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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2014

Terrorismo econmico

Editorial de Punto Final
Rebelin


Efectivamente, el pas est en presencia de una campaa terrorista que no solo consiste en las bombas de dudoso origen que explotaron en un vagn vaco del Metro, en la estacin Los Dominicos, y en un caf de la estacin Escuela Militar -que ocasion catorce heridos-.

Se ignora quines fabricaron y pusieron esas bombas y cules fueron sus propsitos, aparte del obvio: amedrentar. El gobierno ha solicitado -con indudable molestia de las policas- ayuda del FBI para investigar estos hechos. La participacin norteamericana en las pesquisas hace temer que se termine inculpando al Estado Islmico o Al Qaeda. El gobierno, en su esfuerzo por proyectar una imagen severa al gusto de la clase dominante, plantea hacer ms drstica la Ley Antiterrorista y reorganizar la Agencia Nacional de Inteligencia, dotndola de agentes encubiertos. Estos vendran a reforzar la tarea que cumplen las inteligencia policial y militar mediante infiltrados en grupos polticos y organizaciones sociales. El rumbo tomado por el gobierno para enfrentar este tipo de terrorismo hace temer un futuro represivo para criminalizar la lucha social, como ha ocurrido con la mano dura socialdemcrata y democratacristiana en otros pases gobernados por esas corrientes polticas.

Sin embargo, la vertiente principal del terrorismo en Chile no utiliza bombas, aunque es mucho ms peligrosa porque goza de impunidad, resulta intocable para el Ministerio del Interior y el Ministerio Pblico y porque sus efectos causan grave dao a millones de familias de trabajadores. Esta forma de terrorismo de cuello y corbata se efecta en el plano de la economa y de los medios de comunicacin. Sus responsables tienen nombres y apellidos; frecuentan La Moneda y el Congreso; financian campaas electorales y sus objetivos son escandalosamente evidentes. Para ello disponen de una formidable mquina de propaganda y estn ganando una batalla que pretende hacer inocuas las ya tibias reformas que propona el programa de gobierno. Es hora de denunciar ese tipo de terrorismo y encarar a sus responsables. Lo que no hace el gobierno, deben hacerlo los ciudadanos y la prensa independiente. El terrorismo econmico lo realizan nada menos que los poderosos gremios empresariales. En la cpula se encuentra la Confederacin de la Produccin y el Comercio (CPC) cuyo presidente es Andrs Santa Cruz, que proviene del gremio de los agricultores, el ms reaccionario del pas. El terrorismo desencadenado por los grandes empresarios amenaza paralizar la inversin privada, alentar la fuga de capitales y producir desempleo, bajos salarios y miseria generalizada si el gobierno intenta cumplir su programa en la versin original que ofreci al pueblo. El terrorismo empresarial tiene con el alma en un hilo a millones de personas que viven de un salario. El temor a la cesanta provoca angustia e incertidumbre en el pueblo, agudizando las tensiones de la vida cotidiana bajo el neoliberalismo. Por eso, los autores del terrorismo econmico merecen las ms severas sanciones y pagar con crcel el dao que estn haciendo. Qu sustento tienen los pronsticos tenebrosos del gran empresariado? Ninguno, aparte del ciclo recesivo regular que viven las economas capitalistas. Las ganancias de los empresarios-terroristas siguen en alza. La Superintendencia de Valores y Seguros acaba de confirmar -basndose en informes de las propias sociedades annimas- que las utilidades de las empresas aumentaron 12,3% en el primer semestre de este ao, a pesar de la desaceleracin de la economa. Los bancos en su conjunto vieron crecer sus utilidades en 54%, seis de ellos ganaron ms del 100% y algunos -como el Banco Ripley- batieron el rcord con el 479%.

No obstante, con su mejor cara dura el presidente de la CPC ingres a La Moneda a primera hora del lunes 8 de septiembre para notificar a la presidenta de la Repblica que las reformas causan inquietud al empresariado. Asimismo, las declaraciones de dirigentes de la Nueva Mayora crean incertidumbre y lesionan las confianzas al denostar al sector privado. La presidenta, en vez de mandarlo a la mierda, habra respondido que ella cree firmemente en el papel del sector privado, que es el motor del desarrollo y que tiene un rol fundamental en el crecimiento del pas(1). O sea, levant bandera blanca. La eficacia del terrorismo empresarial est ms que probada. Lo demuestran las declaraciones del apocado ministro de Hacienda, Alberto Arenas(2), que ratifican el espritu del protocolo de acuerdo que cocin la reforma tributaria con la derecha. En realidad la CPC y sus cmplices actan sobre seguro. Tienen al frente un gobierno bobo, debilitado por las contradicciones internas de su coalicin y predispuesto a agachar el moo ante cualquier presin... empresarial. La banda terrorista de la CPC -por lo dems- no busca la rendicin incondicional del gobierno. Comparte -y por eso contribuy generosamente a la caja electoral de la Nueva Mayora- el propsito de modernizar el Estado. El modelo implantado por la dictadura toc techo en casi todos los rubros, incluyendo lo institucional.

Lo que el terrorismo econmico pretende no es derrocar al gobierno -a diferencia de lo que sucede en otros pases, como Venezuela donde el gobierno encarna un proyecto revolucionario-. Su objetivo en Chile es ms sofisticado: robustecer la hegemona del empresariado en la conduccin del Estado, y asegurar su prolongacin. Por eso la presin empresarial se orienta a reducir los alcances de las reformas, encuadrndolas en su propio proyecto poltico, cerrando el paso a cualquier tentacin de avanzar hacia una democracia de verdad mediante Asamblea Constituyente.

El terrorismo empresarial ha arrancado al gobierno un compromiso de gradualidad en las reformas laborales -que requerirn acuerdo previo entre la CPC terrorista y la flexible dirigencia de la CUT-. Para el terrorismo empresarial no existen la Ley de Seguridad del Estado, la Ley Antiterrorista, el Cdigo Penal y ni siquiera la Constitucin Poltica. Para esta forma inhumana y cruel de terrorismo no hay Carabineros, PDI o FBI que valgan. Es un terrorismo con puerta franca en La Moneda.

Editorial de Punto Final, edicin N 813, 19 de septiembre, 2014

www.puntofinal.cl


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