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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2014

Incertidumbres de "fin de ciclo" ante la sucesin de 2015

Eduardo Lucita
La Arena


La transicin al 2015, tanto en lo econmico como en lo poltico, se mueve en un mar de incertidumbres. Nada parece ser seguro o seguir un curso preestablecido, salvo que el kirchnerismo puro se retira y que la recesin amenaza prolongarse.

Un ao despus que la presidenta Cristina Fernndez enunciara su intencin de llegar tranquila al 2015, no hay indicios de que ese deseo pueda cumplirse. Por el contrario Argentina ha entrado en zona de turbulencias en lo econmico, sea por el fallo del juez Thomas Griesa y los "fondos buitre", por los fuertes desequilibrios macroeconmicos o por la recesin brasilea. Mientras que en lo poltico proliferan los candidatos pero no aparece un liderazgo claro ni en el oficialismo ni en la oposicin. Lo que reina entonces es la incertidumbre.

Problemas al por mayor


Son estas cuestiones que interrelacionan economa y poltica las que hegemonizan el debate cuando falta menos de un ao para ese ensayo electoral general que son las Primarias Abiertas Simultneas y Obligatorias (PASO), fijadas oficialmente para el 9 de agosto del ao prximo.

El fallo del juez Griesa bloque el regreso a los mercados. Solucin que se propuso el gobierno para enfrentar la restriccin externa -falta de dlares para pagar deuda e importaciones- mientras que la fuerte cada en la actividad y su impacto sobre el empleo -prdida de puestos de trabajo- ms la inflacin -deterioro del poder adquisitivo de los salarios e ingresos fijos- y las presiones devaluatorias, se hacen sentir. Todo indica que esta crisis, a diferencia de la del 2009 -rpida cada y rpida recuperacin- se desenvuelve ms lentamente pero ser ms duradera. Si hace dos meses atrs los gures de la City discutan si la cada del PBI sera del 1,5 o del 2 por ciento, ahora se discute si ser del 2 o del 3 por ciento. Si todo sigue igual, el 2015 sera ms complejo todava, hay que hacer frente a pagos de deuda por unos 15.000 millones de dlares, a lo que hay que sumarle lo necesario para importaciones ineludibles. Hoy nadie puede afirmar como se financiaran esos pagos.

Respuestas

La respuesta del gobierno ha estado en dos planos. A nivel mundial ha desplegado una intensa actividad de denuncia que ha logrado un fuerte apoyo internacional -aunque declarativo- y ha instalado la necesidad de cambios profundos en la actual arquitectura financiera internacional. En lo interno, envi al Congreso, y se aprob, el proyecto de ley de "Pago soberano local de la deuda externa" que propone el cambio voluntario de jurisdiccin y del agente de pago, complementado con un nuevo canje de bonos y la reapertura para los que no ingresaron en 2005 y 2010, que ha abierto algunas grietas en la oposicin derechista.

En el plano local se ha centrado, sin resultados por ahora, en estimular el consumo interno. La contrapartida es que no puede bajar la emisin monetaria. Por lo tanto, hubo incremento de precios y nuevas presiones devaluatorias. El gobierno parece haber identificado la disputa intercapitalista por la apropiacin del excedente econmico -que se da a travs del tipo de cambio y de los precios de productos y servicios- como una de las principales, no la nica, fuentes de la inflacin. Ha propuesto entonces el proyecto de ley de Defensa del Consumidor, que contempla tres iniciativas: creacin de un Foro judicial para usuarios y consumidores, de un Observatorio de Precios y reformas a la actual ley de Abastecimiento.

La clave del proyecto sancionado es que otorga al Estado -a travs de la Secretara de Comercio- capacidad de intervencin tcnica en los procesos de formacin de precios al interior de las cadenas productivas y de circulacin. No obstante que leyes similares existen en numerosos pases, aqu ha sido rechazado de plano por todas las asociaciones patronales que lo consideran expropiatorio y el frente empresario se ha unificado como nunca antes desde el 2003 hasta ahora.

Cambio de paradigma


El reconocimiento del fracaso de apoyarse en una fraccin de capitales nacionales impulsada desde el Estado -al estilo de Corea del Sur de fines de los aos '50 y principios de los '60 del siglo pasado- llev al kirchnerismo a una variante de accin en su perspectiva neodesarrollista.

Pas de un "Modelo de matriz diversificada con inclusin social" a un "Proyecto poltico que toma decisiones econmicas". Esta variante no es menor, explica la ausencia de un programa definido y su reemplazo por una sucesin de medidas focalizadas, que surgen segn las necesidades del momento.

La disputa por la iniciativa


Si lo que predomin en los dos primeros perodos de la administracin kirchnerista, de 2003 a 2007 y de 2008 a 2011, fue su capacidad de mantener la iniciativa poltica, en este tercer perodo esa voluntad est siendo cuestionada. As fue cuando la tragedia ferroviaria en la estacin de Once o cuando el conflicto por la minera a cielo abierto en el noroeste al inicio del segundo mandato de CFK. Ms recientemente con las insubordinaciones policiales, los saqueos en el sur y las huelgas generales.

Con la presentacin, y aprobacin, de los proyectos de ley sealados el gobierno ha retomado la iniciativa, pero no ha logrado calmar la incertidumbre. No hay certezas de que los bonistas acepten el cambio de jurisdiccin y el nuevo canje propuesto. En tanto, la ley de abastecimiento ser solo una amenaza -como lo fueron las de 1964 y 1974- o hay decisin de aplicarla? Tampoco se ve el final del tnel cuando se busca enfrentar problemas econmicos estructurales con medidas teidas de cortoplacismo. Hay si una certeza, el hilo conductor de las medidas tiene una fuerte impronta conservadora: no diluirse como fuerza poltica.

Rumbo al 2015


El kirchnerismo entonces se mueve en un mar de dificultades y contradicciones, hay cierto desaliento y falta de orientaciones claras, sin embargo no hay prdidas significativas. Cada da se suman nuevos competidores a la disputa interna por la candidatura principal, a la espera de la bendicin presidencial definitiva. Todos los encuestadores -con el grado de provisoriedad que esto tiene- afirman que mantiene un piso del 25 por ciento. Claro est que esto plantea algunos interrogantes: ese porcentual incluye al sciolismo? Cunto le debe esa presencia sostenida a las carencias de la oposicin derechista que no logra formalizar una alternativa creble y duradera? Cmo evolucionar la legin de funcionarios y militantes preocupados por conservar puestos y porciones de poder?

Segn diversos analistas el espectro poltico nacional hoy puede dividirse por tercios entre el sciolismo -incluir al kirchnerismo duro?-, el massismo -qu alianzas har?-, y el macrismo -su vertiginoso ascenso comprende la alianza con sectores del radicalismo? En este esquema el FA-UNEN habra quedado rezagado, sumido en las contradicciones internas propias de ese tipo de construccin heterognea, donde parece que el libro de pases entre las distintas fuerzas que lo componen est abierto, y no es segura su continuidad futura. Pero en poltica, sobre todo en estos tiempos de principios muy lbiles, todo puede cambiar. As el final est abierto.

Entre tantas indeterminaciones hay otra certeza: ninguna de las fuerzas con posibilidades de ganar las presidenciales del ao prximo est interesada en superar los lmites estructurales del capitalismo local. Sus razones son objetivas: limitaciones ideolgicas y compromisos con el gran capital.

En el otro polo del arco ideolgico la izquierda, la organizada partidariamente o en los movimientos socio-poltico-culturales, se ha mostrado al frente de la conflictividad social y muy activa en las huelgas generales. Si lograra superar viejos vicios sectarios, propios de sus prcticas de autoconstruccin, y forjar una poltica de alianzas abarcadora de la diversidad existente en sus filas, est en condiciones de capitalizar el espacio abierto tanto por la crisis como por las insuficiencias de las alternativas del rgimen. Obviamente, de incrementar su caudal electoral y ofrecer una salida a la crisis.

Eduardo Lucita. Integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda

Fuente: http://www.laarena.com.ar/opinion-incertidumbres_de__fin_de_ciclo__ante_la_sucesi_n_de_2015-122117-111.html


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