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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2014

Elecciones
Desafos de la revolucin nacional-popular

Eduardo Paz Rada
Rebelin


Ante la crisis del capitalismo metropolitano, el debilitamiento electoral de los procesos antiimperialistas en varios pases de la regin, la pausa en los procesos de integracin y las iniciativas intervencionistas del gobierno de Washington, sea por la va militar o por la va de la Alianza del Pacfico; el prximo mandato de cinco aos de Evo Morales Ayma y el MAS, que se inicia el 22 de enero de 2015, tiene importantes desafos que enfrentar para profundizar el proceso antiimperialista iniciado el ao 2003 con la Guerra del Gas y continuado desde el 2006 con la Revolucin Democrtica y Cultural.

Pendientes de solucin en la nueva gestin estn los temas de la administracin de justicia, que se encuentra en una crisis profunda debido a su retardacin, a los millares de casos pendientes y a las prcticas venales que afectan sobre todo a la poblacin ms sencilla; la corrupcin en algunas reparticiones del Estado que provoca malestar social y reclamos al gobierno; la inseguridad y violencia creciente en las ciudades ms grandes del pas, en muchos casos vinculadas al narcotrfico; la precaria atencin de la salud que afecta a los sectores ms empobrecidos; y las manifestaciones de insubordinacin en sectores de las Fuerzas Armadas y la Polica Nacional.

Otras tareas estn planteadas en la Agenda Patritica 2025 y en el Plan de Gobierno establecen desafos fundamentales vinculados a la conquista de la soberana alimentaria que, sin embargo, choca con los intereses de los grupos latifundistas del oriente; la industrializacin de los recursos naturales del litio de Uyuni, el hierro del Mutn y el gas del Chaco --industrializacin que no podr avanzar efectivamente si no se construye una red interna de gasoductos que favorezca a la poblacin y a las empresas--, y tambin la revolucin educativa, cientfica y tecnolgica.

Tambin se ha identificado la necesidad de profundizar el proceso de integracin interna con la construccin de carreteras y vas de comunicacin en el extenso territorio boliviano, as como la prioridad de mayor inversin en salud, educacin y vivienda social.

En esta perspectiva, el fortalecimiento del Estado en la economa, del mercado interno y del capitalismo de Estado, junto a la unidad nacional, son prioritarios en la perspectiva de una industrializacin integral que permita superar la condicin de pas primario-exportador y priorice la complementacin econmica y comercial con los pases de la regin.

Al respecto, Evo Morales ha reiterado su total respaldo y compromiso para fortalecer los procesos de unidad a travs de la Alternativa Bolivariana de las Amricas (ALBA), Unin de Naciones Sudamericanos (UNASUR) y Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos (CELAC), siguiendo la linea dejada por el Comandante Hugo Chavez. A estos procesos se agrega el compromiso de Bolivia con el G-77 ms China y la Organizacin de Pases No Alineados.



Asimismo, las polticas de nacionalizacin de los hidrocarburos, de recuperacin de empresas estratgicas de energa, telecomunicaciones, electricidad y fundiciones, de inicio de los procesos de industrializacin de materias primas, de redistribucin de los excedentes econmicos entre los sectores ms empobrecidos de Bolivia y de participacin de los movimientos populares en respaldo al proceso se han consolidado y fortalecido, con una gestin econmica que tuvo excelentes resultados en los ltimos aos, con un promedio del 5% en el crecimiento del producto interno.

Estas fueron acompaadas con la recuperacin de la dignidad y la soberana frente a la intervencin directa del gobierno de Estados Unidos en las polticas internas y con la derrota de las fuerzas de las oligarquas regionales del oriente boliviano que pretendieron, en 2008, fraccionar el territorio nacional apoyados por el entonces embajador norteamericano Philip Goldberg. El respaldo del pueblo boliviano a Evo Morales, a travs de las organizaciones populares de campesinos, colonizadores, juntas vecinales, mujeres campesinas, sindicatos, indgenas y ahora la Central Obrera Boliviana (COB), con movilizaciones y con votos, han potenciado su liderazgo y abierto nuevas posibilidades a un programa de emancipacin nacional y social.

El dilema central que enfrentar el gobierno, al iniciar el tercer mandato, se encuentra: en profundizar el proceso antiimperialista con la afectacin a los intereses de las transnacionales mineras, de los terratenientes, de los consorcios mediticos y de la banca privada que an son poderosos, con la consolidacin de la industrializacin de recursos estratgicos como el gas natural, el litio, el hierro y otros minerales, con la integracin del territorio nacional y con la formulacin de un programa estratgico de liberacin nacional y de socialismo latinoamericano, acompaado de una organizacin poltica slida; o en institucionalizar las transformaciones ya realizadas, liberalizar la poltica y la economa, desmovilizar a los movimientos populares, burocratizar la poltica, hacer concesiones a los sectores sociales y econmicos conservadores y oligrquicos a nombre de construir hegemona y fortalecer un reformismo socialdemcrata.

La inexistencia de una oposicin poltica fuerte y alternativa es una ventaja para el gobierno, sin embargo esto puede generar una situacin de inercia que desmovilice al pueblo, impulse polticas parciales y sectoriales que pongan en riesgo la perspectiva estratgica y se fortalezcan las posiciones conciliadoras con los sectores de las oligarquas regionales.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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