las clases fundamentales utilizando advenedizos y aventureros y se apoyaron internacionalmente en la Unin Sovitica (Pacto de Locarno,Pacto Molotov-Ribentropp) para contrarrestar a los imperialistas principales. Lo mismo hizo el nacionalismo socializante de Lzaro Crdenas, ante la extrema debilidad de los capitalistas mexicanos y la carencia de una direccin obrera y campesina revolucionaria y, en escala internacional, la debilidad relativa de Washington y la divisin entre Estados Unidos e Inglaterra, por un lado, y las potencias del Eje, por el otro. La revolucin pasiva era as el subproducto del temor a la revolucin socialista e internacionalmente se apoyaba sobre el relativo equilibrio de las potencias.

Hoy el capital no teme la revolucin socialista, los socialistas revolucionarios a escala internacional y de cada pas son una pequesima minora y las clases medias y los trabajadores no son anticapitalistas sino que tratan de defender sus conquistas anteriores pero dentro del sistema y persiguen la utopa de humanizar el capital. Los aventureros e improvisados o incluso los dirigentes sindicales que dirigen los gobiernos llamados progresistas no se ven como enemigos del socialismo ni como agentes del gran capital, creen sinceramente en una alianza entre los capitalistas nacionales y los trabajadores y en el poder mgico del aparato estatal. No buscan engaar a los trabajadores adoptando banderas de stos para afianzar al capitalismo, aunque de hecho los engaen. Son empricos, pragmticos; sin ser antiimperialistas aprovechan las grietas y brechas que surgen con la prdida de hegemona de Estados Unidos mientras se enriquecen en la funcin pblica y se alan sin prejuicio alguno con los gobiernos autoritarios de los pases capitalistas secundarios (el BRICS) para seguir ostentando un progresismo que expresa la debilidad del capitalismo mundial pero tambin el retraso poltico e ideolgico de la inmensa mayora de los trabajadores de sus respectivos pases.

Este efmero progresismo de las carencias tiene como lmite del desarrollo poltico de los trabajadores, la agudizacin de la crisis econmica y de la lucha de clases que reducirn los mrgenes para el clientelismo y el distribucionismo y para los que quieren jinetear caballos que tienden a ir en direcciones opuestas queriendo conciliar los intereses capitalistas con los de los explotados y oprimidos por el capital.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter