Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2014

Siria
Damasco quiere beneficiarse de los ataques anti-yihadistas

Benjamin Barthe
A lencontre/La Breche


El cambio de decoracin es sorprendente. Hace poco ms de un ao, como represalia al bombardeo con gas sarn en los suburbios de Damasco, EE UU y Francia se preparaban para atacar al rgimen sirio. Bachar Al-Assad, arrinconado, solo se logr recuperar gracias a la iniciativa diplomtica, en el ltimo minuto, de su aliado ruso, que implicaba el desmantelamiento de su arsenal qumico. Hoy, agotados por tres aos y medio de guerra civil, el dictador sirio y sus opositores asisten, casi impotentes, a una intervencin americano-francesa -a la que se suman sus aliados rabes- esta vez muy real, dirigida contra su enemigo comn, el Estado Islmico (EI).

Aunque sea por una vez, el martes 23 de septiembre los representantes de ambos campos aplaudieron al unsono el inicio de los ataques, cada uno de ellos mostrndose persuadido de que un debilitamiento de los yihadistas le favorecera. Pero esta aprobacin de fachada disimula muchas segundas intenciones. La carrera para beneficiarse de la nueva situacin inducida por la ofensiva anti-EI est lanzada.

Algo bueno para la humanidad

Bachar Al-Assad ha reaccionado mediante un comunicado de la agencia oficial SANA. Sin mencionar especficamente los bombardeos, el presidente sirio ha declarado que apoyaba cualquier esfuerzo internacional antiterrorista. Durante mucho tiempo complaciente con los yihadistas, cuyo extremismo daaba la imagen de la revolucin, a partir del mes de agosto, cuando se han convertido en los enemigos prioritarios de la comunidad internacional, el rgimen de Damasco se ha decidido a combatirles. La guerra contra el EI da un nuevo aliento a su propaganda, que se ha esforzado siempre por pintar a los insurgentes como sanguinarios islamistas.

Con solo un misil Tomahawk, el ejrcito americano ha reducido a cenizas el cuartel general de Daesh (acrnimo del Estado Islmico) en Raqqa, que nuestra aviacin se empeaba en destruir desde haca das", se felicita el redactor jefe de un diario prximo al poder. "Es algo bueno para la humanidad y tambin para el Estado sirio.

Preocupado por aparecer como un socio de la coalicin formada bajo la gida de Washington y romper as el ostracismo de que es objeto en Occidente, el presidente sirio ha confiado a su ministro de Asuntos Exteriores la tarea de afirmar que Siria haba sido prevenida de la inminencia de los ataques. Damasco asegura que su representante en las Naciones Unidas, Bachar Jaafari, haba sido advertido y que los mensajes de los Estados Unidos le haban sido transmitidos, sirviendo como intermediario el ministro iraqu de Asuntos Exteriores.

Desmentido de Washington

A nivel poltico no hay contacto y, por otra parte, el poder sirio no tiene inters en recomponer su relacin con Washington, asegura el periodista sirio. Pero a nivel de los servicios de informacin, hay un trabajo en comn real. No nos hablamos pero los agentes de unos y otros se ven. El argumento tiene tambin por vocacin atenuar, ante la base del rgimen, la afrenta que constituye la violacin del espacio areo sirio por la aviacin imperialista americana. Y justificar que, contrariamente a las amenazas proferidas hace algunas semanas, la defensa antiarea siria no haya entrado en accin.

Ahora bien, todos esos esfuerzos de oratoria han sido barridos por Washington. No hemos solicitado permiso al rgimen. No hemos coordinado nuestras acciones con el gobierno sirio. No hemos dado notificacin por adelantado a los sirios, ni indicaciones sobre el momento de los ataques ni sobre los objetivos especficos ha dicho Jennifer Psaki, la portavoz del Departamento de Estado. Si el seor Jaafari ha sido contactado, ha precisado la diplomtica americana, ha sido para disuadir a Siria de atacar a un avin americano. En Estados Unidos nadie tiene la intencin de discutir con ese rgimen", sostiene un buen conocedor del tema sirio, de vuelta de Washington. "Algunos servicios secretos occidentales se han acercado a sus homlogos sirios estos ltimos meses, pero han visto que no serva de nada. No se puede salvar ese rgimen, l mismo se destruye haga lo que haga. Cmo podra dar una solucin a la radicalizacin de los sunitas?.

Paradjico juego de espejos

Del lado de la oposicin, la clarificacin del Departamento de Estado ha sido acogida con alivio. En un paradjico juego de espejos con el rgimen, la Coalicin Nacional Siria (CNS), escaparate poltico de la rebelin, se ha felicitado de que la comunidad internacional se haya sumado al combate contra Daesh. Es una evolucin muy importante, asegura Monzer Akbik, un cuadro de la CNS. El rgimen se ha beneficiado mucho tiempo de la presencia de los yihadistas para ensuciar nuestra causa. Sin embargo, sobre el terreno predomina el escepticismo. Uno de los grupos armados ms moderados, el movimiento Hazm, a quien los Estados Unidos ha entregado misiles anticarro, ha afirmado que los ataques daaran a la revolucin siria. En su cuenta de Twitter, ese grupo, afiliado al Ejrcito Sirio Libre (ESL), sostiene que el nico beneficiario de estas injerencias extranjeras en Siria es el rgimen, particularmente en ausencia de una verdadera estrategia para derrocarle.

Los combatientes del ESL, agotados por meses de combates en un doble frente, se inquietan por el impacto sobre la opinin pblica siria de los excesos que cometer, inevitablemente, la aviacin americana. Una decena de civiles habran muerto ya en los bombardeos del martes, as como entre 70 y 120 yihadistas segn las fuentes. Los insurrectos tambin temen que la ampliacin del abanico de objetivos a formaciones emparentadas con el EI contribuya a echar a numerosas brigadas en brazos de ste. El martes, los Estados Unidos han bombardeado posiciones de Khorasan, un grupo miembro del frente Al-Nosra, la rama siria de Al Qaeda. Hay una verdadera paranoia entre los insurrectos, que temen encontrarse en el punto de mira de los Estados Unidos, seala un diplomtico occidental que est en contacto con los medios de oposicin.

Los dos campos afilan ya sus armas con vistas a una nueva ronda: la recuperacin de los territorios controlados por el EI. En previsin de los ataques americanos, los hombres del EI haban dispersado ya sus fuerzas y evacuado sus bases ms expuestas. En los prximos das podran verse obligados a pasar a la clandestinidad y por tanto, abandonar su control sobre el terreno. Sabr el ESL aprovecharse de esta ocasin para adelantar sus peones? La supervivencia de la revolucin depende de ello.

Fuente original: http://alencontre.org/

Traduccin de Faustino Eguberri Viento Sur




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter