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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2014

En el 84 cumpleaos de Immanuel Wallerstein
La perspectiva de anlisis de sistemas-mundo y el sistema-mundo moderno (la economa-mundo capitalista)

Rodolfo Crespo
Rebelin


No slo no soy moderado sino que tratar de no serlo nunca, y cuando reconozca en m que la llama sagrada ha dejado lugar a una tmida lucecita votiva, lo menos que pudiera hacer es ponerme a vomitar sobre mi propia mierda Carta de Ernesto Guevara a su madre. Mxico, 15 de julio de 1956.


En la dcada de 1970 el profesor norteamericano Immanuel Wallerstein se aparece con una nueva propuesta para desarrollar de otra manera la concepcin que sobre el mundo y la historia exista hasta ese momento (y que se heredaba desde el siglo XIX), la perspectiva de anlisis de sistemas-mundo (1), que el mismo se encargara de decir, en 1987, en un artculo donde se le invitaba a exponer en pocas pginas las premisas tericas especficas de la misma, para un libro editado por A. Giddens y J. Turner (Social Theory Today) que no era una teora sobre el mundo social o sobre una parte de ste, sino ms bien una protesta contra la forma en que qued estructurada la investigacin social desde su concepcin a mediados del siglo XIX, a partir de una serie de suposiciones a priori normalmente incuestionadas (2).

La tesis fundamental de Wallerstein en la aplicacin de la perspectiva del anlisis de los sistemas-mundo, que dio a conocer en su libro El Moderno Sistema Mundial (1974), y que constituy un duro mazazo terico, ideolgico y poltico a la concepcin del mundo que pregonaba la izquierda en aquel entonces (y que sin embargo fue planteada, casi fuera del libro, en un agregado al final del mismo titulado Repaso Terico) era, que en el mundo haba un solo sistema histrico: una economa-mundo, y que sta era una economa-mundo capitalista, al no poder existir el capitalismo sin la estructura de la economa-mundo.

En su conceptualizacin, Wallerstein afirma que, una economa-mundo, es un sistema largo-mundo, no mundial: un mundo, pero no el mundo. Un mundo largo que tiene en su seno varias entidades polticas, mltiples culturas, etc.(3), aunque desde el siglo XIX (y por primera vez en la historia de la humanidad) esa economa-mundo que se comenz a construir en Europa occidental entre los siglos XV y XVI (4) termin por expandirse a todo el globo, como un sistema nico y en cual vivimos todava.

En ese sentido, y por lo mismo, Wallerstein llega afirmar (sic en 1974!) que no poda hablarse, porque no haba y por ello no exista, una economa socialista mundial, dada la existencia de una serie de pases socialistas (la llamada comunidad socialista), aunque no se haya discutido en este volumenobservaremos con gran reserva y prudencia en futuros volmenes la afirmacin de que existen en el siglo XX economas nacionales socialistas en el marco de la economa-mundo (por oposicin a movimientos socialistas que controlan ciertos aparatos de Estado en el seno de la economa-mundo)(5).

En su afirmacin de que los as llamados pases socialistas no podan ser socialistas Wallerstein apelaba, segn el profesor espaol Jos Mara Tortosa, a la evidencia filosfica de que la lgica y la dinmica del conjunto determinan a las partes, algo a lo que se puede llegar gracias al enfoque del anlisis de los sistemas-mundo, que permite examinar los desarrollos internos de las sociedades socialistas con respecto al desarrollo global del sistema capitalista.

El acadmico espaol explica la postura de Wallerstein a este respecto, la que segn l parece fluctuar entre las siguientes tres:

1) Las partes del sistema favorecen la supervivencia del sistema total. Los pases socialistas son, efectivamente, diferentes de los capitalistas (liberales), pero esa diferencia no es otra que su adaptacin al sistema y su colaboracin en su supervivencia. Un Estado que posee colectivamente todos los medios de produccin es meramente una empresa capitalista colectiva mientras siga participando como tales Estados, de hecho, estn obligados a seguir hacindolo- en el mercado del world-system capitalista.

2) El sistema es contradictorio y, por tanto, en su funcionamiento normal produce y reproduce fuerzas antisistmicas. Los pases socialistas pueden ser tales, pero hay que reconocer que es imposible alcanzar el socialismo a escala nacional. Lo mximo que pueden ser es sociedades que muestren valores que sern los dominantes en el futuro ya que vivimos en los primeros estadios de la transicin del capitalismo al socialismo. Pero nada ms.

3) El world-system est formado por fuerzas que constantemente lo reproducen y, al mismo tiempo, por fuerzas que dificultan su preservacin. Ambas fuerzas no son eternas: lo que hoy reproduce, maana puede ser estril; lo que hoy se opone, maana puede ser sustituido por algo distinto. (6)  

Y ah est su verdadero atrevimiento, al desafiar la teora vigente sobre la sociedad y su evolucin hasta ese momento, aquella promulgada por el marxismo-leninismo tradicional y ortodoxo que, con el aval que le respaldaba ser la ideologa dominante (y triunfante) en los Estados de una tercera parte del globo terrestre (la prctica mejor criterio para medir el acierto de la teora?!), afirmaba que desde el ao 1917 (pero sobre todo despus de la implantacin del llamado campo socialista tras la segunda guerra mundial) el mundo se divida en dos sistemas diametralmente opuestos: capitalismo y socialismo.

La audacia intelectual de Wallerstein era an mayor si tenemos en cuenta, que ese mismo marxismo, propalado por todo el mundo en aquel entonces, por los manuales soviticos y su editorial para temas sociales (Editorial Progreso) consideraba que, desde mediados-fines de la dcada de 1950, el socialismo se haba convertido en el factor decisivo del desarrollo social, y para los aos 70 de ese mismo siglo XX la derrota norteamericana en Viet Nam, la victoria de Fidel Castro en la Isla de Cuba (a slo 120 kilmetros de EE. UU.), el proceso de descolonizacin en Asia y sobre todo frica, la victoria guerrillera en Nicaragua (1979) y la lucha en El Salvador, Guatemala, etc, en Amrica latina, hacan pensar que la victoria definitiva del socialismo en el mundo y la ansiada sepultura del capitalismo estaba a la vuelta de la esquina.

Quince aos despus de plantear su valiente afirmacin, de que no existan dos sistemas sino uno solo, el sistema-mundo moderno, que es una economa-mundo capitalista como se ha dicho y no poda ser de otra manera, el as considerado otro sistema social (el socialismo) se derrumb, incluso all donde presuntamente se haba originado (la URSS y los Estados socialistas de Europa del Este). En un artculo publicado en 1993 en coautora con Giovanni Arrighi y Terence K. Hopkins, Wallerstein que siempre ha considerado al ao 1968 un ao fundacional porque simblicamente en esa fecha comenz el derrumbe no del socialismo sino del sistema-mundo capitalista, consideraba a 1989 la continuacin de 1968 (7)

Concomitante con la afirmacin de que existe un solo sistema, el que comenz siendo un mundo en Europa occidental all por el siglo XVI, y que ya en el siglo XIX comenz a ser el mundo, al concluir su expansin a toda la tierra, est el hecho, sobre el que Wallerstein llama la atencin, de que no es posible en los marcos estrechos de las fronteras nacionales alcanzar el desarrollo, lo que se desarrolla no son los pases, las naciones sino la economa-mundo capitalista, es el sistema-mundo y no las sociedades separadas, lo que ha estado en desarrollo (8), y en el captulo 7 de su magistral libro Impensar las ciencias sociales. Lmites de los paradigmas decimonnicos despus de haber dedicado varios de ellos a la cuestin, concluye hacindose una pregunta al respecto, que responde sin ambages y difanamente: Desarrollo: cinosura o ilusin?. Espero que para este momento mi respuesta sea obvia. El desarrollo nacional es hoy por hoy una ilusin, sin importar qu mtodo se defienda y utilice (9). Y aqu vuelve a resaltarse su osada intelectual, pues justo en el ao 1974, el ao en que aparece la primera edicin de El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orgenes de la economa-mundo europea en el siglo XVI, texto considerado el iniciador del anlisis de sistemas-mundo, la VI asamblea especial de la ONU , acua la expresin sobre un Nuevo Orden Econmico Internacional, vocablos que hacen referencia de modo genrico a las peticiones que presentaban los pases subdesarrollados (recin descolonizados e independientes) a los desarrollados, relativas a las reglas de funcionamiento que deba seguir la economa internacional a fin de que las nuevas naciones pudieran alcanzar a las viejas en la consecucin del mismo.

Resumiendo podemos afirmar que el vuelco decisivo en el estudio de Wallerstein sobre la historia del mundo hasta los aos 70 del siglo XX, ha sido determinar claramente una nueva unidad de anlisis, el sistema-mundo en lugar de la nacin, como lugar donde transcurren los distintos, interrelacionados y complejos procesos sociales, como vena hacindose hasta el momento, lo que le permiti dar un giro fundamental en la determinacin de, en qu etapa de su trayectoria se encuentra actualmente el sistema en el cual vivimos, hacia dnde se encamina y qu actitud debiramos asumir las fuerzas antisistmicas que luchamos por su superacin.

Con relacin a la fase de su existencia en la cual se encuentra el sistema-mundo moderno, el profesor norteamericano apoyndose en los estudios de Ilya Prigogine sobre el comportamiento y la vida de los sistemas, arriba a la conclusin de que el sistema-mundo moderno se encuentra actualmente en crisis estructural.

La economa-mundo capitalista como cualquier sistema, cuenta con una serie de ritmos cclicos, que son una serie de desviaciones que alteran el normal desenvolvimiento del mismo, alejndolo de la normal situacin de equilibrio; sin embargo, debido a una serie de movimientos en el sentido inverso, el equilibrio vuelve a restablecerse, de ah el nombre de cclicos, aunque el mismo nunca se restaura hasta el mismo punto donde se encontraba antes, ya que estos cambios en sentido contrario conllevan algunas alteraciones en los parmetros subyacentes del sistema, de ah que el equilibrio sea siempre un equilibrio en movimiento y, por lo tanto, el sistema tenga tendencias seculares. Es esta combinacin de ritmos cclicos y de tendencias seculares lo que define a un sistema que est funcionando de manera normal. Sin embargo, las tendencias seculares no pueden continuar por siempre, pues se topan con asntotas. Cuando esto sucede, ya no es posible que los ritmos cclicos vuelvan a hacer que el sistema recupere el equilibrio, y es aqu donde el sistema entra en problemas. Ingresa entonces en su crisis definitiva y se bifurca, esto es, se ve a s mismo ante dos o ms rutas alternas hacia una nueva estructura, con un equilibrio nuevo, nuevos ritmos cclicos y nuevas tendencias seculares. Pero cul de las dos rutas alternas seguir el sistema, es decir, qu tipo de nuevo sistema se establecer, esto es imposible determinarlo por adelantado, por cuanto es una funcin de una infinidad de elecciones particulares que no estn limitadas sistemticamente. Esto es lo que hoy sucede en la economa-mundo capitalista. (10)

Cules son esas tendencias seculares?. El ascenso del nivel real de los salarios como porcentaje de los costos de produccin, calculado como un promedio a lo largo de la totalidad de la economa-mundo capitalista; el aumento del costo de los insumos materiales y el incremento permanente de las tasas de tributacin en casi todos los pases. (11)

Pero las mismas no slo se circunscriben a la esfera econmica, hay otra serie de tendencias que afectan otros mbitos del sistema-mundo capitalista que tambin llegan a sus correspondientes asntotas: un sistema interestatal relativamente estable, del que los ciclos hegemnicos ha sido el motor llega a su fin, ya que es poco probable que haya otro ciclo hegemnico en la historia ulterior de este sistema que reemplace al norteamericano, en franca decadencia; un sistema de produccin mundial sumamente fructfero, del que los ciclos de monopolio (los Kondratieff) han sido su propulsor, sigue atascado sin seales claras de que pueda abrirse una nueva y pujante fase del mismo; y la desilusin de las masas del mundo con el comportamiento, accionar y resultados de los movimientos antisistmicos clsicos, que una vez que han estado, compartido o coqueteado con el poder (algo que hicieron de una forma u otra entre 1945 y 1989 en casi todos los Estados del sistema interestatal) ya que los mismos predicaron el desarrollismo y la fe y esperanza en el progreso equitativo, democrtico y despolarizado, asignaturas stas an pendientes en el capitalismo, que no pudieron cumplir por constricciones sistmicas y para colmo envueltas todas en un discurso ideolgico disfrazado de revolucin antisistmica, siendo esta situacin parte del panorama poltico del mundo desde 1968. Y es tal la importancia de ste ltimo factor, que debido al derrumbe de stos movimientos, el sistema se ha visto privado uno de sus mayores puntales, ya que han suprimido una de las fuerzas de contencin ms importantes ante los impulsos polticos de las clases populares, cuyas demandas, por muy legtimas que sean, el sistema no est en condiciones de satisfacer, so pena de ver disminuida la vital e imprescindible cuota que reclama la incesante acumulacin de capital. Demostracin de ello ha sido el reconocimiento reciente, por parte de uno de los portavoces de los dueos del sistema-mundo-moderno, el Secretario de Estado norteamericano John Kerry, de las dificultades actuales para su manejo cuando, comentando el atascadero geopoltico en que se haba convertido la situacin en Ucrania, para los intereses de los poderosos del mundo, deca en un arrebato de sinceridad que Tal vez no era muy evidente para los grandes dirigentes de la poca, pero durante la guerra fra todo era ms fcil que hoy, digamos que era ms simple (12)

Esto nos lleva a plantear que la economa-mundo capitalista, est tocada por fallas estructurales que ya no tiene manera de controlar y cuya combinacin, est creando una presin estructural masiva de largo alcance sobre las utilidades provenientes de la produccin que est en proceso de convertir al sistema capitalista en algo que ya no es rentable ni para los capitalistas.(13)

Es cierto que los neoliberales con sus polticas de las ltimas dcadas han logrado reducir estas presiones estructurales, pero ha sido cada vez menos de lo que las ha aumentado la siguiente subida.

Las tendencias seculares mencionadas se aproximan a sus asntotas, creando lmites a la acumulacin del capital, y como la acumulacin sin fin de capital es el rasgo definitorio del capitalismo como un sistema histrico, la mltiple presin a la que se ve sometido, tiende a volver inviable el motor primario del sistema y, en consecuencia est creando una crisis estructural insalvable y ya imposible de superar.

Pero, qu puede significar y de hecho significa una crisis estructural para aqullos luchadores antisistmicos?. Implica que es la poca propicia y dorada para la lucha en pos de un nuevo sistema, dado que, cuando el sistema funciona normalmente (est en condiciones de equilibrio) las leyes que lo gobiernan son deterministas, y en ese caso los intentos de perturbacin del mismo, por muy grandes que sean, slo son capaces de producir muy pequeas desviaciones en su funcionamiento; en cambio, cuando el sistema entra en crisis estructural, esto es, cuando el sistema se aleja de las condiciones de equilibrio, vindose imposibilitado de retornar a l, es decir, el sistema entra en una situacin de bifurcacin y caos, sucede todo lo contrario; en estas condiciones, un pequeo accidente o una pequea fluctuacin o un pequeo ruido, son capaces de provocar grandes desviaciones y de tener un enorme impacto en el sistema, pueden tener efectos ms serios; de tal forma que, si bien las situaciones caticas producto de una crisis estructural son terribles, por el periodo de desorden y desintegracin que la acompaa (pese a ser de corta duracin en trminos histricos), e inherentemente impredecibles en cuanto a sus resultados, ya que no sabemos, no podemos saber cmo terminar todo, ni cual ser cualitativamente su desenlace, tambin ofrece un lado positivo (el lado amable de la historia (14) segn Wallerstein) ya que pesa ms el libre albedro individual y colectivo, volvindose fundamental la voluntad, el deseo, los anhelos y las ansias de la gente.

Es en ese periodo en el cual nos encontramos los dos grandes grupos polticos enfrascados en buscar una salida a la actual crisis estructural del sistema-mundo capitalista, quin ganar la lucha? El resultado de la lucha poltica ser, como se ha dicho, incierto, pero en parte ser tambin resultado de quien sea capaz de movilizarse, en gran parte de quien analice mejor lo que est pasando y comprenda cules son las alternativas histricas reales que enfrentamos colectivamente. Es decir, nos encontramos en un momento en el que necesitamos unificar conocimientos, imaginacin y praxis. Si no corremos el riesgo de tener que decir, dentro de un siglo, plus a change, plus c'est la mme chose. El resultado es, insisto, intrnsecamente incierto, por consiguiente, requiere la abierta intervencin y creatividad humanas.(15). A eso llama este artculo en el 84 cumpleaos de Immanuel Wallerstein (el gran inspirador de todas estas ideas) a ese 99 % de excluidos o en pos de la exclusin, s es que quieren vencer en esta lucha por un mundo mejor a ese exiguo pero muy poderoso 1 % restante.


Notas.

*A los 27 aos de edad y a 15-20 aos de aparecer la perspectiva de Wallerstein para analizar la historia de otra manera, en protesta a como se haca hasta entonces, el Comandante Ernesto Che Guevara ya planteaba, que el destino de su vida y su opcin histrica, estaban alejados y con creces de la geocultura de la moderacin que dominaba el mundo en el que viva, el liberalismo, con su defensa en la esfera poltica de la va media y el centro vital, con el valor aadido, que arriesg su pellejo para demostrar sus verdades.

1. Aqu hemos optado por el trmino perspectiva seguido de anlisis de sistemas-mundo, aunque Wallerstein ha publicado un libro que lo ha titulado Anlisis de sistemas-mundo: una introduccin (Siglo XXI. Mxico. 2005) a secas obviando la palabra perspectiva, y en el que toca aspectos importantes de su concepcin del mundo (est disponible ntegramente en el link: http://geopolitica.iiec.unam.mx/sites/geopolitica.iiec.unam.mx/files/analisis_de_sistemas_wallerstein_0.pdf ) . En entrevista concedida a Carlos Antonio Aguirre Rojas en 1999 deca que considero a esta perspectiva, ms bien como un movimiento intelectualjustamente, un movimiento que impulsa una transformacin del modo de hacer las cosas que hasta ahora ha sido imperante. Y en la misma entrevista, al ser preguntado por el profesor mexicano, de si la perspectiva del World-Systems Analysis, no la calificara usted mismo como una perspectiva marxista? adems de decir que es una perspectiva influida por el pensamiento de Marx, pero influida tambin por otras perspectivas, no dej de recalcar al entrevistador que, Si t o cualquier otra persona, llaman a mi perspectiva personal, anlisis marxista, no tengo absolutamente nada que objetar a esa afirmacin.... Immanuel Wallerstein: Crtica del sistema mundo capitalista (Estudio y entrevista a Immanuel Wallerstein ) . Editorial Era , 2004.

2. Wallerstein, Immanuel. El anlisis de los sistemas-mundo. Captulo VIII del libro Capitalismo histrico y movimientos antisistmicos. Un anlisis de sistemas-mundo. Ediciones Akal. Madrid. Espaa.2004. pg. 134. (las negritas resaltadas son nuestras)

3. Immanuel Wallerstein. El capitalismo Qu es? Un problema de conceptualizacin. Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades. Universidad Nacional Autnoma de Mxico. Mxico, 1999. Disponible en: http://colegiodesociologosperu.org/nw/biblioteca/El_Capitalismo,_que_es.pdf . En su libro Las incertidumbres del saber aclara mejor su interpretacin del trmino economa-mundo, sus orgenes braudelianos y el significado conceptual y geogrfico del mismo. En el Mediterrneo, Braudel problematiza el concepto de unidad de anlisis. El mundo mediterrneo, afirma, es una economa-mundo. El trmino proviene de la obra de un gegrafo alemn, Fritz Rrig, de la dcada de 1920, que hablaba de Weltwirtschaft. Braudel tradujo el trmino no como conomie mondiale sino como conomie-monde. Como ambos dejaramos en claro muchos aos despus, la distincin era crucial, ya que se trataba de la diferencia entre conomie mondiale, que significa economa del mundo y conomie-monde, que significa una economa que es un mundo. Las dos traducciones difieren, en primer lugar, en trminos conceptuales. En la segunda, el mundo no es una identidad reificada dada dentro de la cual se construye una economa; ms bien, las relaciones econmicas definen los lmites del mundo social. La segunda diferencia es geogrfica. En la primera traduccin, mundo es equivalente a planeta; en la segunda, se refiere solamente a un gran espacio geogrfico (dentro del que se encuentran muchos estados) que, sin embargo, puede ser, y a menudo es, ms pequeo que el planeta, pero que tambin puede abarcar el planeta entero (Editorial Gedisa. S.A. Barcelona 2013. Pg 79)

4. para la economa-mundo europea en su totalidad consideraremos a 1450-1640 la unidad de tiempo significativa, durante la cual se cre una economa-mundo capitalista, que sin duda era, como dice Braudel, vasta pero dbil. Wallerstein, I. El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orgenes de la economa-mundo europea en el siglo XVI. Editorial siglo XXI. 2 Edicin. Madrid 2010. Pg. 94.

5. Wallerstein, I. Obra citada. Pg. 494. En la ya citada entrevista a Aguirre Rojas, Wallerstein plantea enfticamente que la tesis nuestra que ms reacciones en contra provoc por parte de la izquierda mundial, y que fue la idea que sostuvimos desde los aos setentas fue que la Unin Sovitica haba sido parte de la economa-mundo capitalista, de manera integral y absoluta, durante toda su existencia (subrayados tomados del original). Y no deja impasible a nadie aquellas irnicas palabras de Jos Mara Tortosa en 1992 cuando deca Quien iba a decir a los que criticaban a Immanuel Wallerstein por no aceptar como socialistas a los pases del Este [Europeo] que la posicin del world-system se podra convertir en un argumento para defender el comunismo (todava no llevado a la prctica) despus del hundimiento de los pases falsamente socialistas. Tortosa, Jos Mara. Sociologa del sistema mundial. Editorial Tecnos. Madrid. 1992. Pg. 68 (subrayados en texto original)

6. Obra citada Pg. 68. Los subrayados son citas extradas por el autor del libro en ingls The Capitalism World-Economy, Cambridge University Press. 1979. Pg 68-69 y 150 respectivamente.

7. Wallerstein, I., Arrighi, G., y Terence K. Hopkins 1989, la continuacin de 1968.. Realidad Econmica N 114/5 - 16 de febrero de 1993. Disponible para leer, no para copiar en http://www.iade.org.ar/uploads/c87bbfe5-6b8d-9073.pdf . Preguntado por Carlos Antonio Aguirre Rojas para su libro de 2004, Immanuel Wallerstein: Crtica del sistema mundo capitalista (Estudio y entrevista a Immanuel Wallerstein) Editorial Era, Cmo impactan estos procesos y acontecimientos[que culminaron con los sucesos de 1989] a las perspectivas del World-Systems Analysis?, Wallerstein respondi algo tan sencillo como esto: Hay que decir claramente que la cada del Muro de Berln no ha tenido el menor impacto sobre mis puntos de vista. En verdad esperaba ya algo as. Obviamente no por lo que respecta a los detalles o a los elementos concretos, pero si en lo que se refiere a las lneas generales de este proceso. Obra citada, Segunda Seccin. Explorando la perspectiva del Anlisis de los sistemas-mundo. (Entrevista con Immanuel Wallerstein). Parte I. Esbozo biogrfico intelectual. El autor desea agradecer la cordialidad del profesor mexicano que nos la hizo llegar.

8. Wallerstein, I. Desarrollo de la sociedad o desarrollo del sistema-mundo?. Captulo 5 del libro Impensar las ciencias sociales. Lmites de los paradigmas decimonnicos. Editorial Siglo XXI. Segunda Edicin en espaol 1999.

9. Wallerstein, I. Desarrollo: Cinosura o ilusin?. Captulo 7 del libro Impensar las ciencias sociales. Lmites de los paradigmas decimonnicos. Editorial Siglo XXI. Segunda Edicin en espaol 1999. Las negritas son nuestras.

10. Wallerstein, Immanuel. La decadencia del imperio. EE.UU. en un mundo catico Editorial Txalaparta. Tafalla. Espaa.2005. Pg 77, 78.

11. Un anlisis detallado de las mismas en La crisis estructural del capitalismo y la actitud de la izquierda. Nardo Vzquez Izquierdo. http://kaosenlared.net/america-latina/57178-la-crisis-estructural-del-capitalismo-y-la-actitud-de-la-izquierda.html

12. Todo era ms simple en la guerra fra: John Kerrry. Peridico La Jornada. 23 abril 2014. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2014/04/23/mundo/023n3mun . En cuanto a los ciclos hegemnicos ha sido tal la importancia de los mismos, que sin el ascenso y la cada cclicos de los poderes que los han ejercido, hubiese sido imposible proporcionar el grado crucial de equilibrio a la poltica interestatal del sistema-mundo moderno, permitiendo con ello que los procesos de acumulacin de capital prosiguieran sin graves impedimentos. Una hegemona que durara demasiado tiempo hubiera empujado al sistema hacia su transformacin en un imperio-mundo. Y un sistema que nunca viera el surgimiento de un poder hegemnico no hubiera tenido la posibilidad de crear los rdenes estables e interinos necesarios para maximizar la acumulacin. Para un anlisis ms detallado de stas tendencias puede consultarse el artculo La estructura interestatal del sistema-mundo moderno. Revista Secuencia, nueva poca, nmero 32, mayo-agosto 1995. Disponible en el link secuencia.mora.edu.mx/index.php/Secuencia/article/download/.../4140 . Y en cuanto al efecto benefactor de los ciclos Kondratieff, por lo visto ya truncados, Michel Husson seala la distancia creciente hoy en da entre la transformacin de las necesidades sociales y el modo capitalista de reconocimiento y de satisfaccin de estas necesidades , vindose la tecnologa imposibilitada ya de modelar la satisfaccin de las necesidades sociales bajo la forma de mercancas de gran productividad. A propsito es interesante la cita que toma de Robert Gordon, un gran especialista en estas cuestiones cuando dice: Desde 2000, las invenciones se han centrado en los aparatos de diversin y de comunicacin, que cada vez son ms pequeos, ms inteligentes y tienen ms prestaciones, pero no cambian fundamentalmente la productividad del trabajo o las condiciones de existencia como pudieron hacerlo la electricidad y el automvil (Husson, Michel. La teora de las ondas largas y la crisis del capitalismo contemporneo disponible en: www.vientosur.info/IMG/pdf/Ondas_largasHusson.pdf . Y Jorge Beinstein: Las crisis en la era senil del capitalismo. Esperando intilmente al quinto Kondratieff en http://www.rebelion.org/docs/82165.pdf

13. Wallerstein, Immanuel. La decadencia del imperio. EE.UU. en un mundo catico. Editorial Txalaparta. Tafalla. Espaa. 2005. Pg 188.

14. Wallerstein, Immanuel. Utopstica o las opciones histricas del siglo XXI. Versin revisada de las conferencias Sir Douglas Robb impartidas en la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, los das 16, 22 y 23 de octubre de 1997. Disponible: http://viviendayhabitat.ipvmendoza.gov.ar/material/Hector%20Poggiese/Utopistica%20o%20las%20opciones%20historicas%20del%20siglo%20XXI.pdf

15. Wallerstein, Immanuel. La decadencia del imperio. EE.UU. en un mundo catico. Editorial Txalaparta. Tafalla. Espaa. 2005. Pg 88.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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