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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-09-2014

Entrevista a Rafael Burgos sobre "Crema catalana. Amiguismo, corrupcin y otras miserias" (II)
Todo se hace con tanta finezza que se empieza jugando con el lenguaje y no se para hasta que interiorizamos el mensaje que se quiere imponer

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Nacido en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) en 1972, Rafael Burgos es historiador, periodista y, en la actualidad, gua oficial de Catalua. Ha colaborado en La Vanguardia, RNE y Enciclopdia catalana. Entre sus publicaciones cabe destacar: Cervantes en Barcelona (Marge Books, ediciones catalana y castellana). Recientemente ha publicado en Icaria, Crema catalana, un libro apasionante sobre la corrupcin, el amiguismo y los negocios turbios-ms-que-turbios. Sobre esta publicacin conversamos en esta serie de entrevistas.

***

Estamos en la Introduccin del libro. La abres con una historia protagonizada por el juez Llus Pascual Estevill, vocal del Consejo General del Poder Judicial en 1994 a peticin de la CiU, entonces dirigida y ms que dirigida por don Jordi Pujol, el molt ex honorable, un juez corrupto que fue apartado de la carrera judicial posteriormente. Qu ha representado Pascual Estevill en la corrupcin poltico-econmico-judicial de estos ltimos aos? Si no ando errado, es un personaje bastante olvidado en la actualidad.

Tienes razn y es una lstima. La vorgine informativa es tal que hace imposible contextualizar y recordar el nombre de corruptos que han tenido mucho poder en nuestra sociedad. De ah la facilidad con que algunos de ellos vuelven a ocupar cargos como si nada hubiera pasado.

Adems, Pascual Estevill (al igual que Javier de la Rosa o Mario Conde), fueron figuras clave para entender cmo funcionaba la poltica y el mundo empresarial durante una poca determinada de nuestra historia ms reciente. Y de ah derivan muchos de los males que estamos sufriendo en la actualidad. Ay las connivencias! Por cierto, no slo Pujol o CiU le facilit el camino al ex juez, el actual ministro de Interior, Jorge Fernndez-Daz, tambin tuvo mucho que ver con el personaje.

A ver, a ver. Nos puedes dar una breve noticia de esto que acabas de sealar?

No se ha hablado mucho de ello, pero en su momento Jorge Fernndez Daz propuso a Pascual Estevill para que fuese a las listas del Senado como representante de Tarragona por el PP de Catalua. Sin olvidar que la ex concejal Marta Vila y el mismo Aleix Vidal-Quadras reconocieron que a finales de 1995 los hermanos Fernndez Daz, Jorge y Alberto, queran proponerlo como fiscal general o, incluso, como ministro de Justicia. Curioso, verdad?

Curioso, muy curioso, no lo recordaba. El libro, escribes, es producto de una reflexin en torno al papel desempeado por las instituciones que nos gobiernan y los errores cometidos por sus responsables. Cules han sido en tu opinin sus errores ms importantes? A qu responsables aludes?

Por encima de todos ellos el no verse ni sentirse servidores de lo pblico. La poltica debera ser una de las artes ms nobles. Ayudar a mejorar el entorno y dejarlo mucho mejor de como uno se lo encontr es una tarea de lo ms estimulante. O as lo creo. Esto es, sentirse partcipe del cambio. Sin embargo, cuando vemos en qu se ha convertido nos damos cuenta de cmo se ha prostituido todo, empezando por el propio trmino: clase poltica. Son estos responsables de lo pblico los que deberan hacer lo imposible para acercar la poltica al ciudadano (recordando que el trayecto, dicho sea de paso, es de doble sentido). Yo propongo empezar abriendo las ventanas para que entre aire fresco. Y aqu la transparencia de las instituciones debe ser algo innegociable por parte de todos nosotros.

Esa clase poltica a la que aludes formara entonces una casta, por usar un trmino de uso frecuente en estos momentos? Todos los polticos profesionales caben el mismo saco? No existen notables excepciones que deberan citarse?

Por supuesto que los hay. Y muchos. De hecho la mayora, pero si no tienen capacidad de decidir en los rganos de gobierno no hacemos nada. La disciplina de partido pesa mucho, pero igual que la ciudadana tiene que hacer autocrtica, los militantes de base de los diferentes partidos, tambin. Si un correligionario es corrupto o no se aplican las polticas afines con la ideologa de la organizacin, por qu no levantan un poco ms la voz o presentan su dimisin? Segn subimos en el escalafn, el miedo a perder el cargo (y lo que conlleva) pesa ms que la coherencia.

Y en cuanto a la transparencia de las instituciones, la apertura de ventanas para que entre aire fresco, cmo se consigue, qu medidas podran sugerirse para ello?

Siendo partcipes. Es una cadena. Primero, estando bien informado. Segundo, participando en la toma de decisiones (o presionando, denunciando y manifestndose) en las instituciones que nos son ms prximas. Y, muy importante, tener claro a quin damos nuestro voto.

Una de las tesis de tu libro: hemos llegado hasta aqu, hasta este grado de infamia, por nuestra desidia, debido a la dejacin que venimos haciendo de nuestras funciones como ciudadanos polticos activos. Ciudadanos polticos activos? Y eso qu es? Por lo dems: por qu hemos hecho dejacin de algo tan esencial, tan central como ciudadanos que somos?

Remarco lo de polticos activos pese a que parezca ms una pirueta semntica que otra cosa. Quiero decir con esto que el propio trmino ciudadano ya debera dar por sentado los siguientes: polticos y activos. Todo es poltica: no solamente el aumento del IVA o una gran obra pblica. El colocar una papelera enfrente de casa o informar sobre cmo invierte el dinero nuestro ayuntamiento tambin los es. Eso s, contando siempre con la opinin y la participacin de sus gobernados. Votar no es un cheque en blanco y, aqu, debemos ser exigentes y no dejar la toma de decisiones en manos de terceras personas. La polticas cautivas del cheque beb y del cheque en blanco debera tener fecha de vencimiento.

Cuando hablas de las motivaciones que te empujaron a la escritura del libro hablas de nombres que se repiten y saltan del sector pblico al privado sin justificacin sin olvidar un poder financiero que nadie controla y que va abriendo su camino sabindose intocable. Y por qu nadie lo controla? Cmo logra saberse intocable ese poder? Lo es de hecho?

Lamentablemente as sigue. Si no, no se entienden comportamientos y declaraciones por parte de algunos representantes de los partidos con capacidad de gobernar. Hasta que no vean peligrar sus cargos gracias, entre otras cosas, a la irrupcin de una ciudadana que ha dicho basta, no cambiarn. Hay sntomas de ello. Lo que es evidente es que sin una separacin de poderes de verdad resulta muy difcil auditar al auditor.

Sntomas, dices, qu sntomas?

Las cada vez ms masivas manifestaciones en la calle, as como los nuevos movimientos sociales o los intentos, esperemos que acaben bien, de sumar esfuerzos entre ellas, pese a las diferencias que en un principio pueda haber. No estara mal dejar el carn de partido a un lado, si es el caso, para ponerse de acuerdo en un programa de mnimos, una especie de declogo. Ser generoso, al fin y al cabo.

Cuando explicas el proceso de elaboracin del libro, reflexionas sobre el saber leer entre lneas. Y eso como se hace? Cmo se consigue alcanzar maestra, t eres un ejemplo de ello, en este nudo tan crucial? Un profesor mo, Manuel Sacristn, escribi en alguna ocasin: Es mucho ms difcil leer bien que ser un genio.

Pues no existe una frmula magistral, aunque de lo que no cabe duda es de que quedndonos en la superficie de muchas informaciones (lo que se ha venido en llamar informacin low cost) o viendo siempre los mismos puntos de vista no ayuda. En mi caso han sido varios aos manejando todo tipo de peridicos, revistas y libros (muchos de ellos descatalogados). Esto me ha permitido ver los silencios que hay en unos y la relevancia que se da a segn qu informaciones en otros. Nada es casual y fruto de la inocencia. No obstante, una pregunta es muy til para empezar: quin es el propietario del medio? Y para quien sea ms detallista, que se fije en los adjetivos y adverbios de determinados titulares. No te puedes imaginar la cantidad de tendenciosidad que esconden.

Muy bien visto, seguir tu consejo. Por qu, como sealas tambin, se est reduciendo el sector pblico a la mnima expresin? Es la nueva modernidad a la que algunos aluden? Qu consecuencias tiene esa estrategia presentada en ocasiones casi como un postulado geomtrico: o eso o el paleoltico inferior?

Es un ataque al corazn del que hasta ahora ha sido un ms que aceptable sistema del bienestar. Las empresas privadas se encuentran frente a una tarta en la que quieren una de las porciones ms exquisitas. De nuevo, verdad, las connivencias entre poltica y grandes empresas. Todo se hace con tanta finezza que se empieza jugando con el lenguaje y no se para hasta que interiorizamos el mensaje que se quiere imponer. As se entiende que tras la palabra inversin caiga, como fruta madura, el trmino privada y, en cambio, el gasto siempre se asocia a lo pblico. No est mal la perversin. Y lo peor es que va calando.

Haces referencia a la lite en varios momentos de la Introduccin y del libro en general. Cmo la definiras? Quines la componen?

Ahora se juega mucho con el concepto de casta, e incluso algunos van ms all y en el caso de los medios de comunicacin aluden a jaura. Las lites, entendidas como puntos de referencia o personas ejemplares a las que tener en cuenta, es una cosa. Aprovecharse de la capacidad de decisin de un grupo para ir en contra de la mayora, eso es otra. Ah estn las puertas giratorias y el intercambio de cromos entre los cargos pblicos que legislan y los privados que aplican luego una normativa ventajosa para sus intereses.

Respecto a quienes la componen, podramos hablar de dos tipos: los polticos (Felipe Gonzlez, Rodrigo Rato, Jordi Pujol o los consellers y los ministros de turno) y los grandes empresarios y financieros. Estos segundos son los que mueven los hilos de las marionetas polticas. Son bastante ms annimos. No necesitan exponerse. Quin lo hara cuando sabes que tienes el poder? Apellidos como Abell, Fain, Godia, Carceller no son tan populares y esto es un sntoma de su poder.

Cmo logran esconderse? Por qu no habla tan de ellos como de los polticos que los representan?

La clave estn, de nuevo, en el poder. Una cosa el gobernar y otra tener el poder. Quien tiene el poder no quiere exponerse, no lo necesita, como deca. Mientras tanto, los polticos que cumplen al dictado las decisiones de estos poderes fcticos (multinacionales, bancos, FMI, Trilateral) tienen que pagar el precio de sobreexponerse para seguir disfrutando del cargo. Echando un vistazo a la prensa o a cualquiera de las muchas tertulias diarias vemos lo fcil que es cargar contra el poltico. Evidente. No tiene consecuencias. En cambio, hacerlo contra determinada empresa o banco, desde esos mismos medios, eso ya es otra cosa. Las pocas veces que ha sucedido se puede notar cierta incomodidad entre los presentes.

Sealas tambin la necesidad de un cambio de modelo poltico: pasar de una democracia formal a una real. Qu sera una democracia real para ti? Por qu es incompleta una democracia formal? Por lo dems, cmo podemos conseguir ese realidad democrtica a la que aludes?

Cuando hablamos de democracia formal y real no puedo por menos que pensar en los conceptos de valor real y valor nominal cuando hablamos de las monedas. El precio que aparece en ellas es una mera convencin con respecto al coste del material con el que estn hechas. Todos lo aceptamos porque la economa, al fin y al cabo, se basa en la confianza.

Pues bien, formalmente nuestros derechos pueden estar asegurados por un texto legal que as lo acredite, pero si no se aplica, si no se pone en la prctica, de qu sirve? El asegurar su aplicacin es elemental para que se complete y se pase de la terica a la prctica. Y esto ya es nuestra responsabilidad. Reflexionar sobre qu hacemos, cmo lo hacemos, con quin lo hacemos o a quin votamos es un buen punto de partida para pasar de la una a la otra.

Pero basta con eso? Con eso es suficiente para pasar de lo aceptado en teora a lo que hay que realizar en la prctica?

La toma de conciencia es clave. Sin ese ariete, nada provocar el cambio. Volvemos a lo de siempre, a la frmula magistral: una buena educacin, una informacin de calidad y poco dogmatismo, as como mucha generosidad para entender al adversario poltico. El ejemplo de cada uno de nosotros es capital.

Comentas de pasada el asunto de las 400 familias, las de mando en plaza segn Millet. Se le fue la lengua a don Flix? Es as realmente, son siempre las mismas 400 familias las que dirigen el pas?

El caso Palau es otra de las grandes metforas de los ltimos tiempos. Hace un momento hablbamos de las lites, de quin mueve los hilos. Pues bien, estas cuatrocientas familias seran un buen ejemplo aunque yo creo que redonde al alza. Hay muchos nombres ilustres que viven ms del oropel de un apellido que de una buena cuenta corriente y, desgraciadamente, esta ltima es clave a la hora de influir.

Yo repasara la lista de las empresas que ms facturan (sea en Catalua o en cualquier otro lugar), y me parara en las veinticinco primeras. Smenle los bancos ms potentes y tendrn una idea aproximada. Si quieren acabar de perfilarla aadan los nombres que se repiten en los consejos de administracin de muchas de ellas y tendrn un dibujo bastante exacto.

Finalizas tu presentacin con unos versos de Luis Cernuda, de su poema La familia. Me voy de tema: qu representa Cernuda para ti? Qu vidrio que todos quiebran pero nadie dobla habra que esforzarse en quebrar de hecho?

Luis Cernuda es uno de los grandes y el poema La familia puede servir para entender un tipo de estructuras rgidas y horizontales que se asemejan al funcionamiento de algunos partidos polticos o grandes multinacionales. Cernuda la sufri e hizo poesa de ello. A lo largo del libro no me he podido resistir a estas pinceladas, sean de Cernuda, Gloria Fuertes o Josep Vicen Foix. Ante un tema cuyos contenidos son, en principio, difciles de acercar al lector he querido abrir los captulos con citas, su interior con algn que otro poema y los destacados que salpican el texto coronarlos, a su vez, con ttulos irnicos. En definitiva, hacerlo todo ms atractivo y gil. Ya con la portada de esa crema catalana, cuyo azcar quemado se metamorfosea en moneda de euro, hemos querido hacer toda un declaracin de principios respecto al tono del ensayo. No s si lo habremos conseguido. Espero haber doblado ese prejuicio sin quebrar, eso s, el inters del lector a la hora de acercarse al contenido.

Lo has conseguido desde luego. Pasamos al primer captulo si te parece.

Cuando quieras.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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