Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2014

Ejrcito Islmico y sus progenitores
De tal palo tal astilla

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin


Nos enteramos hoy que los yihadistas destruyen sitios histricos y comercian antigedades del territorio donde han instalado su califato. Cortan y venden piezas inestimables, de monumentos sagrados cristianos, judos o musulmanes (La Nacin, 30/9/2014, Sntesis).

No le podemos pedir a La Nacin que haga el esfuerzo histrico de contextualizar esta noticia, pero tenemos que recordar que esto fue exactamente lo que hicieron miembros del ejrcito de EE.UU. cuando invadieron Irak en 2003. Las fuerzas civilizatorias entonces tuvieron a bien preservar con guardias y proteccin dos ministerios del estado iraqu que haba sido tan radicalmente remozado por Saddam Hussein; el que administraba todo el petrleo iraqu (Irak era entonces uno de los principales productores mundiales de petrleo caracterizado por su alta calidad y bajo costo de extraccin) y el de Seguridad, asiento de todas las policas del pas. Los dems ministerios (de Educacin, de atencin a la poblacin civil, de guerra, de comunicaciones) fueron todos librados al saqueo. Esto incluy ciertamente los museos y el acervo cultural e histrico del pas. Que es justamente una de las cunas de la humanidad tal cual la reconocemos hoy; la Media Luna de las Tierras Frtiles ha sido asiento de la primera agricultura humana y de varias civilizaciones que hoy sabemos fueron llevando a la humanidad de su estadios iniciales a los actuales. Irak conservaba, por ejemplo, tablillas cuneiformes, laboriosamente rescatadas en tantas excavaciones; la escritura cuneiforme es una de las primeras escrituras humanas.

Pues bien: los soldados yanquis rompieron vitrinas, y se llevaron bajo el brazo o dentro del abrigo fragmentos de, por ejemplo, tales tablillas para malbaratarlas en el mercado negro de antigedades.

Los directores de tales museos y reparticiones iraques se quejaron amargamente de tales despojos, que jams fueron esclarecidos y menos todava restituidos.

Tenemos una pista para entender ahora el comportamiento de los yihadistas.

Pero no es la nica, ciertamente. Cuando la OTAN ataca en Libia al rgimen de Gadafi, con el culto a su calidad de supremo, se lo elimina como a una alimaa, ignorando todos los recaudos de un enjuiciamiento. Pero no slo se lo asesina as en plena calle y con una jaura de mercenarios; hay seales de dnde proviene este tratamiento: la secretaria de estado de EE.UU. de entonces, Hillary Clinton, informada de los hechos gorjear un cantito en seal de alegra que afortunadamente qued grabado en la nube de internet. Y con el arrasamiento de alguno de los palacios de Gadafi, saqueado por los soldiers of fortune −como son designados los mercenarios que reciben enormes emolumentos por su contribucin−, en uno de sus fastuosos baos un Freedom fighter, rabe de pura cepa? escribir: GAME OVER.

Pequeos mojones que van dando el perfil de los yihadistas. Y el motorcito fuera de borda que los impulsa

As que ahora, yihadistas que encarnaran Al-Qaeda y que ahora encarnan al Ejrcito Islmico que ha usurpado un territorio arrancado a los maltrechos e invadidos Irak y Siria, siguen mostrando su fuente de inspiracin y lo que gua sus comportamientos: ni siquiera son originales en lo de destruir sitios histricos y comerciar con antigedades. Siguen apenas las huellas.

Como el mismo George Clooney sealara cuando la presentacin de Monuments Men que dirigiera, produjera y actuara, en un rapto de sinceramiento sobre el despojo que las naciones coloniales han llevado adelante en la periferia planetaria −y en esto incluimos no slo a los estadounidenses y a los alemanes de Monuments Men, sino tambin a ingleses y franceses, por ejemplo−: "Como en Siria, Afganistn, Irn o Sudn. Los estamos dejando sin su propia cultura".

Deberamos agregar en primer lugar a Palestina, donde Israel cumple una tarea de desmantelamiento precisa y cerebral sobre la memoria, arrasando con los trozos territoriales (con las vidas palestinas en primer lugar) y hasta con el nomencltor, pero tambin con lo que ha pasado con las sociedades africanas como la nubia o las amerindias como la incaica y la azteca, para nombrar apenas las ms conocidas.


Fuente original: http://revistafuturos.noblogs.org/



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