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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2014

Puerto Rico
Cronologa del asesinato del dirigente del Ejrcito Popular Boricua-Macheteros, Filiberto Ojeda Ros

Vilma Soto Bermdez
Rebelin


El viernes 23 de septiembre de 2005, mientras se conmemoraban los 137 aos de nuestra gesta de independencia contra Espaa, el Grito de Lares, los testaferros y cipayos del rgimen, para ms seas, FBI, rodearon el hogar del compaero Filiberto Ojeda Ros, comandante en la clandestinidad del Ejrcito Popular Boricua-Macheteros; dispararon ms de 100 balas que se incrustaron en el corazn de su pueblo a l solamente le bast una para que sus asesinos le dejaran morir desangrado.

Un hilo de sangre recorre la Isla, a su paso germinan flores de liberacin

Estos son los hechos que nadie debe olvidar:

Viernes, 23 de septiembre

Al medioda, la comunidad del sector Plan Bonito, en el barrio Jagitas de Hormigueros vio a contingentes de agentes federales por los alrededores en vehculos no identificados.

Se recibe una llamada telefnica a las 3:00 de la tarde en el hogar de Filiberto Ojeda y de su esposa Elma Beatriz Rosado Barbosa. La llamada les alerta del movimiento por la zona de elementos del Bur Federal de Investigaciones (FBI) y de la posibilidad de que se estuviera realizando un operativo en su contra.

A las 4:05 de la tarde se recibe otra llamada. El Comandante Ojeda urge a su interlocutor para que notifique a la prensa sobre su inminente captura con el fin de que el pas sepa la verdad de lo que all acontezca. Es en ese instante que los agentes arremeten contra el portn de entrada con uno de los vehculos mientras un contingente de federales escudados tras l y en los flancos comienza a disparar contra la residencia.

Sabiendo ya que los del FBI vienen no a arrestarlo, sino a asesinarlo, el Comandante convence a su esposa de que se mantenga con vida. La conmina a entregarse. Es necesario que haya un testigo. Filiberto le grita al FBI que ella va a salir, que no disparen. Y as, como la ua se separa de la carne, los compaeros apenas susurran el adis. Su mensaje a los compaeros, a su Pueblo, fue: Pa'lante!

La compaera sale al exterior. Tratan de que se arrodille. Al ella no hacerlo la arrojan a tierra, la maltratan y la esposan. Comienzan a interrogarla. Elma Beatriz ve a su perrita Caoba herida de muerte.

Mientras en Lares leen su ltimo comunicado llamando a la unin de los independentistas, Filiberto lucha contra los esbirros.

Varios helicpteros sobrevuelan por la zona. Uno de ellos supuestamente recoge a un agente herido.

A las 5:00 PM ya la noticia estaba de boca en boca, incluso a nivel internacional. A esa hora Puerto Rico era silencio, lgrimas y odio.

Alrededor de las 6:00 PM arriban a la escena dantesca los fiscales del gobierno de Puerto Rico, Jos Aldebol, Jos Delgado y Jos Frank Nazario. El FBI les impide el paso.

Varios abogados - Martn Gonzlez Paz, Alberto Lozada y Julio Aldea- se acercan al lugar a eso de las 7:00 PM para proteger los derechos del compaero Filiberto Ojeda. Todo es intil. La jaura encarnada en el FBI les niega el paso.

Cerca de las 7:00 PM los agentes le vendan los ojos a la compaera cuando ella no contesta a sus preguntas y la trasladan del rea a lugar desconocido. La alejan a ciegas- mientras escucha una segunda ronda de disparos y la voz de Filiberto esa sera la ltima vez.

El pueblo puertorriqueo, lderes independentistas, gente de todas partes, comienzan a desplazarse en marcha hasta Hormigueros. Los agentes los detienen. Nadie puede ser testigo de la matanza.

A las 7:00 PM, Edwin Rivera Serrano el director ejecutivo de la Autoridad de Energa Elctrica (AEE), recibi una llamada telefnica del FBI para que suspendiera la electricidad en el sector, lo que se hizo a las 8:10 PM. El servicio regres a las 4:00 p.m. del sbado.

El copresidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, Hctor L. Pesquera, exigi al FBI que le dejaran pasar para verificar como mdico, la situacin del compaero Ojeda Ros. De nada vali. A los esbirros no les importaba nada la vida de un ser humano.

A las 10 de la noche, el Dr. Hctor L. Pesquera inform que los tres fiscales del gobierno colonial de Puerto Rico no haban podido entrar ni siquiera a los alrededores de la casa tomada.

En San Juan, la capital del pas, y de manera casi espontnea, una masa indignada bloquea la avenida Roosevelt frente al estadio Hiram Bithorn y luego, bandera en mano, dolor, odio y rabia, se trasladan a las inmediaciones del edificio federal en Hato Rey, barrio capitalino, exigiendo el cadver de Ojeda y el estado en que se encontraba su compaera.

La comunidad de Plan Bonito sufri las arbitrariedades del FBI. Tambin tenan el paso impedido. Debieron buscar otro lugar para pasar esa noche ms que eterna noche en vela. No era noche para yacer, sino para levantarse.

Mientras el pueblo lloraba a su libertador, a su guerrillero, un hilo de sangre manaba lentamente a veces, otras, a borbotones.

Sbado, 24 de septiembre

El pas se levanta en caos. No se sabe nada a ciencia cierta. Todo son rumores. No se sabe ni dnde se encuentra la compaera Elma Beatriz, ni si el guerrillero vive o ha muerto.

Entre las 4:00 y 5:00 de la madrugada el FBI permite la entrada o salida, siempre escoltados, de los residentes de Plan Bonito. Muchos de ellos optaron por salir de all y quedarse con familiares.

En otra burla al pueblo, el FBI enva un comunicado a las 7:40 de la maana donde seala que "el estado de Ojeda Ros es desconocido".

El gobernador de la colonia, Anbal Acevedo Vil, revela su desconocimiento y que el FBI ha mantenido al gobierno desinformado. Indica que el caso ha sido mal manejado.

Segn informes de prensa, a las 8 de la maana del sbado, dos helicpteros, en el cual haba agentes con ropa de camuflaje, con las caras pintadas, casco y armas largas, sobrevolaron el rea de Plan Bonito y dieron dos rondas. En cada ronda, uno baj a tierra.

A las 11:00 AM el FBI en Plan Bonito recibe un envo de retretes porttiles.

Dos patrullas de la Unidad Canina llegan al rea donde el guerrillero yace rodeado de su sangre. Estn en el lugar de 12 a 12:25 PM.

Seis minutos despus, a las 12:31 PM dos detonaciones son escuchadas en los alrededores de la finca que el FBI escudriaba por todo rincn.

A las 12:43 PM el FBI permite la entrada al jefe de los fiscales en Puerto Rico, Pedro Gernimo Goyco.

Sobre la 1:30 PM entran a la escena varios miembros del Instituto de Ciencias Forenses (ICF).

La noticia recorre el pas y sobrecoge a todos por igual. Era la 1:36 de la tarde. El superintendente de la Polica, Pedro Toledo, exagente del FBI, confirma lo que el pueblo ya lloraba: Filiberto Ojeda Ros fue asesinado.

Salen a las 2:11 PM dos helicpteros de Plan Bonito.

A las 2:54 PM salen otros dos helicpteros del rea en estado de sitio.

El pueblo obliga a que el gobernador Anbal Acevedo Vil se exprese (3:00 PM). En su residencia de La Fortaleza le exige al FBI que explique el operativo al pas y se muestra indignado por la forma en que muere Ojeda Ros.

A eso de las 3:34 p.m. llega al hogar de Filiberto el fotgrafo forense junto a otro personal del ICF.

Segn el jefe del FBI en Puerto Rico, Luis Fraticelli, llegan refuerzos desde Virginia, EEUU, y a las 4:00 PM entran a la vivienda por primera vez. A esa hora se le permiti acceso al lugar a la Polica de Puerto Rico.

Es a las 4:30 de la tarde que el FBI libera a la compaera Beatriz Rosado Barbosa de la Crcel Federal en Guaynabo, ciudad aledaa a la capital. Le acompaan sus abogados Luis Camacho y el presidente del Colegio de Abogados, Julio Fontanet, as como el doctor Luis Nieves Falcn. No fue sino hasta ese momento del 24 de septiembre que la compaera del lder machetero se entera de la muerte de su esposo.

El cadver del comandante guerrillero es removido de su hogar a las 5:15 PM. Los agentes buscan una ruta alterna para no enfrentarse con la manifestacin del pueblo que desde la noche anterior clamaba por justicia.

A las 6:00 de la tarde, el director del FBI ofrece una conferencia de prensa en la que confirma el vil asesinato de Filiberto Ojeda Ros. Cientos de agentes participaron en el vergonzoso operativo. Han transcurrido prcticamente 27 horas desde que el FBI tom por asalto la residencia del guerrillero clandestino.

Edgardo Ojeda, uno de los hijos de Filiberto llama a la cordura revolucionaria ante la indignacin de un pueblo que empieza a actuar sin direccin: "Yo reclamo que se evite un tipo de violencia provocada. El pueblo lo que tiene que hacer es convertir todo esto en un proceso de organizacin, de reflexin y de preparacin para cuando realmente haga falta utilizar la violencia organizada".

Por todo el pas el pueblo expresa su dolor y angustia. Hay mensajes escritos en letreros y paredes que afirman: "Filiberto, tu ejemplo vive", "Filiberto, camarada, esta accin ser vengada" o "FBI asesinos".

El doctor Hctor L. Pesquera participa en la autopsia al cadver del guerrillero. Le confirma al pas que muri desangrado. El FBI le dej morir, as, de poco a poquito. Un hilo de sangre

Continan las manifestaciones por toda la Isla, individuales o colectivas.

Domingo, 25 de septiembre de 2005

Se informa al pueblo oficialmente por el director del Instituto de Ciencias Forenses (ICF), Po Rechany que el Comandante Filiberto Ojeda Ros "no tuvo una muerte rpida. Muri desangrado tras recibir un solo disparo durante el operativo del FBI el viernes". La autopsia a Ojeda Ros fue realizada por los patlogos Francisco Corts y Eda Rodrguez. En el proceso estuvieron presentes el doctor Hctor L. Pesquera, y el patlogo Jos Simons, amigos de la familia de Filiberto. Rechany agreg que "es muy difcil establecer una hora exacta (de la muerte). Es muy difcil decir si fue una hora, media hora. Lo que s es que no muri de inmediato, que recibi el impacto de bala y qued vivo".

Los restos del guerrillero son honrados en la Funeraria Escardille de San Juan.

En un acto de respeto y orgullo nacional, el cuerpo del comandante machetero es trasladado al Ateneo Puertorriqueo donde el pueblo podr honrarle desde las 9 de la noche de ese domingo.

Se trasladan los restos del hroe nacional, Comandante Filiberto Ojeda, al Colegio de Abogados en una marcha a pie en la que participaron cientos de personas y donde el pueblo continuar el velatorio hasta las 10 de la maana del martes.

Sigue en aumento la indignacin en el pas y en el exterior por la manera en que falleci el guerrillero de 72 aos.

La noticia se publica en todos los medios de comunicacin internacionales. Miles de puertorriqueos de la dispora boricua salen a las calles pidiendo justicia. Por otro lado, se comienzan a recibir comunicados de personas e instituciones esparcidas por el mundo en donde se hacen eco del clamor de los puertorriqueos.

Lunes, 26 de septiembre

La compaera de Ojeda Ros, Elma Beatriz, en conferencia de prensa fustiga al FBI y seala los argumentos falsos de que el guerrillero fue el primero en abrir fuego contra los federales. Aclara que Filiberto continuaba con vida al ella ser sacada por el FBI del rea de Plan Bonito.

Al son de "no nos da la gana de ser una colonia norteamericana", "ni con lluvia ni con balas esta lucha no se acaba" y "no hay nada de criminal en defender la libertad", a las 10:00 AM los estudiantes toman la Universidad de Puerto Rico en Ro Piedras, arran la bandera yanqui y ondean a media asta la monoestrellada en la Torre del recinto.

A las 11:30 AM una gran pancarta con el rostro del guerrillero y la frase "Filiberto, sigues en el corazn del pueblo" cubri la fachada de la Torre, icono del campus riopedrense. Las clases fueron suspendidas. Los estudiantes atacaron un negocio gringo de hamburguesas situado dentro del campus.

Debido a la repercusin internacional y nacional el Departamento de Justicia de Estados Unidos inicia una investigacin interna de la conducta de sus agentes durante el operativo. Se sabe que la investigacin no aportar nada: El imperio se investiga a s mismo.

Los abogados de Filiberto Ojeda Ros envan una carta al jefe del FBI en Puerto Rico, Luis Fraticelli, y al jefe de los fiscales federales, Humberto Garca, exigiendo acceso inmediato a la residencia en la que muri el viernes el jefe del Ejrcito Popular Boricua, adems de cualquier documento, archivos de computadoras, vdeos y grabaciones. Tambin solicitaron todos los nombres de los agentes que participaron en el operativo al igual que la identidad del francotirador que puso fin a la vida del hroe de nuestra Amrica. "Estamos muy preocupados de que se pueda producir la alteracin de la escena", indicaron los abogados Luis Abreu Elas, representante legal de Ojeda Ros por ms de 30 aos, Wilma Revern y Jan Susler. La misiva fue firmada conjuntamente y a nombre de la compaera del guerrillero por el Dr. Luis Nieves Falcn, y los juristas Julio Eduardo Torres y Luis Camacho.

Martes, 27 de septiembre

El pueblo contina haciendo justicia por su mano. Entran a la oficina del Ejrcito estadounidense ubicada en el edificio Park Plaza, en Mayagez, ciudad al Oeste de la Isla y colocan letreros alusivos a Filiberto. Pintan en las paredes consignas como "Filiberto vive", "Go Home Yankee", entre otros. Daan y rompen los vidrios de varios vehculos del ejrcito. En la oficina del Servicio Postal ubicada frente al Departamento de Educacin, un grupo baja la bandera estadounidense y la hace aicos. Lo mismo sucede en otros lugares de la Patria, como en las cercanas de la Base Muiz en la ciudad de Carolina (de triste recordacin para el invasor yanqui cuando los Macheteros le hicieron estallar all, frente a sus narices nueve cazabombarderos).

Un grupo de jvenes colocan a media asta frente al Capitolio, casa de las leyes en Puerto Rico, la bandera de los Macheteros. La ensea verde, con un machete en rojo al centro y en ngulo de izquierda a derecha ondea en homenaje al comandante del EPB-Macheteros.

En el Colegio de Abogados los familiares y compaeros cierran el fretro que alberga el cuerpo de Filiberto justo a las 10:17 de la maana.

Sobre las 10:30 AM inici la dolorosa despedida. Una caravana de vehculos flanqueada por miles de puertorriqueos a cada lado de la avenida que enarbolaban machetes, flores, carteles, banderas y clamaban Viva! a su hroe, comenz su andar lento hacia el cementerio de Ro Blanco en Naguabo. La letra revolucionaria del himno puertorriqueo resurga de las gargantas. Los puos en alto a su paso, le daban el adis postrero a su comandante. Cinco horas le tomara llegar al camposanto. Mientras, banderas estadounidenses eran quemadas a lo largo y ancho del pas.

A las 3:25 un lamento, un 'Ay' largo y apretado colm el espacio. Filiberto llegaba al camposanto con su fretro resguardado por la bandera de Lares. La que el Padre de la Patria, Ramn Emeterio Betances creara como ensea libertaria en 1868.

Un solo de trompeta se hizo escuchar. Las notas de Verde luz de Antonio Cabn Vale (El Topo) que muchos consideran el segundo himno nacional, vibraron en la trompeta de Humberto Ramrez. Andy Montaez con voz entrecortada, se uni al homenaje del guerrillero y cant La Borinquea revolucionaria escrita por Lola Rodrguez de Ti para la gesta del Grito de Lares en 1868 cuando el pueblo se alz contra la tirana espaola.

En Hormigueros, en Plan Bonito, los vecinos se reunan y enterraban a Caoba, la perrita inmolada junto a su amo. Una placa rememorara el sangriento suceso y un rbol de caoba cobijara su tumba.

El FBI se lleva una sorpresa. Ellos que haban pensado que matando a Filiberto acababan con los Macheteros tragan amargo. Frente al atad del comandante otro comandante se da a conocer ante los patriotas. Un comunicado es ledo. Lo firma el Comandante Guasbara (guerra en lengua tana) a nombre del Ejrcito Popular Boricua-Macheteros. Desde el clandestinaje en "algn lugar de la Patria", jur "hacer justicia" a su dirigente vilmente asesinado. "Agradecemos al pueblo sus muestras de solidaridad y les convocamos a unirse para que este crimen inmenso no quede sin castigo. La orden nos fue dada: pa'lante (refirindose a las ltimas palabras que le dijo Filiberto a su compaera). El Ejrcito Popular Boricua contina la lucha. Y ahora con mayor tesn porque el abuso, el atropello, la crueldad infinita que ha mostrado el enemigo con nuestro comandante y su compaera no nos intimida. Al contrario, nos reafirma en nuestra decisin de liberar a nuestra patria de la garra imperial que la oprime. Los Macheteros juramos hacer justicia a nuestro comandante y a nuestra patria. Yanquis asesinos, sus das estn contados, revolcaron el hormiguero; todo boricua machetero...", lea en parte el mensaje que fue recibido con muestras de algaraba por el pueblo all reunido.

En su mensaje a la patria y a su compaero, Elma Beatriz reafirm su amor a Filiberto y a la causa por la que fuera asesinado por los agentes federales. Indic que la bandera revolucionaria de Lares ondear sobre la tumba de su compaero, "sealando tu trinchera desde la cual, machete en mano, continuars tu lucha".

Otra cancin en homenaje al compaero lder machetero es interpretada. Se trata de HF de la autora de Mickie Rivera. La H y la F corresponden a las siglas de Hermano Filiberto. El pueblo canta: "Como el invasor se alimenta de su propio miedo, que cada noche va perdiendo vuelo, porque sabe que aqu estamos preparaos, que si el pitirre puede contra el guaraguao, el guila tambin va a temblar. Una vez cre perderte y no te pierdo, algunas veces sangre y otras, cicatriz, cuando creo que vas, vienes de regreso, clandestina forma de ser feliz. Los que se atrevieron a ponerle un precio a tus manos, a tu corazn, no saben de historias, no saben de sueos, te quiero vivo y no muerto, te quiero vivo y no muerto, Hermano Filiberto".

A las 5:15 de la tarde, un pitirre en la lejana emprenda vuelo remontando cielos, buscando su estrella hasta la victoria siempre, comandante!

Vilma Soto Bermdez es miembro de la Direccin Nacional del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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