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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2014

Guillermo Teillier y el partido Demcrata Cristiano
Pasas para la memoria

Manuel Cabieses Donoso
Punto Final


Si no escondieran un problema ideolgico y poltico muy serio para la Izquierda chilena, resultaran conmovedores los esfuerzos del presidente del Partido Comunista, diputado Guillermo Teillier, por reforzar la unidad -pegada con engrudo- de su partido con el Demcrata Cristiano, a costa de la verdad histrica.

Ejemplo de ello es el discurso pronunciado por Teillier en el homenaje que la Cmara de Diputados rindi al ex presidente Eduardo Frei Montalva con motivo de los 50 aos de su triunfo electoral.

Su pieza oratoria mereci los honores de las pginas centrales del semanario El Siglo , rgano oficial del Partido Comunista. La interpretacin histrica de Teillier debe haber resultado una sorpresa paramuchos militantes del PC.

El parlamentario inici su discurso con una autocrtica. Su partido, dijo, no logr comprender en 1964 que las propuestas de Salvador Allende y Eduardo Frei tenan un denominador comn. Ambas, dijo, respondan a las exigencias de cambio en el pas.

El programa de reformas de Frei -agreg- creaba las condiciones y la necesidad de que el gobierno que lo sucediera fuera del mismo signo o de una posicin que de alguna manera diera cuenta de los sentimientos del pas.

A continuacin su discurso es una exgesis de la obra del presidente Frei: reforma agraria, chilenizacin del cobre y promocin popular. En claro mensaje al gobierno de Bachelet, Teillier destac la decidida voluntad de Frei de cumplir ntegramente con su programa que enfrent la oposicin de las fuerzas conservadoras de la poca. Algo as como lo que sucede hoy.

El discurso del lder comunista culmina destacando que en los aos 80 Frei tom la decisin de enfrentar a la dictadura, haciendo un llamado a la unidad de las corrientes democrticas y progresistas del pas para recuperar el sistema democrtico.

Lo anterior no merecera reparos -entendido en el marco del ajedrez poltico que se juega al margen de la lucha de clases-, si el discurso de Teillier no omitiera la verdad histrica. Por ejemplo, que Frei Montalva fue elegido con importante apoyo econmico y asesora de la CIA norteamericana como respuesta a la Revolucin Cubana. La revolucin en libertad de Frei -que obtuvo el 56,09% de los votos- tuvo tambin el apoyo de la derecha poltica y empresarial para derrotar a Salvador Allende -38,93% de la votacin- mediante una sucia campaa del terror que pas a la historia de las maniobras de esegnero.

El diputado Teillier tambin omiti las masacres cometidas por el gobierno de Frei. En la mina El Salvador -el 11 de marzo de 1966- que cost la vida a seis obreros y dos mujeres; y en Pampa Irigoin, Puerto Montt -el 9 de marzo de 1969- en que perdieron la vida diez pobladores y resultaron heridos otros setenta.

Esto por no hablar de la frustrada conspiracin de Frei con Jorge Alessandri para impedir la eleccin de Allende en el Congreso Pleno de 1970. Sin mencionar tampoco el complot encabezado por Frei, entonces presidente del Senado, para derrocar al presidente Salvador Allende en 1973. Y sin siquiera traer a colacin la famosa carta de Frei a Mariano Rumor, presidente de la Unin Mundial de la Democracia Cristiana, en noviembre de 1973, justificando el golpe de Estado y la sangrienta masacre de trabajadores comunistas, socialistas, miristas, etc., que tena lugar en Chile en esos das. Es difcil encontrar el denominador comn entre los gobiernos de Frei y de Allende, como pretende Teillier. Lo impide la verdad histrica.

Son hechos que no se pueden modificar ni esconder. La historia no es oportunista. Simplemente es historia. No siempre se acomoda a las exigencias polticas del presente. Aunque se oculte, siempre termina siendo Historia.

 

 

 

 

Publicado en Punto Final, edicin N 813, 19 de septiembre, 2014

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www.puntofinal.cl


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