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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-09-2014

Entrevista con Francisco Sierra Caballero, director de CIESPAL
Solo si logramos el derecho a la comunicacin podremos hacer realizable los dems derechos humanos

Fernando Arellano Ortiz
Rebelin/Cronicn.net


El derecho a la comunicacin no es una cuestin de libertad de expresin, no es una autonoma de lnea editorial, en ese mbito nos estamos jugando los derechos humanos. Solo si logramos el derecho a la comunicacin podremos hacer realizable los dems derechos: a la educacin, a la salud, a la igualdad econmica, a la dignidad, afirma Francisco Sierra Caballero, director del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicacin para Amrica Latina (CIESPAL) con sede en Quito, Ecuador, quien a finales del pasado mes de agosto asisti como expositor principal de la Octava Semana Internacional de la Comunicacin organizada por la Corporacin Universitaria Minuto de Dios (Uniminuto) de Bogot, as como cumpli con otros compromisos acadmicos.

Para Sierra Caballero, quien acaba de asumir apenas hace tres meses la Direccin General de CIESPAL, su reto al frente de este importante centro de pensamiento es impulsar una atractiva agenda comunicacional que apueste por la integracin regional y el impulso del pensamiento alternativo en esta materia.

En Latinoamrica sostiene este docente universitario espaol e investigador social de amplia trayectoria, desafortunadamente no se ha avanzado en una agenda comunicacional comn, supranacional, aunque ha habido algunas manifestaciones de representantes de pases de Unasur en el sentido que hay que situar el tema en el mbito de la integracin regional. Si hablamos de comunicaciones, de gobernanza de Internet, de copyright, de temas que son estratgicos para el futuro como la soberana tecnolgica, el desarrollo de nuestra industria cultural, requerimos de una agenda comn, recalca.

En el mbito regional, el director de CIESPAL resalta los ejercicios democrticos que en materia de acceso comunicacional se vienen dando en algunos pases de Amrica Latina que apuntan a abrir el debate pblico sobre la regulacin y organizacin de sistemas de comunicacin pblicos y la definicin de una estructura ms equilibrada en cuanto a la propiedad de los medios.

Francisco Sierra Caballero, doctor en Ciencias de la Informacin y posgraduado en Sociologa por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en Ciencia, Tecnologa y Sociedad por la UNED. Se desempe como profesor titular de Teora de la Comunicacin de la Universidad de Sevilla, donde dirigi adems el Grupo Interdisciplinario de Estudios en Comunicacin, Poltica y Cambio Social (COMPOLTICAS) y la Revista para el Desarrollo Social de la Comunicacin (REDES.COM). Experto en polticas de comunicacin, nuevas tecnologas y participacin ciudadana de la Unin Europea, ha impartido clases y conferencias como profesor invitado en prestigiosas universidades y centros de investigacin de Europa y Amrica Latina. Autor de numerosos estudios y ensayos en materia de comunicacin y desarrollo, polticas de comunicacin y teora de los medios, su ltimo trabajo bibliogrfico lleva por ttulo: Polticas de comunicacin y educacin. Crtica y desarrollo de la sociedad del conocimiento (Gedisa, Barcelona, 2006). Es director de Centros Asociados del Consejo Directivo de la Federacin Latinoamericana de Facultades de Comunicacin Social (FELAFACS) y Secretario Internacional de la Unin Latina de Economa Poltica de la Informacin, la Comunicacin y la Cultura (ULEPICC).

El gobierno ecuatoriano del presidente Rafael Correa postul su nombre para que fuera elegido como director de CIESPAL, centro de pensamiento de la comunicacin a nivel hemisfrico, por un periodo de cinco aos. Desde este organismo internacional fundado por la UNESCO y la Repblica del Ecuador en 1959, se propone generar una sinergia con los sectores sociales, las universidades, los medios de comunicacin comunitarios y alternativos, entre otros, para impulsar y desarrollar una estrategia comunicacional a nivel de Amrica Latina que tenga como espritu la integracin, democratizacin del derecho a la comunicacin y el impulso del pensamiento crtico y emancipatorio.

Geopoltica de la comunicacin

Aprovechando su presencia en Bogot, el Observatorio Sociopoltico Latinoamericano www.cronicon.net  dialog ampliamente con Sierra Caballero y estas fueron sus reflexiones:

- Recientemente en CIESPAL se realiz un interesante conversatorio para abordar el tema de la geopoltica de la comunicacin y la integracin. Dentro del contexto de disputa poltica, econmica e informativa en que se debate Amrica Latina, qu es la geopoltica de la comunicacin?

- Muchos colegas y periodistas me lo han preguntado porque parecera un oxmoron en el sentido de que la poltica nada tendra que ver con la comunicacin. En buena medida porque hay una inercia, una tradicin en comunicacin muy tcnica, muy profesionalista, poco poltica, y efectivamente en Amrica Latina estamos asistiendo a un proceso de democratizacin. Lo que hay que situar es el paso de las polticas democrticas a las visiones geopolticas: procesos de integracin, reposicionamiento de la regin no tanto solo por el sueo de la Patria Grande sino tambin porque solo de ese modo Amrica Latina va a poder tener un proyecto propio, autnomo, de cohesin, de desarrollo, de articulacin y de identidad para avanzar en los sueos emancipatorios y libertarios. Entonces la geopoltica, la economa poltica y el pensamiento crtico desde la comunicacin es situar una visin estratgica. Ello porque desde la comunicacin mercantilista no se tiende a pensar de manera estratgica los procesos, en esta caso geopolticos, de vertebracin de la regin, a partir de una visin amplia de los retos que tiene por delante. Y en CIESPAL precisamente el proyecto que tenemos es situar en la agenda pblica los procesos de integracin regional; la agenda de comunicacin en proyectos como Unasur o CELAC; porque de ello depende en buena medida el avance de los mismos, as como la emancipacin y el desarrollo de Amrica Latina. Pongamos el caso de los fondos buitre que pareciera que es una cuestin exclusivamente econmica pero tiene que ver tambin con poltica: cmo estn informando; quines se informan sobre la situacin de la crisis financiera en la regin en el caso argentino. Evidentemente son agencias con intereses que marcan enfoques y visiones sobre la economa argentina y la situacin que viven otros pases. Estamos viviendo un momento en que esa agenda geopoltica es estratgica, por eso vamos a insistir en el anlisis en torno a las polticas democrticas y de integracin en Unasur, haciendo estudios comparados sobre procesos regulatorios de Uruguay, Argentina, Brasil y desde luego la Ley de Comunicacin ecuatoriana. Esa visin comparativa, supranacional, geopoltica, es estratgica, no es un oxmoron. Hay reflexin poca, escasa en el campo acadmico, y por eso este tipo de temas los vamos a impulsar desde CIESPAL porque creemos que es importante para el desarrollo y los avances democrticos que ha habido en comunicacin a nivel regional.

- No obstante el avance tecnolgico en las comunicaciones, usted ha sealado que los latinoamericanos estamos desconectados. Por qu?

- Por varias razones: primero no tenemos agenda comn, necesitamos polticas pblicas que piensen lo supranacional, pongamos el caso de la poltica de telecomunicaciones para desarrollar las propias tecnologas, para garantizar la soberana tecnolgica y una gobernanza democrtica de Internet. Esto no se est planteando de manera articulada o coordinada, se est haciendo de manera aislada, y tambin conocemos poco porque los medios y las agendas de informacin vienen marcadas del norte. Conocemos poco de la realidad, por ejemplo en el rea andina hay poca conexin entre sus pases. Necesitamos avanzar en una agenda comn y en una mayor conectividad entre las universidades, en el mundo profesional, en las polticas pblicas de comunicacin. Aqu cabe un dicho de Nstor Garca Canclini: somos diferentes, es verdad; desiguales cada vez menos, deca yo, gracias a las polticas de igualdad impulsadas por los gobiernos progresistas de la regin, pero estamos desconectados. Para m esta desconexin desde CIESPAL es estratgica porque si hacemos agendas en comn, conectamos a las comunidades acadmicas, hacemos proyectos de convergencias, sea en telecomunicaciones o en derecho a la comunicacin con los movimientos populares, pongamos el caso de los medios comunitarios, estaremos en capacidad de enfrentar los retos que tiene la regin en trminos de desarrollo econmico, de autonoma y soberana tecnolgica, para poner un ejemplo.

Por una perspectiva progresista del derecho a la comunicacin

- Democratizar la palabra desde CIESPAL se ha planteado usted como desafo al asumir la Direccin General de esta importante institucin. Empecemos por explicar que es CIESPAL, una institucin que naci en 1959, y cules son los retos de su gestin en los prximos cinco aos?

- CIESPAL tiene una larga trayectoria, sin embargo me he encontrado con una institucin que no ha ido acompaando los procesos de democratizacin y por esa razn nos proponemos cumplir tres objetivos: primero, acompaar las luchas de los movimientos populares y de las organizaciones sociales que reivindican el derecho a la palabra y en ese mbito CIESPAL tiene que cumplir un papel de articulacin de pensamiento, de convergencia de movimientos populares de liberacin para el desarrollo de una agenda comn en el nivel regional. Un segundo objetivo que es ms acadmico pero muy importante, es que tenemos que recuperar la potencia del pensamiento latinoamericano en comunicacin. Tenemos que impulsar una comunicologa del Sur, un pensamiento desde el Sur para el Sur por cuanto Amrica Latina tiene un pensamiento propio que hay que valorizar porque desafortunadamente en nuestras universidades y en sus mallas curriculares no est ese pensamiento sobre comunicacin. Adems de ello tenemos una gran potencia creativa y de transformacin desde el punto de vista del pensamiento, todo lo cual debe estar valorizado en nuestras universidades, en la formacin de periodistas, en la capacitacin, en el impulso del pensamiento crtico emancipatorio que ha sido una tradicin potente latinoamericana. Y el tercero y fundamental tiene que ver con la capacidad que tiene CIESPAL de articulacin entre sociedad civil, organizaciones profesionales, industria cultural, poderes pblicos y academia. Y en esa labor de mediacin o puente vamos a trabajar intensamente para lograr una perspectiva progresista del derecho a la comunicacin y las demandas de reivindicacin de la palabra que pide la ciudadana. Creo que estamos viviendo un proceso de transformacin con la convergencia digital, la gente est tomando la palabra, quiere participar en la comunicacin, tiene algo que decir y quizs los medios convencionales no estn dando esa voz y esa sensibilidad que est demandando la ciudadana. CIESPAL tiene la labor de articular esos procesos de convergencia para hacer posible que esta dinmica se d y convertirlo de esta manera en un centro de pensamiento emancipador.

- Desde su ptica de docente e investigador, considera que la comunicacin es poltica?

- Sin duda alguna, si estamos hablando de comunicacin estamos hablando de lo comn, de la cvicas, estamos hablando de derechos, de ciudadana. La comunicacin es la realizacin de la subjetividad, de la construccin de ciudadana, del espacio en comn, de la vida en sociedad. Plantear esto no significa hacer grandes esquemas transversales y de complejidad que articulen una reflexin sobre sistemas y contextos. Pensar sistema de comunicacin y contextos es justamente politizar las posibilidades de organizacin del sistema en su entorno. Por tanto pensar la comunicacin inevitablemente desde una perspectiva crtica es pensar la poltica; es pensar la vida en comn; y yo soy de la idea de que comunicacin es construccin de comunidad, de proyectos de vida comn.

Los monopolios mediticos como actores polticos

- Si la comunicacin es poltica, deontolgicamente hablando hasta dnde es legtimo y tico que canales de televisin como NT24 cuya sede est en Colombia, se haya convertido en la Fox News latinoamericana para desprestigiar y atentar contra los gobiernos progresistas de la regin? Y tambin, hasta dnde es legtimo que un gremio conservador como Andiarios que asocia a todos los peridicos colombianos, que no sobra decirlo, son de propiedad del establecimiento, haya asumido una posicin netamente poltica para desestabilizar al gobierno del presidente Nicols Maduro a travs de su muy publicitada campaa Todos somos Venezuela enviando papel a los diarios de corte fascista en ese pas?

- Lo que es legtimo como libertad de expresin es que estos medios de comunicacin sean opositores y planteen una crtica permanente a los gobiernos. Lo que no es legtimo es presentar su punto de vista o cualquier otro como ataques a la libertad de expresin. Todos sabemos por ejemplo que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ocult, reivindic y defendi la posicin de medios como Mercurio en Chile y de otros peridicos de la regin que fueron cmplices de la violacin sistemtica de los derechos humanos en situaciones como la de la Operacin Cndor, y por tanto cuando habla de libertad de expresin hay que plantear cuestiones sustantivas: su accin no es independiente, son emisores con una posicin poltica, legtima, la pueden tener contra un gobierno, pero dese luego lo que no pueden hacer y ah entramos en el tema de los lmites, es, como ha sucedido en Venezuela, organizar golpes de Estado o incitar a la sedicin y a la contrarrevolucin en procesos de transformacin histrica, y ello desde luego no tiene nada que ver con la libertad de expresin. Y esto est documentado, se pueden comprobar los nexos entre estos medios y la SIP con los procedimientos de sabotaje. Esa posicin ya no es legtima. Es legtimo tener una posicin editorial contraria al gobierno, pero no lo es coordinar otras formas de organizacin con la USAID, la agencia estadounidense de cooperacin. A m lo que me llama la atencin es que justamente los que ms hablan de libertad de expresin no toleran otras lneas editoriales. Es decir, no aceptan que haya medios pblicos en la regin, no soportan que otros actores denuncien ciertas prcticas periodsticas que podramos llamar contrarias al derecho de la informacin, por lo que tenemos que ir haciendo un poco de pedagoga. Quienes tanto hablan de libertad de expresin son los primeros liberticidas de ella, porque la libertad de expresin consiste en mantener una autonoma de opinin, contraria si quieren al gobierno, pero dese luego respetando el derecho y los derechos humanos. Hemos vivido captulos recientes como en Ecuador en el que un medio de comunicacin se atreve, aprovechando la difusin de canales de televisin en este caso de Colombia, a argumentar que su cierre es debido a una accin de acoso del gobierno. Quien quiera analizar objetivamente los hechos puede constatar que est tambin objetivamente demostrado que el cierre se debe a otras razones. Yo he tenido recientemente debates en Ecuador sobre la constitucionalidad de convertir la comunicacin en servicio pblico esencial y he escuchado opiniones de representantes de periodistas en contra de esta posicin que para rebatirla sostienen que dicha conversin es propio del rgimen de Mussolini o del de Franco. Esto significara entonces que Inglaterra, Alemania, Espaa, Portugal, los pases nrdicos que tienen las conquistas ms avanzadas en derechos profesionales y en el derecho a la libertad de expresin, son regmenes fascistas, y yo no lo saba hasta la fecha. Lo que no se puede decir son barbaridades en los medios de comunicacin y hacer campaas que son contrarias a la verdad, igual que en Espaa un presidente del gobierno se permite decir que los haberes han aumentado cuando los datos estadsticos demuestran lo contrario, amparndose en la libertad de expresin. Eso es mentir, difamar u orquestar golpes de Estado y esto no lo ampara la libertad de expresin, diga quien lo diga, por tanto hay que situar las cosas en sus debidos trminos.

- Las agendas comunicacionales de los monopolios mediticos vienen impuestas desde el norte. Sin embargo se vienen haciendo esfuerzos por trazar agendas desde el sur. Cul es su visin? Se est avanzando en ello?

- Creo que muy lentamente. Hay grandes avances en el marco del Estado-Nacin. Los procesos regulatorios que ha habido en Argentina, Ecuador, en Bolivia, entre otros, han sido muy positivos pero necesitamos avanzar desde una perspectiva supranacional por el tema de la convergencia digital. El nico episodio pero muy puntual de cooperacin ha sido la TDT, la Televisin Digital Terrestre con la adopcin de la norma nipo-brasilea, que va a permitir un desarrollo de la industria audiovisual propia, con el caso excepcional de Colombia. Desafortunadamente no se ha avanzado en una agenda comn, supranacional, aunque ha habido algunas manifestaciones de representantes de pases de Unasur en el sentido que hay que situar el tema en el mbito de la integracin regional. Si hablamos de comunicaciones, de gobernanza de Internet, de copyright, de temas que son estratgicos para el futuro como la soberana tecnolgica, el desarrollo de nuestra industria cultural, requerimos de una agenda comn. Cierto es que hay voluntad, hay sensibilidad y conciencia de que eso es importante pero creo que hay que avanzar de manera mucho ms rpida porque los procesos que se estn dando en industrias estratgicas como las telecomunicaciones afectan el desarrollo y la autonoma de los pases.

El pensamiento en Amrica Latina ha sido cooptado

- Otra de las limitantes es que la academia en Amrica Latina esta aprisionada y cooptada por el pensamiento del norte y por lo tanto aislada de la realidad de la regin. Tambin all es prioritario lograr revertir la situacin

- Eso est escrito en documentos del Pentgono, en los denominados Documentos de Santa Fe I y II, en los objetivos estratgicos de Estados Unidos respecto de la regin. Los aos 80 y 90, las dcadas neoliberales tenan varios objetivos, uno de ellos es el pensamiento: la universidad, la academia, procesos de cooptacin, cambio de agendas de investigacin, despolitizacin del trabajo intelectual de los acadmicos. Cuando hago una crtica y autocrtica sealo que histricamente los estudios de comunicacin han pensado poco estratgica y polticamente. Y si hubo una poca dorada de los aos 70 de crtica, de pensamiento emancipador, los aos 80 y 90 no han pasado en balde en la universidad. Hoy me encuentro que hay procesos de polticas pblicas avanzadas en varios pases de la regin que no estn acompaados de las agendas de investigacin de los acadmicos. Hay que investigar cuestiones prioritarias: industria cultural, economa poltica, derechos humanos, derecho a la comunicacin, pensamiento estratgico de integracin regional, y no se est haciendo, creo que en general, hay excepciones claro est, que la academia no est a la altura de los tiempos en la formulacin de polticas avanzadas por lo que considero que la universidad tiene la obligacin moral con la ciudadana, con sus pases, con los pueblos latinoamericanos, con este proyecto de integracin y de avance de la regin, de estar acompaando estos procesos.

- Volviendo al mbito de las comunicaciones y desde un punto de vista acadmico, se podra sealar que el Informe McBride impulsado por la Unesco en 1980 (cuyo ttulo "Voces mltiples, un solo mundo, redactado por una comisin presidida por el Premio Nobel de Paz irlands Sen MacBride), para analizar el desequilibrio en el mundo en los mbitos tecnolgicos y de la informacin qued en los anaqueles teniendo an tanta vigencia Ese importante diagnstico comunicacional a nivel mundial qued en nada?

- Fue boicoteado por los Estados Unidos, qued en nada, qued como papel mojado, en proyectos tcnicos de capacitacin, pero existe el espritu McBride. La voluntad en CIESPAL y en los espacios crticos y de articulacin de pensamiento emancipatorio es justamente revivir en poltica prctica, concreta a nivel nacional y regional, una agenda en comn y si alguien en el mundo puede liderar esta transformacin de las industrias culturales y de comunicacin es Amrica Latina porque fue la que abander las polticas pblicas en la UNESCO, precisamente Luis Ramiro Beltrn (periodista y comuniclogo boliviano), a quien este 23 de septiembre le hacemos un homenaje por lo que signific, cmo convoc al pensamiento crtico latinoamericano y de otras regiones para discutir en la dcada de los 70 lo que fueron los antecedentes del Informe MacBride: una alternativa de un nuevo orden mundial de la informacin y la comunicacin. Ese espritu MacBride hay que recobrarlo y hay que hacerlo desde la academia, desde los movimientos populares, desde las necesidades de los pueblos latinoamericanos y de otros pueblos para hacer alianzas y plantear este reto. Por eso desde CIESPAL nos proponemos discutir el tema de gobernanza de Internet. Queremos la democratizacin, no puede seguir siendo Estados Unidos el que controle. Y ya no se trata de una batalla de Estados Unidos y la Unin Europea, queremos que haya procesos y gobiernos multilaterales y en esa agenda y en ese espritu MacBride hemos de avanzar, retomar el legado de ese documento que si hoy hiciramos el diagnstico sera mucho ms grave de lo que hicieron Juan Somava, Hubert Beuve-Mary, Gabriel Garca Mrquez, entre otros, que participaron en la elaboracin del Informe. El diagnstico fue terrible, bueno, la situacin hoy en da es muchsimo peor que en 1980, razn por la cual hay razones de sobra para ese enfoque poltico, democrtico, de avance, retomando un poco las palabras y enseanzas del maestro Luis Ramiro Beltrn: necesitamos repensar, articular, revivir ese espritu MacBride, claro en otro contexto, mucho ms complejo, ms grave hoy en da desde el punto de vista de concentracin del poder de informacin como se ha descubierto con WikiLeaks y con Edward Snowden.

Necesidad de articular redes y alianzas sociales

- Usted ha sealado la importancia de aprender de los lenguajes de los vnculos. En qu consiste?

- Justamente es un pensamiento muy gramsciano, del concepto de hegemona, de articular alianzas, bloques histricos, procesos de empoderamiento, coordinacin, convergencia. Si CIESPAL tiene una razn de ser como organismo internacional, como centro de pensamiento, es su capacidad de articular redes, por lo que estamos trabajando con actores comunitarios para hacer real un concepto de comunicacin para el Buen Vivir capaz de crear procesos contrahegemnicos ante esta situacin en la que nos jugamos todo. Yo siempre digo que el derecho a la comunicacin no es una cuestin de libertad de expresin, no es una autonoma de lnea editorial, en ese mbito nos estamos jugando los derechos humanos. Solo si logramos el derecho a la comunicacin podremos hacer realizable los dems derechos: a la educacin, a la salud, a la igualdad econmica, a la dignidad. Pongamos el ejemplo de las finanzas y la informacin, sobre lo cual vamos a convocar un evento para analizar el tema en profundidad. Cuando estamos debatiendo la cobertura sobre los fondos buitre pareciera que hay un mal manejo del gobierno y la agenda viene marcada por cuatro fuentes bsicas de informacin econmica internacional: Reuters; Bloomberg del antiguo alcalde de Nueva York, que son virtuales monopolios; Wall Street Journal y Financial Times. Si uno ve la conexin del seor Rupert Murdoch y sus empresas se constata que el 99% de la informacin financiera internacional est concentrada en el muro de Wall Street. Y evidentemente si quieren destruir una economa como la de Espaa, como la de Grecia o como la de Argentina perfectamente lo pueden hacer. Entonces es una cuestin que tiene que ver con el derecho a la comunicacin, a la informacin pblica. Si no acometemos esa lucha y la democratizamos el derecho econmico de la autonoma y soberana de la poltica financiera de la Argentina o de otro pas no se podr hacer real, o se corre el riesgo de que puedan especular contra una moneda local de cualquier nacin. Por ello el derecho a la comunicacin y a la informacin es central para garantizar los derechos humanos, razn por la cual no podemos abstraernos desde CIESPAL de ese reto y de ese deber moral.

Posconflicto en Colombia no solo debe rehabilitar vctimas sino tambin democratizar derecho a la comunicacin

- En su visita a Bogot tuvo la oportunidad de hablar con funcionarios del Ministerio de Cultura de Colombia sobre su visin en torno de las experiencias de pases vecinos en la aplicacin de leyes regulatorias de Comunicacin. Si bien es cierto que hablar en este pas de la posibilidad de una Ley de Comunicacin constituye un pecado de lesa patria y quien lo haga no lo bajan de castro-chavista (risas), habida cuenta que los medios estn ms concentrados que en la Argentina con el Grupo Clarn, cul es la percepcin que le dej la reunin con funcionarios del gobierno neoliberal de Juan Manuel Santos?

- Yo soy de la idea de que Colombia s o s va a cambiar. El escenario de posconflicto va a implicar otro espacio pblico, otra realidad. Es verdad probablemente que las empresas dominantes en el sector y que los profesionales de la informacin no estn en general a la altura de los cambios pero la sociedad colombiana va a liderar un cambio, va a transformarse. En ese escenario mi percepcin es que respecto de muchos derechos, entre los cuales incluyo el derecho a la comunicacin, va a haber necesariamente cambios. En ese sentido, me alegra saber que existen muchas expectativas aunque me resulta curioso e interesante ver cmo ha sido el proceso de la poltica pblica en Colombia en esta materia. Empezando por la TDT, en la que el pas se ha salido de la norma nipon-brasilea, lo cual le va a perjudicar pues ya lo estn viendo los propios sectores interesados que cuando tengan que exportar telenovelas o productos audiovisuales el costo se va a incrementar notablemente en razn a que los otros pases tienen otras norma estndar, lo que va a exigir adaptar. En ese escenario lgicamente uno a priori pensara que no hay condiciones, pero yo soy de la idea de que en Colombia estamos asistiendo a un proceso de transicin interesante. Previsiblemente habr un proceso de democratizacin y gobiernos de progreso a medio plazo y en esos escenarios abrir el dilogo a los actores desde el Ministerio de Cultura es vital. Y lo que he percibido desde la Direccin General de Poltica de Comunicacin de ese Ministerio es que hay voluntad de escuchar a los actores como primer paso para democratizar la palabra. Por mi parte les he manifestado que tienen todo el respaldo de CIESPAL para acompaar ese proceso de democratizacin. He percibido tambin expectativas en sectores de la academia colombiana, del sector de la comunicacin, que estn un poco recelosos y reacios a debatir o a ilusionarse con un proceso de democratizacin. Por lo tanto en este escenario yo no hablara tanto de impulsar una ley que en un marco poltico de estructura y de teora del Estado no se dan las condiciones en Colombia, pero en una etapa de transicin, dialogar, abrir espacio y foros ciudadanos con los diferentes agentes culturales, movimientos sociales, medios comunitarios y diferentes sectores, construir en los territorios las demandas de acceso y democratizacin de la palabra puede ser muy positivo y adems puede contribuir a esa nueva construccin de dominio pblico, de espacio pblico, de democracia deliberativa y de democracia participativa. Puede ser un aporte importante para el proceso de paz, pero sobre todo para una nueva Colombia. Yo estoy ilusionado de que pueda haber ese proceso, intuyo que se va a dar en el momento en que se abra el espacio pblico. Tambin hay que sealar que el conflicto no puede ser justificante de acusacin para que se digan barbaridades como he visto en los medios sobre el actual Presidente de Colombia a quien algunos sectores lo califican como castro-chavista, y no entiendo cmo esos mismos medios puedan plantear este tipo de temas en la agenda porque no es serio y no pueden seguir el camino de Rupert Murdoch, quien ha sido denunciado en Inglaterra por malas prcticas, por corrupcin, por espiar. Creo que ese modelo de malas prcticas periodsticas no son adecuadas. Por eso es tan necesario generar un proceso de abrir la palabra, ciudadanizar los medios, de hablar de ciudadana cultural, de ciudadana meditica, de plantear en la agenda la necesidad del derecho a la palabra de los medios comunitarios. Porque Colombia tiene una rica tradicin, la ms innovadora en toda Amrica Latina y en todo el mundo en medios comunitarios, en comunicacin para la paz, en mediacin intercultural, esto hay que ponerlo en valor y ya no tanto como resistencia al conflicto sino como propuesta de poltica de gobierno y CIESPAL va a estar ah respaldando, auspiciando e impulsando. Quizs los medios no tengan una receptividad tan positiva a ese dilogo pero desde luego haran un flaco favor al pas y a su propia legitimidad como empresas y como profesionales de la informacin ir en contra de un proceso democrtico deliberativo sobre cul es la agenda, y aqu hay experiencias magnficas de medios pblicos y comunitarios de ciudadanizar el derecho a la palabra y a la comunicacin. Todo esto debe estar formando parte de una poltica de Estado justamente si queremos que en el nuevo contexto de posconflicto haya ciudadanos a los que se les garantice su dignidad, sus derechos, su palabra, su voz, su memoria, y que por lo tanto tengan espacios de interlocucin y de dilogo con el Estado para construir el modelo de pas que se quiere. El problema de la comunicacin en Colombia no es solo del gobierno sino tambin de sectores que por dcadas de neoliberalismo han dispersado, privatizado, ocluido cualquier espacio comn de encuentro. Que no sea entonces una poltica de Estado o de gobierno la regulacin en materia comunicacional sino de proceso constituyente, de articulacin, de modelo de comunicacin deseable para crear ciudadanos que tengan la posibilidad de ejercer su derecho a la cultura, porque el posconflicto no solo debe rehabilitar a las vctimas sino tambin hacer posible el reconocimiento del ciudadano en el espacio pblico, en la platea meditica, y eso los profesionales y los medios lo deben entender, si no van a sufrir la desconexin o afrontar una crisis irreversible de legitimidad y credibilidad.


Fuente original: http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/Ediciones100/Nota02.htm

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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